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Capítulo IV. ¿Se mantendrá la tensión en el mercado del petróleo?

Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
May 2005
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A lo largo de casi toda la década de los noventa, los precios reales del petróleo (expresados en dólares de 2003) se situaron en torno a $20 el barril. Además, el mercado del petróleo solo registró períodos de alta volatilidad durante el conflicto de Oriente Medio en 1990–91 y la crisis monetaria de Asia en 1997–98. Los precios del crudo comenzaron a subir al recuperarse la actividad económica y reducirse la producción a finales de esa década, pero las presiones al alza sobre los precios no se intensificaron hasta el período 2003–04. El crecimiento mundial sincronizado, la fuerte demanda de petróleo (en particular, de China) y una serie de perturbaciones que afectaron a la oferta redujeron la capacidad ociosa de los productores y contribuyeron a que el precio promedio real anual del petróleo ascendiera a cerca de $40 el barril en 2004 (gráfico 4.1). Los precios medios del petróleo aumentaron aún más, hasta aproximadamente $50 el barril en marzo de 2005.

Gráfico 4.1.El mercado del petróleo como fuente de shocks

(1970–2004)

Cuando el nivel de capacidad ociosa es bajo suelen aumentar los precios y su volatilidad.

Fuentes: Organismo Internacional de Energía; Departamento de Energía de Estados Unidos, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 La capacidad excedentaria se define como la capacidad ociosa de los productores de la OPEP en millones de barriles diarios.

2 Promedio simple de los precios de las variedades de crudo West Texas Intermediate, U.K. Brent y Dubai.

3 La volatilidad se define como la desviación estándar de los precios reales mensuales del petróleo.

¿Deberían preocuparse las autoridades económicas por la evolución del mercado del petróleo? Si bien el incremento porcentual del precio real del petróleo ha sido mucho menor que durante los años setenta1, en el capítulo I de esta edición de Perspectivas de la economía mundial se señala que los recientes aumentos del petróleo podrían, no obstante, tener un impacto significativo en la economía mundial: se prevé que el crecimiento del PIB se reduzca entre 0,7 y 0,8 puntos porcentuales en 2005–06 con respecto a 2004 debido, entre otros factores, a la evolución de los precios del petróleo. El impacto podría ser aún mayor en los países en desarrollo y en los mercados emergentes que deben hacer frente a limitaciones financieras externas. En el análisis preparado por el personal técnico del FMI se señala que la relación entre el precio del petróleo y la producción no es lineal: un nivel particularmente alto de los precios del petróleo puede dar lugar a un rápido deterioro de la confianza de los consumidores y las empresas, lo que tendrá un fuerte impacto negativo en la actividad económica. Además de generar volatilidad de los precios (recuadro 4.1), la actual falta de capacidad ociosa de producción también contribuye a que las economías importadoras de petróleo, en particular las que no pertenecen a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), sean vulnerables a las perturbaciones que afectan a la oferta.

La evolución reciente del mercado del petróleo se analiza con detalle en el apéndice 1.1 de esta edición de Perspectivas de la economía mundial y en la edición de abril de 2005 de Global Financial Stability Report del FMI. En este capítulo se examinan las perspectivas del mercado del petróleo a más largo plazo y se hace hincapié en las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son las perspectivas del mercado del petróleo a mediano y largo plazo y cuáles son los factores de riesgo relevantes del lado de la demanda y de la oferta?
  • ¿Habrá suficiente capacidad ociosa de producción para satisfacer la demanda en períodos de crecimiento excepcionalmente fuerte o en que se produzcan perturbaciones que afecten a la oferta?
  • A largo plazo, ¿será suficiente el nivel de los precios del petróleo que ha sido habitual hasta hace poco tiempo ($20–$30 el barril) para incentivar a los principales productores a aumentar la capacidad y satisfacer la demanda creciente?
  • ¿Cómo pueden las autoridades económicas reducir los riesgos originados por la tensión en los mercados? ¿Qué garantías serán necesarias y qué forma adoptarán?

Hechos estilizados básicos

Demanda de petróleo

Los principales consumidores de petróleo siguen siendo las economías avanzadas. Estados Unidos, Japón y los países europeos de la OCDE consumen en conjunto alrededor de la mitad de la producción anual de petróleo (gráfico 4.2).

Gráfico 4.2.Consumo de petróleo

(1971–2004)

El consumo se redujo debido a las crisis de precios de los años setenta, pero ha aumentado gradualmente desde entonces. Estados Unidos, la Unión Europea y Japón representan la mitad de la demanda total. Casi la mitad del petróleo se utiliza para el transporte.

Fuentes: Organismo Internacional de Energía y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Promedio simple de los precios de las variedades de crudo West Texas Intermediate, U.K. Brent y Dubai.

Recuadro 4.1.¿Deberían preocuparse los países por las fluctuaciones de los precios del petróleo?

Aunque la intensidad del petróleo ha ido reduciéndose a escala mundial, el petróleo crudo continúa siendo un producto básico importante y los acontecimientos que se producen en el mercado del petróleo desempeñan un papel primordial en la evolución política y económica mundial. El petróleo representó el 8% del comercio mundial de bienes y servicios y alrededor del 2,5% de la actividad mundial en 2004, nivel mucho mayor que el de cualquier otro producto básico, aunque muy inferior a los de 1980. Además, dada la distribución de las reservas de petróleo y la estructura de la oferta y la demanda, los factores geopolíticos tienen una importancia considerable en el mercado del petróleo.

En los últimos 30 años, los precios del petróleo se han situado entre los $8 y los $96 (en dólares constantes de 2003), y no han mostrado una tendencia significativa (véase el gráfico). Tras un período de fuertes movimientos en los años setenta y la primera mitad de los años ochenta, los precios se mantuvieron más estables hasta 1997, salvo el repunte brusco durante la primera crisis de Oriente Medio en 1990–91. Sin embargo, desde entonces la volatilidad ha aumentado notablemente, debido a una combinación de factores: la disminución de la capacidad excedentaria, que se concentra casi totalmente en los países de la OPEP; la reducción de las existencias privadas; cambios en los niveles de producción de la OPEP, incluidas las perturbaciones de la producción de Iraq, e incertidumbres geopolíticas. La volatilidad podría haberse intensificado debido a que los precios del petróleo se mantuvieron bajos entre finales de los años ochenta y finales de los años noventa, lo que contribuyó a adoptar un enfoque relativamente cauteloso con respecto a la inversión.

Precio real del petróleo y línea de tendencia

(Mensual, 1970–2004)

Fuentes: FMI, International Financial Statistics, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Promedio simple de los precios de las variedades de crudo West Texas Intermediate, U.K. Brent y Dubai.

¿En qué medida debería preocupar la volatilidad de los precios del petróleo?1 Si pudiera distinguirse claramente un shock temporal del petróleo de otro permanente, y todos los agentes económicos obtuvieran y concedieran préstamos según fuera necesario para suavizar los efectos, el impacto económico de la volatilidad de los precios sería bastante limitado. Pero en la práctica, no se da ninguna de estas condiciones. Según estimaciones aproximadas, la volatilidad de los precios del petróleo ha contribuido alrededor de 0,3 puntos porcentuales al 2,5% de volatilidad (definida como la desviación estándar) de la mediana del crecimiento del PIB de todos los países del mundo en los últimos 35 años. Teniendo en cuenta los resultados de los estudios sobre el impacto de la volatilidad en el crecimiento2, si se redujera dicha volatilidad en, digamos, un 50%, el PIB global aumentaría, en promedio, alrededor de 0,03 puntos porcentuales, es decir, $12.000 millones al año. Por supuesto, el impacto de la volatilidad podría variar considerablemente de un país a otro.

  • Los países industriales probablemente puedan manejar mejor la volatilidad de los precios del petróleo, con el apoyo de regímenes de política monetaria creíbles (lo que reduce la necesidad de reaccionar en la esfera de las tasas de interés al aumentar los precios del petróleo), mercados financieros nacionales bien desarrollados (lo que permite a los consumidores suavizar el gasto para hacer frente a los shocks), y el acceso a los mercados internacionales de capital (para financiar con mayor facilidad el impacto en la balanza de pagos). Aun en este entorno relativamente favorable, sigue siendo muy difícil distinguir los shocks temporales de los permanentes, y las incertidumbres relacionadas con fuertes variaciones de los precios del petróleo pueden tener efectos significativos en la confianza de los consumidores y, por lo tanto, en el crecimiento3.
  • El impacto podría ser mucho mayor en los países en desarrollo importadores de petróleo, sobre todo los que tienen regímenes de política poco sólidos, un bajo nivel de reservas en moneda extranjera y un acceso limitado a los mercados internacionales de capital. Este es el caso, en particular, de muchos de los países en desarrollo más pobres, a los que hasta un aumento temporal de los precios del petróleo puede obligarles a efectuar un ajuste sustancial del consumo interno, lo que tendrá un costo considerable para el crecimiento y la reducción de la pobreza. El impacto fiscal también puede ser significativo cuando se regulan los precios internos de los productos petroleros.
  • La volatilidad de los precios también puede causar problemas importantes para los exportadores de petróleo. Para muchos de ellos, la volatilidad y la imprevisibilidad de los precios pueden ser una fuente de vulnerabilidad fiscal, y obstaculizar la gestión eficaz de los gastos, sobre todo porque el gasto público suele aumentar cuando sube el precio del petróleo (véase el segundo gráfico). Este es el caso, en particular, de los países que no operan dentro de un marco a más largo plazo.

Gastos del gobierno central de la OPEP-10 y precio real del petróleo

(Anual, 1970–2004)

Fuentes: FMI, International Financial Statistics, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Promedio simple de los precios de las variedades de crudo West Texas Intermediate, U.K. Brent y Dubai.

La imprevisibilidad y la volatilidad de los precios del petróleo también afectan negativamente a la inversión en el sector petrolero. La mayor volatilidad e incertidumbre —siempre que las demás condiciones no varíen— suelen dar lugar a que se formulen supuestos prudentes sobre los precios futuros del petróleo y aumenten las tasas de rendimiento requeridas (para compensar el mayor riesgo), aunque la dificultad de distinguir las variaciones provisionales de los precios de las permanentes complica la tarea de predecir los flujos futuros de efectivo. Teniendo en cuenta los enormes desembolsos iniciales de capital y la naturaleza irreversible de la inversión en el sector petrolero, también podría retrasar la toma de decisiones. El impacto de la volatilidad de los precios en la inversión podría generar un círculo vicioso en virtud del cual la menor actividad inversionista o los retrasos en la inversión podrían, a su vez, intensificar la volatilidad de los precios.

¿Cómo podrían reducirse los costos de la volatilidad de los precios del petróleo? Como se señala en el texto principal, una forma sería reducir la propia volatilidad de los precios del petróleo. Una cuestión esencial es mantener un nivel adecuado de la capacidad ociosa como bien público. Es difícil obviamente calcular los costos y los beneficios que tendría esta medida. No obstante, haciendo un cálculo aproximado, un aumento de la capacidad ociosa (con respecto a los niveles actuales) de alrededor de 5 mbd podría reducir la volatilidad de los precios en más del 50%. Teniendo en cuenta las estimaciones del OIE sobre los costos de exploración y desarrollo, los costos iniciales que implicaría este aumento de la capacidad para los países de la OPEP ascenderían a alrededor de $20.000 millones y los costos promedio estimados de depreciación serían de alrededor de $2.000 millones anuales. Teniendo en cuenta los beneficios que implicaría una menor volatilidad para la actividad mundial —como se señaló anteriormente— es evidente que el aumento de la capacidad ociosa beneficiaría a todos los países del mundo. Sin embargo, no es fácil formular mecanismos que permitirían aprovechar las ventajas de una menor volatilidad para financiar el costo de crear capacidad ociosa. En este sentido, convendría intensificar el diálogo entre los productores y los consumidores, aunque, como ya se señaló, los productores de petróleo por su parte también tienen algún incentivo para aumentar la estabilidad de los precios.

Además de estas medidas, podrían centrarse los esfuerzos en mitigar el impacto de la volatilidad. En primer lugar, dadas las dificultades para distinguir los shocks temporales de los permanentes, es preciso mejorar la transparencia en los mercados petroleros e intensificar el diálogo entre los productores y los consumidores, lo que permitirá a los mercados analizar más claramente la evolución de las variables fundamentales (recuadro 4.2). Asimismo, esto subraya la importancia de dejar que las variaciones de los precios mundiales se trasladen a los precios internos. En segundo lugar, los importadores y los exportadores podrían reducir los riesgos de los precios participando activamente en los mercados de inversión de alto riesgo. Por último, los shocks de los precios del petróleo, como otros shocks, pueden controlarse más fácilmente en los países con regímenes de política creíbles.

