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Capítulo 2. Perspectivas nacionales y regionales

Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
May 2011
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La economía mundial ya lleva dos años de recuperación. Desde el inicio se preveía que la recuperación tendría diversas velocidades: en la edición de abril de 2009 de Perspectivas de la economía mundial se proyectaba que las economías que más rápidamente crecerían para 2011 serían aquellas que habían evitado grandes desequilibrios antes de la crisis, habían experimentado las menores caídas del producto durante la crisis y contaban con el mayor margen de acción después de la crisis. Dos años más tarde, ese panorama se mantiene sin cambios en términos generales, pero el perfil de la recuperación es ahora más definido (gráfico 2.1). Algunas economías avanzadas presentan significativas brechas del producto y elevadas tasas de desempleo; muchos países de bajo ingreso están creciendo a un ritmo rápido pero sostenible, y hay indicios de sobrecalentamiento en una serie de economías de mercados emergentes.

La naturaleza desigual de esta recuperación puede observarse en las brechas del producto de las distintas regiones (gráfico 2.2). Las economías emergentes de Asia y gran parte de América Latina operan hoy cerca de su nivel potencial, y hay economías en esas regiones donde el crédito se está acelerando nuevamente y están surgiendo indicios de sobrecalentamiento. Mientras tanto, las economías que estuvieron en el epicentro de la última crisis —Estados Unidos y Europa— cuentan con un sustancial nivel de capacidad ociosa. Estas divergencias tienen implicaciones importantes para las perspectivas, los riesgos y las prioridades de política en cada región. Por ese motivo, en este capítulo se destaca la medida en la cual las regiones difieren en sus posiciones cíclicas.

Análogamente, existen grandes disparidades en la posición externa de algunas economías. En ediciones anteriores de Perspectivas de la economía mundial se ha recalcado la necesidad de un reequilibramiento externo en algunas regiones —muy especialmente en Estados Unidos y las economías emergentes de Asia— para reducir las vulnerabilidades a nivel mundial. En este capítulo se vuelve sobre este tema para destacar, cuando resulta pertinente, la medida en la cual las regiones presentan divergencias en su posición externa (saldo en cuenta corriente).

Gráfico 2.1.Crecimiento medio proyectado del PIB real mundial durante 2011–12

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: No se incluyen proyecciones para Libia debido a la incertidumbre de la situación política.

Gráfico 2.2.Brechas del producto1

(Porcentaje del PIB potencial)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

1 AS: África subsahariana; CEI: Comunidad de Estados Independientes, Georgia y Mongolia; economías avanzadas de Asia: Australia, Japón y Nueva Zelandia; OMNA: Oriente Medio y Norte de África. Los agregados regionales se calculan tomando como base ponderaciones en función de la paridad del poder adquisitivo.

2 Excluido Libia en los años de proyección debido a la incertidumbre de la situación política.

El capítulo comienza con una evaluación de las perspectivas y los principales retos de política en las regiones donde persisten importantes brechas del producto, como Estados Unidos y Canadá, Europa y la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Luego se pasa a examinar las regiones en las cuales esas brechas se están cerrando o ya lo han hecho: Asia, América Latina y el Caribe (ALC), África subsahariana (AS), y Oriente Medio y Norte de África (OMNA).

Avanza la recuperación de Estados Unidos

La economía estadounidense continúa recuperándose, y la mejora de las condiciones financieras está respaldando la demanda nal privada frente al alza de precios de las materias primas (gráficos 2.3 y 2.4). La creación de puestos de trabajo se aceleró en los últimos tiempos, pero el ritmo al que mejora el mercado laboral sigue siendo decepcionante, habida cuenta de la magnitud de la pérdida de empleos durante la desaceleración. Un mayor reequilibramiento en el que la demanda interna ceda lugar a la externa también contribuiría al crecimiento y ayudaría a cerrar la gran brecha del producto que existe en Estados Unidos.

Gráfico 2.3.Estados Unidos y Canadá: Crecimiento medio proyectado del PIB real durante 2011–12

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Gráfico 2.4.Estados Unidos: La economía se afianza

La recuperación está comenzando a afianzarse, a medida que el consumo privado va acelerándose, aunque lentamente. En 2011 el crecimiento recibirá un impulso gracias al programa fiscal de diciembre. La expansión cuantitativa ha permitido evitar la presión deflacionaria generada por la brecha del producto todavía amplia. Pero aún persisten vulnerabilidades: los mercados laboral e inmobiliario continúan frágiles y es necesario corregir las vulnerabilidades fiscales.

Fuentes: Haver Analytics y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 FHFA: Federal Housing Finance Agency (Organismo Federal de Financiamiento de la Vivienda); NAR: National Association of Realtors (Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios).

Después de un período de fuerte crecimiento impulsado por la recomposición de existencias a fines de 2009 y principios de 2010, el crecimiento económico se desaceleró, pero luego volvió a cobrar fuerza en el segundo semestre de 2010. Ese fortalecimiento estuvo respaldado por la demanda privada final, y para el cuarto trimestre el gasto de los consumidores crecía a su ritmo más rápido en cinco años. Aunque el crecimiento global del crédito sigue siendo débil y continúa el desapalancamiento de los hogares, las condiciones financieras en general han mejorado: las tasas de endeudamiento de las empresas se mantienen muy bajas, y las condiciones estrictas de los préstamos bancarios ahora están comenzando a distenderse no solo para las grandes empresas, sino también para las pequeñas y medianas. Como reflejo del repunte de la actividad económica y gracias a una distensión monetaria extraordinaria, los mercados accionarios han recuperado alrededor de dos tercios de la capitalización perdida durante la crisis. Esto ha contribuido a restablecer la confianza del consumidor, todavía deprimida por los vientos en contra que generan el mercado de trabajo y de la vivienda.

La recuperación del mercado laboral sigue siendo deslucida. Después de perder más de 8½ millones de puestos de trabajo en 2008 y 2009, el mercado laboral apenas ha sumado menos de 1½ millones de empleos desde que tocó su punto mínimo, porcentaje apenas suficiente para seguir el ritmo del crecimiento de la población en edad activa. Por lo tanto, el coeficiente empleo/población se mantiene en gran medida sin cambios desde el inicio de la recuperación. Alrededor de un tercio del declive de la tasa de desempleo desde octubre de 2009 —a 8,8% en marzo— es atribuible a una disminución de la participación de la fuerza laboral, que ahora se encuentra en el nivel más bajo del último cuarto de siglo. El desempleo a largo plazo y los indicadores más amplios de subempleo —como la proporción de trabajadores que trabajan involuntariamente a tiempo parcial o que solo tienen una relación marginal con la fuerza laboral— se mantienen muy por encima de los máximos históricos. La crisis también puede haber incrementado el desempleo estructural en Estados Unidos, ya que los graves shocks sectoriales y regionales crearon disparidades entre la oferta y la demanda de destrezas y competencias laborales. Los estudios realizados por el personal técnico del FMI muestran que, históricamente, el efecto negativo de ese tipo de disparidad en las tasas de desempleo se ve exacerbado por una situación deprimida del mercado de la vivienda, un aspecto fundamental de la reciente crisis1.

Se proyecta que la economía estadounidense crecerá 2¾ y 3% en 2011 y 2012, respectivamente, y que el afianzamiento gradual de la demanda final privada compensará la disminución del estímulo generado por la política fiscal federal (cuadro 2.1). El programa fiscal aprobado a mediados de diciembre incrementaría el crecimiento ligeramente más de ½ punto porcentual este año, aunque las recientes propuestas de recorte del gasto federal reducirían el impulso global alimentado por la política fiscal federal. El efecto de lastre que producirán en el crecimiento de 2011 las alzas de los precios del petróleo compensa holgadamente el estímulo generado por las políticas extraordinarias de la Reserva Federal y el aumento de la exportación neta. Se proyecta que el desempleo se mantendrá elevado y que caerá solo moderadamente a alrededor de 7¾% en 2012.

Cuadro 2.1.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías avanzadas(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201020112012201020112012201020112012201020112012
Economías avanzadas3,02,42,61,62,21,7‒0,2‒0,3‒0,28,37,87,4
Estados Unidos2,82,82,91,62,21,6‒3,2‒3,2‒2,89,68,57,8
Zona del euro4,5,61,71,61,81,62,31,7‒0,60,00,010,09,99,6
Japón3,91,42,1‒0,70,20,23,62,32,35,14,94,7
Reino Unido41,31,72,33,34,22,0‒2,5‒2,4‒1,97,87,87,7
Canadá3,12,82,61,82,21,9‒3,1‒2,8‒2,68,07,67,3
Otras economías avanzadas75,73,93,82,33,12,65,15,54,85,04,54,4
Partida informativa
Economías asiáticas recientemente industrializadas8,44,94,52,33,82,97,16,36,04,13,63,6

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A6 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Basado en el índice armonizado de precios al consumidor de Eurostat.

Saldo en cuenta corriente con corrección de discrepancias en las declaraciones sobre transacciones dentro de la zona.

Excluye Estonia.

Excluidos Estados Unidos, la zona del euro y Japón, pero incluido Estonia.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A6 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Basado en el índice armonizado de precios al consumidor de Eurostat.

Saldo en cuenta corriente con corrección de discrepancias en las declaraciones sobre transacciones dentro de la zona.

Excluye Estonia.

Excluidos Estados Unidos, la zona del euro y Japón, pero incluido Estonia.

Los riesgos para las perspectivas se mantienen inclinados a la baja. El contexto externo sigue planteando riesgos extremos. El resurgimiento de la turbulencia financiera en la zona del euro podría endurecer sus-tancialmente las condiciones crediticias y debilitar la demanda mundial, y una subida abrupta de los precios del petróleo y las materias primas, posiblemente debida a las continuas tensiones en Oriente Medio y el Norte de África, podría menguar la confianza y desalentar el gasto de consumo. En el plano interno, los precios de las viviendas podrían caer más de lo esperado, dadas las abundantes existencias latentes de propiedades en problemas, generando efectos adversos en los balances de los hogares y las entidades financieras. Hay, sin embargo, una serie de riesgos al alza para las perspectivas. Los sólidos balances de las empresas podrían respaldar un mayor grado de contratación de personal y de inversión de capital si mejora la confianza empresarial. Por otra parte, el consumo privado, particularmente de bienes duraderos, podría dar sorpresas al alza dado el nivel de demanda reprimida existente.

En vista de la sustancial capacidad ociosa en la economía —se estima que la brecha del producto se mantendrá por encima del 3% este año— se espera que la inflación se mantenga atenuada, y se registren aumentos de precios de 2¼% este año y 1½% el siguiente. Si bien han bajado los precios de los alimentos y, en especial, de la energía, su participación en la canasta de consumo es pequeña, y los efectos de segunda ronda probablemente sean reducidos porque la economía está funcionando muy por debajo de su potencial.

El ritmo lento de la recuperación económica exige aplicar políticas macroeconómicas de respaldo, pero el margen fiscal para hacerlo es cada vez más limitado. En este contexto, la combinación de políticas indicada para Estados Unidos sería continuar con las medidas monetarias acomodaticias, sumadas a otras que procuren mejorar la solidez fiscal. Se necesita con urgencia una estrategia creíble para estabilizar la deuda pública a mediano plazo, así como un adelanto de la consolidación fiscal en 2011.

