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Apéndice VI. Comunicados de prensa del Comité Monetario y Financiero Internacional y el Comité para el Desarrollo

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
October 2001
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Comité Monetario y Financiero Internacional de la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional

COMUNICADOS DE PRENSA

Segunda reunión, Praga, República Checa, 24 de septiembre de 2000

1. El Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI) celebró su segunda reunión en Praga el 24 de septiembre de 2000, bajo la presidencia del Sr. Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido. El Comité da la bienvenida al nuevo Director Gerente, Sr. Horst Köhler, y celebra la oportunidad de trabajar en colaboración con él en la tarea de continuar la reforma del FMI y el fortalecimiento de la arquitectura financiera internacional.

Perspectivas de la economía mundial

2. El Comité manifiesta su satisfacción por el notable crecimiento económico mundial, que alcanzó la tasa más alta de los últimos 12 años. Todas las economías de las principales regiones del mundo han registrado un crecimiento positivo y, en general, se ha logrado mantener la inflación bajo control.

3. Si bien el panorama general es alentador, el Comité sigue teniendo presente que el crecimiento mundial se ve amenazado por riesgos significativos asociados con persistentes desequilibrios económicos y financieros de la economía internacional; estos posibles desafíos abarcan desequilibrios en las cuentas externas y quizás asimetrías entre los tipos de cambio, así como elevados niveles de las cotizaciones bursátiles en las principales zonas monetarias. En consecuencia, el Comité estima que es importante seguir vigilando las presiones inflacionarias y aumentar el ahorro nacional en los Estados Unidos, adoptar medidas que respalden decididamente la recuperación inducida por una sostenida demanda interna en Japón e intensificar el ritmo de las reformas estructurales en pro del crecimiento en la Unión Europea y en otros países avanzados. En casi todos los países en desarrollo y de mercados emergentes es menester seguir avanzando con las reformas estructurales —sobre todo mediante el afianzamiento de sus sectores financieros— para mejorar las perspectivas de lograr un crecimiento económico sostenido. El Comité asimismo manifiesta su inquietud porque, a pesar de la solidez de la recuperación mundial, la pobreza continúa predominando en una medida inaceptable y muchos países pobres siguen enfrentando graves problemas económicos.

4. El Comité nota con satisfacción la mejora gradual obtenida en el curso del año pasado en las condiciones de acceso al mercado que han logrado los países de mercados emergentes, la cual es atribuible al mejor desempeño económico de dichos países, pero los flujos de capital se mantienen todavía por debajo de los niveles anteriores a la crisis, con márgenes mayores y una volatilidad persistente y significativa y, en el caso de algunas de las economías con mercados emergentes, el acceso sigue siendo muy restringido.

5. El Comité expresa su preocupación de que, de mantenerse el precio actual del petróleo, se pueda frenar el crecimiento mundial, se intensifiquen las presiones inflacionarias, y se vean adversamente afectadas las perspectivas de muchos países. Toma nota en particular de las repercusiones sobre los países más pobres y los que dependen en alto grado de la importación de petróleo. El Comité está de acuerdo en que es deseable la estabilidad de los mercados de crudo en torno a precios a largo plazo que sean razonables. Toma nota de la reciente decisión de Estados Unidos de movilizar reservas de petróleo y observa que algunos otros países industriales podrían estar en condiciones de examinar la posibilidad de hacer lo mismo para contribuir a una estabilidad mayor. El Comité celebra las medidas tomadas este año por los países productores de petróleo para aumentar la producción y les pide que adopten medidas adicionales que permitan crear las condiciones en los mercados de crudo que favorezcan el crecimiento sólido de la economía mundial. El Comité cuenta con que habrá un diálogo más abierto entre los productores y los consumidores de petróleo para alentar la mayor estabilidad del mercado del petróleo.

6. El Comité toma nota de los grandes avances registrados desde que los países de Europa oriental y la antigua Unión Soviética iniciaron su transición hacia una economía de mercado hace diez años, pese a que el proceso ha sido difícil y aún queda mucho por hacer. El Comité subraya que la enseñanza clave de esta experiencia es que las economías en transición que más han avanzado en el logro de la estabilidad macroeconómica y en la aplicación de reformas estructurales e institucionales son también las que han obtenido los mejores resultados económicos.

El FMI del futuro

7. El Comité suscribe decididamente el objetivo de conseguir que la globalización beneficie a todos. En este aspecto manifiesta su plena coincidencia con la visión del Director Gerente de la futura función del FMI y espera trabajar con él en la reforma continuada de la institución y el fortalecimiento de la arquitectura internacional. Si bien las políticas que adopte cada país serán inevitablemente el factor determinante de su progreso económico, todos los países de la comunidad internacional están llamados a desempeñar una función esencial para respaldar y facilitar las medidas individuales que se adopten. La comunidad internacional debe hacer mayor hincapié en lograr una prosperidad, un crecimiento económico sostenido y una reducción de la pobreza que beneficien a todos. En vista del amplio alcance de su mandato y de que el número de sus países miembros abarca al mundo entero, el Fondo, en colaboración con el Banco Mundial, está en una posición única para atender las necesidades de sus países miembros, entre ellos los más pobres, y contribuir a este esfuerzo mundial.

8. El Comité observa los avances en la aplicación de las enseñanzas derivadas de las crisis financieras recientes en la labor del FMI y en las políticas que adoptan los países miembros. Son muchas las medidas concretas que se han adoptado o que están en marcha para mejorar el funcionamiento del sistema financiero internacional y reforzar la capacidad de los países miembros para prevenir y controlar las crisis financieras. En consecuencia, la comunidad internacional ha conseguido avanzar en lo que respecta a la solución de situaciones difíciles y el control de las repercusiones externas.

9. Pero habrá que procurar seguir avanzando hacia el cambio. El Comité solicita expresamente al FMI, y al conjunto de la comunidad internacional, que sigan intensificándose los esfuerzos para reducir la vulnerabilidad y para evitar las crisis, pero si éstas surgen, habrá que contener los efectos secundarios. Estos esfuerzos deben tener como finalidad principal:

  • Fortalecer y ampliar la función de supervisión del Fondo sobre la política económica que aplican todos los países miembros y sobre el sistema financiero internacional, incluidas sus dimensiones regionales.
  • Seguir adelante —con la participación de todos— en la promoción, elaboración e implementación voluntaria de códigos y normas convenidos internacionalmente, en colaboración con otros organismos según corresponda, y en el apoyo de una mayor asistencia técnica.
  • Fomentar desde el sector oficial una participación constructiva del sector privado.

10. El Comité reitera que al FMI le compete una función central en la tarea de aunar los esfuerzos de otras instituciones mundiales a fin de fortalecer el sistema financiero internacional y contribuir a asegurar que todos los países se benefician de la globalización. El Comité coincide en que el FMI puede potenciar su aporte a este esfuerzo mundial, e incrementar su eficacia global, por medio de:

  • Una colaboración cada vez más estrecha con otras entidades y organismos. Al respecto, celebra las iniciativas del Director Gerente y del Presidente del Banco Mundial de reforzar la cooperación y ahondar el carácter complementario de la labor de ambas instituciones.
  • Promover, en el marco del cometido del FMI, la estabilidad financiera y macroeconómica, así como el crecimiento de los países miembros, para lo cual la institución debe concentrar más su labor en las esferas básicas de su competencia, a saber, la estabilización y el ajuste macroeconómicos; las políticas monetaria, cambiaría y fiscal y sus aspectos institucionales y estructurales conexos, y las cuestiones relativas al sector financiero, sobre todo las de carácter sistémico relacionadas con el funcionamiento de los mercados financieros nacionales e internacionales.

11. El Comité subraya la importancia de que los países consideren como propios los programas que respalda el Fondo para la ejecución sostenida de dichos programas. El Comité insta al Directorio Ejecutivo a seguir adelante en su examen de todos los aspectos de la condicionalidad a que está sujeto el financiamiento del FMI, con el fin de asegurar que, sin debilitarla, se preste atención sobre todo a cuestiones esenciales, se incremente la eficacia de los programas apoyados por la institución y se tengan debidamente en cuenta las circunstancias particulares de los países miembros, así como su capacidad para ejecutar los programas.

El servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza (SCLP) y la Iniciativa reforzada para los países pobres muy endeudados (PPME)

12. El Comité reafirma la función más amplia que le compete al FMI en el caso de los países pobres. Considera que sólo pueden conseguirse avances importantes y duraderos en la lucha contra la pobreza si los países más pobres pueden, con el respaldo de la comunidad internacional, sentar las bases del crecimiento económico sostenido. La estabilidad macroeconómica y la reforma estructural proporcionarán un entorno propicio para el crecimiento y las inversiones del sector privado y, con el tiempo, permitirán el acceso de los países a los mercados internacionales de capital. El Comité considera también que el comercio internacional es un factor decisivo para el desarrollo económico y la reducción de la pobreza. A fin de que todos puedan cosechar los frutos de la globalización, será fundamental que continúe mejorando el acceso de los países en desarrollo, sobre todo los más pobres, a los mercados de los países industriales, y éstos deben incrementar los recursos que destinan a la asistencia oficial para el desarrollo. El Comité insta a los países en desarrollo, por su parte, a aplicar políticas compatibles con la estabilidad macroeconómica y la competitividad en los mercados internacionales, seguir desmantelando las barreras al comercio exterior y adoptar, en la secuencia apropiada, reformas orientadas al exterior que fomenten un crecimiento que reduzca la pobreza, las inversiones en capital humano, en especial en salud y educación y en el desarrollo.

13. El SCLP, junto con la asistencia complementaria del Banco Mundial, es un marco esencial para respaldar las estrategias de crecimiento que formulen los propios países y transformar el alivio de la deuda de los PPME en reducción de la pobreza.

14. El Comité refrenda los informes de situación sobre la Iniciativa para los PPME y los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP). Celebra los avances logrados en la formulación de estrategias de lucha contra la pobreza con las que se identifican los países, incluso por medio de la preparación de los DELP, en los que actualmente se apoya la labor del FMI y el Banco Mundial en los países de bajo ingreso. Asimismo, manifiesta su satisfacción por el progreso logrado en la implementación de la Iniciativa reforzada para los PPME, y el compromiso asumido por el FMI y el Banco para hacer todo lo posible para que sean 20 los países que lleguen al punto de decisión al final de 2000 para asegurar que el alivio de la deuda se facilita en un contexto de firme compromiso con el crecimiento y la reducción de la pobreza. Las recientes perturbaciones respecto a la relación de intercambio no tienen que poner en peligro este objetivo. Puede que el Fondo, por conducto de sus servicios financieros, tenga que responder con flexibilidad ante las necesidades de los países miembros que se deban a períodos prolongados de precio elevado del petróleo. Los esfuerzos deberán recibir el respaldo de un mayor volumen de asistencia técnica. El Comité exhorta a los países miembros a que aúnen esfuerzos para garantizar el financiamiento integral de la Iniciativa y del SCLP lo antes posible. Asimismo, insta a todos los acreedores a participar en la Iniciativa, al tiempo que reconoce que algunos de ellos tienen necesidades especiales. El Comité manifiesta su interés en que se realice una discusión fructífera sobre la Iniciativa reforzada para los PPME y el proceso en que se enmarcan los DELP en la reunión conjunta que celebrará con el Comité para el Desarrollo.

El fortalecimiento de la arquitectura financiera internacional y la reforma del FMI

Examen de los servicios financieros del FMI

15. Tras el examen de amplio alcance de los servicios financieros no concesionarios del FMI realizado por el Directorio Ejecutivo, el Comité manifiesta su satisfacción por el acuerdo alcanzado sobre las modificaciones para reforzar el carácter precautorio de la línea de crédito contingente (LCC) y salvaguardar el carácter rotatorio de los recursos del FMI.