Nota: Los autores de este recuadro son Sam Ouliaris y Hossein Samiei.1 En este recuadro se analiza principalmente el impacto de la volatilidad y la incertidumbre de los precios per se y no el impacto de un aumento de los precios.2 Véase, por ejemplo, Ramey y Ramey (1995).3 En Estados Unidos, por ejemplo, la confianza de los consumidores se redujo entre el 30% y el 40% después de las dos crisis de los años setenta y se calcula que esta pérdida contribuyó a una disminución del PIB de 0,5 a 1 punto porcentual.

No obstante, se ha acelerado el ritmo del consumo de los países de mercados emergentes y en desarrollo porque estas economías están creciendo rápidamente e incrementando el uso de energía, incluidos el petróleo en el sector del transporte, la industria y la vivienda. El consumo de petróleo de China e India aumentó un 35% entre 1990 y 2003, aunque estos dos países solo representaron el 15% del producto mundial en ese período. Por sectores, la demanda más importante es la de combustibles para el transporte, que representó el 48% del consumo de productos petroleros en 2002.

Como se observa en el gráfico 4.2, la demanda de petróleo ha aumentado gradualmente en períodos anteriores y los efectos de las fluctuaciones interanuales de los precios en la demanda no han sido significativos. No obstante, las subidas de los precios del petróleo en los años setenta incidieron fuertemente en el consumo de petróleo, en particular en los países avanzados que luego aumentaron considerablemente los impuestos sobre el consumo de energía. En promedio, la intensidad del petróleo, es decir, el uso de petróleo por unidad de producción, se ha reducido a la mitad en los últimos 30 años en las economías avanzadas y en un tercio aproximadamente en los países en desarrollo (gráfico 4.3). El grupo de países en desarrollo y de mercados emergentes es menos eficiente que las economías avanzadas desde el punto de vista del uso de petróleo si la producción se calcula a tipos de cambio de mercado. No obstante, la intensidad del petróleo es similar en ambos grupos si la producción se ajusta a fin de tener en cuenta las diferencias en los niveles de los precios nacionales.

Gráfico 4.3.Consumo de petróleo por unidad de producción

(Kilogramos por unidad del PIB real ajustado según la PPA, salvo indicación en contrario; 1971–2004)

En los últimos 30 años, el uso de petróleo por unidad de producción se ha reducido a alrededor de la mitad en la OCDE y en un tercio en los países que no pertenecen a la OCDE. La intensidad del petróleo, medida según la paridad del poder adquisitivo (PPA), es comparable entre los dos grupos, aunque la intensidad, calculada a los tipos de cambio de mercado, es mucho mayor en los países que no pertenecen a la OCDE.

Fuentes: Organismo Internacional de Energía; base de datos analíticos de la OCDE, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Los datos de esta serie solo están disponibles hasta 2002 inclusive.

Oferta de petróleo

Las reservas probadas de petróleo (gráfico 4.4) son suficientes para satisfacer la demanda mundial a los niveles actuales durante más de 40 años2. No obstante, esta cifra subestima considerablemente el volumen de recursos petroleros que podrían obtenerse al mejorar la tecnología o aumentar los precios del petróleo. En este sentido, el Organismo Internacional de Energía (2004b) calcula que los recursos petroleros restantes podrían cubrir 70 años de consumo promedio anual entre 2003 y 2030.

Gráfico 4.4.Producción de petróleo y reservas

(1965–2004)

En los años ochenta, la producción de petróleo de los países que no pertenecen a la OPEP superó a la de la OPEP. No obstante, las reservas probadas de petróleo son mucho mayores en los países de la OPEP, especialmente en Oriente Medio.

Fuentes: Organismo Internacional de Energía; British Petroleum Review; Oil and Gas Journal (2003), y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Promedio simple de los precios de las variedades de crudo West Texas Intermediate, U.K. Brent y Dubai.

2 Los países miembros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) comprenden Arabia Saudita, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Iraq, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar, la República Islámica del Irán y Venezuela.

3 Incluye el petróleo no convencional.

En el análisis siguiente se clasifican los productores de petróleo en dos categorías generales:

  • Productores de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo)3, que son propietarios de alrededor del 70% de las reservas probadas de petróleo. Los países de la OPEP son muy dependientes de los ingresos petroleros y tratan de coordinar sus metas de producción para influir en los precios del mercado mundial de petróleo.
  • Productores de los países que no pertenecen a la OPEP, que tienen por objetivo principal invertir y producir tomando como base los precios corrientes y previstos de mercado, sujetos a las limitaciones de costo, tecnológicas y reglamentarias.

El 40% del total de la producción mundial de petróleo y el 55% de la oferta de petróleo que se negocia en los mercados internacionales corresponde a los países miembros de la OPEP. La cuota de mercado de la producción de petróleo de estos países solía ser mayor: alrededor del 50% en los años setenta. No obstante, las crisis del petróleo de esos años redujeron la demanda y la OPEP, en particular Arabia Saudita, respondió a principios de la década de los ochenta disminuyendo la producción para estabilizar los precios. Esto dio lugar a un aumento significativo de la capacidad ociosa que tuvo varias consecuencias para la economía mundial. La posición financiera de muchos países de la OPEP se deterioró. Al mismo tiempo, la existencia de la capacidad ociosa proporcionó a los consumidores de petróleo un mecanismo para hacer frente a las perturbaciones del lado de la oferta (como durante el conflicto de Oriente Medio en 1991), pero también frenó la puesta en marcha de algunos proyectos de extracción de petróleo en las regiones que no pertenecen a la OPEP. En los últimos dos años, la capacidad ociosa de producción se ha deteriorado debido al aumento de la demanda de petróleo. En la actualidad la OPEP produce a un nivel cercano a su capacidad, pero este es inferior al nivel máximo de capacidad registrado en los años setenta (gráfico 4.5).

Gráfico 4.5.Oferta de petróleo dentro y fuera de la OPEP

En los últimos años, la producción de los países no pertenecientes a la OPEP ha aumentado principalmente en Rusia y varios otros países miembros de la CEI. En la actualidad, la producción de los países de la OPEP está muy cerca de su capacidad.

Fuentes: Organismo Internacional de Energía; British Petroleum Review; Departamento de Energía de Estados Unidos, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Promedio simple de las variedades de crudo West Texas Intermediate, U.K. Brent y Dubai, expresado en dólares de EE.UU. de 2003.

2 Incluye el petróleo crudo y otros líquidos.

Las reservas probadas de los países que no pertenecen a la OPEP representan únicamente el 30% del total mundial. Además, los costos unitarios de exploración, desarrollo y producción son mucho más altos que en los países de la OPEP (cuadro 4.1). Aunque los recursos disponibles son menores y más costosos, la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP ha aumentado gradualmente, aunque la caída de los precios a mediados de los años ochenta y el exceso de capacidad redujeron el crecimiento. En los últimos años, la producción de los países que no pertenecen a la OPEP se ha incrementado principalmente en la Comunidad de Estados Independientes (CEI) (gráfico 4.5). Muchos yacimientos en estos países ya están maduros y tienen altas tasas decrecientes de producción. Canadá cuenta con casi la mitad de las reservas probadas de los países que no pertenecen a la OPEP en forma de petróleo no convencional contenido en las tierras petroleras. Los costos de producción de este petróleo se han reducido considerablemente a lo largo de las últimas décadas; en algunas zonas hasta $10–$15 el barril incluidos los impuestos al productor (Junta Nacional de Energía, 2004). Sin embargo, lograr que la producción de estos yacimientos sea alta es una tarea compleja y que lleva tiempo, ya que es necesario un volumen importante de inversión en infraestructura de extracción y refinación, así como grandes cantidades de agua y gas natural.

Cuadro 4.1.Costos unitarios de la producción de petróleo(Dólares de EE.UU. el barril)
Costo de exploración

y desarrollo
Costo de

producción
Costo tributario

implícito1
Diferencial con

respecto al Brent2
Total3
Países fuera de la OPEP4
África2,92,29,02,616,8
América Latina3,23,16,13,315,8
América del Norte3,76,04,213,9
Asia2,93,38,32,016,5
Asia-Pacífico2,72,27,82,315,1
Europa4,02,78,01,215,9
Oriente Medio2,62,69,71,716,6
OPEP
Arabia Saudita1–2<2Margen con respecto

a los ingresos5
Fuentes: Goldman Sachs y Organismo Internacional de Energía.

Impuesto sobre la renta, impuesto sobre la producción y regalías combinados. Los componentes tributarios varían según los ingresos y las utilidades por barril. En este caso se calculan según los ingresos de alrededor de $20 el barril.

Diferencia entre el ingreso medio por barril (petróleo y gas combinados) y el precio del crudo Brent.

Estructura de los costos unitarios totales, según el equivalente del crudo Brent después de impuestos. Excluye las utilidades (rendimiento) del capital invertido. Según las estimaciones de Goldman Sachs, el precio del petróleo a $20 el barril cubriría la estructura de costos del sector y proporcionaría al mismo tiempo una tasa nominal de rendimiento del 8%.

Basado en los 100 principales proyectos recientes relacionados con el petróleo y el gas.

El gobierno recibe la mayor parte de los ingresos del petróleo.

Fuentes: Goldman Sachs y Organismo Internacional de Energía.

Impuesto sobre la renta, impuesto sobre la producción y regalías combinados. Los componentes tributarios varían según los ingresos y las utilidades por barril. En este caso se calculan según los ingresos de alrededor de $20 el barril.

Diferencia entre el ingreso medio por barril (petróleo y gas combinados) y el precio del crudo Brent.

Estructura de los costos unitarios totales, según el equivalente del crudo Brent después de impuestos. Excluye las utilidades (rendimiento) del capital invertido. Según las estimaciones de Goldman Sachs, el precio del petróleo a $20 el barril cubriría la estructura de costos del sector y proporcionaría al mismo tiempo una tasa nominal de rendimiento del 8%.

Basado en los 100 principales proyectos recientes relacionados con el petróleo y el gas.

El gobierno recibe la mayor parte de los ingresos del petróleo.

Proyecciones a mediano y largo plazo

En esta sección se presentan las proyecciones de la demanda y la oferta de petróleo, y se señalan los principales factores de riesgo, haciendo hincapié en la evolución a mediano y largo plazo. Es importante tener en cuenta que las proyecciones son sensibles a supuestos específicos sobre el crecimiento económico, las ganancias de eficiencia, el uso de combustibles alternativos y nuevos descubrimientos de petróleo. No obstante, pueden extraerse importantes conclusiones sobre la dinámica del mercado aunque no puedan formularse proyecciones perfectas.

La sección está organizada en la siguiente forma: en primer lugar, se presentan las proyecciones de la demanda y la oferta de petróleo de acuerdo con los supuestos que figuran a continuación:

  • El crecimiento mundial será en promedio del 3,6%, según la paridad de poder adquisitivo ajustada (PPA ajustada), entre 2003 y 20304. Las tasas anuales de crecimiento de cada país se basan en las estimaciones y proyecciones de Perspectivas de la economía mundial para 2004–09 y en las proyecciones del Departamento de Energía de Estados Unidos para períodos posteriores.
  • Los precios del petróleo varían según las proyecciones de los mercados de futuros (a finales de febrero de 2005) hasta 2010 inclusive, y luego se mantienen constantes en términos reales. Esto implica que el precio promedio real del petróleo se reducirá de $45 el barril en 2005 a aproximadamente $34 el barril en 2010 y los años posteriores5. En general, este nivel del precio del petróleo a largo plazo es entre $3 y $10 más alto que el previsto por otras instituciones (véase una comparación detallada de los precios en Departamento de Energía, 2004a).

En segundo lugar, se comparan las proyecciones iniciales de la demanda y la oferta, y se determina si el supuesto inicial del precio real del petróleo de $34 el barril a largo plazo es realista. Por último, utilizamos un modelo del mercado del petróleo para calcular el precio que equilibrará la oferta y la demanda a largo plazo.

Demanda de petróleo

El análisis de la demanda de petróleo se basa en un modelo simple estimado utilizando los datos desagregados correspondientes a las economías avanzadas y a los países de mercados emergentes y en desarrollo durante los últimos 30 años. En el modelo se distingue el consumo según los diferentes tipos de productos petroleros: combustibles para el transporte, otros combustibles para los sectores industriales y la vivienda, y el combustible pesado (utilizado principalmente para generar electricidad). En el modelo, la demanda de combustible para el transporte es principalmente una función del número de vehículos en cada economía; el número de vehículos se estima a su vez como una función no lineal del ingreso. El consumo de otros combustibles está directamente relacionado con el nivel de ingreso, y se supone que el consumo de combustible pesado se mantiene constante o crece lentamente, según la evolución histórica de cada país. Véase un análisis detallado del modelo en el apéndice 4.1.