Como el producto sigue siendo significativamente inferior a su potencial; la inflación, persistentemente baja; y la tasa de desempleo, irreductiblemente elevada, se justifica continuar con las políticas monetarias acomodaticias. Aunque se prevé que la segunda ronda de expansión cuantitativa por parte de la Reserva Federal tendrá tan solo un efecto moderado en el crecimiento, parece haber reducido la percepción de riesgos de deflación; en las semanas siguientes a las noticias difundidas en agosto acerca de una inminente nueva ronda de expansión cuantitativa, crecieron las expectativas de inflación y los rendimientos a largo plazo cayeron hasta alcanzar nuevos mínimos. Desde entonces, esos rendimientos han aumentado al surgir indicios de fortalecimiento de la recuperación y al bajar los operadores sus expectativas respecto del alcance que tendrían las futuras compras de activos por parte de la Reserva Federal.

Aunque en este momento algunas medidas fiscales focalizadas son justificables en vista de la debilidad de los mercados laboral y de la vivienda, la contribución del reciente programa de estímulo al crecimiento resulta pequeña en comparación con su considerable costo presupuestario. Asimismo, ahora se prevé que el déficit fiscal llegará a 10¾% este año —el mayor entre las economías avanzadas— y que la deuda bruta del gobierno general probablemente excederá el 110% del PIB de aquí a 20162. De hecho, Estados Unidos aparece como la única de las grandes economías avanzadas en la cual el déficit fiscal ajustado en función del ciclo económico aumentaría en 2011, en comparación con 2010, a pesar de la recuperación en curso3. Estados Unidos sigue comprometido a cumplir con la meta fijada por el Grupo de los Veinte (G-20) de reducir el déficit a la mitad entre 2010 y 2013, pero el elevado déficit de este año podría dificultarlo.

Este panorama fiscal insostenible exige un adelanto de la consolidación fiscal este año. Las propuestas recientemente presentadas por la Comisión Nacional de Responsabilidad y Reforma Fiscal y otros analistas contienen muchas ideas útiles y ofrecen un plan rector amplio a partir del cual podrían avanzar las autoridades para la formulación de políticas. Esas medidas propuestas incluyen reformas de los regímenes de derechos a prestaciones, topes al gasto discrecional, reformas impositivas para captar ingresos y el fortalecimiento de las instituciones fiscales. Entre tanto, el proyecto de presupuesto del Presidente supone un repliegue muy grande de los recursos fiscales a corto plazo —una reducción de unos 5 puntos porcentuales del PIB en el saldo primario estructural federal para los ejercicios 2012 y 2013 de acuerdo con los supuestos macroeco-nómicos y de política económica del personal técnico del FMI— que será problemático de implementar, especialmente en un contexto de escaso crecimiento y elevado desempleo. Un ajuste tal sería mayor que cualquier otro ajuste bianual desde 1960 (el primer año respecto del cual se dispone de datos sobre los saldos estructurales), lo que refuerza el argumento a favor de suavizar el ajuste fiscal a partir de 2011 con un marco creíble a mediano plazo.

Aunque no se espera que el déficit en cuenta corriente aumente sustancialmente en los próximos años, persistirán los déficits: se prevé que el déficit en cuenta corriente a mediano plazo se mantendrá cerca del nivel del año pasado, en parte debido a la insuficiencia del ajuste fiscal. Si en los próximos años se concreta la tan necesaria consolidación fiscal, eso contribuirá a reducir los déficits externos. Una recuperación más robusta exigirá entonces que las exportaciones netas aporten más al crecimiento para compensar la menor contribución de la demanda interna.

Pese a haberse restablecido la estabilidad financiera, la fragilidad del sector de la vivienda sigue actuando como lastre en los balances bancarios, y la implementación de las reformas del sector financiero aún enfrentan difíciles desafíos. La reciente reorganización de la regulación y la supervisión del sistema financiero representa un paso auspicioso, pero su implementación será la prueba clave. Las prioridades fundamentales serán la aplicación de un enfoque sistémico de supervisión, con una regulación más estricta (especialmente en el caso de las instituciones de importancia sistémica), una mayor transparencia y rendición de cuentas en los mercados de valores y derivados, y un estrecho seguimiento del sector bancario paralelo. Las autoridades estadounidenses han elevado al Congreso un conjunto de propuestas para reformar los mercados de financiamiento de la vivienda, según lo exige la Ley Dodd-Frank. Las recomendaciones incluyen desmantelar las entidades hipotecarias semipúblicas (Fannie Mae y Freddie Mac) y elaborar políticas de vivienda con una orientación más concentrada, entre ellas un respaldo estatal más explícito y más focalizado. La reforma que se adopte deberá lograr el equilibrio correcto entre ofrecer un nivel adecuado de intervención pública explícita y desalentar otro ciclo de sobreinversión.

La evolución económica de Canadá el año pasado fue un reflejo de la registrada en Estados Unidos, con una moderación del ritmo de actividad económica a mediados de año. La deceleración obedeció no solo al arrastre a la baja que sufrieron las exportaciones canadienses por el débil nivel de actividad en Estados Unidos y el fuerte aumento de las importaciones atri-buible al gasto en inversión en un contexto de apreciación de la moneda, sino también al enfriamiento de parte de la actividad interna, al caer las operaciones inmobiliarias de sus niveles insosteniblemente altos, moderarse temporalmente el gasto de los consumidores y desvanecerse el efecto del estímulo fiscal. Se proyecta que el PIB de Canadá aumentará 2¾% este año, siendo los principales motores de ese crecimiento la demanda interna en general y la inversión privada en particular, en consonancia con los precios elevados de las materias primas; la fuerza del dólar canadiense continuaría lastrando el crecimiento. Los riesgos para las perspectivas de crecimiento se inclinan a la baja, presentándose como principal riesgo interno un deterioro del mercado de la vivienda y de los balances de los hogares. Los riesgos externos fundamentales son un nivel de actividad menor que el esperado en Estados Unidos y un resurgimiento de las tensiones de la deuda soberana en Europa.

Las políticas macroeconómicas de Canadá siguen siendo acertadamente acomodaticias, ya que el producto se mantiene en torno al 2% por debajo del nivel potencial. Dados los riesgos a la baja para las perspectivas de crecimiento, lo moderado de las presiones inflacionarias y la futura eliminación del estímulo, parece apropiado adoptar una actitud de espera antes de decidir elevar más la tasa de política monetaria. En el ámbito fiscal, son acertadas las recientes medidas para suavizar el ajuste fiscal inicial, y las autoridades tienen un plan sólido y creíble para volver a registrar superávits presupuestarios desde el ejercicio 2015 en adelante. A más largo plazo, los retos que plantean el envejecimiento de la población y la inflación de los costos de atención de la salud exigen sumar otros planes para afianzar la sosteni-bilidad fiscal. En el terreno financiero, el enfoque adoptado por Canadá en materia de supervisión y regulación ha sido sólido y ha permitido evitar los excesos que dañaron otras economías avanzadas durante la crisis. No obstante, es preciso continuar con una actitud vigilante para mantener la estabilidad financiera, particularmente en vista de la alta concentración existente en el sistema financiero, la sustancial exposición a los riesgos de Estados Unidos y los niveles históricamente elevados de endeudamiento de los hogares.

Europa experimenta una recuperación paulatina y desigual

En Europa, la recuperación avanza a pasos pequeños (gráfico 2.5). En general, la actividad real de la región se mantiene por debajo de su nivel potencial, y el desempleo es todavía alto. Existe, sin embargo, una variación sustancial entre las distintas economías. El grado de subutilización de la capacidad productiva es mayor en la periferia de la zona del euro que en los países centrales, mientras que las economías de mercados emergentes más grandes de la región ya están funcionando a capacidad plena o por encima de ese nivel.

Gráfico 2.5.Europa: Crecimiento medio proyectado del PIB real durante 2011–12

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

La recuperación de Europa está cobrando impulso, pese al resurgimiento de la turbulencia financiera en los países periféricos de la zona del euro durante el último trimestre de 2010. Ante los temores acerca de las pérdidas del sector bancario y la sostenibilidad fiscal, en esos países se ampliaron los diferenciales soberanos, que en algunos casos alcanzaron máximos no registrados desde la creación de la Unión Económica y Monetaria. Pero la situación fue contenida por las contundentes políticas de respuesta adoptadas tanto a nivel nacional como de la UE, que incluyeron medidas para mejorar el saldo fiscal y propulsar las reformas estructurales en los países afectados, un respaldo extraordinario de liquidez, compras de títulos valores por parte del Banco Central Europeo (BCE) y financiamiento proveniente del Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera (MEEF) y la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF) para respaldar el programa conjunto de la UE y el FMI para Irlanda. En consecuencia, el daño a la actividad económica se limitó a las economías afectadas y no se propagó al resto de Europa, cuyo crecimiento es ahora más generalizado y autosostenido (gráfico 2.6).

Gráfico 2.6.Europa: Continúa una recuperación gradual y dispar1

La recuperación avanza a un ritmo moderado. La actividad real de la región se mantiene por debajo de su nivel potencial, y la presión inflacionaria está contenida en términos generales. Pero hay diferencias sustanciales entre las economías. El crecimiento en general es ahora más generalizado y autosustentable, tanto en las economías avanzadas como en las de mercados emergentes. En la periferia de la zona del euro, sin embargo, la continua turbulencia financiera está deprimiendo las perspectivas para estas economías.

Fuentes: Bloomberg Financial Markets y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Zona del euro: Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovenia, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Malta, los Países Bajos y la República Eslovaca. Economías emergentes de Europa: Albania, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Hungría, Kosovo, Letonia, Lituania, Montenegro, Polonia, la ex República Yugoslava de Macedonia, Rumania, Serbia y Turquía. Otras economías avanzadas de Europa: Dinamarca, Estonia, Islandia, Noruega, Portugal, Suecia, Suiza, el Reino Unido y la República Checa. Los agregados se calculan tomando como base ponderaciones en función de la paridad del poder adquisitivo.

2 Las líneas verticales de cada panel corresponden al 10 de mayo y al 30 de noviembre de 2010.

3 BCE: Banco Central Europeo; LIBOR: Tasa interbancaria de oferta de Londres; OIS: swap sobre índices a un día.

Las perspectivas apuntan a que continuará una expansión gradual y dispar (cuadro 2.2). Se prevé que el PIB real de las economías avanzadas de Europa crecerá a una tasa de 1¾% en 2011 y 2% en 2012, y que el crecimiento de las economías emergentes de la región será de 3¾% en 2011 y 4% en 2012. Las perspectivas económicas para los distintos países también son divergentes, en gran medida debido a las diferencias en la condición de los balances de los sectores público y privado y en la orientación de las políticas macroeconómicas.