  • La línea de crédito contingente se ha modificado, en el marco de los actuales criterios de habilitación, a fin de incrementar la eficacia de este mecanismo como instrumento para evitar crisis y contener los efectos de contagio en los países que apliquen políticas acertadas.
  • Las condiciones de los acuerdos de derecho de giro y del servicio ampliado (SAF) se han adaptado para alentar a los países a no recurrir al financiamiento del Fondo por períodos indebidamente largos o por montos excesivos.
  • Se ha afirmado una vez más que el SAF debe limitarse a casos en los que es evidente que el financiamiento debe proporcionarse por períodos más prolongados.
  • Ha habido acuerdo en que sería útil realizar un seguimiento más intenso después de finalizados los programas, sobre todo cuando el monto del crédito pendiente de rembolso supere un cierto límite.

Mejoras en la supervisión que ejerce el FMI y el fomento de la estabilidad y la transparencia en el sector financiero

16. El Comité considera que debe reforzarse más la función de supervisión del FMI y ve con satisfacción las iniciativas presentadas recientemente en una diversidad de esferas. Reafirma la función del procedimiento que se sigue en las consultas del Artículo IV, en su calidad de marco adecuado para organizar y examinar con los países miembros los resultados de la labor en este ámbito. Una supervisión reforzada permitirá al Fondo y a sus países miembros identificar las vulnerabilidades y prever factores que puedan amenazar la estabilidad financiera de estos últimos. Al respecto ve con agrado que se procure con ahínco aumentar los conocimientos de la institución acerca de las economías de sus países miembros, la calidad y el volumen de datos económicos y financieros, las evaluaciones de la estabilidad del sector financiero (EESF) en el marco del programa conjunto del Banco Mundial y el FMI de evaluación del sector financiero (PESF), los informes sobre la observancia de los códigos y normas (IOCN), e indicadores de vulnerabilidad y sistemas de alerta anticipada. El Comité expresa su satisfacción por la labor conjunta del Banco y el Fondo en materia de directrices para la gestión de la deuda, y la tarea que cumple el FMI con respecto a las prácticas sobre la gestión de las reservas, así como la función que cumple en la evaluación de los centros financieros extraterritoriales.

17. El Comité reconoce que el Fondo tiene que desempeñar el papel que le incumbe como parte del esfuerzo internacional destinado a proteger la integridad del sistema financiero internacional, comprendido el esfuerzo en pro de sectores financieros sólidos y el buen gobierno. Pide que el Fondo explore la posibilidad de incorporar a sus actividades las labores contra los abusos financieros, sobre todo en lo que hace a los planes internacionales para luchar contra el lavado de dinero. Solicita al Fondo que elabore un documento conjunto con el Banco Mundial sobre las funciones que les competen en la lucha contra el lavado de dinero y los delitos financieros, además de la protección del sistema financiero internacional, para examen de los respectivos directorios antes de las reuniones de abril, y solicita que, para dichas reuniones del CMFI/Comité para el Desarrollo, informen sobre el avance de esas labores.

18. El Comité considera positiva la experiencia lograda hasta la fecha en la preparación de los IOCN y espera con interés el examen del historial de la evaluación de la implementación de las normas que se realizará en los próximos meses. Toma nota de la función fundamental que cumplen al facilitar a los países una mejor formulación de su política económica mediante la identificación de prioridades en la reforma estructural e institucional y al permitir una mayor divulgación de información importante en los mercados. El Comité aguarda con interés la próxima revisión del PESF y recomienda a los países miembros que participen en estas iniciativas.

19. El Comité señala que deben examinarse más detenidamente tres aspectos básicos del cometido del Fondo: el régimen cambiario, la secuencia en que se debe proceder al desarrollo del sector financiero y la liberalización de la cuenta de capital, y el seguimiento y el análisis de la evolución de los mercados internacionales de capital. El Comité alienta al Fondo a intensificar su labor sobre los mercados financieros internacionales, incluso mejorando el análisis de la dinámica de los mercados y de los flujos de capital transfronterizos. Asimismo, el Comité insta al Fondo a seguir buscando formas de lograr que el sector privado participe más constructivamente en estas tareas y se mostró satisfecho por la creación del Grupo Consultivo sobre los Mercados de Capital.

20. En el contexto de las medidas adoptadas para aumentar la transparencia y la apertura del Fondo, el Comité celebra la decisión del Directorio de adoptar una política general para que se publiquen voluntariamente los informes preparados en el marco de las consultas del Artículo IV, los informes sobre el uso de los recursos de la institución y otros documentos sobre los países. El Comité alienta a los países miembros a avanzar, en principio, hacia la publicación de dichos documentos.

Participación del sector privado

21. El Comité respalda el informe del Director Gerente sobre la participación del sector privado en la solución y el control de las crisis. El Comité estima que los avances en la creación de un marco sobre la participación de los acreedores privados en la solución de las crisis son positivos y que con este enfoque se logrará el equilibrio entre la claridad necesaria para orientar las expectativas de mercado y la flexibilidad operativa, sustentada en principios claros, que hace falta para que la respuesta a cada caso sea lo más eficaz posible. El Comité toma nota de que el financiamiento con que cuenta el Fondo es limitado y que los casos de acceso extraordinario han de ser la excepción; además ni los acreedores ni los deudores deben suponer que se adoptarán medidas oficiales para ponerlos a resguardo de resultados adversos.

22. El Comité está de acuerdo en que el marco operativo de la participación del sector privado debe apoyarse en la mayor medida posible en soluciones y enfoque voluntarios. El enfoque que adopte la comunidad internacional deberá basarse en la evaluación que haga el FMI de la capacidad fundamental de pago del país y de las perspectivas que tenga para recuperar el acceso a los mercados. En algunos casos, la combinación de financiamiento oficial catalizador y de ajuste de las medidas de política deberá permitir que el país recupere rápidamente el pleno acceso al mercado. El Comité está de acuerdo en que el uso del enfoque catalizador cuando los niveles de acceso sean altos presupondrá una justificación sustancial tanto en términos de eficacia probable y de riesgo planteados por los enfoques alternativos. En otros casos, y en la medida que haga falta, se deberá hacer hincapié en el fomento de los enfoques voluntarios con objeto de superar los problemas de coordinación con los acreedores. Aun en otros casos, se podrá juzgar que el restablecimiento del pleno acceso al mercado en condiciones compatibles con la sostenibilidad externa a medio plazo está alejado de la realidad, y que se justifica una gama más amplia de medidas de los acreedores privados, comprendida la reestructuración general de la deuda, para conseguir un programa debidamente financiado y un perfil de pagos viable a medio plazo. Esto incluye la posibilidad de que, en ciertos casos, sea inevitable la interrupción temporal de los pagos o una suspensión. El Fondo deberá estar dispuesto a respaldar los programas de ajuste de un país miembro, aunque haya atrasos frente a los acreedores privados, siempre que el país trate de cooperar y actuar de buena fe frente a los acreedores privados y esté cumpliendo otras condiciones del programa. El Comité insta a que se avance en la aplicación del marco acordado en abril de 2000, y a que continúen depurándose los fundamentos analíticos que se requieren para tomar decisiones pertinentes, y confía en recibir un informe de avance en su próxima reunión.

El buen gobierno y el Fondo

23. El Comité expresa su preocupación por los casos recientes en que se declararon datos inexactos al Fondo y recalca la importancia de adoptar medidas para mejorar la fiabilidad de la información que usa la institución. Expresa su satisfacción por el nuevo procedimiento de evaluación de salvaguardias en todo acuerdo financiero que se celebre, que tiene por objeto ofrecer seguridades de que los mecanismos de control, declaración de datos y auditoría de los países prestatarios son adecuados.

24. El Comité recibe con sumo agrado la decisión del Directorio Ejecutivo de establecer una oficina de evaluación independiente, así como la de publicar con prontitud su programa de trabajo, y ve con satisfacción que hay gran probabilidad de que ocurra lo mismo con sus informes. La creación de esta oficina ayudará al FMI a aumentar la eficiencia de sus operaciones futuras y le permitirá mejorar la rendición de cuentas. Espera que dicha oficina pueda iniciar sus actividades antes de la reunión del CMFI en abril de 2001 y tiene gran interés en recibir informes periódicos sobre la labor que realizará.

25. Las cuotas deben ser reflejo de la evolución de la economía internacional. El Comité toma nota del examen realizado por el Directorio Ejecutivo sobre el trabajo del grupo sobre fórmulas para la determinación de cuotas, y confía en que el Directorio Ejecutivo continúe las labores sobre este tema.

26. El Comité toma nota de las tareas realizadas por el Grupo de Trabajo encargado de revisar el procedimiento de selección de Director Gerente, que se lleva a cabo juntamente con el Banco Mundial para el procedimiento de selección del Presidente, y observa que se recibirá un informe conjunto de ambos.

27. El Comité considera que el activo más valioso del FMI es su excelente personal, y el Comité concede un alto valor al profesionalismo y dedicación del personal en la ejecución eficaz y eficiente de las responsabilidades del Fondo.

28. El Comité expresa su sincero agradecimiento por la calurosa hospitalidad y apoyo ofrecidos por las autoridades checas y el pueblo de la República Checa.

Próxima reunión del Comité

29. La próxima reunión del CMFI se realizará en Washington el 29 de abril de 2001.

Anexo: Asistentes a la reunión del Comité Monetario y Financiero Internacional celebrada el día 24 de septiembre de 2000

Presidente del Comité

Gordon Brown

Director Gerente del FMI

Horst Köhler

Miembros o suplentes

Hamad Al-Sayari, Gobernador del Instituto Monetario de Arabia Saudita

(Suplente de Ibrahim A. Al-Assaf, Ministro de Hacienda y Economía Nacional de Arabia Saudita)

Edward George, Gobernador del Banco de Inglaterra

(Suplente de Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido)

Rod Kemp, Tesorero Adjunto de Australia

(Suplente de Peter Costello, Tesorero de Australia)

Dai Xianglong, Gobernador del Banco Popular de China

Dato’ Shafie Mohd. Salleh, Viceministro de Hacienda de Malasia

(Suplente de Tun Daim Zainuddin, Ministro de Hacienda de Malasia)

Rodrigo de Rato Figaredo, Segundo Vicepresidente y Ministro de Economía de España)

Makhtar Diop, Ministro de Economía y Hacienda de Senegal

(Suplente de Emile Doumba, Ministro de Hacienda, Economía, Presupuesto y Privatización de Gabón)

Hans Eichel, Ministro Federal de Hacienda de Alemania

Laurent Fabius, Ministro de Economía, Hacienda e Industria de Francia

Abdelouahab Keramane, Gobernador del Banco de Argelia

Mohammed K. Khirbash, Ministro de Estado de Hacienda e Industria de los Emiratos Árabes Unidos

Aleksei Kudrin, Vicepresidente de Gobierno y Ministro de Hacienda de la Federación de Rusia

José Luis Machinea, Ministro de Economía de Argentina

Pedro Sampaio Malan, Ministro de Hacienda de Brasil

Paul Martin, Ministro de Hacienda de Canadá

Masaru Hayami, Gobernador del Banco de Japón

(Suplente de Kiichi Miyazawa, Ministro de Hacienda de Japón)

Linah K. Mohohlo, Gobernadora del Banco de Botswana

Sauli Niinistö, Ministro de Hacienda de Finlandia

Didier Reynders, Ministro de Hacienda de Bélgica

Yashwant Sinha, Ministro de Hacienda de India

Lawrence H. Summers, Secretario del Tesoro de Estados Unidos

Kaspar Villiger, Ministro de Hacienda de Suiza

Vincenzo Visco, Ministro del Tesoro, Presupuesto y Planificación Económica de Italia

Gerrit Zalm, Ministro de Hacienda de los Países Bajos

Observadores

Yilmaz Akyuz, Jefe, Políticas Macroeconómicas y Desarrollo, Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD)

Andrew D. Crockett, Presidente del Foro sobre Estabilidad Financiera (FEF)

Willem F. Duisenberg, Presidente del Banco Central Europeo (BCE)

André Icard, Gerente General Adjunto del Banco de Pagos Internacionales (BPI)

Donald J. Johnston, Secretario General de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)

Ian Kinniburgh, Director, División de Políticas y Análisis del Desarrollo, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, Naciones Unidas (ONU)

Eddy Lee, Director, Grupo de Política Internacional, Organización Internacional del Trabajo (OIT)

Michael Moore, Director General de la Organización Mundial del Comercio (OMC)

Yashwant Sinha, Presidente del Comité para el Desarrollo

Pedro Solbes Mira, Comisario encargado de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión Europea

James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial

Tercera reunión, Washington, 29 de abril de 2001

1. El Comité Monetario y Financiero Internacional celebró su tercera reunión en la ciudad de Washington, el 29 de abril de 2001, bajo la presidencia del Sr. Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido.