En el modelo se observa que en ambos grupos de países, el consumo de productos petroleros está estrechamente relacionado con el nivel de actividad económica y la propiedad de vehículos. De hecho, estas dos variables explican gran parte del aumento del consumo de petróleo a lo largo del tiempo. En cambio, la demanda de petróleo es poco sensible a las variaciones de los precios siempre que el nivel de los precios reales del petróleo se mantenga muy por debajo de su nivel máximo histórico: un aumento del precio del barril del 10% solo reduce la demanda en un 1% aproximadamente. Sin embargo, las grandes variaciones de los precios, como las registradas en los años setenta, tienen efectos sustanciales —hasta cinco veces mayores— en parte debido a que pueden dar lugar a ajustes importantes de la tecnología y el consumo de petróleo. Ambas conclusiones coinciden con la idea formulada a partir de los datos agregados en el gráfico 4.26.

En el cuadro 4.2 se presentan las proyecciones de referencia de la demanda de petróleo utilizando los coeficientes estimados y los supuestos de los precios y el crecimiento mencionados anteriormente. (En el gráfico 4.6 se examina la sensibilidad de las proyecciones de la demanda a estos supuestos, y en el cuadro 4.3 se resumen las elasticidades promedio a lo largo del período de proyección.) Según las proyecciones del escenario de referencia, el consumo de petróleo aumentará de un promedio de 82,4 millones de barriles diarios (mbd) en 2004 a 92,0 mbd en 2010 y 138,5 mbd en 2030. El aumento del consumo puede atribuirse principalmente a la demanda del sector del transporte, que corresponderá, según las previsiones, a más del 60% del aumento del consumo total de petróleo. Alrededor de un tercio del crecimiento de la demanda corresponderá a la de otros productos petroleros y menos del 5% a la de combustible pesado.

Cuadro 4.2.Proyección de la demanda de petróleo(Millones de barriles diarios, salvo indicación en contrario)
EstimaciónProyección
20032004201020202030
Demanda total79,882,492,0113,5138,5
OCDE y ERI148,949,552,057,963,7
Otros países fuera de la OCDE30,932,940,055,674,7
De los cuales: China5,56,48,613,618,7
Demanda del sector del transporte246,354,367,682,8
OCDE y ERI30,432,535,638,3
Otros países fuera de la OCDE15,921,831,944,5
Otra demanda no residual323,027,134,342,9
OCDE y ERI13,614,917,720,8
Otros países fuera de la OCDE9,512,216,622,0
Demanda residual410,510,611,612,8
OCDE y ERI4,64,64,64,6
Otros países fuera de la OCDE5,96,07,08,2
Partida informativa
Número de vehículos (millones de unidades)75159391.2551.660
OCDE and ERI6255720827920
Otros países fuera de la OCDE1265219429741
De los cuales: China21580209387
Fuentes: Organismo Internacional de Energía, United Nations Yearbook y cálculos del personal técnico del FMI.

Las economías recientemente industrializadas (ERI) comprenden Corea, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur. Corea también es un país miembro de la OCDE.

Incluye la gasolina, el combustible para aviones y el gasóleo/diesel (incluido el petróleo ligero para calefacción).

Incluye el gas licuado del petróleo, la nafta, el keroseno y otros productos, salvo el combustible pesado.

Combustible pesado.

Año 2002.

Fuentes: Organismo Internacional de Energía, United Nations Yearbook y cálculos del personal técnico del FMI.

Las economías recientemente industrializadas (ERI) comprenden Corea, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur. Corea también es un país miembro de la OCDE.

Incluye la gasolina, el combustible para aviones y el gasóleo/diesel (incluido el petróleo ligero para calefacción).

Incluye el gas licuado del petróleo, la nafta, el keroseno y otros productos, salvo el combustible pesado.

Combustible pesado.

Año 2002.

Gráfico 4.6.Proyecciones a largo plazo de la demanda de petróleo

(2000–30; millones de barriles diarios, salvo indicación en contrario)

Según las proyecciones, la demanda de petróleo aumentará a medida que crezcan las economías y el número de propietarios de vehículos. Las proyecciones son sensibles a los supuestos básicos sobre el crecimiento y el precio del petróleo.

Fuentes: Organismo Internacional de Energía; Departamento de Energía de Estados Unidos, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Promedio simple de los precios de las variedades de crudo West Texas Intermediate, U.K. Brent y Dubai.

2 Según el mercado de futuros, se prevé que el precio real del petróleo expresado en dólares de 2003 se reduzca de $45 el barril en 2005 a aproximadamente $34 en 2010. El personal técnico del FMI se basa en el supuesto de que el precio real del petróleo se mantendrá en este nivel a partir de 2010.

3 Se supone que el precio real del petróleo ascenderá a $80 el barril en 2006 y que se reducirá gradualmente al precio de referencia de $34 aproximadamente en 2010.

Cuadro 4.3.Semielasticidades medias del ingreso, 2003–301
OCDE y ERI2Otros países fuera

de la OCDE
Combustible para el transporte0,320,85
Otros productos0,600,70
Combustible pesado0,37
Demanda total0,380,74
Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

La semielasticidad se define como el crecimiento medio del consumo de petróleo con respecto al crecimiento medio del ingreso ajustado a la paridad de poder adquisitivo. La semielasticidad incluye el impacto de las variaciones del precio del petróleo en el consumo de este combustible.

Las economías recientemente industrializadas (ERI) comprenden Corea, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur. Corea también es un país miembro de la OCDE.

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

La semielasticidad se define como el crecimiento medio del consumo de petróleo con respecto al crecimiento medio del ingreso ajustado a la paridad de poder adquisitivo. La semielasticidad incluye el impacto de las variaciones del precio del petróleo en el consumo de este combustible.

Las economías recientemente industrializadas (ERI) comprenden Corea, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur. Corea también es un país miembro de la OCDE.

Con respecto a las diferentes regiones, los países avanzados representarán únicamente el 25% del incremento de la demanda mundial de petróleo. La mayor parte de este aumento corresponderá a los países en desarrollo y la demanda del sector del transporte en los países que no pertenecen a la OCDE casi se triplicará, de 16 mbd a 45 mbd entre 2003 y 2030, debido a que la propiedad de vehículos se multiplicará por seis. Se prevé que estos aumentos se producirán principalmente en las economías de rápido crecimiento de Asia, en particular en China, donde el ingreso per cápita ha alcanzado el nivel al que las tasas de motorización aumentan rápidamente. La demanda de otros productos aumentará más del doble en los países en desarrollo, de unos 10 mbd en 2003 a 22 mbd en 2030.

Como puede observarse, la propiedad de vehículos desempeña una función esencial en el crecimiento de la demanda de petróleo. Según las proyecciones, casi la mitad del aumento de la demanda total de petróleo en los próximos 30 años corresponderá al sector del transporte de los países de mercados emergentes y en desarrollo. Para demostrar la importancia del rápido crecimiento del transporte, en el gráfico 4.7 se comparan las tasas de motorización de varios países a lo largo de los últimos 30 años (véase en el apéndice 4.1 un modelo formal de la propiedad de vehículos). Tanto los países de la OCDE como los que no pertenecen a este organismo comenzaron a registrar un rápido aumento de la propiedad de vehículos al alcanzar niveles de ingreso de unos $2.500 per cápita según la PPA. El aumento del número de vehículos continuó siendo mucho más rápido que el crecimiento del PIB hasta un nivel de ingreso per cápita de $10.000. Las proyecciones parecen indicar que las tasas de motorización de China, como país en desarrollo de rápido crecimiento, podrían aumentar de 16 vehículos por 1.000 personas en 2002 a 267 vehículos por 1.000 personas en 2030. De hecho, esta cifra es ligeramente inferior a las tasas de motorización de otros países a niveles similares de ingreso per cápita según la PPA (entre 300-600 vehículos por 1.000 personas; gráfico 4.7)7. Si China mantiene un crecimiento económico sostenido, y la experiencia de otros países permite estimar por lo menos en parte la evolución de sus tasas de motorización, la demanda de este país representará casi una cuarta parte del total de la demanda gradual mundial de petróleo entre 2003 y 2030. Aunque el aumento anual de las tasas de motorización de China fuera la mitad del proyectado teniendo en cuenta la experiencia de otros países, la demanda mundial de petróleo se situaría, no obstante, en unos 132 mbd en 2030, lo que representa un aumento significativo con respecto a los 82 mbd actuales8. En el gráfico 4.6 se presentan otras pruebas de sensibilidad.

Gráfico 4.7.Propiedad de vehículos e ingreso per cápita

(1971–2002)

El número de propietarios de vehículos comienza a aumentar rápidamente cuando los países alcanzan un ingreso per cápita de alrededor de $2.500 según la paridad del poder adquisitivo (PPA). Este rápido aumento continúa hasta que el ingreso per cápita alcanza alrededor de $10.000. El nivel de saturación se sitúa en unos 850 vehículos por 1.000 personas.

Fuentes: United Nations Statistical Yearbook; base de datos analíticos de la OCDE, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Incluye solamente los datos comprendidos en la escala.

2 Este grupo comprende Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Ecuador, Egipto, Filipinas, Israel, India, Indonesia, Malasia, Marruecos, Pakistán, la República Árabe Siria, la República Dominicana, Sudáfrica y Tailandia.

Oferta de petróleo

En este contexto, se examinan a continuación las perspectivas de la oferta de petróleo de la OPEP y de los países que no pertenecen a este organismo. En primer lugar, se analiza la posible evolución de la producción de petróleo en los países que no pertenecen a la OPEP. Teniendo en cuenta las proyecciones de la demanda y de la oferta de estos países, se evalúa luego la demanda prevista de petróleo de la OPEP según la trayectoria del precio real de referencia.

Producción de petróleo de los países que no pertenecen a la OPEP

La expansión de la producción de los países que no pertenecen a la OPEP se verá limitada por la disminución del potencial de muchos yacimientos tradicionales y, en comparación con la OPEP, por las reservas restringidas y muy costosas. Se prevé que la capacidad aumentará en África, América Latina y la CEI a mediano plazo. No obstante, no está claro que el crecimiento de la producción de los países que no pertenecen a la OPEP pueda mantenerse a largo plazo.

En esta sección, las proyecciones de la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP se basan en las estimaciones formuladas por el Organismo Internacional de Energía (OIE) y el Departamento de Energía de Estados Unidos9. Según las previsiones del OIE (2004b), la producción de petróleo de estos países aumentará de 50 mbd en 2004 a 57 mbd en 2010 (incluidos el petróleo convencional y las ganancias de procesamiento), y en general se mantendrán constantes a partir de entonces ya que la caída de la producción de petróleo convencional se contrarrestará con el aumento de la producción de petróleo no convencional en Canadá (cuadro 4.4). El Departamento de Energía de Estados Unidos (2004a) es más optimista con respecto a las perspectivas de los países que no pertenecen a la OPEP y prevé que la producción seguirá aumentando a lo largo del período de proyección, de 50 mbd en 2004 a 56 mbd en 2010 y unos 65 mbd en 202510.

Cuadro 4.4.Proyecciones de la oferta de petróleo fuera de la OPEP1(Millones de barriles diarios)
Organismo Internacional de Energía (OIE)Departamento de Energía de Estados Unidos
20022004201020202030200220102020202520302
Estados Unidos y Canadá310,511,09,17,611,111,310,59,9
México3,74,44,23,03,74,24,65,0
Países europeos de la OCDE6,95,03,22,36,86,45,54,6
Rusia8,010,811,111,47,610,010,911,3
Otras economías en transición2,04,44,95,51,83,55,68,0
China3,53,42,82,33,33,63,53,3
Otros países de Asia2,62,41,91,22,52,62,72,5
América Central y del Sur3,84,95,86,43,84,55,96,9
África3,14,85,14,62,93,85,48,1
Resto del mundo3,02,42,01,62,93,33,64,0
Petróleo no convencional41,73,96,810,71,52,85,05,4
Total48,850,457,256,956,648,056,063,265,069,0
Fuentes: Organismo Internacional de Energía (2004a, 2004b); Departamento de Energía de Estados Unidos (2004a), y cálculos del personal técnico del FMI.

Proyecciones del OIE y del Departamento de Energía de Estados Unidos a los precios de referencia del petróleo (incluidas las ganancias de procesamiento).

Estimación del personal técnico del FMI basada en las proyecciones del Departamento de Energía de Estados Unidos para 2020 y 2025.

Excluye el petróleo no convencional.

Incluye el petróleo pesado de Venezuela (que pertenece a la OPEP).