Cuadro 2.2.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de Europa(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201020112012201020112012201020112012201020112012
Europa2,12,02,22,42,92,20,30,20,2
Economías avanzadas41,71,71,91,92,51,80,80,80,99,39,28,9
Zona del euro5,6,71,71,61,81,62,31,7‒0,60,00,010,09,99,6
Alemania3,52,52,11,22,21,55,35,14,66,96,66,5
Francia1,51,61,81,72,11,7‒2,1‒2,8‒2,79,79,59,1
Italia1,31,11,31,62,02,1‒3,5‒3,4‒3,08,58,68,3
España‒0,10,81,62,02,61,5‒4,5‒4,8‒4,520,119,418,2
Países Bajos1,71,51,50,92,32,27,17,98,24,54,44,4
Bélgica2,01,71,92,32,92,31,21,01,28,48,48,2
Austria2,02,42,31,72,52,03,23,13,14,44,34,3
Grecia‒4,5‒3,01,14,72,50,5‒10,4‒8,2‒7,112,514,815,0
Portugal1,4‒1,5‒0,51,42,41,4‒9,9‒8,7‒8,511,011,912,4
Finlandia3,13,12,51,73,02,13,12,82,68,48,07,8
Irlanda‒1,00,51,9‒1,60,50,5‒0,70,20,613,614,513,3
República Eslovaca4,03,84,20,73,42,7‒3,4‒2,8‒2,714,413,312,1
Eslovenia1,22,02,41,82,23,1‒1,2‒2,0‒2,17,27,57,2
Luxemburgo3,43,03,12,33,51,77,78,58,76,15,95,8
Estonia3,13,33,72,94,72,13,63,33,116,914,812,8
Chipre1,01,72,22,63,92,8‒7,0‒8,9‒8,76,86,56,3
Malta3,62,52,22,03,02,6‒0,6‒1,1‒2,36,56,56,4
Reino Unido61,31,72,33,34,22,0‒2,5‒2,4‒1,97,87,87,7
Suecia5,53,83,51,92,02,06,56,15,88,47,46,6
Suiza2,62,41,80,70,91,014,213,212,83,63,43,3
República Checa2,31,72,91,52,02,0‒2,4‒1,8‒1,27,37,16,9
Noruega0,42,92,52,41,82,212,916,316,03,63,63,5
Dinamarca2,12,02,02,32,02,05,04,84,84,24,54,4
Islandia‒3,52,32,95,42,62,6‒8,01,12,18,17,56,5
Economías emergentes84,23,74,05,35,14,2‒4,3‒5,4‒5,7
Turquía8,24,64,58,65,76,0‒6,5‒8,0‒8,211,911,411,0
Polonia3,8e3,83,62,64,12,9‒3,3‒3,9‒4,29,09,08,7
Rumania‒1,31,54,46,16,13,4‒4,2‒5,0‒5,27,66,65,8
Hungría1,22,82,84,94,13,51,61,50,911,211,510,9
Bulgaria0,23,03,53,04,83,7‒0,8‒1,5‒2,010,38,06,7
Serbia1,83,05,06,29,94,1‒7,1‒7,4‒6,619,419,619,8
Croacia‒1,41,31,81,03,52,4‒1,9‒3,6‒3,612,312,812,3
Lituania1,34,63,81,23,12,91,8‒0,9‒2,917,816,014,0
Letonia‒0,33,34,0‒1,23,01,73,62,61,519,017,215,5

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar

Incluye Estonia.

Saldo en cuenta corriente con corrección de discrepancias en las declaraciones sobre transacciones dentro de la zona.

Basado en el índice armonizado de precios al consumidor de Eurostat.

Excluye Estonia.

Incluye Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Montenegro, la ex República Yugoslava de Macedonia y Serbia.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar

Incluye Estonia.

Saldo en cuenta corriente con corrección de discrepancias en las declaraciones sobre transacciones dentro de la zona.

Basado en el índice armonizado de precios al consumidor de Eurostat.

Excluye Estonia.

Incluye Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Montenegro, la ex República Yugoslava de Macedonia y Serbia.

  • En Alemania, se espera que el crecimiento se moderará de un 3½% el año pasado a 2½% este año, principalmente debido a la eliminación del apoyo fiscal y a la desaceleración del crecimiento de la demanda externa. Para Francia se proyecta un crecimiento moderado de 1½% este año, ya que el aumento del consumo se ve frenado por la retracción del estímulo fiscal, y el aumento de las exportaciones, menguado por una demanda externa menos dinámica. En Italia, se espera que la recuperación seguirá siendo débil, debido a que los problemas de competitividad de larga data restringen el crecimiento de las exportaciones y la consolidación fiscal prevista comprime la demanda privada. Se proyecta que el crecimiento será mucho menor en la periferia de la zona del euro porque esas economías sufren una contracción aguda y prolongada de los balances públicos y privados —necesaria para resolver los desequilibrios fiscales y de competitividad— y enfrentan problemas de desempleo estructural más graves (recuadro 2.1).
  • En las economías avanzadas fuera de la zona del euro, las perspectivas de recuperación también presentan diferencias. Por ejemplo, según las proyecciones, el crecimiento del Reino Unido será de 1¾;% en 2011, a medida que el anticipo necesario de la consolidación fiscal reduce la demanda interna. Pero en Suecia se espera que la actividad real aumente 3¾% este año, en medio de una rápida mejora de las condiciones financieras y de indicios incipientes de sobrecalentamiento en el sector de bienes raíces.
  • Entre las economías emergentes de Europa, se proyecta que continuará la rápida recuperación de Turquía, donde una robusta demanda privada y un pujante crecimiento del crédito están impulsando la actividad económica por encima de su nivel potencial en un marco de políticas macroeconómicas todavía acomodaticias. En Polonia, se prevé que el crecimiento se mantendrá sólido en torno al 3¾34;% este año, al aumentar la rentabilidad de las empresas, continuar la absorción de fondos de la UE y reanudarse el crédito bancario. Se proyecta que la recuperación seguirá siendo más floja en algunas de las economías que experimentaron auges internos insostenibles (Rumania).

Las perspectivas siguen sujetas a riesgos a la baja. A corto plazo, la permanencia de las tensiones para entes soberanos y bancos más vulnerables de la zona del euro representan una amenaza significativa a la estabilidad financiera y el crecimiento, como se analiza en el capítulo 1 de la edición de abril de 2011 del informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report, GFSR). Ello se debe principalmente a la continuada debilidad de las instituciones financieras en muchas de las economías avanzadas de la región y a la falta de transparencia acerca de sus exposiciones. Las instituciones financieras y los entes soberanos están estrechamente vinculados, produciéndose efectos de contagio en ambas direcciones. Las importantes vinculaciones transfronterizas, así como la propagación de efectos de contagio financieros a través de una mayor aversión al riesgo y la caída de los precios de las acciones, podrían generar una desaceleración del crecimiento y de la demanda que entorpecería la recuperación regional y mundial. Otro riesgo a la baja para el crecimiento surge de precios de las materias primas más altos que los esperados. A mediano plazo, el principal riesgo sigue siendo la posibilidad de que los arraigados desequilibrios fiscales y de competitividad en las economías periféricas y la falta de exhaustividad de las medidas lanzadas para abordar las vulnerabilidades del sector bancario en muchas economías de la zona del euro desemboquen en un período prolongado de lento crecimiento.

Se requieren acciones de política integrales, rápidas y decisivas para abordar esos riesgos a la baja. Ya se han dado pasos importantes tanto a nivel de los países como de la UE, pero se necesitan más decisiones audaces para asegurar la sostenibilidad fiscal, resolver los problemas del sector bancario, reformar los marcos de política de la UE y reavivar el crecimiento.

Garantizar la sostenibilidad de la deuda pública sigue siendo una prioridad para la mayoría de las economías europeas. Los planes actuales de consolidación fiscal son, en términos generales, adecuados y acertadamente diferenciados a corto plazo. En 2011, las economías más grandes de la región (Alemania, España, Francia y el Reino Unido) implementarán medidas diferentes (en su magnitud y composición) para reducir sus déficits. Aquellas que han quedado sometidas a presiones del mercado (Grecia, Irlanda y Portugal) continuarán con una consolidación sustancial especialmente contundente en sus primeros tramos. No obstante, en muchos países de Europa es preciso hacer más para sustentar los planes de ajuste a mediano plazo con políticas concretas y sostenidas. Además, hay que reforzar los planes vigentes para el ajuste fiscal a mediano plazo, ante los aumentos que se avecinan en el gasto de pensiones y atención de la salud4. Algunas economías han tomado medidas tendientes a reformar el gasto en programas de derechos a prestaciones (por ejemplo, España, Francia, Grecia, Irlanda e Italia), pero aún resta avanzar más en este sentido.

Las fragilidades que aún persisten en el sistema financiero de Europa deben resolverse con urgencia. Tal como se analiza en el capítulo 1 de la edición de abril de 2011 del informe GFSR, los avances en la tarea de reforzar las posiciones de capital y reducir el apalancamiento han sido dispares en Europa. Concretamente, en la zona del euro la calidad de los activos es incierta, y los bancos enfrentan un aluvión de vencimientos de deuda y por lo tanto siguen siendo vulnerables a presiones de financiamiento en los mercados mayoristas. El deseo de reducir la dependencia del financiamiento mayorista ha desatado una guerra de depósitos en varias economías, lo que ha comprimido los ingresos bancarios. En general, algunos bancos de la zona del euro enfrentan significativas deficiencias de capitalización. Para abordarlas mejor, es crucial despejar la incertidumbre acerca de la calidad de los activos, aumentar las reservas de capital de los bancos viables e identificar los bancos en situación endeble y proceder a su resolución. A este respecto, algunas economías (por ejemplo, España) han logrado más avances que otras. La realización de nuevas pruebas de resistencia que sean más realistas, exhaustivas y transparentes aportará más claridad. Pero serán eficaces únicamente si forman parte de estrategias nacionales coordinadas para abordar la situación de las instituciones vulnerables, un enfoque al que se comprometieron las autoridades en la cumbre de la Unión Europea celebrada en marzo. Mientras tanto, el exceso de capacidad de los sistemas bancarios debe ser eliminado, organizando la resolución de las entidades que tengan un grado extremo de debilidad. Sin esas reformas, los sistemas financieros de Europa seguirán siendo vulnerables, el crecimiento del crédito podría verse sometido a más presiones y la recuperación económica podría frustrarse.

En la mayoría de las economías europeas, la política monetaria puede seguir siendo acomodaticia mientras las presiones inflacionarias se mantengan atenuadas. En las economías avanzadas, se proyecta que la inflación subyacente se mantendrá baja porque las expectativas inflacionarias están bien ancladas y la capacidad excedentaria todavía es grande en la mayoría de los países. Asimismo, el impacto de los recientes aumentos de precios de las materias primas sería temporal. Esto argumenta a favor de mantener bajas las tasas de política monetaria por el momento para sostener la recuperación y contribuir a compensar los efectos contractivos a corto plazo que ejercerá la consolidación fiscal en la demanda interna. De todos modos, los bancos centrales tendrán que mantener una mirada vigilante sobre la evolución de los salarios y las expectativas de inflación para detectar posibles efectos de segunda ronda, especialmente en los países que llevan la delantera en el proceso de recuperación. En la zona del euro, las fragilidades financieras que aún subsisten podrían frenar el crecimiento, lo que justificaría aplicar un ritmo de normalización más lento. Por otra parte, las medidas extraordinarias del BCE deberán ser eliminadas solo de manera gradual a medida que disminuya la incertidumbre sistémica. En las economías emergentes de Europa, las perspectivas inflacionarias son más dispares, lo cual refleja principalmente los grados diferentes de capacidad subutilizada en la economía y un nivel variable de transmisión de los precios de las materias primas a la inflación general. En algunas economías emergentes en rápido crecimiento, quizá corresponda normalizar antes las tasas de política monetaria para prevenir un sobrecalentamiento.

Un importante desafío es la reforma de los marcos de política económica de la zona del euro y la UE para contribuir a restablecer la confianza y asegurar la estabilidad y el crecimiento de Europa en el futuro. La crisis reveló problemas muy arraigados, que presentan una significativa dimensión transfronteriza, en las políticas fiscales, estructurales y de estabilidad financiera existentes. Para encarar esos problemas, se requieren soluciones amplias e integrales.