La economía mundial

2. En una economía mundial cada vez más interconectada, seguiremos fomentando la cooperación económica internacional y trabajaremos juntos, adoptando un enfoque que tenga visión de futuro para alcanzar nuestro objetivo común de lograr un comercio abierto y, así, una mayor prosperidad para todos los países, continuando con la reforma del sistema financiero internacional, fortaleciendo nuestras economías por medio de la reforma estructural, manteniendo las sólidas condiciones macroeconómicas que se necesitan para que el crecimiento sea firme y no inflacionario, y alentando la reducción de la pobreza y el crecimiento en los países más pobres.

3. El Comité conviene en que las perspectivas a corto plazo de crecimiento mundial se han debilitado sustancialmente desde la reunión realizada en Praga en septiembre de 2000. El Comité considera probable que la desaceleración del crecimiento mundial sea de corta duración, pero observa que ha aumentado el riesgo de que haya un deterioro. Las presiones inflacionarias subyacentes siguen en general contenidas.

4. Ante esta situación, el Comité recalca la necesidad de que las autoridades de las economías avanzadas permanezcan alertas y que actúen con visión de futuro.

  • En Estados Unidos —que en los últimos años respaldó en medida importante el crecimiento de la economía mundial— se ha registrado una pronunciada desaceleración de la actividad. La significativa flexibilización de la política monetaria realizada en los últimos meses es oportuna y satisfactoria, y la política monetaria debe seguir encaminada a restablecer el potencial de crecimiento al tiempo que mantiene la estabilidad de los precios. El Comité considera que la adopción de medidas fiscales oportunas apoyaría asimismo el crecimiento económico.
  • En vista de la persistencia del crecimiento lento en Japón, el Comité celebra la reciente introducción de un nuevo marco de política monetaria, y subraya la importancia de la decisión tomada por las autoridades de mantener una orientación expansionista hasta que se elimine el riesgo de deflación. Dado el elevado nivel de deuda pública, sigue siendo adecuado continuar con el saneamiento gradual de las finanzas públicas ya emprendido. Las perspectivas de reanudar un crecimiento sostenido dependen fundamentalmente de que se adopten medidas decididas para tratar de superar las deficiencias estructurales, sobre todo en los sectores financiero y empresarial.
  • En este contexto, el crecimiento en la zona del euro sigue bastante sostenido, si bien se advierte ya una desaceleración de la actividad económica. El Comité está de acuerdo en que las políticas que se adopten deben seguir respaldando la confianza y fortaleciendo el potencial de crecimiento. La política fiscal tiene que seguir procurando lograr el saneamiento de las finanzas públicas a mediano plazo. Las reformas tributarias deberían contribuir a incrementar la eficiencia económica. El Comité subraya la importancia de intensificar y acelerar más las reformas estructurales, especialmente en los mercados de trabajo y de productos, y reforzar los sistemas jubilatorios para promover las posibilidades de crecimiento a más largo plazo.

5. El Comité observa que otros países se ven afectados, tanto por la desaceleración del crecimiento en las economías avanzadas como por el deterioro de las condiciones de los mercados financieros internacionales. Sin embargo, observa que se espera que el crecimiento siga siendo relativamente sólido en India y China. El Comité acoge con satisfacción las medidas tomadas en los últimos años por numerosas economías de los mercados emergentes para reducir la vulnerabilidad de los sectores externo y financiero, entre ellas la adopción de regímenes cambiarios sostenibles y la aplicación de políticas prudentes en materia de deuda y gestión de las reservas. En vista de la fragilidad actual de las condiciones financieras externas, las perspectivas de las economías de mercados emergentes dependen críticamente de que se mantenga la confianza de los inversionistas, y el Comité conviene en que para ello será necesario aplicar políticas macroeconómicas prudentes e intensificar las reformas empresariales, financieras e institucionales. El Comité celebra la amplia serie de medidas que está tomando el Gobierno argentino para mejorar la situación fiscal y sentar las bases para una sostenida reactivación de la economía, de conformidad con los objetivos del programa respaldado por el FMI actualmente en vigor. Considera que estas medidas constituyen un paso importante y decisivo para fomentar la confianza. El Comité también acoge con satisfacción la amplia estrategia de reestructuración bancaria, ajuste fiscal y reforma estructural emprendida por las autoridades turcas. Opina que estas políticas, junto con el suministro del financiamiento externo necesario, por parte del FMI y el Banco Mundial, serán el fundamento del restablecimiento de la estabilidad financiera y una desinflación sostenida con crecimiento, y que merecen el respaldo de la comunidad internacional y del sector privado. El Comité espera con interés que se cumplan rigurosamente todas las medidas necesarias. Considera positivo el financiamiento adicional propuesto por el Director Gerente en respaldo de esas políticas y aguarda con interés las futuras deliberaciones del Directorio sobre estos temas.

6. El Comité expresa su especial preocupación ante la posibilidad de que la desaceleración del crecimiento mundial afecte a los países miembros más pobres. El Comité recalca que los países en desarrollo tienen que aplicar políticas estables y acertadas para crear instituciones sólidas que reflejen su firme determinación de reducir la pobreza, fomentar el crecimiento y crear un entorno favorable para la inversión tanto nacional como extranjera y las actividades del sector privado. El Comité destaca que las economías avanzadas tienen la especial responsabilidad de contribuir a los esfuerzos que realizan los países pobres tratando de alcanzar los objetivos de desarrollo internacional. La contribución abarca flujos adecuados de asistencia oficial para el desarrollo, la aplicación de la Iniciativa para los PPME a fin de lograr que el nivel de la deuda sea viable, y la apertura más rápida y decisiva de los mercados a las exportaciones de los países en desarrollo. El Comité celebra las recientes medidas de apertura de los mercados, e insta a todos los países a eliminar los obstáculos que todavía se oponen a las exportaciones de los países más pobres. Aguarda con interés la reunión conjunta que celebrará con el Comité para el Desarrollo en el día de hoy. El Comité muestra su satisfacción por la cooperación del FMI y el Banco Mundial en la esfera de los objetivos de desarrollo internacional, destacando la importancia de cumplir lo prometido en la reunión de Dakar en el campo de la educación y la necesidad de adoptar medidas de alcance mundial para tratar de superar flagelos como la pandemia del VIH/SIDA.

7. En términos más generales, el Comité subraya la importancia que tiene la apertura de los mercados para fortalecer la economía mundial y para mejorar las perspectivas de crecimiento de los países en desarrollo, e insta a todos los países —desarrollados y en desarrollo— a definir puntos en común para lanzar este año una nueva ronda de negociaciones comerciales multilaterales. El Comité opina unánimemente que recurrir al proteccionismo sería una respuesta equivocada a la desaceleración económica mundial y a las consiguientes dificultades de determinados sectores. El Comité pide a los países que se resistan a la aplicación de políticas proteccionistas, y que reduzcan o eliminen las barreras comerciales y las subvenciones que distorsionan el comercio exterior. De cara al futuro, el Comité solicita al FMI que preste atención a los efectos de la evolución de las políticas comerciales y que siga fomentando la liberalización del comercio en el marco de todas las actividades que realiza con los países miembros, tanto desarrollados como en desarrollo. El Comité nota con satisfacción y alienta una mayor colaboración entre el FMI, el Banco Mundial y la OMC.

El FMI en el proceso de cambio

A. Informe del Director Gerente

8. El Comité manifiesta su satisfacción ante el programa de trabajo descrito en el informe del Director Gerente y celebra las recientes medidas adoptadas para reorientar la labor del FMI a efectos de aumentar al máximo su eficacia en la tarea de reducir la vulnerabilidad de los países miembros ante las crisis monetarias o de balanza de pagos, y en el apoyo que presta a las políticas que éstos aplican para fomentar el crecimiento sostenido y la reducción de la pobreza. El Comité considera que es apropiado que el FMI se concentre en:

  • El fomento de la estabilidad macroeconómica y financiera, como condición previa para lograr un crecimiento económico sostenido.
  • La promoción de la estabilidad e integridad del sistema monetario y financiero internacional, en su calidad de bien público mundial.
  • La ayuda a los países miembros para desarrollar sectores financieros sólidos a fin de brindar protección contra la vulnerabilidad, movilizar el financiamiento destinado a inversiones productivas y aprovechar las oportunidades de los mercados financieros mundiales.

9. El Comité respalda las demás medidas que se están adoptando para incrementar la complementariedad y fortalecer la cooperación con otras organizaciones, especialmente la labor conjunta con el Banco Mundial en el fortalecimiento de los sectores financieros, la lucha contra la pobreza y el avance hacia la consecución de los objetivos de desarrollo internacional. Subraya que es necesario mantener y ahondar esta cooperación, así como ampliarla a otras esferas. El Comité también celebra las medidas que se están adoptando para alinear mejor la asistencia técnica del FMI a sus prioridades clave en materia de política económica y para coordinar mejor esta asistencia con la del Banco Mundial y la de otros proveedores de asistencia.

10. El Comité respalda plenamente la idea de redoblar los esfuerzos del FMI para que la prevención de las crisis sea un elemento central en sus actividades, y especialmente en su labor de supervisión bilateral y multilateral (según se describe más adelante). El Comité alienta a los países para que apliquen políticas firmes y, con el fin de reducir al mínimo el contagio, recalca nuevamente el carácter precautorio de las líneas de crédito contingente a estos efectos. Al mismo tiempo, celebra las medidas que se están tomando —incluidas las recientes reformas de los servicios financieros del FMI— con el fin de fortalecer la capacidad de la institución para responder a las crisis financieras de los países miembros y reducir al mínimo sus efectos adversos.

11. El Comité toma nota de lo ocurrido recientemente en la aplicación del marco convenido para la participación del sector privado en la prevención y gestión de crisis, que se basa en la mayor medida posible en enfoques voluntarios orientados al mercado. El Comité acoge con beneplácito las deliberaciones del Directorio Ejecutivo y las consultas con otras instituciones internacionales, con los gobiernos de los países miembros y con el sector privado en torno al posible empleo de cláusulas de acción colectiva, programas de relaciones con los inversionistas, la reestructuración de la deuda de las empresas y técnicas de reestructuración de la deuda en bonos. De cara al futuro, el Comité reafirma que el financiamiento por montos mayores a los límites de acceso normales tiene carácter de excepción, y reitera que la aplicación del enfoque catalizador a un nivel de acceso elevado debe justificarse sólidamente. Dentro del marco de participación del sector privado, podría haber casos que exijan enfoques más concertados, y el Comité solicita al FMI que continúe definiendo las circunstancias en que se aplicarían tales enfoques, así como la función específica que le compete a la institución. La implementación de ese marco debería supeditarse a un procedimiento de seguimiento y evaluación bien definido. El Comité también espera que antes de las Reuniones Anuales se haya avanzado sobre las cuestiones prácticas que intervienen en la aplicación de ese marco, incluidas una base más adecuada para evaluar la viabilidad de la deuda; las perspectivas de recuperar el acceso al mercado; el riesgo de contagio; y la equiparación del trato entre acreedores oficiales y privados. El Comité subraya que es importante actuar en el futuro de manera consecuente con ese marco.

B. Mayor atención del FMI a los mercados financieros y la prevención de crisis

12. El Comité subraya que la prevención decidida y eficaz de las crisis merece una muy alta prioridad. Celebra la decisión del Director Gerente de establecer un Departamento de Mercados Internacionales de Capital, como parte de la tarea de profundizar la comprensión y evaluación, por parte del FMI, de los problemas de estos mercados, a fin de mejorar su capacidad de alerta anticipada y fortalecer la prevención de crisis. Esto complementará la creación anterior del Grupo Consultivo sobre los Mercados de Capital, en su calidad de cauce de un diálogo periódico, informal y constructivo con representantes del sector privado. El Comité solicita al FMI que avance en su labor en torno a los indicadores de alerta anticipada de posibles crisis en los países y en los mercados financieros internacionales, teniendo plenamente en cuenta la necesidad de evitar la inestabilidad. El FMI debe estar dispuesto a ayudar a los países que deseen emprender una ordenada liberalización de sus cuentas de capital.