Fuentes: Organismo Internacional de Energía (2004a, 2004b); Departamento de Energía de Estados Unidos (2004a), y cálculos del personal técnico del FMI.

Proyecciones del OIE y del Departamento de Energía de Estados Unidos a los precios de referencia del petróleo (incluidas las ganancias de procesamiento).

Estimación del personal técnico del FMI basada en las proyecciones del Departamento de Energía de Estados Unidos para 2020 y 2025.

Excluye el petróleo no convencional.

Incluye el petróleo pesado de Venezuela (que pertenece a la OPEP).

La reacción de la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP a los precios es la variable clave desconocida de esta proyección. Si bien la mayoría de los analistas coincidirían en que el alto nivel de los precios de los años setenta estimuló la inversión en estos países (y la caída de los precios de 1986 la frenó), la gama de estimaciones cuantitativas es muy amplia. Gately (2004) construye un modelo en el que la elasticidad a largo plazo de la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP varía de 0,15 a 0,5811. Esta amplia gama de elasticidades demuestra que hay un conjunto complejo de factores inciertos: el ritmo de las disminuciones en regiones tradicionales como Estados Unidos y los países europeos de la OCDE, el momento en que se alcanzará el nivel máximo de producción en la CEI y la producción de petróleo no convencional en Canadá. Las tierras petroleras de Canadá representan alrededor de la mitad de las reservas probadas de los países que no pertenecen a la OPEP y el potencial de crecimiento de la producción de esta fuente es en principio muy alto. No obstante, según las estimaciones del OIE, los resultados de la inversión en proyectos de tierras petroleras tardan de cinco a siete años en materializarse y, por lo tanto, la sensibilidad de los precios puede ser lenta.

Producción de petróleo de la OPEP

Teniendo en cuenta la demanda de referencia y las proyecciones de la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP, puede calcularse la demanda residual de petróleo de la OPEP (lo que se denomina “demanda restante estimada” de petróleo de la OPEP o call on OPEC). Se trata del monto hipotético de petróleo que debería producir la OPEP para cerrar la brecha entre la demanda total y la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP, y mantener los precios en la trayectoria supuesta. Al principio (en 2010 aproximadamente), se prevé que la demanda restante estimada de la OPEP se mantendrá prácticamente invariable al nivel actual de 32 mbd12. No obstante, se proyecta que en las próximas décadas esta demanda aumentará considerablemente según la trayectoria del precio de referencia, de 61 mbd a 74 mbd en 2030, lo que implica más del doble de la producción de petróleo de la OPEP. Este aumento de la producción exigirá incrementar considerablemente el gasto, tanto en la inversión inicial (unos $5.000 el barril de capacidad diaria) como en los gastos complementarios para contrarrestar el deterioro natural de los yacimientos. El aumento de la producción y de la capacidad deberá provenir principalmente de los países miembros de la OPEP de Oriente Medio porque estos países tienen las mayores reservas de petróleo.

Es difícil prever la respuesta efectiva de la OPEP a las presiones de la demanda, pero las opciones que tiene este organismo pueden evaluarse partiendo del supuesto de que la OPEP, como entidad, basa sus decisiones de producción en el valor presente neto de las utilidades futuras. Utilizando los valores del parámetro estimados en este capítulo, Gately (2005) calcula el valor presente neto de las utilidades de la OPEP en relación con distintas cuotas de mercado. En el modelo, el objetivo de la OPEP es equilibrar las ganancias que se obtendrían al aumentar la producción frente a las pérdidas que resultarían de la disminución de los precios, teniendo en cuenta los costos de inversión y extracción (véase un análisis detallado del modelo en el apéndice 4.1). Los resultados del modelo parecen indicar que la cuota de mercado óptima de la OPEP se sitúa entre el 41% y el 46% (gráfico 4.8), lo que corresponde a una producción de la OPEP de 52 mbd a 59 mbd en 2030, muy por debajo de la demanda restante hipotética inicial de la OPEP de 61 mbd a 74 mbd. El modelo de simulación también parece indicar que la cuota de mercado de entre el 41% y el 46% es óptima para la OPEP en muchos supuestos diferentes sobre las elasticidades del ingreso y los vehículos. Por consiguiente, la OPEP podría no tener incentivos para aumentar considerablemente su cuota de mercado que se sitúa justo por debajo del 40% aunque la demanda de petróleo varíe con respecto al escenario de referencia.

Gráfico 4.8.Rentabilidad de varias estrategias de mercado de la OPEP

Según el modelo de Gately (2005), el valor presente neto (VPN) de las utilidades de la OPEP es mayor cuando las cuotas de mercado de la OPEP se sitúan entre el 41% y el 46%. Esto no coincide con las cuotas de mercado de este organismo del 50%–58% proyectadas en el escenario de referencia del cuadro 4.5.

Fuente: Gately (2005).

1VPNA corresponde al valor presente neto de las utilidades descontadas en el escenario de referencia, con la trayectoria de la oferta fuera de la OPEP del Organismo Internacional de Energía.

2VPNB corresponde al valor presente neto de las utilidades descontadas en el escenario de referencia, con la trayectoria de la oferta fuera de la OPEP del Departamento de Energía de Estados Unidos.

Todo parece indicar que cuando la producción de los países que no pertenecen a la OPEP llegue a su nivel máximo, probablemente haya una fuerte presión al alza sobre los precios. Si las decisiones de producción de la OPEP llegan a coincidir en general con lo descrito anteriormente, los precios del petróleo (expresados en dólares de 2003) se situarán entre $39 y $56 el barril en 2030 y habrá un déficit de la producción de la OPEP de 12,5 mbd con respecto al escenario de referencia que se compensará con una disminución de la demanda de petróleo (unos 8,5 mbd) y un aumento de la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP (4 mbd aproximadamente). Este escenario requerirá, no obstante, una inversión importante en la capacidad de extracción de petróleo de la OPEP, de alrededor de $350.000 millones hasta 203013. Si bien esta cifra es una pequeña proporción de las utilidades de exportación de la OPEP a lo largo del período (solo un 5% aproximadamente, excluido el consumo interno), es importante tener en cuenta que los gobiernos reciben la mayor parte de las utilidades del petróleo y deben decidir entre las prioridades de gasto que compiten entre sí14.

Conclusiones y recomendaciones de política

En los últimos 20 años los países importadores de petróleo se han beneficiado de la doble seguridad frente a los shocks petroleros proporcionada por una considerable capacidad ociosa de producción en la OPEP y existencias de emergencia de magnitud apreciable en los países de la OCDE. No obstante, la capacidad ociosa se ha reducido actualmente a niveles históricos y existen importantes riesgos de que se mantenga la tensión en el mercado del petróleo en los próximos años. El análisis anterior, que coincide cualitativamente con las previsiones de otras instituciones, entre ellas, el OIE, el Departamento de Energía de Estados Unidos y la Secretaría de la OPEP (cuadro 4.5)15 parece indicar que la evolución futura del mercado del petróleo podría tener dos fases principales:

Cuadro 4.5.Proyecciones de la demanda de petróleo, la oferta fuera de la OPEP y la demanda restante estimada de petróleo de la OPEP(Millones de barriles diarios)
Datos efectivos

2003
Estimaciones

2004
2010202020252030
Proyección de referencia de la demanda79,882,492,0113,5125,5138,5
Oferta fuera de la OPEP1
Límite inferior49,050,459,364,464,564,1
Límite superior49,050,461,470,173,977,2
Demanda restante estimada de petróleo de la OPEP2
Límite inferior30,732,030,643,551,661,3
Límite superior30,732,032,749,261,074,4
Partidas informativas
Proyección de la demanda de petróleo por entidad
OIE (2004b)79,890,4106,7121,3
Departamento de Energía de Estados Unidos (2004a)79,891,1110,0120,6
Secretaría de la OPEP (2004)79,888,7105,8114,6
Demanda restante estimada de petróleo de la OPEP por entidad:
OIE (2004b)30,733,349,864,8
Departamento de Energía de Estados Unidos (2004a)30,735,747,856,0
Secretaría de la OPEP (2004)30,734,148,958,3
Fuentes: Organismo Internacional de Energía, Departamento de Energía de Estados Unidos, Secretaría de la OPEP y cálculos del personal técnico del FMI.

Las proyecciones de la oferta fuera de la OPEP provienen del Organismo Internacional de Energía (OIE, 2004b) y del Departamento de Energía de Estados Unidos (Departamento de Energía de Estados Unidos, 2004a), ajustadas a fin de tener en cuenta la diferencia entre las trayectorias del precio de referencia del FMI, el OIE y el Departamento de Energía de Estados Unidos. Incluye el petróleo no convencional y las ganancias de procesamiento. Véase un análisis detallado en el apéndice 4.1.

La demanda restante estimada de petróleo de la OPEP es el monto hipotético de petróleo que tendría que producir la OPEP para cerrar la brecha entre la demanda total y la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP al precio real del petróleo a largo plazo de $33,73; excluye las variaciones de las existencias mundiales.

Fuentes: Organismo Internacional de Energía, Departamento de Energía de Estados Unidos, Secretaría de la OPEP y cálculos del personal técnico del FMI.

Las proyecciones de la oferta fuera de la OPEP provienen del Organismo Internacional de Energía (OIE, 2004b) y del Departamento de Energía de Estados Unidos (Departamento de Energía de Estados Unidos, 2004a), ajustadas a fin de tener en cuenta la diferencia entre las trayectorias del precio de referencia del FMI, el OIE y el Departamento de Energía de Estados Unidos. Incluye el petróleo no convencional y las ganancias de procesamiento. Véase un análisis detallado en el apéndice 4.1.

La demanda restante estimada de petróleo de la OPEP es el monto hipotético de petróleo que tendría que producir la OPEP para cerrar la brecha entre la demanda total y la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP al precio real del petróleo a largo plazo de $33,73; excluye las variaciones de las existencias mundiales.

  • Hasta aproximadamente 2010 los altos precios del petróleo —aunque están disminuyendo gradualmente— previstos por el mercado de futuros mantendrán, en general, el equilibrio del mercado del petróleo y el aumento de la demanda de petróleo se cubrirá principalmente con un incremento de la producción de los países que no pertenecen a la OPEP. No obstante, como las perspectivas de que aumente la capacidad ociosa no son favorables16, es probable que se mantenga la tensión en el mercado y la vulnerabilidad a los shocks. Los precios del petróleo seguirán estando sujetos al riesgo de fuertes variaciones imprevistas.
  • A partir de 2010, podría incrementarse considerablemente la demanda residual estimada de petróleo de la OPEP, cuando la producción de los países que no pertenecen a la OPEP alcance su nivel máximo y mientras siga creciendo la demanda mundial. Al aumentar la dependencia mundial de la producción de petróleo de los países de la OPEP, mucho dependerá de la respuesta de la oferta de este organismo; no obstante, lo más probable es que cada vez sea mayor la posibilidad de que los precios superen las proyecciones. Los aumentos proyectados del volumen descritos anteriormente parecerían manejables si se producen a lo largo de un período prolongado17, pero intensificarían el riesgo de volatilidad en el futuro.

Como lo demuestra la experiencia anterior, las previsiones a largo plazo de la oferta y la demanda de petróleo están sujetas a una incertidumbre considerable18. Además del ritmo futuro del crecimiento mundial, que sin duda es un factor crítico, hay otros dos que revisten particular importancia.

  • El progreso tecnológico podría superar las expectativas. La proyección de la demanda supone que la intensidad del petróleo, medida como el consumo de petróleo por unidad de producción, seguirá reduciéndose anualmente un 1,6% en la OCDE y un 1,1% en los países que no pertenecen a la OCDE, lo que coincide en general con el promedio registrado en los últimos 30 años. El aumento del número de nuevos vehículos de uso más eficiente del combustible, como los automóviles híbridos, o las medidas de política para aumentar la eficiencia energética podrían acelerar las reducciones, sobre todo si el mercado registra un período de aumentos fuertes y sostenidos de los precios. No obstante, el ahorro global derivado de una mayor eficiencia incorporado a las proyecciones ya es bastante importante19.
  • La producción de los países que no pertenecen a la OPEP podría aumentar más rápidamente de lo previsto. La producción de petróleo no convencional podría aumentar más rápidamente de lo indicado anteriormente, lo que modificaría el equilibrio proyectado entre la producción de los países de la OPEP y la de los países que no pertenecen a este organismo. La producción de petróleo no convencional también reaccionaría ante los altos precios, aunque, como ya se señaló, con rezagos considerables. Las presiones al alza sobre los precios también podrían reducirse por la competencia del gas y otros combustibles, que están repartidos en forma más equitativa entre los distintos países del mundo.