La prioridad inmediata es dar certeza a los mercados de que hay suficientes recursos disponibles en la red de protección de toda la zona del euro para hacer frente a los riesgos a la baja. En la reunión cumbre de marzo de la Unión Europea, los gobernantes se comprometieron a incrementar sustancialmente la capacidad crediticia efectiva de la FEEF. Aunque eso debería afianzar la confianza del mercado, se debería aclarar lo más pronto posible cuál será el mecanismo para lograrlo, y se necesita con urgencia una decisión sobre el ajuste de la tasa de interés de los préstamos de la FEEF para contribuir a apuntalar la sostenibilidad fiscal. Más allá de 2013, el mecanismo de estabilidad europea permanente propuesto constituye un marco sólido y ordenado para brindar asistencia a los miembros de la zona del euro, con una condicionalidad estricta para mantener la disciplina. Sería útil contar con cierta flexibilidad adicional en estos instrumentos, para poder abordar de manera más directa la interdependencia de los sistemas bancarios nacionales y los riesgos soberanos.

Más allá de las medidas de gestión de crisis, la crisis ha puesto de relieve la necesidad de mejorar la coordinación de políticas en la UE sobre temas fiscales y estructurales. La responsabilidad compartida por las cargas fiscales debe ir de la mano de una responsabilidad compartida en materia de políticas fiscales. A tal efecto, las autoridades acordaron en marzo fortalecer los marcos fiscales, reforzando el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, fijando normas mínimas para los marcos nacionales y estrechando la coordinación con el Semestre Europeo. También se necesita mejorar la supervisión de los cuellos de botella estructurales, la competitividad y los desequilibrios para resolver desequilibrios macroeconómicos. En este sentido, el Pacto por el Euro Plus y el futuro procedimiento sobre la posición de desequilibrio excesivo constituyen herramientas de coordinación auspiciosas, pero habrá que definir y realizar reformas concretas sin más demora. Asimismo, debería reforzarse la obligatoriedad del proceso de supervisión estableciendo sanciones y garantizando que no pase demasiado tiempo entre el diagnóstico y la adopción de medidas de política.

Otra lección que dejó la crisis es la necesidad de un enfoque integrado, de alcance paneuropeo, para la supervisión, la regulación y la gestión y resolución de crisis. Los problemas del sector financiero de un país determinado pueden propagarse rápidamente a toda la región, y las lagunas en materia de supervisión y regulación pueden tener importantes efectos de contagio. De ahí que se necesite con urgencia un mayor grado de responsabilidad y rendición de cuentas a nivel conjunto en lo que respecta a la estabilidad financiera de Europa. Esto puede lograrse integrando el enfoque de gestión y resolución de crisis, así como la supervisión, lo que permitiría llegar a algún consenso para compartir las cargas. Se están adoptando algunas medidas en esa dirección con la creación del Consejo Europeo de Riesgo Sistémico y el establecimiento de las Autoridades Europeas de Supervisión. Pero el éxito de estos nuevos organismos dependerá de que cuenten con recursos adecuados, tengan buenos mecanismos de recolección e intercambio de información y coordinen sus actividades en forma focalizada. Lo que es más importante, el avance hacia un marco europeo integrado de estabilidad financiera en general ha sido excesivamente lento, especialmente si se tiene en cuenta su importancia para lograr un mercado eficiente y estable de servicios financieros que distribuya los riesgos entre los países y promueva el crecimiento económico de Europa.

En muchos sentidos, la Unión Europea y la zona del euro se encuentran en una encrucijada. El euro sigue gozando de un fuerte respaldo popular, a pesar de las tensiones creadas por el riesgo soberano compartido. Pero a menos que las economías den un enorme salto hacia un enfoque más integrado de la política fiscal y asuman la responsabilidad conjunta de la estabilidad financiera, el concepto de reparto de la carga podría gozar de mucho menos respaldo en crisis futuras. De adoptarse, sin embargo, esas medidas pueden rendir los importantes beneficios que supone compartir el riesgo a través de un mercado financiero genuinamente integrado y mejor supervisado y regulado.

En la Comunidad de Estados Independientes continúa una recuperación moderada

La recuperación de la CEI sigue su curso a un ritmo sostenido (gráfico 2.7). Tras haber sufrido un colapso durante la crisis, la actividad real en la región se mantiene sustancialmente por debajo de su nivel potencial, a pesar de las marcadas diferencias entre las diversas economías.

Gráfico 2.7.Comunidad de Estados Independientes: Crecimiento medio proyectado del PIB real durante 2011–12

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Incluye Georgia y Mongolia.

La recuperación se sustenta en varios factores. El aumento de los precios de las materias primas está impulsando al alza la producción y el empleo en las economías de la región que las exportan. Asimismo, el repunte de la actividad real en Rusia beneficia a otras economías de la CEI a través del comercio, las remesas y la inversión. Además, continúa la normalización gradual de los flujos de intercambio comercial y de capital hacia la región. No obstante, la fuerte dependencia del financiamiento externo y la persistencia de vulnerabilidades en el sector bancario retrasan el crecimiento en varias economías de la región.

En este contexto, se proyecta que la actividad real de la CEI aumentará 5% en 2011 y 4¾% en 2012, acercándose tan solo gradualmente a su nivel potencial. Dentro de la región, sin embargo, las perspectivas de crecimiento difieren sustancialmente (gráfico 2.8; cuadro 2.3):

Gráfico 2.8.Comunidad de Estados Independientes: Una recuperación moderada en curso

La recuperación continúa a un ritmo sostenido. Tras haberse desplomado durante la crisis, la actividad real de la región de la CEI permanece sustancialmente por debajo de su nivel potencial, pese a las marcadas diferencias entre las economías. La inflación está en alza, impulsada por el aumento de precios de los alimentos, que componen una gran proporción de la canasta de consumo de la región.

Fuentes: Haver Analytics; Organización Internacional del Trabajo; Sistema de Precios de Productos Primarios del FMI; fuentes nacionales, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Exportadores netos de energía: Azerbaiyán, Kazajstán, Rusia, Turkmenistán y Uzbekistán. Importadores netos de energía: Armenia, Belarús, Georgia, Moldova, Mongolia, la República Kirguisa, Tayikistán y Ucrania. Los agregados correspondientes a la economía externa son sumatorias de los datos individuales de los países. Los demás agregados se calculan tomando como base ponderaciones en función de la paridad del poder adquisitivo.

2 Los datos correspondientes a Argelia, los Emiratos Árabes Unidos y Túnez se refieren a 2009. Los datos correspondientes a Arabia Saudita se refieren a 2008. Los datos correspondientes a Líbano se refieren a 2007. IPC: índice de precios al consumidor.

Cuadro 2.3.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en la Comunidad de Estados Independientes(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201020112012201020112012201020112012201020112012
Comunidad de Estados Independientes (CEI)44,65,04,77,29,68,13,84,73,2
Rusia4,04,84,56,99,38,04,95,63,97,57,37,1
Ucrania4,24,54,99,49,28,3‒1,9‒3,6‒3,88,17,87,2
Kazajstán7,05,95,67,49,16,42,55,84,25,85,75,6
Belarús7,66,84,87,712,99,7‒15,5‒15,7‒15,20,70,70,7
Azerbaiyán5,02,82,55,710,37,527,728,424,26,06,06,0
Turkmenistán9,29,06,44,46,17,3‒11,4‒4,7‒3,9
Mongolia6,19,87,110,216,416,0‒15,2‒13,3‒14,03,33,03,0
Países de bajo ingreso de la CEI6,05,04,87,411,49,211,013,110,3
Uzbekistán8,57,07,09,411,612,36,710,06,70,20,20,2
Georgia6,45,54,87,112,67,9‒9,8‒13,0‒12,016,816,716,5
Armenia2,64,64,38,29,35,5‒13,7‒12,4‒11,37,07,07,0
Tayikistán6,55,85,06,513,99,72,2‒4,1‒7,2
República Kirguisa‒1,45,06,07,818,89,3‒7,4‒6,7‒7,85,85,65,5
Moldova6,94,54,87,47,56,3‒10,9‒11,1‒11,27,46,56,0
Partidas informativas
Exportadores netos de energía54,45,04,66,99,48,05,36,34,5
Importadores netos de energía65,15,34,98,710,78,7‒6,5‒7,9‒8,0

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales del desempleo pueden variar.

Georgia y Mongolia, que no pertenecen a la Comunidad de Estados Independientes, se incluyen en este grupo por razones geográficas y por similitud de estructura económica.

Los exportadores netos de energía comprenden Azerbaiyán, Kazajstán, Rusia, Turkmenistán y Uzbekistán.

Los importadores netos de energía comprenden Armenia, Belarús, Georgia, Moldova, Mongolia, la República Kirguisa, Tayikistán y Ucrania.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales del desempleo pueden variar.

Georgia y Mongolia, que no pertenecen a la Comunidad de Estados Independientes, se incluyen en este grupo por razones geográficas y por similitud de estructura económica.

Los exportadores netos de energía comprenden Azerbaiyán, Kazajstán, Rusia, Turkmenistán y Uzbekistán.

Los importadores netos de energía comprenden Armenia, Belarús, Georgia, Moldova, Mongolia, la República Kirguisa, Tayikistán y Ucrania.

  • En Rusia, se proyecta que el crecimiento repuntará moderadamente a 4¾% en 2011 y 4½% en 2012 y que la brecha del producto se reducirá solo de manera gradual. La demanda del sector privado probablemente se mantendrá deprimida, dado que los préstamos en mora existentes en el sistema bancario restringen el crédito y el crecimiento del consumo.
  • Entre otros exportadores de energía, las economías cuyo sector financiero tiene menos vinculaciones externas seguirán siendo las de mejor desempeño. En particular, se prevé que Turkmenistán se beneficiará de los altos precios del gas y se ubicará entre los países con mejores resultados de la región, al crecer 9% en 2011. También se proyecta que el crecimiento seguirá siendo alto en Uzbekistán, a una tasa del 7% en 2011, respaldado por la fortaleza de la demanda interna, la inversión pública y las exportaciones de materias primas (como el oro y el algodón).
  • En el caso de los importadores de energía en su conjunto, se prevé que el crecimiento será de 5¼% en 2011 y 5% en 2012, dado que algunas de estas economías (por ejemplo, Armenia y Moldova) se benefician del repunte de las remesas procedentes de Rusia y otros países (por ejemplo, Ucrania) a que ha dado lugar el restablecimiento de la estabilidad financiera.

Pese al grado considerable de capacidad económica ociosa, la inflación está en alza en toda la región, propulsada principalmente por el aumento de los precios de los alimentos. Las condiciones meteorológicas desfavorables imperantes en 2010 redujeron el rendimiento de los cultivos de cereales y contribuyeron a alzas abruptas de precios. Los alimentos representan una gran proporción de la canasta de inflación de precios al consumidor de la región (entre 30% y 50%; gráfico 2.8), por lo cual se espera que su encarecimiento eleve sustancialmente el nivel general de inflación. Dada la limitada credibilidad que concitan los marcos de política monetaria de la región, este proceso probablemente generalizará las presiones sobre los salarios y la inflación subyacente.

Los riesgos para las perspectivas de la región están en general equilibrados. Para la mayoría de las economías de la CEI, las perspectivas de crecimiento siguen dependiendo en gran medida de la velocidad de la recuperación de Rusia, que podría seguir un curso sorpresivo en un sentido o en el otro. El encarecimiento de las materias primas representa un riesgo al alza para el crecimiento de las economías de la región que las exportan, mientras que una mayor aversión mundial al riesgo o una menor demanda externa en las economías avanzadas presentan riesgos a la baja para el crecimiento.