13. El Comité se complace en observar el progreso alcanzado desde su última reunión en la implementación de las iniciativas anteriores del FMI sobre la prevención de las crisis y la supervisión del sector financiero. En particular, toma nota de:

  • El acuerdo del Directorio Ejecutivo acerca de una lista de normas y códigos internacionales pertinentes para el proceso de supervisión en el marco de las consultas del Artículo IV, y de las modalidades con que se incorporará a la supervisión y se divulgará públicamente la evaluación —por parte del personal técnico del FMI— de la implementación de esas normas y esos códigos en los países miembros, prestando debida atención al carácter voluntario de los códigos y normas. Concuerda que los informes sobre la observancia de códigos y normas (IOCN) deben ser el instrumento principal para evaluar su aplicación. Asimismo, toma nota de la versión revisada del Código de buenas prácticas de transparencia fiscal y del Manual sobre Transparencia Fiscal que lo acompaña.
  • Las medidas recientes encaminadas a adaptar el marco analítico del FMI a fin de evaluar mejor la vulnerabilidad externa y la elaboración de directrices para la gestión de las reservas, así como la elaboración (con el Banco Mundial) de directrices para la gestión de la deuda pública.
  • La labor del FMI con los países para fortalecer los datos en que se basan los análisis de la vulnerabilidad externa, en particular el uso más difundido de las normas especiales para la divulgación de datos (NEDD) y del sistema general de divulgación de datos (SGDD), y la mayor cobertura de la Encuesta coordinada sobre inversión de cartera, a efectos de incluir más instrumentos y jurisdicciones adicionales, incluidos los centros financieros extraterritoriales.
  • La implementación de las iniciativas sobre la política de transparencia del FMI, que ha avanzado significativamente durante el año pasado, incluso la decisión de permitir la publicación voluntaria de todos los informes de los funcionarios sobre los países y demás documentos sobre los países.
  • El progreso en el fortalecimiento de la supervisión del sector financiero a nivel tanto nacional como internacional. El Comité celebra en especial los progresos registrados en la evaluación de los sectores financieros de los países miembros por intermedio del Programa de evaluación del sector financiero (PESF) del Banco Mundial y el FMI, que ofrece un marco coherente y amplio para detectar los aspectos vulnerables del sistema financiero, evaluar las necesidades y prioridades del desarrollo, y ayudar a formular respuestas de política apropiadas. El Comité conviene en que las evaluaciones de la estabilidad del sistema financiero (EESF) que realiza el FMI y que derivan del examen de las conclusiones del PESF en el contexto de las consultas del Artículo IV, son el instrumento de preferencia para la supervisión reforzada de los sistemas financieros como parte de la función de supervisión que compete al FMI. El Comité observa con satisfacción el acuerdo logrado en el Directorio Ejecutivo en el sentido de permitir la publicación, por parte de las autoridades nacionales, de una evaluación detallada de la observancia de códigos y normas, que es parte de los informes del PESF, y autorizar la publicación de las EESF con carácter voluntario. El Comité celebra la ampliación de la labor del FMI en relación con el sector financiero para incluir las evaluaciones voluntarias de los centros financieros extraterritoriales.

C. Lucha contra el abuso financiero y el lavado de dinero

14. El Comité subraya que el lavado de dinero es un problema mundial que exige políticas firmes y una acción concertada de parte de los gobiernos y de una serie de instituciones. La adopción de medidas eficaces de lucha contra el lavado de dinero a nivel nacional es importante para todos los países miembros, sobre todo los que tienen mercados financieros de gran magnitud. A este respecto, el Comité coincide en general en que se reconozcan las 40 recomendaciones del Grupo de Acción Financiera (GAFI) como la norma internacional adecuada para combatir el lavado de dinero, y en que se debe seguir trabajando para decidir la forma en que pueden adaptarse dichas recomendaciones y aplicarse a las operaciones del FMI. También respalda la propuesta de colaboración más estrecha del FMI y el Banco Mundial con el GAFI y otros grupos de lucha contra el lavado de dinero, a fin de examinar las normas y los procedimientos en esta esfera. A este respecto, el Comité observa que, para ser consecuente con el proceso de los IOCN, las evaluaciones tendrían que aplicarse de manera uniforme, cooperativa y voluntaria. La acción del FMI en relación con la lucha contra el lavado de dinero debería orientarse a la promoción de un entorno regulatorio y de supervisión más eficaz, contribuyendo así a prevenir los delitos financieros y el lavado de dinero. El FMI, en colaboración con el Banco Mundial, debería, si así se lo solicita, proporcionar también más asistencia técnica en este campo a los países miembros para fortalecer sus sistemas económico, financiero y legal.

D. Racionalización de la condicionalidad y fomento de la identificación de los países con los programas

15. El Comité celebra el examen de la condicionalidad que está realizando el FMI y subraya que ésta sigue siendo indispensable, junto con el financiamiento, como respuesta integrada del FMI en respaldo de los programas de política económica de los países miembros. Si bien la expansión de la condicionalidad a la esfera estructural en los últimos años refleja en parte la importancia crítica de las reformas estructurales para la estabilidad macroeconómica y el crecimiento sostenido, el creciente alcance y el carácter detallado de la condicionalidad justifican un examen de las prácticas recientes. El Comité respalda los principios según los cuales la condicionalidad del FMI debe centrarse en las medidas, incluso las estructurales, que son críticas para los objetivos macroeconómicos de un programa. Aunque este principio tendrá que interpretarse con cuidado, caso por caso, el Comité observa que se presume ahora que la cobertura será selectiva en lugar de integral. La mayor colaboración y una división de tareas más clara entre el FMI y otros organismos internacionales, especialmente el Banco Mundial, es un elemento importante de la racionalización. El Comité reafirma que el objetivo primordial del proceso de racionalización es hacer que la condicionalidad sea más eficiente y eficaz y que esté mejor focalizada, sin debilitarse, y celebra los progresos en este sentido. El Comité considera particularmente importante que en los programas respaldados por el FMI se tengan debidamente en cuenta los procesos decisorios nacionales y la capacidad administrativa para implementar las reformas, y que los países se identifiquen plenamente con los programas. El objetivo debe ser ofrecer la máxima latitud para que los países adopten sus propias políticas, de modo que, al mismo tiempo, el financiamiento del FMI respalde los ajustes de política necesarios, salvaguardando los recursos de la institución. El Comité observa que es esencial, para complementar este enfoque, desplegar mayores esfuerzos por ayudar a los países a fortalecer su capacidad institucional para la implementación sostenida de reformas estructurales. El Comité insta al Directorio Ejecutivo a que continúe examinando la condicionalidad del FMI, a la luz de la experiencia e información obtenidas a través de la amplia consulta pública emprendida en relación con estos temas, y también la cuestión trascendental de cómo resolver aspectos estructurales pertinentes pero no críticos para la consecución de los objetivos macroeconómicos. Espera con interés, para su próxima reunión, un informe sobre los progresos alcanzados, con miras a extraer conclusiones firmes sobre la racionalización de la condicionalidad.

E. Gestión de gobierno

16. El Comité conviene en que el FMI debe abordar las cuestiones de gestión de gobierno que tienen repercusiones macroeconómicas sustanciales, tanto a través de iniciativas que se aplican a todos los países miembros como a través de medidas específicas que aborden instancias concretas de gestión deficiente y corrupción. El Comité solicita al Directorio Ejecutivo que siga examinando de cerca el uso de medidas correctivas específicas, que deberían aplicarse con buen discernimiento y flexibilidad. El Directorio Ejecutivo también debe examinar el carácter dual de la corrupción, complementando la puesta en práctica de las iniciativas encabezadas por la OCDE para combatir el soborno de funcionarios públicos extranjeros e iniciativas similares, en el contexto de la supervisión.

F. Otros asuntos

17. Las cuotas deben reflejar la evolución de la economía internacional. El Comité aguarda con interés la continuación de la labor en esta materia.

18. El Comité acoge con satisfacción las medidas que se están adoptando para fomentar la transparencia, la gestión de gobierno y la rendición de cuentas en el FMI. Celebra muy especialmente la designación, por el Directorio Ejecutivo, del Sr. Montek Singh Ahluwalia como Director de la Oficina de Evaluación independiente (OE). Observando que la OE entrará en funcionamiento en agosto de 2001, el Comité reitera sus expectativas de que su labor ayude al FMI a mejorar sus futuras operaciones y la rendición de cuentas. Espera con interés recibir informes periódicos sobre la labor de esta dependencia y confía en que se disponga de un primer informe sobre el programa de trabajo de la OE antes de la próxima reunión del Comité.

19. El Comité toma nota del proyecto de informe conjunto del Grupo de trabajo del FMI encargado de examinar el proceso de selección del Director Gerente y del Grupo de trabajo del Banco Mundial encargado de examinar el proceso de selección del Presidente.

20. El Comité aprovecha esta oportunidad para agradecer a Michael Mussa el valiosísimo aporte que ha realizado a la institución. Observa que gracias a su liderazgo intelectual, Perspectivas de la economía mundial se ha convertido en un símbolo emblemático del FMI.

Próxima reunión del Comité

21. El CMFI celebrará su próxima reunión en Washington el 30 de septiembre de 2001.

Anexo: Asistentes a la reunión del Comité Monetario y Financiero Internacional celebrada el día 29 de abril de 2001

Presidente del Comité

Gordon Brown

Director Gerente del FMI

Horst Köhler

Miembros o suplentes

Ibrahim A. Al-Assaf, Ministro de Hacienda y Economía Nacional de Arabia Saudita

Sir Edward George, Gobernador del Banco de Inglaterra (Suplente de Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido)

Domingo Cavallo, Ministro de Economía de Argentina

Peter Costello, Tesorero de Australia

Li Ruogu, Gobernador Adjunto y Director General del Banco Popular de China

(Suplente de Dai Xianglong, Gobernador del Banco Popular de China)

Emile Doumba, Ministro de Hacienda, Economía, Presupuesto y Privatización de Gabón

Hans Eichel, Ministro de Hacienda de Alemania Laurent Fabius, Ministro de Economía, Hacienda e Industria de Francia

Francisco Gil Díaz, Secretario de Hacienda y Crédito Público de México

Abdelouahab Keramane, Gobernador del Banco de Argelia

Sultán Nasser Al-Suwaidi, Gobernador del Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos

(Suplente de Mohammed K. Khirbash, Ministro de Estado de Hacienda e Industria de los Emiratos Árabes Unidos)

Aleksei Kudrin, Vicepresidente de Gobierno y Ministro de Hacienda de la Federación de Rusia

Pedro Sampaio Malan, Ministro de Hacienda de Brasil

Paul Martin, Ministro de Hacienda de Canadá

Linah K. Mohohlo, Gobernadora del Banco de Botswana

Sauli Niinistö, Ministro de Hacienda de Finlandia

Paul H. O’Neill, Secretario del Tesoro de Estados Unidos

Didier Reynders, Ministro de Hacienda de Bélgica

Masaru Hayami, Gobernador del Banco de Japón

(Suplente de Masajuro Shiokawa, Ministro de Hacienda de Japón)

Yashwant Sinha, Ministro de Hacienda de India

Chatu Mongol Sonakul, Gobernador del Banco de Tailandia

Kaspar Villiger, Ministro de Hacienda de Suiza

Vincenzo Visco, Ministro del Tesoro, Presupuesto y Planificación Económica de Italia

A.H.E.M. Wellink, Presidente, De Nederlandsche Bank N.V. de los Países Bajos

(Suplente de Gerrit Zalm, Ministro de Hacienda de los Países Bajos)

Observadores

Yilmaz Akyuz, Jefe, Subdivisión de Políticas Macroeconómicas y Desarrollo, Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD)

Andrew D. Crockett, Presidente del Foro sobre Estabilidad Financiera (FEF)

Willem F. Duisenberg, Presidente del Banco Central Europeo (BCE)

Richard Eglin, Director, División de Comercio y Finanzas de la Organización Mundial del Comercio (OMC)

André Icard, Gerente General Adjunto del Banco de Pagos Internacionales (BPI)

Donald J. Johnston, Secretario General de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)

Ian Kinniburgh, Director, División de Políticas y Análisis del Desarrollo, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, Naciones Unidas (ONU)

Eddy Lee, Director, Grupo de Política Internacional, Organización Internacional del Trabajo (OIT)

Yashwant Sinha, Presidente del Comité para el Desarrollo

Pedro Solbes Mira, Comisario encargado de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión Europea

James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial

Comité Ministerial Conjunto de las Juntas de Gobernadores del Banco y del Fondo para la Transferencia de Recursos Reales a los Países en Desarrollo (Comité para el Desarrollo)

Sexagésima segunda reunión, Praga, República Checa, 25 de septiembre de 2000

1. La 62ª reunión del Comité para el Desarrollo se celebró en Praga, República Checa, el 25 de septiembre de 2000, encabezada por su nuevo Presidente, el Sr. Yashwant Sinha, Ministro de Finanzas de la India. El Comité expresó su profundo agradecimiento al Sr. Tarrin Nimmanahaeminda, Ministro de Finanzas de Tailandia, por su valiosa labor de dirección y orientación como Presidente del Comité en los dos últimos años1.