En este contexto, ¿cuál debería ser la respuesta de las autoridades económicas? Si bien los riesgos macroeconómicos originados por la volatilidad de los precios del petróleo han disminuido en los últimos años, siguen siendo un motivo de preocupación importante, tanto para los importadores como para los exportadores (recuadro 4.1). Para reducir estos riesgos, podrían adoptarse medidas en tres ámbitos generales.

Mejorar el funcionamiento de los mercados del petróleo

Una variedad de limitaciones y rigideces obstaculizan el funcionamiento eficiente del mercado del petróleo, lo que aumenta la incertidumbre y la volatilidad. Entre las medidas prioritarias cabe señalar las siguientes:

  • Fortalecer la transparencia, en particular mejorando la puntualidad y fiabilidad de los datos sobre la demanda, la oferta y las existencias de petróleo, que no son muy sólidos (recuadro 4.2). También sería conveniente mejorar los datos sobre la capacidad excedentaria disponible y la inversión proyectada, sobre todo de los productores de la OPEP.

Recuadro 4.2.Calidad de los datos del mercado del petróleo

La reciente evolución del mercado del petróleo, el producto básico más negociado en el mundo, subraya la necesidad de disponer de datos más puntuales y precisos. Contar con información limitada o incorrecta sobre la demanda, la oferta, las existencias y el comercio puede aumentar la percepción del riesgo, reducir la inversión en nueva capacidad e incrementar la volatilidad de los precios. De hecho, las fluctuaciones de los precios en 2004 podrían haberse intensificado debido a la falta de datos adecuados. Por ejemplo, las sucesivas revisiones al alza de las estimaciones de la demanda formuladas por el Organismo Internacional de Energía (OIE) —en parte debido a la disponibilidad limitada de información sobre los países de mercados emergentes— aumentaron la incertidumbre en el mercado, cuando la capacidad ociosa del mercado del petróleo se situaba casi en mínimos históricos. La subestimación de la demanda junto con la evaluación excesivamente optimista del nivel de las existencias también pueden haber contribuido a la decisión de la OPEP de reducir las cuotas oficiales a principios de 2004, lo que dio lugar a un aumento de los precios.

La principal fuente de datos mensuales internacionales sobre el mercado del petróleo es el OIE, que publica una amplia gama de indicadores del mercado del petróleo de más de 130 países. Los datos provienen de cuestionarios e información del mercado. Los cuestionarios anuales se envían a los países de la OCDE y a los que no pertenecen a este organismo, mientras que los cuestionarios mensuales se envían solamente a los países miembros de la OCDE. Estos datos se complementan desde hace algún tiempo con la información declarada en el marco de la iniciativa conjunta de datos del petróleo (Joint Oil Data Initiative, JODI) (véase más adelante). Los indicadores principales sobre la demanda, la oferta, el comercio, las existencias, los precios y la refinación de petróleo (primordialmente en unidades físicas) se publican por área y por producto. Las publicaciones principales son el informe mensual Oil Market Report y el suplemento titulado Annual Statistical Supplement. También se publican compendios anuales sobre los saldos de energía, pero con un retraso considerable.

Dentro de las limitaciones de los datos declarados por los países, el OIE realiza una labor admirable en la divulgación de estadísticas. Sin embargo, subsisten aún varias deficiencias, debido a la calidad desigual e inadecuada de los datos declarados por los países. Uno de los problemas de muchos países es que deben satisfacer los requisitos de declaración con recursos limitados y falta de personal especializado. Además, debería fortalecerse aún más la gestión de gobierno para mejorar la calidad de los datos mediante una mayor transparencia.

Los datos sobre la demanda provienen primordialmente de los países de la OCDE, que son en su mayoría importadores netos de petróleo. No obstante, los países de mercados emergentes desempeñan un papel cada vez más importante en el mercado del petróleo y la calidad de los datos declarados por los principales consumidores, como China, es un motivo de especial inquietud. Incluso en el caso de los países de la OCDE, los datos se declaran con un desfase considerable. Las estimaciones anuales definitivas no se divulgan hasta 16-20 meses después del año de referencia, y las estimaciones iniciales no son muy fiables. Las estimaciones mensuales iniciales (que se publican con un desfase de nueve meses) se basan en encuestas de los países de la OCDE, la información del mercado y tendencias pasadas. Los datos mensuales sobre las existencias de petróleo se limitan a la industria primaria y a las tenencias estratégicas de los gobiernos de los países de la OCDE. Las existencias de los países que no pertenecen a este organismo y que se mantienen en instalaciones más pequeñas de la OCDE exentas de requisitos de declaración no se reflejan en el sistema de recopilación de datos. Los datos sobre los precios promedio de los distintos productos petroleros en los países de la OCDE son adecuados para realizar la mayoría de los análisis, pero no están definidos ni se declaran regularmente en el caso de los países que no pertenecen a la OCDE.

Los datos sobre la oferta y las exportaciones son menos precisos y puntuales que los relacionados con la demanda y los precios. Esto se debe primordialmente a la calidad de las fuentes de datos, y los datos actuales se compilan a partir de una mezcla de datos mensuales declarados directamente por los países de la OCDE y la información del mercado combinada con las tendencias pasadas en el caso de los países que no pertenecen a este organismo. Estos últimos países, que representan casi las tres cuartas partes de la oferta de petróleo, no están obligados a declarar datos al OIE. Los datos sobre la producción y las reservas de los países que no pertenecen a la OCDE son particularmente deficientes, ya que la declaración de datos puede verse afectada por diversos factores, como el carácter de propiedad de los datos, la existencia de acuerdos de producción y la naturaleza sensible de los datos sobre el volumen de los fondos de petróleo. Por lo tanto, es preciso formular estimaciones sobre estos datos en el caso de varios países. Dado que la mayor proporción de la producción de petróleo corresponde a los países que no pertenecen a la OCDE, la información sobre la producción mundial de petróleo y los datos sobre las reservas no son, por lo tanto, tan fiables. Otro motivo de inquietud es la disponibilidad limitada de datos puntuales sobre el desglose de los diferentes tipos de petróleo crudo, cuyos precios no han variado de la misma forma.

En estas circunstancias, la comunidad internacional ha instado a los países a tomar medidas adicionales para mejorar la calidad de los datos, incluida la transparencia, en el mercado del petróleo. En octubre de 2004 los Ministros del Grupo de los Siete solicitaron a los organismos internacionales que intensificaran sus esfuerzos para lograr una mayor transparencia, y el Comité Monetario y Financiero Internacional subrayó la importancia de seguir avanzando para dar más transparencia al mercado del petróleo y mejorar la información al respecto. En noviembre de 2004 los Ministros del Grupo de los Veinte instaron a los productores y consumidores de petróleo a intensificar la cooperación a fin de mejorar la transparencia en el mercado del petróleo.

La iniciativa JODI, iniciada en 2001 y coordinada por el Foro Internacional de Energía (FIE), es un proyecto mensual para mejorar la cobertura y la transparencia de los datos del mercado del petróleo y lograr que los países que no pertenecen a la OCDE también declaren datos mensuales, aunque menos detallados que los de la encuesta mensual sobre el petróleo del OIE. Esta iniciativa ha contribuido en cierta medida a mejorar la cobertura de los datos, que aumentó de alrededor del 70% cuando se puso en marcha a alrededor del 95% en el momento actual, e incluye datos de 93 países. No obstante, la calidad sigue siendo deficiente: solamente 56 de los 93 países participantes presentan datos regularmente. En varios casos, la calidad de los datos es dudosa debido, en parte, a la falta de experiencia de las personas encargadas de declarar datos sobre el mercado del petróleo. Se ha programado una revisión general de los datos para el primer semestre de 2005.

La Iniciativa para la transparencia de las industrias extractivas (EITI), impulsada por el Reino Unido en 2003, es un proyecto entre distintas partes interesadas en el que participan los gobiernos, las empresas y las ONG que tiene por objeto fomentar la divulgación voluntaria de los ingresos relacionados con los recursos naturales que reciben los gobiernos y los pagos efectuados por las empresas. Se prevé que la conciliación y verificación de los ingresos públicos y los pagos efectuados por las empresas mejorarán considerablemente la calidad de los datos de los países participantes en este ámbito. La iniciativa ha contribuido a poner de relieve la importancia de la transparencia en este ámbito. Si los principales productores de petróleo llegan a convencerse de que la consecución de una mayor transparencia fiscal contribuirá a mejorar la propia gestión de los recursos, esto podría tener importantes repercusiones positivas en la calidad de los datos mundiales.

El FMI está considerando distintas formas de respaldar esta iniciativa a través de la asistencia técnica a los países miembros en materia de legislación estadística y organización. También está alentando a los países miembros a aceptar y acelerar su participación en las iniciativas estadísticas del FMI, que comprenden las Normas Especiales para la Divulgación de Datos (NEDD), el Sistema General de Divulgación de Datos (SGDD), los informes sobre la observancia de los códigos y normas relacionadas con los datos estadísticos (IOCN: modulo estadístico) y la Encuesta coordinada sobre inversión de cartera (ECIC). Teniendo en cuenta la atención que prestan a la transparencia de los datos, las NEDD y el SGDD podrían contribuir a mejorar la declaración y supervisión del consumo, la producción y las reservas de petróleo de los países.

Además de las iniciativas internacionales, cada país debería tomar medidas para contribuir a mejorar los datos sobre el petróleo. Muchos organismos estadísticos nacionales no tienen recursos adecuados para cumplir los requisitos cada vez mayores en el ámbito de la declaración de datos sobre el petróleo, y los nuevos funcionarios deben recibir capacitación en la producción de estadísticas de energía. Deberán establecerse definiciones estándar y la terminología necesaria para obtener datos que sean coherentes a nivel interno y permitan efectuar comparaciones conceptuales de los datos de los distintos países. Deberán revisarse y reforzarse las normas estadísticas para respaldar la declaración de datos, y establecerse vínculos entre la industria y el gobierno para determinar los requisitos necesarios en materia de declaración de datos.

Nota: El autor de este recuadro es Paul Armknecht.
  • Participación en los mercados de inversión de alto riesgo. En principio, los consumidores y los productores de petróleo podrían protegerse frente a una mayor volatilidad participando en los mercados de futuros y derivados. En Daniel (2001) se señala que los productores de petróleo (y los gobiernos de países ricos en petróleo) pueden utilizar técnicas simples de cobertura de riesgos para aminorar el riesgo de los precios del petróleo sin reducir considerablemente el rendimiento, lo que proporcionaría además una mayor previsibilidad y certidumbre. Asimismo, en el estudio se indica que las empresas y los gobiernos no suelen participar en los mercados de inversión de alto riesgo debido a los posibles costos políticos de este tipo de operaciones (es decir, no llegar a beneficiarse de las subidas de los precios), la falta de capacidad institucional y el grado limitado de desarrollo de los mercados. No obstante, el caso del estado de Texas y la experiencia positiva de México, que se beneficiaron del anterior episodio de inestabilidad del mercado a principios de los años noventa, parecen indicar que los productores y los gobiernos de países ricos en petróleo deberían examinar la posibilidad de cubrir su propio riesgo de precio, sobre todo dadas las perspectivas de una mayor volatilidad de los precios del petróleo20.
  • Garantizar que los regímenes reglamentarios y tributarios sean transparentes, estables y no incrementen la volatilidad. Deberían evitarse los cambios bruscos y los aumentos imprevistos de los impuestos y las regalías21. Deberían examinarse, asimismo, las cuestiones reglamentarias, como las diferencias en la regulación de las emisiones en los diversos estados de Estados Unidos, así como las restricciones a la inversión en refinación22. Además, la sustitución de los impuestos ad valórem por impuestos específicos sobre los productos petroleros contribuiría a reducir la volatilidad de los precios de los productos finales.

Reducir los obstáculos a la inversión

Como puede observarse a partir del análisis anterior, una forma de reducir la volatilidad sería garantizar un nivel adecuado de oferta de petróleo y de capacidad ociosa. Dicho esto, hay muchos factores que obstaculizan la inversión en el sector petrolero. Algunos, como la fluctuación de los precios mundiales del petróleo y los riesgos políticos (incluidos los embargos), son exógenos para casi todos los productores de petróleo. No obstante, en muchos países, dentro y fuera de la OPEP, los regímenes reglamentarios son otro obstáculo. Algunos países limitan, o incluso prohíben, la participación de los inversionistas extranjeros en los proyectos del sector petrolero. Si bien esta medida puede considerarse conveniente en parte por razones estratégicas, podría frenar el desarrollo de los yacimientos y reducir el acceso a los últimos avances tecnológicos, conocimientos técnicos y financiamiento (si bien los contratos de servicios bien definidos pueden reducir los inconvenientes que puedan surgir). En algunos países se limita la inversión de las empresas petroleras nacionales porque estas deben comprometerse a entregar los ingresos petroleros y porque existen otras prioridades de gasto social e infraestructura. Además, en estos casos la falta de transparencia con respecto a los resultados financieros suele restringir el acceso al financiamiento externo. Un paso importante en la creación de las condiciones necesarias para ampliar aún más la capacidad y garantizar la evolución ordenada del mercado del petróleo será establecer regímenes de política que sean más favorables a la inversión.