El principal riesgo de política para la región tiene que ver con la necesidad de que las políticas macroeconómicas y financieras adoptadas con ocasión de la crisis sean retiradas de manera tal que brinden suficiente respaldo a una recuperación aún incompleta, pero sin comprometer la estabilidad de precios.

  • En el frente financiero, la tarea principal en materia de políticas consiste en resolver las vulnerabilidades que subsisten. Los considerables riesgos de la banca en Rusia, por ejemplo, exigen reforzar los requisitos de suficiencia de capital, aumentar las facultades de los órganos de supervisión e implementar leyes sobre la supervisión consolidada y el crédito a prestatarios relacionados. En varias economías (Kazajstán, la República Kirguisa, Tayikistán), la prioridad máxima es la adopción de estrategias amplias y transparentes para el tratamiento de los préstamos en mora existentes en el sector bancario.
  • Como la mayoría de las economías de la región operan con vínculos cambiarios o con regímenes cambiarios sumamente administrados, solo existe un margen de acción limitado para responder a los shocks mediante la política monetaria. En este contexto, el aumento de la flexibilidad del tipo de cambio en Rusia es un hecho positivo, dado que reduce el margen para un conflicto entre el tipo de cambio y la inflación y desalienta los flujos de capital con fines especulativos. Dados los aumentos sostenidos de los precios de los bienes no alimentarios y las desfavorables perspectivas inflacionarias, un aumento de la tasa de interés de política monetaria contribuiría a evitar una espiral precios-salarios.
  • En el terreno fiscal, los retos específicos para las políticas varían entre los distintos países. En Rusia, después del importante estímulo fiscal (en torno al 9% del PIB) implementado durante la crisis, la tarea principal consiste en definir un plan más ambicioso, creíble y favorable al crecimiento, para la consolidación a mediano plazo. En Kazajstán, cuya política fiscal sigue sosteniendo la recuperación, debe garantizarse la eficiencia del gasto público. En diversas economías (por ejemplo, Armenia, Georgia, la República Kirguisa) donde la proporción de los alimentos en la canasta de consumo es alta, cualquier aumento de precios castigará más a los hogares pobres. De ahí que sea necesario focalizar mejor el apoyo estatal en los hogares de bajo ingreso.

En Asia continúa el rápido crecimiento

En la mayoría de las economías de Asia sigue en curso una recuperación generalizada, que se sustenta en un sólido desempeño de las exportaciones, una pujante demanda interna privada y, en algunos casos, un rápido crecimiento del crédito. Si bien el crecimiento se ha moderado, pasando de máximos cíclicos a tasas más sostenibles, Asia sigue dejando atrás otras regiones (gráfico 2.9; cuadro 2.4). Con la clara excepción de

Gráfico 2.9.Asia: Crecimiento medio proyectado del PIB real durante 2011–12

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Japón, las brechas del producto en gran parte de la región se han cerrado o se están cerrando rápidamente, la inflación está en alza y el sobrecalentamiento se está convirtiendo en un motivo de preocupación. Al mismo tiempo, no se ha avanzado mucho en el reequilibra-miento externo en las economías emergentes de Asia.

Cuadro 2.4.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de Asia(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201020112012201020112012201020112012201020112012
Asia8,26,76,84,34,73,43,33,13,1
Economías avanzadas de Asia5,32,83,10,81,81,53,42,82,44,84,54,3
Japón3,91,42,1‒0,70,20,23,62,32,35,14,94,7
Australia2,73,03,52,83,03,0‒2,6‒0,4‒2,15,25,04,8
Nueva Zelandia1,50,94,12,34,12,7‒2,2‒0,2‒4,46,56,76,2
Economías asiáticas recientemente industrializadas8,44,94,52,33,82,97,16,36,04,13,63,6
Corea6,14,54,23,04,53,02,81,11,03,73,33,3
Taiwan, provincia china de10,85,45,21,02,02,09,411,610,95,24,64,5
Hong Kong, RAE de6,85,44,22,45,84,46,65,25,54,33,63,8
Singapur14,55,24,42,83,33,022,220,419,02,22,22,2
Economías en desarrollo de Asia9,58,48,46,06,04,23,33,33,6
China10,39,69,53,35,02,55,25,76,34,14,04,0
India10,48,27,813,27,56,9‒3,2‒3,7‒3,8
ASEAN-56,95,45,74,46,14,73,52,72,2
Indonesia6,16,26,55,17,15,90,90,90,47,16,76,5
Tailandia7,84,04,53,34,03,44,62,71,91,01,21,2
Malasia7,25,55,21,72,82,511,811,410,83,33,23,1
Filipinas7,35,05,03,84,94,34,52,92,87,27,27,2
Vietnam6,86,36,89,213,56,7‒3,8‒4,0‒3,95,05,05,0
Otras economías en desarrollo de Asia45,74,75,29,110,99,6‒0,6‒1,3‒1,8
Partida informativa
Economías emergentes de Asia59,47,97,95,55,74,03,93,84,0

Los movimientos de los precios al consumidor se indican como promedios anuales. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar

Las otras economías en desarrollo de Asia comprenden Bangladesh, Bhután, Brunei Darussalam, Camboya, Islas Salomón, Kiribati, Maldivas, Myanmar, Nepal, Pakistán, Papua Nueva Guinea, la República Democrática Popular Lao, la República de Fiji, la República Islámica del Afganistán, Samoa, Sri Lanka, Timor-Leste, Tonga, Tuvalu y Vanuatu.

Las economías emergentes de Asia comprenden todas las economías en desarrollo de Asia y las economías asiáticas recientemente industrializadas.

Los movimientos de los precios al consumidor se indican como promedios anuales. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar

Las otras economías en desarrollo de Asia comprenden Bangladesh, Bhután, Brunei Darussalam, Camboya, Islas Salomón, Kiribati, Maldivas, Myanmar, Nepal, Pakistán, Papua Nueva Guinea, la República Democrática Popular Lao, la República de Fiji, la República Islámica del Afganistán, Samoa, Sri Lanka, Timor-Leste, Tonga, Tuvalu y Vanuatu.

Las economías emergentes de Asia comprenden todas las economías en desarrollo de Asia y las economías asiáticas recientemente industrializadas.

En una serie de países comienzan a materializarse indicios de sobrecalentamiento. Como resultado del alto ritmo de crecimiento, algunas economías de la región están ahora operando a su nivel potencial o lo han superado (gráfico 2.10). El crecimiento del crédito se acelera en algunas economías (India, Indonesia y la RAE de Hong Kong), y se mantiene alto en China. La mayor parte del aumento del nivel general de inflación registrado en los últimos meses se debió a un alza abrupta del precio de los alimentos, pero la inflación subyacente también ha venido aumentando en una serie de economías, muy especialmente en India. Por otra parte, en algunos países los precios de los bienes raíces han venido subiendo a tasas de dos dígitos. El temor a que las presiones inflacionarias puedan inducir a las autoridades a endurecer sus políticas antes de lo previsto puede haber contribuido a las caídas recientes de los mercados de acciones y de bonos.

Gráfico 2.10.Asia: Todavía a la cabeza1

Asia sigue a la vanguardia de otras regiones, fortalecida por la capacidad de resistencia de las exportaciones y una fuerte demanda interna. En algunas economías emergentes de Asia, las brechas del producto se han cerrado, la inflación subyacente está en alza y el crédito crece con rapidez. Los superávits en cuenta corriente persistentemente altos todavía dominan las entradas de capital, pero muchos países siguen resistiendo la apreciación de su moneda.

Fuentes: Base de datos CEIC Asia; Haver Analytics; y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Economías avanzadas de Asia: Australia, Japón y Nueva Zelandia; economías recientemente industrializadas de Asia (ERI): Corea, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur; economías en desarrollo de Asia: resto de Asia; ASEAN-5: Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam; economías emergentes de Asia: economías en desarrollo de Asia y ERI. Los agregados correspondientes a la economía externa son sumatorias de los datos individuales de los países. Los demás agregados se calculan en función de las ponderaciones de la paridad de poder adquisitivo.

2 Se excluye a Bhután, Brunei Darussalam, Fiji, Kiribati, la República Democrática Popular Lao, Samoa, Timor-Leste, Tonga, Tuvalu y Vanuatu, debido a limitaciones de datos.

3 Índice de precios mayoristas, excluidos alimentos y energía.

4 ASEAN-4: ASEAN-5, excluido Vietnam.

En este contexto, se proyecta que Asia seguirá creciendo con rapidez este año y el siguiente. Se espera que el crecimiento de las exportaciones se moderará respecto del veloz ritmo registrado el año pasado, pero seguirá siendo robusto, dado que una mayor participación de mercado y la intensificación del comercio intrarregional compensarán en parte la debilidad de la demanda final de las economías avanzadas. Asia probablemente siga recibiendo entradas de capital, impulsadas por factores tanto cíclicos como estructurales. El crecimiento autónomo del consumo privado se mantendría pujante, sustentado por las valoraciones todavía elevadas de los activos y las mejores condiciones del mercado laboral.

  • Después de crecer 10¼% en 2010, se prevé que China seguirá registrando un robusto crecimiento de 9½% este año y el próximo, impulsado cada vez más por la demanda privada, en lugar de la pública. El consumo estará apuntalado por una rápida expansión del crédito, condiciones favorables del mercado laboral y la continuidad de las medidas de política orientadas a elevar el ingreso disponible de los hogares.
  • Se espera que el crecimiento de India se moderará, pero por encima de la tendencia; se proyecta que el PIB crecerá a una tasa de 8¼% en 2011 y de 7¾% en 2012. La infraestructura seguirá siendo un factor fundamental de aporte al crecimiento, y se espera que la inversión empresarial se acelerará a medida que se empiecen a notar las restricciones de capacidad y al mantenerse favorables las condiciones de financiamiento.
  • Después de alcanzar un ritmo muy rápido el año pasado, se espera que el crecimiento de las economías recientemente industrializadas (ERI) de Asia se moderará hasta alcanzar una tasa más sostenible del 5% en 2011, que concuerda más o menos con el nivel potencial. Aunque la deceleración refleja el fin del ciclo de existencias, las exportaciones y el consumo privado seguirán siendo importantes factores impulsores del crecimiento.
  • Se proyecta que las economías de ASEAN-55 registrarán una expansión del 5½% en 2011 y del 5¾% en 2012. A la cabeza de estos países se ubicará Indonesia, donde el fuerte nivel de consumo y una recuperación de la inversión elevarán la tasa de crecimiento a 6¼% este año y 6½% en 2012.
  • El crecimiento de Japón, a una tasa de 4%, fue en 2010 uno de los más rápidos entre las economías avanzadas, impulsado por un considerable estímulo fiscal y un repunte de las exportaciones. Sin embargo, la incertidumbre en torno al futuro provocada por el terremoto de Tohuku es aguda. Las estimaciones oficiales del daño a la masa de capital rondan el 3% al 5% del PIB, alrededor del doble del terremoto de Kobe de 1995. Pero esa cifra no tiene en cuenta los efectos de la posible escasez de energía y los riesgos que continúan rodeando a la crisis de la planta nuclear Fukushima Daiichi. Suponiendo que la escasez energética y la crisis nuclear se resuelvan en unos pocos meses, el crecimiento disminuiría a 1½% en 2011 y luego se recuperaría hasta llegar a 2% en 20126.
  • En Australia, se prevé que las inundaciones en regiones mineras y agrícolas críticas reducirán el crecimiento a comienzos de 2011, pero a lo largo del año esa merma será compensada por una mayor inversión privada en el sector de la minería y un aumento de las exportaciones de materias primas; se proyecta que el PIB crecerá 3% este año y 3½% en 2012. En Nueva Zelandia, los terremotos recientes desacelerarán la actividad este año, y se proyecta que el PIB crecerá 1% en 2011 y, gracias a la reconstrucción, 4% en 2012.