2. Las deliberaciones de los ministros se realizaron en un clima de continuo debate público acerca de los beneficios y riesgos de la globalización. Los ministros subrayaron que la mayor integración de la economía mundial y los avances tecnológicos que trae consigo la globalización deberían producir un gran progreso económico y social, equidad y estabilidad, pero que esos resultados no son inevitables. Reconocieron que les cabe una gran responsabilidad para ayudar a asegurar que la globalización obre en beneficio de todos y no sólo de unos pocos, y volvieron a insistir en su compromiso de robustecer el Banco, el Fondo y otras instituciones multilaterales como aliados valiosos en este esfuerzo, cuyo objetivo último es la reducción de la pobreza en el mundo, en particular, reducir la proporción de personas que viven en la extrema pobreza a la mitad para el año 2015.

3. Reducción de la pobreza y bienes públicos mundiales: Al examinar la función que el Banco podría cumplir en relación con los bienes públicos mundiales en los ámbitos propios de su mandato, los ministros señalaron cuatro criterios fundamentales para su participación: un claro valor agregado a los objetivos de desarrollo del Banco; la acción del Banco es necesaria para catalizar otros recursos y establecer alianzas de colaboración; una notable ventaja comparativa para el Banco, y un consenso internacional en cuanto a la necesidad de una acción mundial. Se pronunciaron en favor de la intervención del Banco, en cooperación con las organizaciones internacionales pertinentes, en cuatro ámbitos: facilitar el movimiento internacional de bienes, servicios y factores de producción; fomentar una amplia inclusión de la población pobre en los beneficios de la globalización y aliviar graves problemas económicos y sociales, como la transmisión de enfermedades y las consecuencias de los conflictos; conservar y proteger el medio ambiente, y generar y compartir conocimientos de importancia para el desarrollo.

4. Los ministros respaldaron calurosamente los mayores esfuerzos que están desplegando el Banco, las Naciones Unidas y otros asociados internacionales, nacionales y privados, para luchar contra las enfermedades transmisibles, como el VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis. Los ministros tomaron nota de los progresos realizados desde la reunión del Comité celebrada en abril, y se mostraron complacidos al comprobar que la unánime opinión internacional de que el SIDA y otras enfermedades generalizadas constituyen graves obstáculos para el desarrollo se estaba traduciendo en acciones más intensas. También celebraron el compromiso de los donantes de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) de incrementar los recursos en condiciones concesionarias disponibles para estas actividades y aplicar una mayor flexibilidad al respecto, sin comprometer las políticas básicas de la AIF sobre distribución de recursos. Asimismo, instaron al Banco a seguir avanzando para cumplir su compromiso de hacer retroceder la epidemia mundial de VIH/SIDA, y expresaron su satisfacción ante la reciente aprobación, por parte de la AIF, de un programa de $500 millones para África, con ese objetivo.

5. Los ministros señalaron el valioso papel que el Banco, en colaboración con el Fondo y otros organismos internacionales, está desempeñando en el fortalecimiento de la arquitectura financiera internacional. Esta labor ha consistido en ayudar a elaborar las normas y los códigos apropiados, en tomar en cuenta la perspectiva de los países en desarrollo en ámbitos importantes para la capacidad de recuperación financiera y la integración en el sistema financiero mundial, y en ayudar a los países a consolidar las instituciones y políticas conexas. Los ministros también destacaron la importancia de que todas las naciones intensifiquen la lucha nacional e internacional contra los delitos financieros transnacionales, como el lavado de dinero. Instaron al Banco a ampliar su programa de apoyo técnico y asesoramiento, pues de este modo contribuiría a aumentar la participación de los países en desarrollo en un sistema de comercio mundial más abierto y equitativo. Reiteraron tanto la promesa como el desafío que conlleva la tecnología de las comunicaciones para la promoción del crecimiento equitativo, y acogieron con agrado las iniciativas emprendidas por el Banco, junto con otros asociados, para mejorar el acceso de los países y las comunidades pobres a las oportunidades de obtener conocimientos e información que ofrece la era digital.

6. Los ministros reconocieron la necesidad de estudiar nuevas opciones, a fin de garantizar el financiamiento apropiado para la realización de programas regionales y mundiales prioritarios cuidadosamente escogidos, que produzcan un fuerte impacto en la reducción de la pobreza. Ello exigirá innovar en el uso de los préstamos del Banco Mundial y, en algunos casos, de las donaciones, tomando en cuenta otras fuentes de recursos y las consecuencias financieras para el Banco, así como nuevas formas de colaboración con asociados internacionales, bilaterales, filantrópicos y privados. Pusieron de relieve que las inversiones en bienes públicos mundiales que beneficiaran a todos los países deberían atraer nuevos recursos.

7. El Comité aguarda con interés el informe que ha de recibir en su próxima reunión sobre los avances en la definición de las áreas de inversión en los bienes públicos mundiales más importantes para el Banco, así como sobre la división de tareas entre los asociados en el desarrollo y el establecimiento de los mecanismos financieros necesarios.

8. Apoyo del Banco al desarrollo de los países: Reconociendo que el trabajo que el Banco lleva a cabo con distintos países sigue siendo la piedra angular de la labor de la institución, los ministros vieron con agrado esta primera oportunidad de realizar un examen general de la función y los instrumentos del Grupo del Banco Mundial en apoyo del desarrollo de los países miembros, tomando en consideración el papel del FMI y otras instituciones.

9. Los ministros hicieron hincapié en que el Banco debe adecuar su ayuda a las distintas situaciones, que varían enormemente de un país a otro. A fin de asegurar que los programas estén bien fundados, los ministros exhortaron al Banco a continuar mejorando sus estudios de diagnóstico y otros estudios económicos y sectoriales sobre los países. Subrayaron la necesidad de centrarse en la pertinencia para cada país y en las oportunidades de alcanzar una mayor sinergia con la labor que realizan el propio país y otros asociados en el desarrollo. Los ministros observaron que estos análisis, así como el fortalecimiento de la capacidad, han cobrado mayor importancia en vista de la utilización de los préstamos programáticos para ajuste en respaldo de las reformas sociales y estructurales de los prestatarios, y de la visión de las funciones del Banco y el Fondo y la colaboración entre ellos delineada en la declaración conjunta formulada por el Presidente del Banco Mundial y el Director Gerente del FMI el 5 de septiembre de 2000.

10. Los ministros destacaron la necesidad urgente de que el Grupo del Banco Mundial deje en claro sus objetivos sobre la selectividad (basados en parte en su próximo examen de los documentos de estrategia sectorial), controle y administre cuidadosamente las exigencias impuestas al personal del Banco y otros recursos, y trabaje de manera conjunta y sistemática con otros bancos multilaterales de desarrollo y organizaciones internacionales a fin de coordinar mejor las responsabilidades. Los ministros subrayaron que los donantes multilaterales y bilaterales podrían contribuir significativamente a la identificación de los países con los programas, al uso más eficiente de los recursos y al logro de las metas internacionales de desarrollo, si continuaran avanzando hacia la armonización de sus políticas y procedimientos de operaciones a fin de aliviar la carga para los países en desarrollo. Los ministros pidieron al Banco que colaborara estrechamente con sus asociados y preparara, para la próxima reunión del Comité, un informe sobre la marcha de dicha labor de armonización.

11. Los ministros elogiaron el planteamiento general del Banco frente a los países de ingreso bajo y las propuestas para alcanzar una mayor coherencia entre los diferentes documentos e instrumentos de los programas, entre ellas, la de basar las estrategias de asistencia a los países en los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza. Los ministros acogieron con beneplácito las conversaciones sobre un crédito de apoyo a la lucha contra la pobreza para respaldar las estrategias de reducción de la pobreza emprendidas por los gobiernos y complementar el servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza del Fondo. Propusieron que, al definir dicho instrumento, el Banco se ocupara también de la índole de la labor analítica necesaria para sustentarlo, como los exámenes del gasto público y las evaluaciones fiduciarias y de la pobreza. También solicitaron al Banco y al Fondo que examinaran las modalidades de cooperación necesarias para llevar a la práctica tanto el crédito de apoyo del Banco como el servicio para el crecimiento del Fondo. Los ministros destacaron la importancia de una coordinación eficaz entre el Banco y el Fondo, en vista del notable papel que ambas instituciones desempeñan en la lucha contra la pobreza en los países de ingreso bajo.

12. Los ministros reafirmaron que el Grupo del Banco Mundial sigue proporcionando una gran ayuda para reducir la pobreza en los países de ingreso mediano, donde habitan tantos de los pobres del mundo. Recalcaron que el Grupo del Banco debe concentrarse en prestar el apoyo que el sector privado no pueda o no esté dispuesto a prestar, y en fomentar el crecimiento económico impulsado por dicho sector. Celebraron la creación de un grupo de estudio para analizar la mejor manera en que el Grupo del Banco puede atender las necesidades de desarrollo, en constante evolución, de este conjunto diverso de economías. Los ministros convinieron en que el grupo de estudio debería examinar, entre otros temas, las modalidades de condicionalidad y los instrumentos que permitan maximizar la eficacia de la asistencia del Banco a países que se encuentran en distintas etapas de desarrollo y reforma; el alcance y las condiciones para proporcionar a los prestatarios mayor apoyo financiero para programas sociales y estructurales en épocas de perturbación de los mercados; el campo que deben abarcar los estudios económicos y sectoriales, y los costos de las operaciones con el Banco, con inclusión de las consecuencias para la fijación de los precios de sus productos. Los ministros esperan recibir, en la próxima reunión del Comité, un informe sobre la labor realizada en este sentido.

13. Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME): Los ministros expresaron su satisfacción ante el progreso alcanzado en la aplicación de la Iniciativa e instaron a adoptar todas las medidas necesarias para seguir mejorando el proceso. Hicieron notar que el marco reforzado refrendado en la reunión del año pasado está dando como fruto un alivio de la deuda “más pronunciado, amplio y rápido” para los países que reúnen los requisitos pertinentes y están llevando a cabo las reformas económicas y sociales necesarias para reducir la pobreza. Señalaron, en particular, que hasta el momento 10 países han llegado al punto de decisión según el marco reforzado, y que, conforme a dicho marco, se están acelerando las gestiones encaminadas a lograr que sean 20 los países que alcancen el punto de decisión para fin de año. Se espera que, de este modo, el alivio del servicio de la deuda (incluida la asistencia proporcionada tanto en virtud de la Iniciativa original como del marco reforzado) superará con creces los $30.000 millones. Si a esta cantidad se suman los mecanismos tradicionales de alivio de la carga de la deuda, se otorgará a estos países un total de $50.000 millones.