¿Podría el gobierno desempeñar otras funciones?

Dado que los precios altos y volátiles del petróleo pueden tener repercusiones adversas en la economía en su conjunto, podría argumentarse que el gobierno debería intervenir para reducir la volatilidad. Si bien estos argumentos deberían evaluarse detenidamente, sobre todo porque estas medidas pueden ser costosas, y porque la intervención del gobierno puede en la práctica tener el efecto contrario, cabría considerar los tres ámbitos siguientes:

  • Los exportadores e importadores podrían beneficiarse de un aumento de la capacidad ociosa de producción (recuadro 4.1). Los países muy dependientes de las importaciones de petróleo podrían también considerar protegerse del riesgo de perturbaciones de la oferta aumentando gradualmente las reservas, sobre todo en los países que no pertenecen a la OCDE, donde se registran actualmente niveles bajos23. Sería conveniente, asimismo, intensificar el diálogo entre los consumidores y los productores para lograr el equilibrio adecuado entre el fortalecimiento de la capacidad ociosa (que implica un costo para los productores de petróleo) o de las existencias (que tiene un costo para los consumidores de petróleo).
  • La conservación de energía sigue siendo un objetivo prioritario. Como se señaló anteriormente, la intensidad del petróleo se ha reducido gradualmente, en parte debido al crecimiento a favor de los servicios y las señales de los precios, pero también a la aplicación de políticas públicas específicas, como los impuestos sobre la energía, las normas de eficiencia y el apoyo al transporte público y a las fuentes alternativas de energía. Si bien la reducción más rápida de la intensidad del petróleo puede implicar gastos iniciales considerables24, los países cuya dependencia de las importaciones de petróleo se prevé que aumente a lo largo del período de proyección deberían considerar detenidamente la aplicación de medidas para ahorrar petróleo.
  • Podría intensificarse asimismo la cooperación multilateral, para entender mejor la evolución del mercado del petróleo y avanzar en varias de las iniciativas descritas anteriormente. Un buen ejemplo de lo que puede lograrse a través de la cooperación es el proyecto The Joint Oil Data Initiative (recuadro 4.2). De cara al futuro, convendría intensificar el diálogo entre los consumidores y los productores de petróleo, lo que beneficiaría a todas las partes interesadas porque reduciría los riesgos que se perciben actualmente con respecto a las tensiones del lado de la oferta de petróleo o a la aplicación de medidas imprevistas para reducir la demanda de petróleo a largo plazo.
Apéndice 4.1. Perspectivas del mercado del petróleo: Datos y estrategia de modelado

Los autores principales de este apéndice son Martin Sommer y Dermot Gately. Paul Atang se encargó de la investigación.

El análisis del texto principal de este capítulo se basa en tres modelos integrados de la demanda de petróleo, la oferta de petróleo y la propiedad de vehículos. En este apéndice se presenta una descripción de cada modelo.

Modelo de la demanda de petróleo

Datos sobre la demanda de petróleo

El modelo de la demanda de petróleo se utiliza para analizar por separado un panel de economías avanzadas, y un panel de mercados emergentes y países en desarrollo durante el período 1971–2002 (un total de 51 países).

  • El primer panel comprende 30 países miembros de la OCDE y otras tres economías recientemente industrializadas (ERI)25.
  • El segundo panel comprende 18 mercados emergentes y países en desarrollo que no pertenecen a la OCDE (Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Ecuador, Egipto, Filipinas, India, Indonesia, Israel, Malasia, Marruecos, Pakistán, la República Árabe Siria, la República Dominicana, Sudáfrica y Tailandia).

El modelo se utiliza para analizar la demanda de petróleo de tres grupos de productos:

  • La demanda del sector del transporte, definida como el consumo de gasolina, combustible para aviones y gasóleo/diesel.
  • Otra demanda no residual, que incluye la nafta, el gas licuado del petróleo, el keroseno y otros productos, excluido el combustible residual.
  • El combustible residual (pesado).

En los gráficos 4.9 y 4.10 se presentan los hechos estilizados básicos con respecto a la demanda de los tres grupos de productos. Los datos de cada país se expresan en valores per cápita y en base al índice 1985 = 100 a fin de distinguir los períodos que corresponden a antes o después del ajuste de las economías a las crisis del petróleo de los años setenta. Existe una fuerte correlación a largo plazo entre la demanda del sector del transporte y el número de vehículos, mientras que la demanda de otros productos no residuales está correlacionada con el producto interno bruto. La demanda de combustible residual se ha reducido en las economías avanzadas porque muchas plantas generadoras de electricidad sustituyeron el petróleo por otros combustibles en los años ochenta. La demanda de combustible residual continúa aumentando en algunos mercados emergentes y países en desarrollo.

Gráfico 4.9.Demanda de petróleo en las economías avanzadas1

(1971–2003; per cápita, 1985 = 100)

La demanda del sector del transporte y la demanda de otro petróleo no residual han aumentado en proporción al número de vehículos y al PIB, respectivamente. La demanda de combustible residual se redujo en los años ochenta y, en promedio, no se ha recuperado.

Fuentes: Organismo Internacional de Energía; United Nations Statistical Yearbook; base de datos analíticos de la OCDE, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Las economías avanzadas se definen en este apéndice como los países de la OCDE y las economías recientemente industrializadas (la RAE de Hong Kong, Singapur y la provincia china de Taiwan). Todas las variables correspondientes a cada país se expresan en valores per cápita y en base al índice 1985 = 100. Incluye solamente los datos comprendidos en la escala.

2 La demanda del sector del transporte se define como el consumo de gasolina, combustible para aviones y gasóleo/diesel (incluido el petróleo ligero para calefacción).

3 Otra demanda no residual se define como el consumo de nafta, GLP, keroseno y otros productos, salvo el combustible residual.

Gráfico 4.10.Demanda de petróleo en los mercados emergentes y los países en desarrollo1

(1971–2002; per cápita, 1985 = 100)

Como en las economías avanzadas, la demanda del sector del transporte y la demanda de otro petróleo no residual han aumentado de manera sostenida. A diferencia de la OCDE, la demanda de combustible residual continúa aumentando en promedio.

Fuentes: Organismo Internacional de Energía; base de datos analíticos de la OCDE; United Nations Statistical Yearbook, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Este grupo comprende Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Ecuador, Egipto, Filipinas, Israel, India, Indonesia, Malasia, Marruecos, Pakistán, la República Árabe Siria, la República Dominicana, Sudáfrica y Tailandia. Todas las variables correspondientes a cada país se expresan en valores per cápita y en base al índice 1985 = 100. Incluye solamente los datos comprendidos en la escala.

2 La demanda del sector del transporte se define como el consumo de gasolina, combustible para aviones y gasóleo/diesel (incluido el petróleo ligero para calefacción).

3 Otra demanda no residual se define como el consumo de nafta, GLP, keroseno y otros productos, salvo el combustible residual.

La medida de la demanda del sector del transporte comprende el gasóleo/diesel, cuyos subcomponentes son el diesel, el petróleo ligero para calefacción y otro gasóleo. El petróleo ligero para calefacción y otro gasóleo no son específicamente combustibles de transporte. No obstante, el OIE no presenta la clasificación de los componentes del gasóleo y el diesel con anterioridad a 1993. El gráfico 4.2 del texto principal se basa en la definición estricta de la demanda del sector del transporte, es decir, excluido el petróleo ligero para calefacción y otro gasóleo. En todos los otros cálculos y proyecciones se consideran todos los gasóleos y combustibles diesel como combustibles de transporte.

Datos de los precios del petróleo

La estimación se llevó a cabo con dos indicadores distintos de los precios históricos del petróleo: precios al usuario final y el costo de adquisición del petróleo crudo de las refinerías de Estados Unidos. La ventaja de utilizar los precios al usuario final es que incluyen las variaciones de los impuestos, los costos de transporte y los márgenes de las refinerías a lo largo del tiempo. Sin embargo, esta serie solo está disponible en forma coherente en el caso de un subgrupo de 11 países de la OCDE. Los precios del petróleo se expresan en dólares de EE.UU. Los resultados de la estimación prácticamente no varían si los precios se expresan en la moneda local. Se utilizan los precios en dólares de EE.UU. para simplificar las proyecciones de la demanda de petróleo.

Especificación de la ecuación

La ecuación estimada de la demanda de transporte es la siguiente:

donde Di,ttransportes es el logaritmo natural de la demanda de transporte per cápita en el país i en el período t; Vi,t denota el logaritmo del número de vehículos per cápita en el país i en el período t; Pmax hace referencia al logaritmo natural del máximo histórico del precio real del petróleo; Pdecline denota los descensos acumulativos del logaritmo natural del precio real del petróleo, y Precovery hace referencia a los aumentos acumulativos del logaritmo del precio real del petróleo. Para facilitar el análisis, en el modelo la demanda de transporte se expresa solamente como función de los vehículos y los precios; en este modelo a mediano plazo se dejan de lado las fluctuaciones del ciclo económico que se registran en la práctica. La descomposición de los precios en tres elementos se basa en el enfoque de Gately y Huntington (2002). Este enfoque permite distinguir entre el impacto de las variaciones fuertes o poco significativas de los precios en la demanda de petróleo y evaluar las asimetrías entre el impacto de los aumentos y las disminuciones de los precios. El gráfico 4.11 muestra cómo se efectúa esta descomposición en la práctica. Teóricamente, la descomposición puede caracterizarse como sigue (todas las variables se expresan en logaritmos naturales):

Gráfico 4.11.Descomposición de los movimientos de los precios del petróleo

(1970–2004)

Los movimientos del precio real del petróleo pueden descomponerse en tres componentes: el máximo histórico (Pmax), los aumentos acumulativos (Precovery) y los descensos acumulativos (Pdecline)1.

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

1 El precio corriente del petróleo Pmax,t, Pdecline,t, y Precovery,t.

2 Promedio simple de los precios de las variedades de crudo West Texas Intermediate, U.K. Brent y Dubai.

La ecuación correspondiente a otro petróleo no residual es la siguiente:

donde Di,tother es el logaritmo natural de la demanda de otro petróleo no residual per cápita en el país i en el período t, e Yi,t denota el logaritmo del PIB real a la paridad de poder adquisitivo en el país i en el período t.

No se estimó una ecuación con respecto al combustible residual.

Resultados de la estimación

En el cuadro 4.6 se presentan los resultados de la estimación. Todos los coeficientes correspondientes a los vehículos y al ingreso en las ecuaciones de la demanda tienen una significación estadística de un nivel muy alto. Los coeficientes negativos altos en el período del precio Pmax indican que el consumo de petróleo en los países de la OCDE tuvo una reacción muy fuerte a los shocks de los precios de los años setenta. Las elasticidades estimadas son especialmente altas al utilizar los precios al usuario final. En cambio, la reacción del consumo de petróleo en los países en desarrollo no parece haber sido importante, ya que la variable Pmax no es significativa. Por lo tanto, con respecto al panel de países en desarrollo solo se publican los resultados de la especificación sin la descomposición de los tres componentes de los precios. Los resultados de la estimación parecen indicar que la elasticidad-precio de la demanda de petróleo es baja cuando las fluctuaciones de los precios no son significativas. En general, las estimaciones econométricas son similares desde el punto de vista cualitativo a los datos presentados en Gately y Huntington (2002).

Cuadro 4.6.Elasticidades estimadas de la demanda
Demanda del sector del transporteOtra demanda no residual
OCDE 11OCDE y ERIOtros países fuera

de la OCDE
OCDE 11OCDE y ERIOtros países

fuera de la OCDE
PIB0,63**1,10**0,73**
Vehículos0,70**0,51**0,55**
Precio del petróleo crudo–0,07**–0,10**
Precio del petróleo crudo (máximo)–0,10**–0,09**
Precio del petróleo crudo (disminución)–0,03–0,01
Precio del petróleo crudo (recuperación)–0,06*
Precio al usuario final (máximo)–0,50**–0,48**
Precio al usuario final (disminución)–0,03–0,14**
Precio al usuario final (recuperación)–0,11**–0,07
Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.Nota: La demanda de petróleo, el producto interno bruto y los vehículos se expresan en valores per cápita. Uno y dos asteriscos representan una significación del nivel del 5% y el 1%, respectivamente. El precio del petróleo crudo (máximo) representa el máximo histórico del precio real. El precio (disminución) representa el descenso acumulativo y el precio (recuperación), el aumento acumulativo del precio real. Las regresiones contienen constantes específicas de cada país.
Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.Nota: La demanda de petróleo, el producto interno bruto y los vehículos se expresan en valores per cápita. Uno y dos asteriscos representan una significación del nivel del 5% y el 1%, respectivamente. El precio del petróleo crudo (máximo) representa el máximo histórico del precio real. El precio (disminución) representa el descenso acumulativo y el precio (recuperación), el aumento acumulativo del precio real. Las regresiones contienen constantes específicas de cada país.