En vista de que el crecimiento es rápido y continuado, el producto está ahora cerca de alcanzar su nivel potencial y las condiciones monetarias son aún acomodaticias, se prevé que la inflación seguirá subiendo en gran parte de las economías en desarrollo de Asia este año. Más que en ninguna otra economía, la presión inflacionaria es evidente en India, donde a pesar de cierta moderación la inflación es ahora más generalizada y se mantendría elevada, promediando 7½% este año. En otras economías en desarrollo de Asia, la inflación es más baja pero igualmente está en alza. En China, las presiones de precios que comenzaron en una estrecha variedad de productos alimenticios se han extendido a otros rubros, como la vivienda, y se proyecta que la inflación alcanzará 5% este año. En otras economías en desarrollo de la región comienzan a evidenciarse patrones similares de una inflación que se acelera y se generaliza; para las economías en desarrollo de Asia consideradas en su conjunto, se proyecta que la inflación será de 6% este año. En marcado contraste con ello, en Japón sigue registrándose una leve deflación, y las expectativas de inflación no han mejorado sustancialmente.

Los riesgos para las perspectivas de crecimiento de la región son tanto internos como externos. Pese a un aumento sustancial del comercio intrarregional, dos tercios de la demanda final de exportaciones asiáticas todavía provienen del exterior de la región, y un resurgimiento de la turbulencia en la zona del euro afectaría a Asia primordialmente a través de los vínculos comerciales. Otro riesgo externo es un aumento mayor que el esperado de los precios del petróleo y de las materias primas. En cuanto a los riesgos provenientes del interior de Asia, si las políticas acomodaticias no se ajustan suficientemente a las incipientes presiones de sobrecalentamiento, el crecimiento a corto plazo podría dar sorpresas al alza. Pero eso podría sembrar las semillas de un aterrizaje brusco más adelante. En particular, una desaceleración abrupta de la actividad económica de China, quizá tras un ciclo de auge y colapso del crédito y de las propiedades, afectaría negativamente a toda la región. Esa dinámica de auge y colapso es también una posibilidad en otras economías emergentes de Asia, como algunas de las ERI (la RAE de Hong Kong y Singapur).

Aunque el superávit externo de Asia se ha contraído sustancialmente, pasando de un máximo de 5¼% del PIB regional en 2007 a alrededor de 3¼% en 2010, no se espera que esa contracción continúe. A medida que la demanda externa se recupere y se retire el estímulo fiscal, se proyecta que los superávits externos de la región se ampliarán nuevamente en los próximos años; la mayor parte del superávit corresponde a las economías en desarrollo de Asia en general y a China en particular, especialmente a mediano plazo (véase el gráfico 2.10). De hecho, los avances para lograr un reequili-bramiento han sido escasos; los superávits proyectados para la región son ahora mayores que los previstos en la edición de octubre de 2010 de Perspectivas de la economía mundial, tanto a corto como a mediano plazo. Los saldos en cuenta corriente de las economías en desarrollo de Asia son sustancialmente más altos que lo que cabría inferir de los fundamentos macroeconómi-cos, en vista del nivel relativamente bajo de ingreso per cápita que tiene la región, sus mayores tasas esperadas de crecimiento y su población relativamente joven.

El principal desafío para las autoridades de Asia es normalizar rápidamente la orientación de las políticas fiscales y monetarias de la región e impedir que se descontrole la situación actual, que tiene características de auge. La política monetaria sigue siendo acomodaticia en términos generales, aunque muchas economías han tomado medidas orientadas a la normalización. El endurecimiento que los mercados prevén en algunas economías no es suficiente para impedir que aumente la inflación. Además de un endurecimiento más rápido de las tasas de política monetaria, un componente importante del ajuste será una mayor flexibilidad cambiaria. La principal respuesta al resurgimiento de la afluencia de capitales extranjeros en Asia ha sido una continuada acumulación de reservas. Permitir la apreciación del tipo de cambio ante las entradas de flujos de capital sería más conveniente para normalizar la orientación de las políticas. Además, es preciso reforzar las medidas prudenciales y de supervisión para despejar los temores acerca del deterioro de la calidad crediticia, que a menudo acompañan los auges de crédito y de precios de los activos. En China, por ejemplo, crece la preocupación por que la gestión de los agregados crediticios, utilizada para ejercer control macroeconó-mico, esté siendo socavada por la innovación financiera de los bancos y sus actividades fuera del balance.

Se prevé que la política fiscal será menos propicia al crecimiento este año que el año pasado, pero también se prevé que el estímulo se retirará lentamente, dada la rapidez con que ha venido creciendo la región. Una eliminación más rápida del estímulo fiscal les brindaría a los gobiernos margen para hacer frente a shocks adversos en el futuro. Una política fiscal anticíclica también contribuiría a proteger la demanda interna del efecto de la afluencia de capitales. En Japón, la reciente rebaja de la calificación de la deuda soberana ha puesto de relieve la importancia de contar con un plan de ajuste fiscal más creíble. Una vez que esté más clara la magnitud de los daños causados por el terremoto y que se ponga en marcha la reconstrucción, las autoridades necesitarán una estrategia fiscal más creíble que reduzca el coeficiente de deuda pública a mediano plazo y al mismo tiempo aborde la necesidad de incrementar el gasto en reconstrucción.

Administrar las entradas de capital es otro reto importante para las políticas en el caso de Asia. Para las economías de la región que siguen registrando un gran superávit en cuenta corriente pero cuya respuesta a la afluencia de capitales ha sido una constante acumulación de reservas, está claro que la política que se necesita es la flexibilización del tipo de cambio. La apreciación de la moneda no solo permitiría encarar las dificultades de gestión de liquidez, sino que también reduciría las expectativas de una futura apreciación fuerte y repentina, aminorando las entradas de capital especulativo. Un marco de normas prudenciales más sólido también contribuiría a reducir las vulnerabilidades que pueden provocar las entradas de capital de gran magnitud y potencialmente volátiles.

Aunque la reanudación de las entradas de capital ha sido el centro de la atención en los últimos meses, esos flujos resultan aún muy pequeños comparados con los grandes superávits en cuenta corriente de la región. También en este aspecto es esencial considerar la referida necesidad de mayor flexibilidad cambiaria. La apreciación contribuiría a estimular la demanda interna y permitiría desplazar recursos del sector de los bienes transables al de los bienes no transables, facilitando el tan necesario desarrollo del sector de los servicios en algunas de las economías de la región. Pero la política cambiaria debe estar complementada con reformas estructurales. Las economías en las cuales la inversión privada está rezagada, como las de ASEAN-5, se beneficiarán de medidas que promuevan la infraestructura y mejoren el clima de negocios. Por otra parte, las reformas ininterrumpidas para estimular el consumo en economías como China —y los esfuerzos por ampliar la cobertura de las pensiones y los servicios de salud y desarrollar el sector financiero— también serán ingredientes claves de un programa integral de reequilibramiento7.

América Latina ante una coyuntura dinámica

La región de América Latina y el Caribe ha soportado bien la recesión mundial y ahora debe enfrentar los retos que plantean dos fuertes vientos a favor: los altos precios de las materias primas y la fuerte afluencia de capitales. Para algunas de las economías más grandes, el pronóstico de referencia apunta a una moderación del rápido crecimiento de 2010 y a un nivel del producto más acorde con el potencial, pero el sobrecalentamiento es un riesgo signicativo (gráfico 2.11). En otras economías de crecimiento más lento, que no lograron salir tan rápidamente de la recesión mundial, hay indicios de que el producto se está acercando a su potencial.

Gráfico 2.11.América Latina y el Caribe: Crecimiento medio proyectado del PIB real durante 2011–12

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

La actividad real se incrementó alrededor de 6% el año pasado, después de contraerse 1¾% en 2009. La robusta demanda proveniente de China y los altos precios de las materias primas siguen sustentando esa fortaleza (gráfico 2.12). Recientemente, repuntaron también las exportaciones a otros destinos. Esta situación ha estimulado fuertes entradas de capital y generado déficits en cuenta corriente moderados. A pesar del respaldo que los precios de las materias primas representan para las cuentas corrientes, sin embargo, los déficits se están ampliando y se prevé que seguirán creciendo como resultado de una vigorosa demanda interna. Las condiciones en general pujantes guardan relación con el alza de la inflación en América del Sur y América Central. México, por otra parte, no enfrenta presiones de sobrecalentamiento en este momento (véase el gráfico 1.15).

Para la región se proyecta un crecimiento promedio de 4¾% en 2011 y 4¼% en 2012 (cuadro 2.5). La tasa de crecimiento de 2011 es de punto porcentual más alta que la pronosticada en la edición de octubre de 2010 de Perspectivas de la economía mundial (véase el gráfico 2.12). La razón principal de esta revisión es la mayor confianza en la fortaleza de la recuperación mundial y las mejores perspectivas para los precios de las materias primas. Como en el caso de cualquier otra región, sin embargo, las experiencias difieren.

Cuadro 2.5.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de América(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201020112012201020112012201020112012201020112012
América del Norte3,12,93,01,92,31,8‒3,0‒3,1‒2,7
Estados Unidos2,82,82,91,62,21,6‒3,2‒3,2‒2,89,68,57,8
Canadá3,12,82,61,82,21,9‒3,1‒2,8‒2,68,07,67,3
México5,54,64,04,23,63,1‒0,5‒0,9‒1,15,44,53,9
América del Sur6,54,84,26,77,87,1‒1,1‒1,3‒1,8
Brasil7,54,54,15,06,34,8‒2,3‒2,6‒3,06,76,76,7
Argentina49,26,04,610,510,211,50,90,1‒0,57,79,08,5
Colombia4,34,64,52,33,62,8‒3,1‒2,1‒2,211,811,511,0
Venezuela‒1,91,81,628,229,831,34,97,06,38,68,18,6
Perú8,87,55,81,52,73,2‒1,5‒2,1‒2,88,07,57,5
Chile5,35,94,91,53,63,21,90,5‒1,38,37,27,2
Ecuador3,23,22,83,63,53,2‒4,4‒4,0‒4,07,67,37,5
Uruguay8,55,04,26,77,26,00,5‒1,0‒1,67,06,96,8
Bolivia4,24,54,52,510,45,44,83,84,4
Paraguay15,35,64,54,79,69,0‒3,2‒4,1‒3,76,15,95,5
América Central53,64,04,33,95,55,3‒5,1‒6,4‒6,6
El Caribe63,44,24,57,17,25,9‒3,9‒4,0‒2,5
Partida informativa
América Latina y el Caribe76,14,74,26,06,76,0‒1,2‒1,4‒1,8

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Las estimaciones de analistas privados indican que la inflación de precios al consumidor ha sido considerablemente más alta que las estimaciones oficiales desde 2007 en adelante. Las autoridades argentinas han anunciado que están elaborando un índice de precios al consumidor (IPC) nacional para reemplazar al IPC del Gran Buenos Aires actualmente en uso. A solicitud de las autoridades, el FMI está brindando asistencia técnica en ese sentido. Los analistas privados también opinan que el crecimiento del PIB real fue significativamente inferior a lo indicado en las estimaciones oficiales en 2008 y 2009, aunque la discrepancia entre las estimaciones privadas y oficiales del crecimiento del PIB real disminuyó en 2010.