14. Los ministros también acogieron con beneplácito los mayores esfuerzos desplegados para mejorar la aplicación de la Iniciativa. Pidieron al Banco y al Fondo que continuaran colaborando con otros acreedores y países que pueden acogerse a la Iniciativa, a fin de asegurar que las modificaciones del marco original de la Iniciativa (consagradas en la Iniciativa reforzada aprobada hace un año), como la prestación de asistencia provisional a partir del punto de decisión y la aprobación de un punto de culminación flotante, proporcionen puntualmente a los países que reúnan los requisitos correspondientes el apoyo que tanto necesitan. Los ministros manifestaron su respaldo a la colaboración cada vez mayor entre ambas instituciones en la aplicación de la Iniciativa y al compromiso de éstas de avanzar con la mayor celeridad posible. No obstante, se reconoció que el ritmo de aplicación también quedará determinado por las circunstancias de cada país. Los ministros se mostraron partidarios de mantener un criterio flexible para los requisitos respecto de la trayectoria. Refrendaron la prórroga de la “cláusula de caducidad” hasta fines del año 2002, para permitir que otros países, especialmente aquellos que salen de un conflicto, tomen parte en la Iniciativa. Los ministros reiteraron también que en el marco actual de la Iniciativa existe la opción de reconsiderar, en el punto de culminación, el monto del alivio de la deuda para los países gravemente afectados por perturbaciones excepcionales.

15. Los ministros pusieron de relieve la importancia de financiar íntegramente la Iniciativa reforzada, sin comprometer los mecanismos de financiamiento en condiciones concesionarias como la AIF. Instaron a todos los donantes a cumplir sus compromisos de apoyo financiero y se mostraron complacidos ante los acuerdos establecidos para alcanzar este objetivo. A la vez que reconocieron las necesidades especiales de determinados países acreedores en desarrollo y en transición de ingreso bajo, los ministros exhortaron a todos los acreedores a participar en el programa para el alivio de la deuda.

16. Documentos de estrategia de lucha contra la pobreza: Los ministros analizaron los progresos con respecto al enfoque de la estrategia de lucha contra la pobreza refrendado en la reunión que sostuvieron en septiembre de 1999, como un medio de fortalecer el vínculo entre la reducción de la pobreza, el alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa para los PPME, y el financiamiento en condiciones concesionarias del Banco y el Fondo. Señalaron que la adopción de este planteamiento, que ha tenido una acogida favorable entre los países y los asociados en el desarrollo, está cobrando cada vez más impulso. Aun cuando reconocieron las dificultades que los países enfrentan debido, por ejemplo, a la escasez de datos y la limitada capacidad institucional, los ministros exhortaron a dar oportunamente carácter definitivo a los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza provisionales. Al tiempo que reiteraron el principio fundamental de la identificación de los países con los programas, los ministros pidieron al Banco, al Fondo y a otros organismos que prestaran a los países el apoyo técnico necesario para la preparación de esos documentos.

17. Marco Integral de Desarrollo: Los ministros expresaron su apoyo a la concepción integral del desarrollo recogida en el Marco y celebraron los progresos que se están realizando, así como las enseñanzas que se están recogiendo en el curso de su aplicación experimental en algunos países. Reconocieron que dicha aplicación se encuentra en sus etapas iniciales y que persisten numerosas dificultades, propias de cada país; observaron, no obstante, que el Marco se está aplicando ya en forma más general, toda vez que los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza se preparan según sus principios, en particular los relativos a la importancia de que los países consideren los programas como propios. Los ministros aguardan con interés los informes de situación sobre los nuevos avances en la aplicación del Marco Integral de Desarrollo.

18. Capacidad financiera del BIRF: Los ministros estudiaron el informe actualizado del Banco Mundial sobre este tema y confirmaron que la situación financiera del Banco continuaba siendo sólida. Al mismo tiempo, los ministros reconocieron que, ante un aumento pronunciado de la demanda, la capacidad financiera del Banco podría limitar sus posibilidades de atender tales necesidades. Los ministros pidieron a la administración y al Directorio Ejecutivo que siguieran examinando este tema, inclusive el nivel de reservas del Banco.

19. Personal del Banco y del Fondo: Los ministros aprovecharon esta oportunidad para expresar, en nombre de los gobiernos de todos los países miembros, su reconocimiento al personal del Fondo y del Banco por su continua y ardua labor y por el alto nivel de servicio y compromiso para alcanzar las metas de las instituciones de Bretton Woods.

20. Nota de agradecimiento: Los ministros expresaron su sincero agradecimiento a las autoridades y al pueblo de la República Checa por su cordial hospitalidad y apoyo.

21. Próxima reunión: La próxima reunión del Comité se celebrará el 30 de abril de 2001 en la ciudad de Washington.

Sexagésima tercera reunión, Washington, 30 de abril de 2001

1. La 63ª reunión del Comité para el Desarrollo se celebró en la ciudad de Washington el 30 de abril de 2001, bajo la presidencia del Sr. Yashwant Sinha, Ministro de Hacienda de la India. El Comité celebró también, el 29 de abril de 2001, una reunión conjunta con el Comité Monetario y Financiero Internacional para intensificar la cooperación con el fin de fomentar el crecimiento y combatir la pobreza en los países más pobres del mundo2.

2. Intensificación del apoyo del Grupo del Banco Mundial a los países de ingreso mediano: Los ministros acogieron favorablemente, en términos generales, las propuestas formuladas por el Banco teniendo en cuenta la labor del Grupo de estudio sobre la estrategia del Grupo del Banco Mundial para los países de ingreso mediano. Observaron que la lucha contra la pobreza en esos países era fundamental para alcanzar los objetivos internacionales de desarrollo y volvieron a insistir en el importante papel que el Grupo del Banco debe desempeñar para respaldar sus esfuerzos por conseguir el crecimiento y reducir la pobreza. El Comité observó que las buenas políticas, y las instituciones para su puesta en práctica, constituían la base de los programas de desarrollo eficaces, y observó con satisfacción que un número creciente de países estaban adoptando ese planteamiento; que los recursos externos eran especialmente eficaces cuando sustentaban esas políticas e instituciones, y que incluso los países con acceso a los mercados financieros internacionales podrían beneficiarse del apoyo financiero del Banco, dado que su acceso es con frecuencia limitado, imprevisible y circunscrito a instrumentos de corto vencimiento. Los ministros reconocieron que esa inestabilidad puede dar lugar a perturbaciones y provocar considerables efectos negativos en los niveles de pobreza. Los ministros destacaron que, dado que en la mayoría de los casos la parte del Grupo del Banco en el financiamiento externo total de un país es pequeña, su función debe ser selectiva y estratégica: actuar como catalizador para impulsar la reforma normativa e institucional, en particular el desarrollo de la capacidad y la adopción de políticas favorables a los pobres, unos flujos privados de inversión estables y sostenibles, y un respaldo normativo y financiero por parte de los asociados en el desarrollo con el fin de promover un crecimiento sostenible y equitativo y reducir la pobreza.

3. Después de sus deliberaciones sobre este tema en la reunión anterior del Comité, los ministros reiteraron la necesidad de acomodar el apoyo del Grupo del Banco a las circunstancias tan distintas que se observan en un conjunto tan dispar de países. El Comité destacó que, para conseguir una mayor identificación, este apoyo debía asentarse en la visión del desarrollo que tiene cada país. Ese debería ser el punto de partida de la estrategia de asistencia a los países (EAP) del Grupo del Banco, respaldada por importantes estudios económicos y sectoriales y de diagnóstico. El Banco debería sistematizar y profundizar su análisis sobre la situación nacional, entre otros medios intensificando, de consuno con sus asociados, su apoyo al desarrollo de la capacidad local. Los ministros observaron la particular importancia de intensificar el análisis sobre las cuestiones y prioridades estructurales, sociales y sectoriales, así como sobre los sistemas de gasto público, adquisiciones y gestión financiera.

4. Los ministros observaron la importancia de establecer una gama de instrumentos crediticios, de conformidad con las diferentes necesidades, objetivos e historial de los prestatarios y la ventaja comparativa del Grupo del Banco. Insistieron en que todo financiamiento debe basarse en el compromiso del país por reducir la pobreza. El Comité destacó de nuevo la importancia constante del financiamiento del Banco para la inversión, enmarcado en una EAP bien concebida, en cuanto vehículo poderoso para la transferencia de conocimientos, la comprobación y demostración de nuevos planteamientos, el desarrollo de la capacidad gubernamental y el apoyo a la prestación de los servicios sociales y de infraestructura necesarios. Los ministros acogieron también con agrado la mejora de la calidad y la mayor atención al desarrollo en el financiamiento para fines de ajuste. Subrayaron que la utilización más sistemática que se contempla para ese instrumento debe ir acompañada del compromiso de los países con la reforma normativa e institucional o de un historial acreditado. Además, debe sustentarse en unas políticas nacionales y sistemas fiduciarios adecuados; en los casos en que sea necesario, deberán adoptarse medidas para consolidar estos últimos. A este respecto, destacaron la importancia de una sólida capacidad para la gestión y contabilidad de los gastos públicos. Solicitaron un planteamiento más transparente y sistémico para supervisar y prever la combinación de instrumentos generales de financiamiento del BIRF —por ejemplo, la relación entre préstamos para la inversión y para fines de ajuste— como complemento del proceso de la EAP. Analizaron también la opción propuesta de utilización diferida y el valor que ésta podría tener para un grupo posiblemente reducido de países en proceso de reforma, y alentaron al Banco a que terminara la labor necesaria para finalizar la propuesta y someterla a la consideración de los directores ejecutivos.

5. Los ministros instaron al Banco a que tradujera sus propuestas en medidas concretas para fortalecer el apoyo analítico y financiero del Grupo a los países de ingreso mediano. Insistieron en que el Banco debería seleccionar atentamente sus actividades, basándose cada vez más en análisis de otros asociados en el desarrollo y de los mismos países, y procurando que sus interlocutores tomaran la iniciativa en el apoyo a las reformas de sectores concretos donde tengan una ventaja comparativa. Atribuyeron especial importancia al hecho de que el Banco y el Fondo utilicen estas propuestas como base para conseguir una mayor cooperación a nivel de los países.

6. Armonización de las políticas y procedimientos operacionales: Los ministros destacaron la importancia de armonizar las políticas y procedimientos operacionales del Banco, otros bancos multilaterales de desarrollo y los donantes de ayuda bilateral, con el fin de lograr una mayor eficacia en términos de desarrollo, incrementar la eficiencia y reducir las cargas administrativas y los costos para los gobiernos receptores. El Comité insistió en la necesidad de acelerar, sin renunciar a unas normas adecuadas, la armonización de los mecanismos de gestión de la ayuda, en particular para conseguir que los países de ingreso bajo apliquen sus documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP). Los ministros tomaron nota de que la armonización de los programas de los distintos países permite un enfoque pragmático que puede dar lugar a una intervención temprana, y alentaron a todos los asociados en el desarrollo a utilizar cada vez más los procesos de planificación y presupuestación de los gobiernos prestatarios, y a que ayudaran a reforzar esos sistemas y procesos cuando fuere necesario. Los ministros les instaron a que colaboraran con los países en desarrollo para llegar a planteamientos comunes de prácticas recomendables en lo relativo a las adquisiciones, la gestión financiera y la evaluación ambiental. Hicieron hincapié en que estos planteamientos representarían una sólida base para fomentar el desarrollo de la capacidad, ya que orientarían los planes de acción destinados a ayudar a los países a conseguir sus prioridades. Alentaron al Banco Mundial y a sus asociados, en particular otros bancos multilaterales de desarrollo y el Grupo de Trabajo sobre la armonización, del CAD de la OCDE, a que colaboraran en la formulación de un marco global (con inclusión de planes vinculados a plazos determinados) para ayudar a orientar y coordinar la labor futura en este sentido. El Comité esperaba recibir un informe del Banco sobre los progresos realizados con respecto a un plan de acción para introducir cambios específicos en sus propios procedimientos para facilitar la armonización.