Los resultados de la estimación deben interpretarse con dos salvedades: las relaciones estimadas solo muestran la dinámica a largo plazo de la demanda de petróleo y, como se señala en el texto principal de este capítulo, los valores del parámetro reflejan las tendencias históricas de la intensidad del petróleo en forma de estimaciones reducidas de las elasticidades de los vehículos y el ingreso.

Cálculo de las elasticidades en el modelo de la demanda de petróleo

Las elasticidades utilizadas para las proyecciones de la demanda están estrechamente relacionadas con los coeficientes estimados. Véanse en el cuadro 4.7. los parámetros utilizados. La demanda de combustible residual se calculó según la opinión de expertos.

Cuadro 4.7.Elasticidades de la demanda utilizadas para las proyecciones
Demanda del sector del transporteOtra demanda no residualDemanda de combustible residual
OCDE y ERI1Otros países fuera

de la OCDE
OCDE y ERI1Otros países fuera

de la OCDE
OCDE y ERI1Otros países fuera

de la OCDE
PIB0,60,70,3
Vehículos0,60,55
Precio mundial del petróleo–0,1–0,1–0,3–0,1–0,1–0,1
Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Las economías recientemente industrializadas (ERI) comprenden, Corea, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur. Corea también es un país miembro de la OCDE.

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Las economías recientemente industrializadas (ERI) comprenden, Corea, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur. Corea también es un país miembro de la OCDE.

Supuestos principales de las proyecciones de la demanda de petróleo

Las proyecciones a largo plazo de la demanda de petróleo son sensibles a los supuestos con respecto al crecimiento económico y a las ganancias de eficiencia. La sensibilidad a pequeñas variaciones de los precios es un factor menos importante.

Crecimiento económico

El crecimiento mundial es en promedio del 3,6%, según la paridad de poder adquisitivo (PPA), entre 2003 y 2030, y del 3,0% a tipos de cambio de mercado. Las proyecciones del PIB se basan en las utilizadas en la edición de septiembre de 2004 de Perspectivas de la economía mundial para el período 2004–09 y en las del informe International Energy Outlook April 2004 del Departamento de Energía de Estados Unidos para el período 2010–30. Se efectuó un ajuste de las proyecciones de crecimiento de China e India formuladas por el Departamento de Energía de Estados Unidos. En ambos casos, las tasas de crecimiento a largo plazo se redujeron un punto porcentual. Este ajuste obedeció a dos razones: para incluir un sesgo moderado en las proyecciones de la demanda de Asia y para reducir la tasa de crecimiento mundial ponderada según la PPA a un nivel más cercano a su promedio histórico.

El análisis de sensibilidad del panel intermedio del gráfico 4.6 se basa en un modelo en el que las tasas de crecimiento de cada país aumentan o se reducen anualmente en medio punto porcentual entre 2004 y 2030. La demanda proyectada es de 91,3 mbd a 92,9 mbd en 2010 (frente a los 92,0 mbd del escenario de referencia), y 133,2 mbd a 144,6 mbd (frente a los 138,5 mbd del escenario de referencia).

Trayectoria del precio de referencia

La trayectoria del precio de referencia corresponde a la proyección de Perspectivas de la economía mundial del promedio simple de los precios de las variedades de crudo West Texas Intermediate, Brent y Dubai. Se prevé que el precio promedio se reducirá en valores nominales de $46,5 en 2005 a $38,8 el barril en 2010. La serie se convierte a precios constantes de 2003 y se supone que la inflación anual es del 2%. Por lo tanto, el precio real del petróleo se reduce de un nivel estimado de $44,7 en 2005 a $33,7 el barril en 2010, y se supone que se mantiene constante a este nivel hasta 2030.

El análisis de sensibilidad del panel inferior del gráfico 4.6 se basa en un modelo en el que se supone que los precios reales se mantienen constantes a $25 o $45 el barril entre 2005 y 2030. La demanda proyectada es de 89,3 mbd a 95,2 mbd en 2010 (en comparación con el escenario de referencia de 92,0 mbd), y 133,7 mbd a 144,0 mbd (en comparación con el escenario de referencia de 138,5 mbd).

Ganancias de eficiencia

El modelo de la demanda se estimó a lo largo de un período de descensos significativos de la intensidad del petróleo, tanto en los países avanzados como en desarrollo. Por lo tanto, los coeficientes estimados incorporan la tendencia histórica de las ganancias de eficiencia a la proyección.

Las mejoras efectivas de la intensidad del petróleo que se produzcan en el futuro podrían ser distintas de las estimadas a partir de los datos históricos. El crecimiento sesgado en favor de los servicios en los países avanzados, la incorporación de algunos países en desarrollo y de mercados emergentes al grupo de países avanzados y las políticas públicas para fomentar la eficiencia energética podrían reducir la intensidad del petróleo más allá de las ganancias proyectadas (1,6% anual en los países avanzados y 1,1% en las otras economías). En cambio, el precio de referencia del petróleo se mantiene en valores reales muy por debajo del máximo histórico registrado en los años setenta, uno de los principales factores que contribuyeron al anterior ajuste tecnológico. La evaluación detallada de las ganancias de eficiencia teniendo en cuenta las tendencias y políticas basadas en las previsiones estaría fuera del alcance de este estudio.

Proyección de la demanda de petróleo

Se proyecta la demanda de petróleo de cada uno de los 51 países de la muestra. Las proyecciones se convirtieron de valores per cápita a niveles globales utilizando los datos de población de las Naciones Unidas. Se incluyen varios supuestos simples en el caso de los países que no están en la muestra de estimación.

El primer año de la proyección del modelo es 2004. El crecimiento efectivo de la demanda de 2004 fue excepcionalmente fuerte y supera el modelo. Además, la mayor parte de los analistas del sector prevé que el crecimiento de la demanda se mantendrá firme en 2005. Al conciliar las proyecciones del modelo con los datos efectivos, se supone que la demanda de petróleo será excepcionalmente fuerte en el período 2004–05 y que para 2010 la demanda convergirá gradualmente con la trayectoria prevista en el modelo. En el texto principal, los datos sobre la demanda de petróleo en 2004 y 2005 corresponden a las estimaciones de la edición de enero de 2005 de IEA Oil Market Report.

Modelo de la oferta de petróleo

Oferta de los países que no pertenecen a la OPEP

La oferta de petróleo de los países que no pertenecen a la OPEP se define como la producción total de los países que no son miembros de este organismo más la producción mundial de petróleo no convencional y las ganancias de procesamiento. La proyección del límite inferior corresponde a las previsiones de la trayectoria de la producción fuera de la OPEP formuladas por el OIE en el informe World Energy Outlook 2004, y la del límite superior corresponde a las previsiones formuladas por el Departamento de Energía de Estados Unidos en International Energy Outlook April 2004. Dado que las trayectorias del precio de referencia del FMI, el OIE y el Departamento de Energía de Estados Unidos son diferentes, se utiliza la metodología de Gately (2004) para ajustar las trayectorias de la OIE y dicho departamento:

siendo α la elasticidad de la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP. Según Gately (2004), el valor del parámetro es de 0,03, que en el caso de las variaciones permanentes de los precios implica una elasticidad a largo plazo de la oferta de alrededor del 0,5 (para 2030). A efectos comparativos, en Moroney y Berg (1999) se estima una elasticidad a largo plazo del petróleo con respecto al precio real de 0,1–0,2, mientras que en Dahl y Duggan (1996) se estima que es de 0,6 a partir de los datos de Estados Unidos. A los precios de referencia, las proyecciones del FMI con respecto al límite superior e inferior de la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP consignadas en el cuadro 4.5 son más altas, en alrededor de 8 mbd, que las proyecciones del Departamento de Energía de Estados Unidos y el OIE que aparecen en el cuadro 4.4.

Incentivos de la OPEP para aumentar la producción

En esta sección se evalúan las estrategias de expansión de la capacidad de la OPEP en un marco de maximización de las utilidades. La metodología se basa en Gately (2004, 2005). El modelo de Gately calcula las utilidades de la OPEP en relación con distintas cuotas de mercado y genera una solución para los correspondientes precios de equilibrio del mercado junto con la demanda de petróleo y la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP. A continuación, se clasifican las diferentes cuotas de mercado teniendo en cuenta el valor presente neto descontado de las utilidades (se supone que la tasa real requerida de rendimiento es del 5%).

La versión de referencia del modelo se calculó utilizando los valores del parámetro estimados en este capítulo, pero la simulación efectiva se llevó a cabo con 50 conjuntos diferentes de parámetros. En el modelo, la decisión de la OPEP de aumentar la producción se basa principalmente en la elasticidad-precio de la demanda, la elasticidad de la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP y los costos de inversión. Cuanto más altas sean las elasticidades de la demanda y la oferta de los países que no forman parte de este organismo, más incentivos tendrá la OPEP para evitar altos precios del petróleo. Cuando el precio real del petróleo supera los $63 el barril (es decir, el máximo histórico del costo real de adquisición del petróleo crudo de las refinerías de Estados Unidos), se supone que la demanda de petróleo de la OCDE será muy sensible al precio con una elasticidad de –0,5. Los costos de inversión comprenden dos elementos: el costo de expansión de la capacidad, que se supone que ascenderá a alrededor de $4.000–$6.000 el barril de capacidad diaria adicional, y la inversión para contrarrestar el deterioro natural de los yacimientos que se calcula aproximadamente al 5% de la capacidad total, cuyo valor se estima asimismo a $4.000–$6.000 el barril, dependiendo del país. Este último supuesto es importante porque los costos para mantener la capacidad pueden llegar a ser mucho mayores que la inversión corriente.

Los resultados presentados en el gráfico 4.8 parecen indicar que la estrategia óptima para la OPEP es dejar que su cuota de mercado aumente lentamente hasta alrededor del 41% al 46% para 2030, muy por debajo de la cuota que implica la proyección de referencia del cuadro 4.5. En el escenario de referencia, se prevé una demanda restante estimada de petróleo de la OPEP de 61,3 mbd a 74,4 mbd y una demanda de petróleo de alrededor de 138,5 mbd en 2030. Por lo tanto, la cuota de mercado implícita de la OPEP a largo plazo asciende al 54%. Pero los resultados de la simulación parecen indicar que la OPEP podría no tener incentivos para aumentar su cuota de mercado, que se sitúa actualmente en el 39%, hasta el nivel que implica el escenario de referencia.

El modelo genera una solución para la trayectoria de los precios que permite la maximización de las utilidades. En 2030 los precios se sitúan entre $39 y $56 el barril expresados en dólares de 2003 (en comparación con el precio de referencia de $33,7). La demanda total de petróleo se sitúa entre 126 mbd y 134 mbd en 2030 y la oferta de la OPEP entre 52 mbd y 59 mbd, dependiendo del conjunto de parámetros.

Modelo de la propiedad de vehículos

Para facilitar el análisis, en este capítulo los vehículos se definen según la metodología de las Naciones Unidas; los componentes principales son los automóviles de menos de ocho pasajeros, los camiones, los autobuses y los tractores.

La relación entre la propiedad de vehículos y el ingreso del gráfico 4.7 parece indicar que el ingreso per cápita es el principal determinante de la propiedad de vehículos en el tiempo y en los distintos países. Existe una relación no lineal muy fuerte: la propiedad de vehículos aumenta muy lentamente si los niveles de ingreso son bajos y altos, pero aumenta mucho más rápidamente que el ingreso cuando los países alcanzan niveles de ingreso per cápita de alrededor de $2.500 según la PPA.

La metodología de estimación se basa en gran medida en Dargay y Gately (1999), salvo que se utiliza el PIB ajustado a la PPA para calcular el ingreso. El modelo también se utiliza para analizar un conjunto más amplio de países y contiene las 10 observaciones anuales más recientes para cada país (la muestra efectiva es 1971–2002).