América Central comprende Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

El Caribe comprende Antigua y Barbuda, Las Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, la República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Suriname y Trinidad y Tabago.

Incluye México y las economías del Caribe, América Central y América del Sur.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Las estimaciones de analistas privados indican que la inflación de precios al consumidor ha sido considerablemente más alta que las estimaciones oficiales desde 2007 en adelante. Las autoridades argentinas han anunciado que están elaborando un índice de precios al consumidor (IPC) nacional para reemplazar al IPC del Gran Buenos Aires actualmente en uso. A solicitud de las autoridades, el FMI está brindando asistencia técnica en ese sentido. Los analistas privados también opinan que el crecimiento del PIB real fue significativamente inferior a lo indicado en las estimaciones oficiales en 2008 y 2009, aunque la discrepancia entre las estimaciones privadas y oficiales del crecimiento del PIB real disminuyó en 2010.

América Central comprende Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

El Caribe comprende Antigua y Barbuda, Las Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, la República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Suriname y Trinidad y Tabago.

Incluye México y las economías del Caribe, América Central y América del Sur.

  • Las perspectivas para los exportadores de materias primas son en general positivas. En el grupo de exportadores de materias primas financieramente integrados (EMPFI) (Brasil, Chile, Colombia, Perú y Uruguay), se proyecta un crecimiento de 4¾% este año. No obstante, hay indicios de un posible sobrecalentamiento, y la afluencia de capitales ha generado tensiones para la política económica. Por ejemplo, el crecimiento del crédito real en Brasil y Colombia está aumentando 10%–20% por año según los últimos datos (véase el gráfico 2.12). Además, en Brasil el crédito per cápita aproximadamente se duplicó en los últimos cinco años.
  • Las perspectivas para México siguen estando estrechamente vinculadas a las de Estados Unidos. En concordancia con la modesta mejora de las perspectivas de la economía estadounidense, ahora se proyecta que en 2011 la actividad real se incrementará 4½%, alrededor de % de punto porcentual más que en la proyección de octubre.

Gráfico 2.12.América Latina y el Caribe: ¿Ícaro o Dédalo?1

Las perspectivas para América Latina siguen mejorando, gracias a la demanda de materias primas proveniente de China y a los fuertes flujos de capital. Esas dos fuerzas, sin embargo, deben ser manejadas con cautela para evitar que generen un sobrecalentamiento.

Fuentes: Base de datos CEIC EMED; Haver Analytics; FMI, Balance of Payments Statistics; FMI, Direction of Trade Statistics; fuentes nacionales, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 El Caribe: Antigua y Barbuda, Las Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, la República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Suriname, y Trinidad y Tabago; exportadores de materias primas financieramente integrados (EMPFI): Brasil, Chile, Colombia, Perú y Uruguay; otras economías de AL: Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Venezuela; ALC: el Caribe, EMPFI, otras economías de AL y México. Los agregados correspondientes a la economía externa son sumatorias de los datos individuales de los países. Los demás agregados se calculan tomando como base ponderaciones en función de la paridad del poder adquisitivo.

2 Economías emergentes de Asia: Corea, Filipinas, Indonesia, Malasia, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong, Singapur, Tailandia y Vietnam.

3 Otras economías de AL excluye Honduras, Nicaragua y Panamá debido a limitaciones de datos.

  • En América Central —y en Panamá en particular—, la recuperación se está fortaleciendo gracias a la demanda externa y casi se han cerrado las brechas del producto. También ha contribuido la recuperación de los flujos de remesas. Se prevé que estas tendencias continuarán.
  • Las perspectivas para los países del Caribe han mejorado en consonancia con la recuperación mundial. Para 2011 se pronostica ahora un crecimiento de 4¼%. Gran parte de esta evolución, sin embargo, refleja el sólido desempeño de la República Dominicana y la reconstrucción de Haití tras el terremoto; si se excluyen estos países, el crecimiento previsto del Caribe es de 2¼%. No obstante, dadas las restricciones que imponen a las políticas los altos niveles de deuda pública, las perspectivas de estos países siguen estando estrechamente ligadas a los acontecimientos externos.

Hay riesgos para esta proyección en ambos sentidos. A corto plazo, los fuertes precios de exportación de las materias primas y los flujos de capital presentan riesgos al alza para el crecimiento. Pero estas dos condiciones favorables también podrían desencadenar auges de demanda y de crédito en diversas economías de ALC que, de no ser controlados, podrían desembocar finalmente en un colapso. Este patrón —en el cual un riesgo al alza a corto plazo conduce a un riesgo a la baja a mediano plazo— está reforzado por las vinculaciones internas y externas de la región. Debido a la importancia sistémica de Brasil para la región, muchos países vecinos se están beneficiando de su fuerte crecimiento. Una abrupta desaceleración de la actividad económica de Brasil tendría, por el contrario, efectos adversos para la región. Otro riesgo es que un aterrizaje brusco de la economía china provoque una aguda caída de los precios de exportación de las materias primas de la región, deprimiendo las perspectivas de crecimiento. Si un alza repentina de los precios del petróleo enfriara el crecimiento mundial, podría causar una caída de las exportaciones de las materias primas de la región. Por último, el recrudecimiento de la aversión mundial al riesgo o el alza inesperadamente rápida de las tasas de interés de Estados Unidos podrían provocar un marcado cambio de dirección de los flujos de capital, aunque la experiencia durante la reciente turbulencia en la periferia de la zona del euro lleva a pensar que esos trastornos probablemente no serían insuperables.

Las políticas macroeconómicas de la región no deberían quedarse a la zaga de los acontecimientos, en vista del riesgo de sobrecalentamiento. En los países cuyas monedas no están sometidas a una importante presión al alza por la fuerte afluencia de capitales y cuya política monetaria es todavía expansiva, las tasas de política monetaria deberían avanzar con mayor rapidez hacia niveles más neutrales. No obstante, la atención debería centrarse en las políticas fiscales, especialmente en vista de la tendencia histórica en toda la región a adoptar políticas procíclicas. En las EMPFI, esta necesidad surge de la presión que generan fuertes flujos de capital, tipos de cambio ya elevados y tasas de política monetaria que son más altas que en otras economías. Es importante reducir la carga de la deuda y recobrar un margen de acción para la movilidad fiscal en otras economías. Debe permitirse que el tipo de cambio siga actuando como un amortiguador ante la presión que genera el hecho de que las condiciones económicas de la región hayan evolucionado mejor que las condiciones económicas de las economías avanzadas, principalmente gracias a la mejora de los términos de intercambio producida por los altos precios de exportación de las materias primas.

Las políticas macroprudenciales deben centrarse en mantener y reforzar la capacidad de resistencia de estas economías ante los problemas que podrían plantear la aceleración del crédito interno y los significativos flujos de capital. Esto es más imperativo en las EMPFI, pero las mejoras también beneficiarán a otras economías de la región. Al igual que las políticas macroeconómicas, esas mejoras deben implementarse con miras al futuro, a fin de evitar potenciales excesos de crecimiento del crédito y una afluencia de capitales sostenida. Si bien una serie de países de la región han abordado esta cuestión en forma bastante activa, recientemente mediante la introducción de medidas prudenciales (véase el gráfico 1.15), todavía queda más por hacer. Las políticas deben garantizar que los flujos de capital vayan dirigidos al financiamiento a más largo plazo y que la exposición de los balances se maneje activa y prudentemente.

En muchos países de África, el crecimiento ha vuelto a las tasas anteriores a la crisis

África subsahariana se ha recuperado bien de la crisis financiera mundial (gráfico 2.13), y su tasa de expansión coloca hoy a la región en segundo lugar detrás de las economías en desarrollo de Asia. Las brechas del producto de muchas de economías están comenzando a cerrarse, aunque Sudáfrica es una clara excepción.

Gráfico 2.13.África subsahariana: Crecimiento medio proyectado del PIB real durante 2011–12

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

La región creció rápidamente el año pasado. El crecimiento de la demanda interna se mantuvo robusto, el comercio y los precios de las materias primas tuvieron un repunte y las políticas macroeconómicas siguieron siendo acomodaticias (gráfico 2.14). La mejora de los términos de intercambio sustenta los saldos externos de la región, y ha continuado la reorientación gradual de las exportaciones hacia las regiones que crecen más rápidamente, como Asia.

Gráfico 2.14.África subsahariana: Regreso al crecimiento previo a la crisis1

El crecimiento de la mayoría de las economías, particularmente los países de bajo ingreso, ha vuelto a las tasas previas a la crisis. Han contribuido a esa recuperación la fuerte demanda interna, flujos financieros estables y una mejora de los términos de intercambio generada por los altos precios de las materias primas, que también han mejorado el saldo externo de la región. Al cerrarse las brechas del producto, la política fiscal debe mantenerse anticíclica.

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Los agregados correspondientes a la economía externa son sumatorias de los datos individuales de los países. Los agregados de los términos de intercambio se ponderan según la participación del país en el comercio del grupo. Los demás agregados se calculan tomando como base ponderaciones en función de la paridad del poder adquisitivo.

2 Se excluye a Liberia y Zimbabwe debido a limitaciones de datos.

En este contexto, se proyecta que la actividad real de África subsahariana se incrementará 5½% este año y 6% el año próximo. Dentro de la región, sin embargo, las perspectivas difieren considerablemente.

  • A la cabeza se ubican los países de bajo ingreso, que, según se proyecta, crecerán a una tasa del 6% este año (cuadro 2.6). Ghana —que, tras una sustancial revisión al alza de sus cuentas nacionales, es ahora el tercer país de bajo ingreso más grande de la región— crecería 13¾% este año, al comenzar la producción de petróleo en el yacimiento Jubilee y mantenerse vigoroso el crecimiento del sector no petrolero. También se espera que en otros países de bajo ingreso, como Kenya y Etiopía, la recuperación seguirá siendo fuerte este año, sustentada por la inversión en infraestructura y la mejora de la producción agrícola.
Cuadro 2.6.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de África subsahariana(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201020112012201020112012201020112012201020112012
África subsahariana5,05,55,97,57,87,3‒2,40,40,4
Exportadores de petróleo6,56,97,012,410,89,42,610,911,1
Nigeria8,46,96,613,711,19,56,414,613,34,54,54,5
Angola1,67,810,514,514,612,4‒1,86,29,5
Guinea Ecuatorial‒0,87,24,07,57,37,0‒23,8‒10,2‒9,0
Gabón5,75,63,30,62,33,411,817,015,3
República del Congo9,17,84,75,05,95,22,712,516,0
Chad5,14,16,01,03,03,0‒21,3‒8,0‒6,1
Economías de mediano ingreso3,13,74,04,45,25,8‒3,1‒4,5‒5,1
Sudáfrica2,83,53,84,34,95,8‒2,8‒4,4‒5,124,824,423,7
Botswana8,66,06,66,97,87,0‒2,5‒2,4‒0,0
Mauricio4,04,14,22,97,44,6‒9,5‒11,6‒9,67,57,87,9
Namibia4,44,84,54,66,96,6‒1,1‒0,9‒3,3
Swazilandia2,00,51,64,57,96,1‒20,6‒16,0‒12,925,025,025,0
Cabo Verde5,45,66,82,14,45,4‒11,8‒18,0‒15,7
Economías de bajo ingreso45,35,96,56,27,56,8‒7,0‒7,1‒6,7
Etiopía8,08,58,02,812,911,2‒4,3‒8,1‒8,1
Kenya5,05,76,53,97,25,0‒7,9‒9,3‒7,9
Ghana5,713,77,310,78,78,7‒7,2‒6,8‒5,2
Tanzanía6,56,46,610,56,37,0‒8,6‒9,5‒10,7
Camerún3,03,54,51,33,02,5‒3,9‒3,1‒3,0
Uganda5,26,06,59,46,111,0‒9,9‒10,6‒9,2
Côte d’Ivoire52,6‒7,56,01,45,02,53,9

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadros A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye Benin, Burkina Faso, Burundi, Comoras, Eritrea, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Lesotho, Liberia, Madagascar, Malawi, Malí, Mozambique, Níger, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Rwanda, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Seychelles, Sierra Leona, Togo, Zambia y Zimbabwe.