7. Bienes públicos mundiales: El Comité acogió con satisfacción los progresos realizados por el Banco en apoyo de los bienes públicos mundiales en las esferas ratificadas por el Comité en su última reunión, a saber, las enfermedades transmisibles, la integración del comercio, la estabilidad financiera, los conocimientos y el patrimonio ambiental. El Comité acogió con agrado el compromiso del Banco de insertar su labor en favor de los bienes públicos mundiales en sus actividades básicas y en los países, mantener su criterio selectivo y concentración en cada una de estas áreas, consolidar su cooperación y la división del trabajo con otros asociados internacionales, y realizar con éstos nuevos estudios analíticos sobre los mecanismos de financiamiento y el sistema de gobierno necesarios para respaldar los bienes públicos mundiales, incluido el examen prudente de un posible recurso a las donaciones de la AIF.

8. Impulso del comercio como medio para el desarrollo: Función del Banco Mundial: Los ministros insistieron de nuevo en la importancia crítica del comercio para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza y en el papel decisivo que el Banco puede desempeñar, en colaboración con sus asociados, para ayudar a los países en desarrollo a incrementar su capacidad de acceso a los mercados mundiales. En este sentido, celebraron las recientes iniciativas adoptadas por varios países. El Comité respaldó en términos generales el programa de trabajo de alcance mundial, regional y nacional fijado en el documento del Banco preparado para esta reunión, sobre todo la ampliación de las actividades en los países, que deberían adquirir una importancia creciente en las estrategias de asistencia a los países preparadas por el Banco. Ello supondría, entre otras cosas, el apoyo a los países para que abordaran las cuestiones comerciales en sus DELP. El Comité estuvo de acuerdo en la particular importancia de considerar las cuestiones “transfronterizas”, como la reglamentación de las inversiones, los obstáculos a un transporte eficiente de bienes y materiales, las normas y reglamentos técnicos, las telecomunicaciones y los servicios comerciales, con el fin de que los países puedan aprovechar plenamente las oportunidades presentadas por la globalización. En respuesta a la necesidad de incrementar la capacidad de los países más pobres para participar con mayor eficacia en el sistema de comercio internacional, el Comité instó al Banco a que colaborara con sus asociados para alcanzar los máximos beneficios del recientemente reforzado Marco integrado para la asistencia técnica relacionada con el comercio en favor de los países menos adelantados. En este contexto, el Comité se mostró complacido de las iniciativas para la desvinculación de la ayuda, en particular la reciente decisión ad referéndum de los donantes de la OCDE de desvincular su ayuda a los países menos adelantados.

9. VIH/SIDA: Los ministros acogieron con satisfacción el rápido incremento del interés mundial por el VIH/SIDA en el año transcurrido desde que el Comité calificara esta epidemia como una grave amenaza para el desarrollo en muchos lugares del mundo, sobre todo en África. No obstante, observaron con gran preocupación la difusión todavía no controlada del VIH/SIDA, las crecientes pruebas de su devastador efecto y la necesidad constante de una mayor iniciativa gubernamental. Los ministros instaron a que el nuevo compromiso demostrado por muchos dirigentes de los países en desarrollo y desarrollados se convirtiera rápidamente en una acción internacional coordinada y bien orientada de prevención, educación y atención integrada, incluido un mayor acceso al tratamiento. El Comité insistió también en que esta epidemia debía plantearse desde un punto de vista multisectorial, en el que se incluyera también la atención al VIH/SIDA en las políticas de desarrollo y la asistencia a los gobiernos en el terreno de la salud y otros sectores. En particular, los ministros propusieron que en las estrategias del Banco Mundial de asistencia a los países se analizaran los efectos del VIH/SIDA y se indicaran las respuestas apropiadas, colaborando para ello con los asociados en el contexto de la estrategia nacional de cada país contra el VIH/SIDA. El Comité manifestó su reconocimiento por las medidas adoptadas hasta ahora por el Banco para aplicar la estrategia que los ministros habían examinado un año antes, y alentó al Banco a que colaborara con sus asociados para continuar incrementando los esfuerzos en todas las regiones geográficas. El Comité instó también al Banco y a las Naciones Unidas a que desempeñaran un papel activo como promotores de una mayor conexión entre la industria farmacéutica y los países en desarrollo en apoyo de los programas relacionados con el SIDA. El Comité reconoció asimismo la necesidad de aumentar en forma considerable los recursos mundiales para el análisis, investigación y programas de acción relacionados con el VIH/SIDA; parte de ese financiamiento adicional podría encauzarse a través de un posible nuevo fondo fiduciario multilateral para el SIDA, el paludismo y la tuberculosis. El Comité pidió también a los participantes en el período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas de junio de 2001 sobre el VIH/SIDA que contrajeran compromisos concretos que dieran lugar a una rápida intensificación de la acción mundial contra el VIH/SIDA.

10. Arquitectura financiera internacional: Los ministros se mostraron complacidos de la constante labor del Banco y el Fondo, en asociación con otros grupos, de fortalecimiento de la arquitectura financiera internacional y de ayuda a los países a que adquirieran la capacidad necesaria para participar en el sistema financiero mundial y se beneficien de él. El Programa de evaluación del sector financiero, obra conjunta del Banco y el Fondo, y la colaboración entre las dos instituciones en relación con los informes sobre observancia de códigos y normas (IOCN) han establecido un marco valioso para ayudar a los países a reforzar sus sistemas financieros y económicos. El Comité acogió con agrado las directrices del Banco y el Fondo para la gestión de la deuda pública, que ayudarían a los gobiernos a desarrollar la capacidad de gestionar su deuda, lo que reduciría su vulnerabilidad ante la posible inestabilidad financiera. Los ministros declararon también su satisfacción por los principios y directrices sobre sistemas eficaces de protección de los derechos del acreedor y para casos de insolvencia, y alentaron a que continuaran desarrollándose en estrecha consulta con los países prestatarios y teniendo en cuenta las observaciones adicionales recibidas, la constante labor con las instituciones asociadas y los experimentos en las evaluaciones de los países.

11. Los ministros estuvieron de acuerdo en que el lavado de dinero es un tema que suscita preocupación mundial y que repercute lo mismo en las economías grandes que en las pequeñas. El Comité estuvo de acuerdo en términos generales con el reconocimiento de las 40 recomendaciones del Grupo de Acción Financiera (GAFI) como norma adecuada para combatir el lavado de dinero y en que debería continuar la labor para determinar de qué manera se podrían adaptar e instrumentar esas recomendaciones en las actividades del Fondo y del Banco. A ese respecto, el Comité observó que, para lograr la coherencia con los IOCN, las evaluaciones deberían ser uniformes, basadas en la cooperación y voluntarias. El Comité instó a que se estrechara la colaboración del Fondo y el Banco con el GAFI y otros grupos que combaten el lavado de dinero al examinar las normas y procedimientos en esa esfera. Señalaron que el Banco y el Fondo están efectuando valiosas contribuciones mediante programas en curso para ayudar a los países a reforzar sus sistemas económicos, financieros y jurídicos. Convinieron en que la responsabilidad primera de las medidas contra el lavado de dinero es de los propios países y de las instituciones especializadas que tienen autoridad y personal competente para ello. El Comité observó que el principal centro de atención del Banco, en conformidad con su mandato en favor del desarrollo y con sus ventajas comparativas, sería incrementar el apoyo al desarrollo de la capacidad y la ayuda a los países para que identifiquen y establezcan los cimientos normativos e institucionales necesarios para reducir los riesgos de abuso financiero.

12. Próxima reunión: La próxima reunión del Comité tendrá lugar el 1 de octubre de 2001 en la ciudad de Washington. Los ministros consideraron que podría ser oportuno examinar en esa reunión las cuestiones planteadas en relación con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Financiamiento para el Desarrollo prevista para comienzos de 2002, tomando en parte como base un constante intercambio de opiniones entre sus representantes en las Naciones Unidas y el Banco y el Fondo. Los ministros se mostraron también de acuerdo en considerar, en una reunión futura, el tema de la educación, en particular la aplicación de los compromisos contraídos en Dakar con respecto a la iniciativa Educación para Todos.

Comité Monetario y Financiero Internacional y Comité para el Desarrollo

Reunión conjunta: Praga, República Checa, 24 de septiembre de 2000

1. Los ministros del Comité para el Desarrollo y el Comité Monetario y Financiero Internacional celebraron una reunión conjunta el 24 de septiembre de 2000 con el objeto de examinar los avances logrados en el proceso de aplicación de la Iniciativa reforzada para los PPME y preparación de los DELP. La reunión conjunta simboliza la estrecha cooperación y el firme compromiso político de todos los países e instituciones, con miras a generar un círculo virtuoso de alivio de la deuda, reducción de la pobreza y crecimiento económico que beneficie a los países más pobres del mundo.

2. Los ministros consideraron que se han sentado bases sólidas para seguir avanzando a fin de que los proyectos definidos el año pasado se hagan realidad este año. Coincidieron en que desde el año pasado se ha progresado a un buen ritmo tanto en la Iniciativa para los PPME como en los DELP y que se han logrado avances concretos para brindar un alivio de la deuda más rápido, amplio y profundo.

3. Los ministros observaron que 10 países ya han alcanzado el punto de decisión en el marco de la Iniciativa reforzada para los PPME y han comenzado a recibir alivio. Manifestaron su satisfacción por la determinación del Presidente del Banco Mundial y el Director Gerente del FMI de hacer todo lo posible para lograr que 20 países alcancen el punto de decisión antes de que finalice el año 2000. Se prevé que ello se traducirá en un alivio global del servicio de la deuda (incluida la asistencia en el marco de la Iniciativa original para los PPME y de la reforzada) por un monto muy superior a $30.000 millones. Conjuntamente con los mecanismos tradicionales de alivio de la deuda, el monto total de la asistencia concedida a estos países ascenderá a unos $50.000 millones. Los ministros observaron que la asistencia transitoria proporcionada a partir del punto de decisión contribuyó a acelerar la concesión de alivio, y que la incorporación de puntos de culminación flotantes brinda a los países que reúnen los requisitos pertinentes la oportunidad de acortar considerablemente el período comprendido entre los puntos de decisión y de culminación. Además, los ministros reafirmaron el objetivo de la Iniciativa reforzada para los PPME de reducir la deuda a niveles viables y observaron que, dentro del marco vigente de la Iniciativa para los PPME, existe la opción de reconsiderar en el punto de culminación el monto del alivio de la deuda que ha de suministrarse a los países muy afectados por perturbaciones adversas de carácter extraordinario.

4. Si bien se reconoció que la aplicación estará determinada en última instancia por factores relacionados con las circunstancias específicas de cada país, los ministros expresaron su satisfacción por las medidas adoptadas recientemente para acelerar los avances. Entre dichas medidas cabe destacar una relación de trabajo más estrecha entre el Banco y el Fondo mediante la participación activa en la labor del Comité Conjunto de Ejecución; flexibilidad al evaluar el historial de los países, lo que debería contribuir a brindar alivio a países que originalmente deberían haberse beneficiado del mismo el próximo año, y un mayor énfasis en las reformas clave para acelerar el crecimiento y reducir la pobreza. De acuerdo con el objetivo de ampliar la iniciativa, los ministros respaldaron la prórroga de la cláusula de caducidad por otros dos años con el fin de dar a los países, en particular los que salen de un conflicto, tiempo para participar en el proceso. Los ministros esperan con interés considerar en la reunión de abril de 2001 la labor que realicen el Banco Mundial y el FMI en relación con los países en etapa de posguerra.

5. Los ministros reiteraron la importancia de financiar íntegramente la Iniciativa reforzada para los PPME, e instaron a todos los acreedores y donantes a cumplir sus compromisos de apoyo financiero.

6. Los ministros recordaron que un componente fundamental de la Iniciativa reforzada para los PPME es el fortalecimiento del vínculo entre el alivio de la deuda y la reducción de la pobreza, que se materializará a través de los DELP que preparen los países. Los ministros se mostraron alentados por el hecho de que sean ya 13 los países que han preparado DELP provisionales, y dos los que han elaborado DELP definitivos. También observaron que los países y sus socios en la tarea del desarrollo han respondido favorablemente tanto a la promesa como al desafío que plantea el proceso de preparación de los DELP, y están dando pasos decididos para que la pobreza sea el eje de las estrategias nacionales. Reafirmando el principio de identificación de cada país con su programa, los ministros instaron a todos los copartícipes en la tarea del desarrollo a intensificar los esfuerzos por brindar asistencia técnica adicional con el fin de respaldar a los países en la preparación de los DELP, que han de constituir el marco de la asistencia en condiciones concesionarias que proporcionarán el FMI y la AIF, así como los donantes y otras instituciones multilaterales. En este contexto, los ministros expresaron su satisfacción por la propuesta del Banco Mundial de establecer un mecanismo de crédito de apoyo a la lucha contra la pobreza y por los cambios fundamentales incorporados en el servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza del FMI, por ejemplo, el vínculo reforzado con los DELP, la previsión de una flexibilidad adecuada en materia de objetivos fiscales y una mayor orientación de los presupuestos hacia la lucha contra la pobreza y la promoción del crecimiento.