La ecuación estimada es la siguiente:

donde Vi,t es el número de vehículos por 1.000 personas; Yi,t denota el ingreso real per cápita ajustado; γ representa el nivel de saturación de la propiedad de vehículos (calculada a 850 vehículos por 1.000 personas de acuerdo con Dargay y Gately, 1999); θ es el ritmo de ajuste al nivel deseado de vehículos; α está relacionado con el ritmo de crecimiento de la propiedad de vehículos a niveles altos de ingreso, y β está relacionado con el ritmo de crecimiento de la propiedad de vehículos a niveles bajos de ingreso (se deja que β varíe de un país a otro a fin de tener en cuenta los diferentes ritmos de la penetración de vehículos).

En el cuadro 4.8 se presentan las estimaciones de los coeficientes junto con los grupos de países. Todos los coeficientes tienen una significación estadística de un nivel muy alto, salvo β en el caso de la RAE de Hong Kong y Singapur, donde la propiedad de vehículos aumenta muy lentamente debido a factores geográficos y regímenes reglamentarios restrictivos.

Cuadro 4.8.Propiedad de vehículos e ingreso

Ecuación estimada: Vi,t=(1θ)Vi,t1+θ(γeαeβiYi,j)+υi,t

ParámetroValorGrupo de países
γ850Parámetro calculado
θ0,062**Todos
α–5,513**Todos
β1–0,221**Australia, Canadá, Estados Unidos,

Nueva Zelandia, provincia china de Taiwan
β2–0,153**Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia,

Francia, Grecia, Irlanda, Islandia, Israel,

Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos,

Reino Unido, Suecia, Suiza
β3–0,188**Chile, España, Hungría, Polonia,

Portugal, República Checa,

República Eslovaca, Sudáfrica
β4–0,158**Argentina, Brasil, China, Colombia,

Ecuador, Egipto, India, Indonesia, Malasia,

Marruecos, México, Pakistán, República

Dominicana, Siria, Tailandia
β5–0,174**Corea, Japón
β6–0,045RAE de Hong Kong, Singapur
Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.Nota: Dos asteriscos representan una significación del 1%.
Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.Nota: Dos asteriscos representan una significación del 1%.

La urbanización y la densidad de población no son componentes significativos de la ecuación estimada porque el ingreso per cápita ya explica en gran parte la variabilidad de la propiedad de vehículos. El ejemplo de la RAE de Hong Kong y Singapur muestra que también pueden observarse en cierta medida los factores institucionales y geográficos si se deja que β varíe de un país a otro.

En el cuadro 4.9 se presentan las proyecciones de la propiedad de vehículos en valores absolutos y per cápita. Para proyectar el número de vehículos de China, el país se divide en tres regiones según el nivel actual de ingreso per cápita (regiones de ingreso alto, mediano y bajo). Se supone que la tasa de crecimiento del ingreso es la misma en las tres regiones. Teniendo en cuenta los datos actuales sobre las existencias de vehículos por provincias, se preparó una proyección de los vehículos para cada región, y luego se agregaron a fin de obtener el total correspondiente a China.

Cuadro 4.9.Proyecciones de la propiedad de vehículos
Millones de vehículosPor 1.000 personas
20022010202020302002201020202030
Mundo7519391,2551,660
OCDE625720827920
Estados Unidos234260288312812826837843
Alemania48546063586655725774
Francia35404650576650725777
Italia37394141656697752793
Reino Unido31374450515616711771
Japón76879596599682753796
Corea14223136293442610718
Australia12151819632715778812
Países fuera de la OCDE137164205252
Países fuera de la OCDE126219429741
África11152333
Brasil21274271121139200320
Otros países de América Latina12193354
China21802093871659146267
Otros países de Asia5872113184
Resto del mundo46811
Fuentes: United Nations Yearbook y cálculos del personal técnico del FMI.Nota: Los vehículos se definen según la metodología de las Naciones Unidas; los principales componentes son los automóviles de menos de ocho pasajeros, los camiones, los autobuses y los tractores.
Fuentes: United Nations Yearbook y cálculos del personal técnico del FMI.Nota: Los vehículos se definen según la metodología de las Naciones Unidas; los principales componentes son los automóviles de menos de ocho pasajeros, los camiones, los autobuses y los tractores.
Referencias

    DahlC. y T.Duggan1996U.S. Energy Product Supply Elasticities: A Survey and Application to the U.S. Oil MarketResource and Energy Economics Vol. 18 No. 3 págs. 24363.

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1El precio promedio real del petróleo aumentó un 74% entre junio de 2003 y marzo de 2005, frente al incremento del 185% registrado en 1974 y del 158% entre junio de 1978 y noviembre de 1979.
2Las reservas probadas son los recursos de petróleo que pueden extraerse de forma rentable con una probabilidad de por lo menos el 90%.
3Los países miembros de la OPEP comprenden Arabia Saudita, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Iraq, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar, la República Islámica del Irán y Venezuela.
4Se supone que el crecimiento del PIB mundial será del 3% entre 2003 y 2030 según los tipos de cambio de mercado.
5El precio promedio del petróleo se define como el promedio simple de los precios de las variedades de crudo West Texas Intermediate, Brent y Dubai.
6En muchas economías avanzadas, los impuestos representan una proporción importante de los precios del usuario final de los productos petroleros. Debido a la disponibilidad limitada de datos comparativos de países sobre los precios de los productos, el análisis de este capítulo se centra principalmente en los precios del petróleo crudo. En los países en que los impuestos específicos sobre el consumo de petróleo son altos (como la Unión Europea), la sensibilidad de la demanda de petróleo a los precios podría ser menor de lo que se supone en este capítulo.
7La tasa proyectada de motorización de China se sitúa por debajo de la gama histórica porque para proyectar el número de vehículos el país se divide en tres zonas que tienen distintos niveles iniciales de ingreso.
8Del mismo modo, si se supone que la propiedad de vehículos se saturará en todos los países en desarrollo al alcanzar niveles muy inferiores a los de las economías avanzadas (por ejemplo, a la mitad aproximadamente), la demanda de petróleo podría ser menor, hasta 10 mbd, con respecto al escenario de referencia en 2030. Sin embargo, la experiencia de muchas economías de mercados emergentes no es congruente con este supuesto.
9Es difícil estimar la oferta de petróleo utilizando modelos de regresión simple debido a los rezagos prolongados que se producen entre las señales de precios y las decisiones de inversión, las limitaciones tecnológicas y de las reservas, y los cambios de política económica.
10En las proyecciones del OIE se supone que el precio real del petróleo (expresado en precios de 2003) se reducirá a $23,5 el barril en 2010 y luego aumentará gradualmente a $31 en 2030. En el escenario de referencia del Departamento de Energía de Estados Unidos, el precio real del petróleo aumenta de $25 en 2010 a $28 aproximadamente en 2025. Según las proyecciones a largo plazo formuladas por ambas instituciones (cuando había un exceso de capacidad en el mercado), el precio es inferior al supuesto utilizado en este capítulo de $33,73 el barril para 2010–30, aunque las diferencias de precios se reducen a largo plazo a $3–$5 el barril.
11En Moroney y Berg (1999) se estima que la elasticidad a largo plazo de la oferta de petróleo con respecto a los precios reales será de 0,1–0,2, mientras que en Dahl y Duggan (1996) es de 0,6, a partir de datos de Estados Unidos.
12Excluidas las variaciones de las existencias mundiales.
13Según las estimaciones del OIE (2004b), las necesidades mundiales de inversión del sector petrolero ascenderán a $3 billones entre 2003 y 2030. Esta cifra incluye la inversión en la capacidad de refinación. Además, los costos unitarios de inversión de los países que no pertenecen a la OPEP son mucho mayores que los de los países miembros de este organismo. Por último, la demanda residual estimada de petróleo de la OPEP es mayor de lo que parece indicar el modelo de equilibrio anterior.
14Véase un análisis detallado en el recuadro 1.6.
15Para 2010, las previsiones del OIE, el Departamento de Energía de Estados Unidos y la Secretaría de la OPEP con respecto a la demanda total se sitúan entre 89 mbd y 91 mbd, y con respecto a la demanda residual estimada de petróleo de la OPEP, entre 33 mbd y 36 mbd. Estas previsiones son similares a la proyección de referencia de este capítulo. Según el OIE, en 2030 la demanda residual de petróleo de la OPEP se sitúa dentro de la gama del escenario de referencia (65 mbd frente a la gama de 61 mbd a 74 mbd), aunque es mayor que la producción efectiva de la OPEP prevista en el modelo de equilibrio. En lo que respecta a las proyecciones a largo plazo de la demanda, las previsiones del OIE y el Departamento de Energía de Estados Unidos para 2025–30 se sitúan alrededor de 5 mbd a 17 mbd por debajo de las proyecciones del escenario de referencia formuladas por el personal técnico del FMI, debido principalmente a la menor demanda proyectada del sector del transporte en los países en desarrollo, y en cierta medida, también al crecimiento de la demanda de otros productos.
16Los productores de los países que no pertenecen a la OPEP no tienen incentivos para mantener la capacidad ociosa porque individualmente carecen del poder de mercado necesario para influir en los precios. Los productores de la OPEP han señalado que proyectan mantener cierto nivel de capacidad ociosa (alrededor de 1,5 mbd a 2 mbd en el caso de Arabia Saudita). Sin embargo, los datos históricos del gráfico 4.1 parecen indicar que una capacidad ociosa de entre 3 mbd y 4 mbd proporcionaría una protección más adecuada frente a las perturbaciones de la oferta y los shocks de la demanda.
17El aumento de los precios reales del petróleo de $34 en 2010 a $56 en 2030 implicaría un incremento anual del precio del 2,5%.
18Por ejemplo, el 2 de abril de 2004, los mercados de futuros del petróleo proyectaron que el precio nominal del petróleo se reduciría gradualmente de $32 a $26 a finales de 2006 (véase el apéndice 1.1 de la edición de abril de 2004 de Perspectivas de la economía mundial).
19Según las proyecciones, el uso de petróleo por vehículo se reducirá anualmente un 0,5% en la OCDE y un 2,5% en los países que no pertenecen a la OCDE para 2030, lo que equivale a un ahorro de 50 mbd. Aunque se sustituyeran todas las existencias mundiales actuales y proyectadas de vehículos por automóviles híbridos, la demanda mundial de petróleo se reduciría como máximo 20 mbd para 2030 (alrededor del 40% del ahorro ya incluido en el escenario).
20Véase en la edición de abril de 2005 de Global Financial Stability Report un análisis más detallado sobre la cobertura de riesgos en los mercados de productos.
21Por ejemplo, después de los recientes cambios impositivos, entre ellos, el aumento de los derechos de exportación del petróleo crudo y los productos refinados, las utilidades de la mayoría de las empresas petroleras de Rusia apenas se incrementaron cuando los precios del petróleo ascendieron a más de $25 el barril (OIE, 2004b).
22La falta de capacidad de refinación ha aumentado las primas sobre los crudos ligeros de procesamiento fácil, lo que ha tenido un impacto negativo en los importadores de petróleo crudo ligero. Además, en la medida en que casi todo el aumento de la producción de la OPEP corresponde al petróleo pesado, los cuellos de botella en el sector de refinación pueden impedir la estabilización del mercado del petróleo crudo.
23Algunos de los principales países que no pertenecen a la OCDE, como China e India, han tomado medidas en este sentido. No obstante, la acumulación de reservas deberá programarse detalladamente para evitar nuevas presiones de la demanda en el mercado. Si todos los países que no pertenecen a la OCDE deciden aumentar las existencias de emergencia en cinco días de consumo anual cada año, esto representará un aumento adicional de la demanda de alrededor de 0,5 millones de barriles diarios. Según Downstream B.V. Rotterdam, la infraestructura necesaria podría costar alrededor de $1.500 millones anuales, es decir 0,02% del producto interno bruto de los países que no pertenecen a la OCDE a tipos de cambio de mercado. Los países de la OCDE ya tienen un nivel importante de protección frente a las perturbaciones de la oferta, ya que sus reservas de emergencia abarcan más de 110 días de importaciones netas y los gobiernos de estos países han establecido planes bien definidos para situaciones de emergencia mediante el marco propuesto por el OIE.
24Según las estimaciones del OIE (2004b), los países de la OCDE deberán invertir anualmente alrededor de $30.000 millones (0,1% del PIB) y los países que no pertenecen a este organismo, alrededor de $10.000 millones (más del 0,1% del PIB) para reducir la intensidad del petróleo de sus sistemas de transporte en un 10% en 2030 además de las ganancias de eficiencia proyectadas por el OIE. El 10% de las ganancias de eficiencia correspondería a unos 7 mbd de la demanda mundial de petróleo en el escenario de referencia del OIE, valorados actualmente a alrededor de $100.000 millones anuales. Las ganancias iniciales que generaría la adopción de políticas más radicales serían poco significativas, un tercio aproximadamente en 2010.
25El grupo de economías recientemente industrializadas incluye Corea, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur. Corea también pertenece a la OCDE.

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