7. Los ministros hicieron hincapié en que los progresos iniciales logrados en el marco de la Iniciativa reforzada para los PPME y los DELP deben respaldarse mediante un esfuerzo sostenido de alcance mundial por parte de los países habilitados, los copartícipes en la tarea del desarrollo, los donantes bilaterales, los organismos multilaterales y la sociedad civil internacional, a fin de obtener el mayor provecho posible de estas nuevas oportunidades.

Reunión conjunta: Washington, 29 de abril de 2001

1. Los miembros del Comité para el Desarrollo y el Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI) celebraron una reunión conjunta el 29 de abril de 2001, con el objeto de examinar los programas actuales del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) encaminados a afianzar el crecimiento y combatir la pobreza. Hemos renovado nuestro compromiso de abordar estos problemas y brindar asistencia a los países para que puedan cumplir los objetivos internacionales de desarrollo. Esta reunión especial simboliza nuestro pleno respaldo para el refuerzo de la cooperación entre el Banco Mundial y el FMI, que se recoge también en muchos otros puntos de los temarios individuales del CMFI y el Comité para el Desarrollo. En esta reunión, enfocamos la mira hacia los avances en el fortalecimiento de esta alianza para luchar contra la pobreza e impulsar el crecimiento en los países más pobres del mundo.

2. Muchas de las cuestiones que examinamos resultan aplicables particularmente a los problemas de África. Tras la visita conjunta a la región en febrero pasado, los directores de ambas instituciones observaron la firme determinación de los dirigentes africanos de realizar reformas que permitan atacar las causas de la pobreza y mejorar la calidad de vida de sus habitantes en forma duradera. Los dirigentes africanos subrayaron la importancia de atender los grandes problemas que forman parte de los temarios de nuestros comités: los conflictos y las deficiencias de la gestión de gobierno; la creación de una sólida base de recursos humanos, incluida la educación y la lucha contra el VIH/SIDA y otras enfermedades transmisibles; y la necesidad de poner a África en una situación que le permita beneficiarse de la globalización. Reconocemos que la voluntad de los dirigentes africanos para hacerse cargo de sus propias responsabilidades debe complementarse con un decidido respaldo de la comunidad internacional a fin de lograr los objetivos internacionales de desarrollo y estamos dispuestos a trabajar para brindarles ese apoyo.

3. Mucho se ha avanzado desde las Reuniones Anuales de Praga en la implementación del enfoque del documento de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) y la Iniciativa reforzada para los PPME. Nos sentimos optimistas ante la seriedad de propósito y la identificación de los países con el proceso, así como la voluntad de los asociados en el desarrollo de apoyar ese enfoque. Si bien también nos alienta la perspectiva de que muchos países alcanzarán su primer DELP definitivo en 2001, instamos al Banco Mundial y al FMI, a otras instituciones multilaterales y a los donantes bilaterales, a ayudar a estos países a desarrollar plenamente, implementar y hacer un seguimiento de sus estrategias de reducción de la pobreza. Somos conscientes de que el proceso evolucionará en función de la experiencia y que los éxitos sólo pueden medirse en términos de la reducción de la pobreza obtenida en el curso del tiempo.

4. Celebramos los considerables avances en la implementación de la Iniciativa reforzada para los PPME, habiendo alcanzado el punto de decisión 22 países. Se prevé que ello se traducirá en un alivio del servicio de la deuda (incluida tanto la asistencia original en el marco de la Iniciativa para los PPME como en el marco de la iniciativa reforzada) por valor de $34.000 millones. En conjunción con los mecanismos tradicionales de alivio de la deuda y la condonación adicional de la deuda bilateral, se proporcionará a estos países un total de $53.000 millones. Se prevé que el alivio combinado reducirá la deuda externa de estos países en casi dos tercios (en cifras actualizadas), lo que la situará a niveles inferiores al promedio de los países en desarrollo. Estos países han empezado a recibir un alivio en materia de liquidez, lo que les ayudará a incrementar el gasto para la reducción de la pobreza. Alentamos a estos PPME a no desfallecer en sus esfuerzos por alcanzar el punto de culminación, y a los países que aún no reúnen los requisitos para recibir la asistencia, a adoptar las políticas requeridas para alcanzar el punto de decisión y empezar a beneficiarse del alivio para los PPME. Hacemos hincapié en la importancia de que los países demuestren un firme compromiso con los programas de reforma y reafirmamos la posibilidad, según las particularidades de cada caso, de actuar con flexibilidad en lo relativo al historial. Si bien reconocemos las necesidades especiales de determinados países en desarrollo y países en transición de bajo ingreso que son acreedores, también instamos a la totalidad de donantes y acreedores a participar en el alivio para los PPME y a cumplir sus compromisos de apoyo financiero.

5. La organización de eficaces sistemas de gestión del gasto público es un importante objetivo para asegurar que los ahorros presupuestarios provenientes del alivio para los PPME, así como los provenientes de recursos internos y asistencia externa, se utilicen eficazmente para fines de reducción de la pobreza. Respaldamos los esfuerzos actuales del Banco Mundial, el FMI y los donantes para ayudar a estos países a fortalecer estos sistemas, y consideramos las revisiones del servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza (SCLP) y los informes de avance del DELP como una oportunidad para observar los progresos de cada país. Exhortamos a los países que elaboran DELP a redoblar sus esfuerzos por mejorar la gestión y el seguimiento del gasto; y alentamos a los donantes y acreedores a apoyar estos esfuerzos y a armonizar cada vez más sus mecanismos de suministro de ayuda de manera que se refuercen los sistemas presupuestarios y de planificación de los países.

6. Nos sentimos optimistas ante el hecho de que el Banco Mundial esté desarrollando mejores métodos para ayudar a los países a evaluar el impacto social de las políticas, así como sus propias recomendaciones de política, y también porque el FMI efectuará una aportación en sus áreas de competencia y que, en el asesoramiento que ofrece en materia de política macroeconómica, se basará en los análisis del impacto social realizados por otras entidades. Instamos al Banco Mundial y al FMI a implementar estas medidas en los países cuanto antes. Celebramos los planes actuales del Banco Mundial y el FMI de racionalizar, reorientar y fijar prioridades en la condicionalidad basándose en estrategias de cosecha nacional para fomentar el crecimiento y la reducción de la pobreza. Asimismo, vemos con buenos ojos las labores en marcha para distinguir las funciones correspondientes al SCLP del FMI y al crédito de apoyo a la lucha contra la pobreza (CALP) del Banco Mundial.

7. Reiteramos nuestro compromiso con la Iniciativa reforzada para los PPME como medio para que los países habilitados obtengan una salida duradera de la deuda no viable. El marco de la Iniciativa reforzada para los PPME reconoce las actuales vulnerabilidades de los PPME y, por consiguiente, fijó el monto del alivio de la deuda en el punto de decisión a un nivel considerablemente mayor que en el marco original. Lo anterior se suma al hecho de que varios acreedores bilaterales hayan convenido en una reducción del 100% en la deuda de AOD. Subrayamos que la gestión de la deuda requiere un refuerzo. Estamos de acuerdo en que en el punto de culminación debe realizarse un análisis y debate exhaustivos de las perspectivas de viabilidad de la deuda a largo plazo. En general, convenimos en la importancia de que los PPME realicen un seguimiento periódico de la situación de su deuda, con el respaldo del Banco Mundial y el FMI, que vaya más allá del punto de culminación. En circunstancias excepcionales, cuando los factores exógenos originan cambios fundamentales en las circunstancias de un país, reafirmamos el hecho de que, en el marco de la Iniciativa para los PPME, existe la opción de considerar, en el punto de culminación, un alivio adicional de la deuda.

8. La viabilidad de la deuda sólo puede lograrse y mantenerse si se abordan las causas subyacentes del problema. Al igual que en la lucha general contra la pobreza, se requiere una estrategia de dos pilares. Primero, los países pobres deben hacerse cargo de su propio futuro y crear oportunidades para un crecimiento equitativo y sostenible y reducir la pobreza mediante la mejora de sus resultados en materia de gestión macroeconómica (incluso un endeudamiento prudente), las reformas orientadas hacia el sector externo que propicien el desarrollo del sector privado, la gestión de gobierno y las políticas sociales (especialmente la educación y la salud). Segundo, la comunidad internacional debe brindar un respaldo firme, no sólo a través de los compromisos actuales de alivio de la deuda sino también mediante el aumento de la ayuda y de las oportunidades comerciales. Reiteramos que el alivio de la deuda de los PPME debe sumarse a la asistencia oficial para el desarrollo, que debe ofrecerse en las condiciones concesionarias o a título de donación que resulten indicadas.

9. Reafirmamos enfáticamente la importancia de que los países en desarrollo tengan un mayor acceso a los mercados mundiales y en particular hacemos un llamado a los países para que abran más sus mercados a las exportaciones de los países más pobres. En este sentido, expresamos satisfacción por las recientes iniciativas adoptadas por varios países. Además, a los países industriales les corresponde una importante función al aplicar políticas que aseguren un crecimiento sostenible y no inflacionario de la economía mundial. Esas acciones concertadas entre los países ricos y pobres son necesarias para el logro de los objetivos internacionales de desarrollo.

10. Los conflictos siguen siendo un importante obstáculo para la mejora de las condiciones de vida de millones de personas, sobre todo en África. La ayuda para que los países resuelvan los conflictos y se restablezcan las bases para el progreso económico y social es una prioridad fundamental para la comunidad internacional. Los cuantiosos atrasos persistentes plantean desafíos especiales para varios países afectados por conflictos. En vista de que muchos de estos países son pobres y muy endeudados, recibimos de buen grado la labor realizada por el Banco Mundial y el FMI con miras a mejorar su capacidad para brindarles asistencia, incluso mediante el alivio de la deuda. Aplaudimos los esfuerzos del FMI por ofrecer su asistencia de emergencia a los países en etapa de posguerra en condiciones concesionarias. Coincidimos en la importancia de seguir centrando firmemente la atención en los resultados, incluida la transparencia en el gasto militar, para asegurar que el alivio de la deuda se utilice para reducir la pobreza y no se desvíe al gasto militar. Estamos de acuerdo en que el marco de la Iniciativa reforzada para los PPME ofrece suficiente flexibilidad para adaptarse a las circunstancias especiales de los PPME en etapa de posguerra, incluso en lo que se refiere a la duración del historial de resultados económicos si se ha avanzado considerablemente hacia la estabilidad macroeconómica, la gestión de gobierno, el desarrollo de las capacidades y la supervisión. En general, los países en etapa de posguerra que se encuentran en proceso de recuperación también requerirán considerable asistencia técnica y de desarrollo de las capacidades. Estamos de acuerdo en que hay posibilidades para aumentar la asistencia del Banco Mundial y el FMI a fin de respaldar la reconstrucción en estos países, y solicitamos a ambas instituciones que trabajen en estrecha colaboración con el sistema de las Naciones Unidas en estos ámbitos a fin de asegurar la plena utilización de los conocimientos especializados que poseen esos organismos.

1

Intervinieron en la sesión plenaria los señores James Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial; Horst Kóhler, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, y Carlos Saito, Presidente del Grupo de los Veinticuatro. Asistieron también observadores de muchas otras organizaciones internacionales y regionales.

2

Intervinieron ante la sesión plenaria los Sres. James Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial; Horst Köhler, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, y Joseph O. Sanusi, Presidente del Grupo de los Veinticuatro. Asistieron también observadores de muchas otras organizaciones internacionales y regionales.

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