No se incluyen las proyecciones de la cuenta corriente debido a la incertidumbre de la situación política.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadros A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye Benin, Burkina Faso, Burundi, Comoras, Eritrea, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Lesotho, Liberia, Madagascar, Malawi, Malí, Mozambique, Níger, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Rwanda, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Seychelles, Sierra Leona, Togo, Zambia y Zimbabwe.

No se incluyen las proyecciones de la cuenta corriente debido a la incertidumbre de la situación política.

  • El incremento esperado de los precios del petróleo en 2011 contribuirá a sostener la recuperación en los países de la región que lo exportan. Después del marcado repunte de la producción petrolera de Nigeria el año pasado, se prevé que el producto petrolero se estabilizará este año, y la economía habrá de crecer 7%. La mayoría de los demás exportadores de petróleo tienen previsto aprovechar la pujanza de los mercados petroleros mundiales como una oportunidad de recuperar superávit fiscal y recomponer reservas, pero la política fiscal nigeriana continúa siendo procí-clica, debido a que no se sigue la regla fiscal que vincula el gasto a los precios promedio a largo plazo del petróleo.
  • En marcado contraste con el robusto crecimiento de la mayor parte de la región, la recuperación sería relativamente débil en Sudáfrica, la economía regional más grande. Aunque su brecha del producto ya es considerable, se prevé que Sudáfrica crecerá solo 3½% en 2011, una tasa insuficiente para revertir las sustanciales pérdidas de empleo de los últimos dos años. Estas perspectivas reflejan principalmente la falta de una demanda interna fuerte, ya que la inversión privada está frenada por el exceso de capacidad.

Los riesgos para las perspectivas de crecimiento de la región continúan inclinados a la baja. A pesar de la creciente importancia de Asia, Europa sigue siendo un socio comercial mucho mayor para las economías de la región que no son exportadoras de petróleo. Una desaceleración en Europa afectaría particularmente a los exportadores de manufacturas, como Sudáfrica. Además, un aumento mayor que el esperado de los precios de los combustibles y los alimentos podría afectar negativamente a muchas de las economías que son importadoras de petróleo. Esto podría tener importantes costos sociales y fiscales en los países de bajo ingreso. Otro factor de riesgo es la política. En algunas economías, como Côte d’Ivoire, las tensiones políticas ya han deprimido las perspectivas de crecimiento para 2011. Pero más allá de eso, 2011 se perfila como un año de mucha actividad política —hay hasta 17 elecciones nacionales programadas— y en algunos países la inestabilidad política podría ser un obstáculo.

Ante la reducción de las brechas del producto, junto con el incipiente reavivamiento de las presiones inflacionarias por el alza de precios de las materias primas, las políticas que sustentan la demanda ya no resultan apropiadas, excepto en un puñado de economías. La política fiscal debe por lo tanto centrarse en las prioridades a mediano plazo, mientras que en el ámbito monetario es preciso mantener una actitud cada vez más alerta frente a las perspectivas de inflación.

  • El uso activo de una política fiscal anticíclica para sostener el producto durante la crisis ha dejado un legado de déficits fiscales más amplios en toda la región. Al acercarse ahora el crecimiento de muchas economías al nivel potencial, las consideraciones relativas al financiamiento y a la soste-nibilidad de la deuda a mediano plazo apuntan mayormente a la necesidad de replantear la trayec’ toria a mediano plazo de los gastos e ingresos públicos. Al mismo tiempo, es necesario recomponer las reservas fiscales y encontrar el margen fiscal requerido para atender prioridades, como el gasto en salud, educación e infraestructura. Dichos ajustes ya están en curso, por ejemplo, en Sudáfrica. En Nigeria, en cambio, donde el crecimiento es mucho más fuerte, la situación fiscal se ha debilitado y se demora la consolidación fiscal; si se ancla la política fiscal mediante una regla estricta basada en los ingresos petroleros, se podría mantener una orientación fiscal anticíclica.
  • El encarecimiento de los alimentos probablemente afecte en particular a la población pobre de las zonas urbanas, dada la alta proporción que representa la alimentación en su canasta de consumo. En consecuencia, los gobiernos tendrán que considerar la creación de redes de protección social focalizadas, otra razón más para ampliar el margen de maniobra fiscal. Al mismo tiempo, las autoridades deben mantenerse alerta frente a las presiones inflacionarias generadas por los crecientes precios de las materias primas, especialmente ante la limitada capacidad ociosa existente en muchas economías. En el caso de Sudáfrica y diversos países de ingreso mediano cuyo producto se mantiene muy por debajo del potencial, sin embargo, será conveniente continuar con una política monetaria acomodaticia.

Por último, es preciso seguir prestando atención a otros aspectos en materia de políticas. Se necesita emprender un seguimiento más intensivo y una regulación más sólida del sector financiero, así como continuar las mejoras del clima de negocios. La adopción de mecanismos robustos de financiamiento público también facilitaría una mejor planificación y control del gasto público, incluida la inversión en infraestructura.

En Oriente Medio y Norte de África, la recuperación enfrenta un contexto incierto

La región de Oriente Medio y Norte de África (OMNA) soportó la crisis mundial relativamente bien, y si bien ahora experimenta un proceso de recuperación, el crecimiento económico varía ampliamente según el país. La propagación del descontento social, el aumento de las primas de riesgo soberano y los elevados precios de importación de las materias primas limitarán las perspectivas de crecimiento en varias de estas economías. Aunque las perspectivas económicas de la región son bastante diversas, el proceso de revaloración de riesgos que hoy se está produciendo en toda la región empuja al alza los costos de endeudamiento.

El aumento de los precios de las materias primas y la demanda externa están impulsando la producción y las exportaciones en muchas economías de la región. Además, los programas de gasto público siguen promoviendo la recuperación en muchas economías exportadoras de petróleo. Al mismo tiempo, las tensiones políticas, el alto desempleo y el alza de los precios de los alimentos están provocando descontento social en una serie de países, lo cual probablemente limitará su crecimiento a corto plazo.

Tomando en cuenta estos factores, se proyecta que el PIB de la región de OMNA crecerá a una tasa de 4% en 2011, para luego avanzar a alrededor de 4¼% en 2012. Al igual que en otras regiones, las perspectivas de recuperación varían sustancialmente entre las diversas economías (gráfico 2.15; cuadro 2.7).

Gráfico 2.15.Oriente Medio y Norte de África: Crecimiento medio proyectado del PIB real durante 2011–12

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: No se incluyen proyecciones para Libia debido a la incertidumbre de la situación política.

Cuadro 2.7.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de Oriente Medio y Norte de África(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201020112012201020112012201020112012201020112012
Oriente Medio y Norte de África3,84,14,26,910,07,36,512,711,2
Exportadores de petróleo43,54,94,16,710,67,19,216,915,0
República Islámica del Irán1,0‒0,03,012,522,512,56,011,710,4
Arabia Saudita3,77,53,05,46,05,58,719,813,810,5
Argelia3,33,63,24,35,04,39,417,817,410,09,89,5
Emiratos Árabes Unidos3,23,33,80,94,53,07,710,410,5
Qatar16,320,07,1‒2,44,24,118,736,134,0
Kuwait2,05,35,14,16,12,731,839,439,41,61,61,6
Iraq0,89,612,65,15,05,0‒6,2‒3,2‒0,7
Sudán5,14,75,613,09,07,0‒8,5‒5,5‒6,613,712,611,4
Importadores de petróleo54,51,94,57,68,18,0‒3,8‒5,2‒4,5
Egipto5,11,04,011,711,512,0‒2,0‒2,7‒2,39,29,29,1
Marruecos3,23,94,61,02,92,9‒4,2‒5,7‒4,19,08,98,7
República Árabe Siria3,23,05,14,46,05,0‒4,4‒4,6‒4,88,4
Túnez3,71,35,64,44,03,3‒4,8‒7,8‒5,813,014,714,4
Líbano7,52,55,04,56,53,0‒10,2‒12,9‒12,8
Jordania3,13,33,95,06,15,6‒5,4‒8,5‒8,712,512,512,5
Partidas informativas
Israel4,63,83,82,73,02,53,13,33,16,75,55,0
Magreb63,53,34,13,24,23,75,37,27,6
Mashreq75,01,54,29,610,09,8‒3,6‒4,7‒4,4

La variación de precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye Bahrein, Libia, Omán y la República de Yemen. Excluye Libia en los años de proyección debido a la incertidumbre de la situación política.

Incluye Djibouti y Mauritania.

El Magreb comprende Argelia, Libia, Mauritania, Marruecos y Túnez. Excluye Libia en los años de proyección debido a la incertidumbre de la situación política.

El Mashreq comprende Egipto, Jordania, Líbano y la República Árabe Siria.

La variación de precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye Bahrein, Libia, Omán y la República de Yemen. Excluye Libia en los años de proyección debido a la incertidumbre de la situación política.

Incluye Djibouti y Mauritania.

El Magreb comprende Argelia, Libia, Mauritania, Marruecos y Túnez. Excluye Libia en los años de proyección debido a la incertidumbre de la situación política.

El Mashreq comprende Egipto, Jordania, Líbano y la República Árabe Siria.

  • En el grupo de exportadores de petróleo, se espera que el crecimiento aumente a 5% este año. El país de mejor desempeño es Qatar, donde se proyecta que la actividad real se incrementará 20% en 2011, a partir de una continuada expansión de la producción de gas natural y un importante gasto en inversiones. En Arabia Saudita, se prevé que el PIB crecerá en torno al 7½% este año, sustentado por una considerable inversión pública en infraestructura. En la República Islámica del Irán, se prevé que en 2011 el crecimiento se frenará temporalmente al irse eliminando paulatinamente los subsidios a la energía y otros productos, una reforma muy necesaria, que arrojará beneficios a mediano plazo. El trastorno de la producción petrolera libia significa que, en vista de las limitaciones de la capacidad fuera de la OPEP, la producción de otros proveedores de la OPEP aumentará en 2011.
  • En el grupo de importadores de petróleo, el crecimiento del PIB de Egipto caerá significativamente por debajo del 5½% registrado en el segundo semestre de 2010. En esta proyección se supone que la turbulencia política restringirá moderadamente la actividad económica: los trastornos del turismo, los flujos de capital y los mercados financieros serán temporales, según las proyecciones. En Túnez, se proyecta que el crecimiento declinará a 1¼% en 2011, dado que la disminución prevista del turismo y la inversión extranjera directa dañará a otros sectores de la economía.

Al igual que en otras regiones, la inflación está en alza en la región de OMNA, porque el avance de los precios de las materias primas hace subir el nivel general de inflación (gráfico 2.16). Para la región en su conjunto, se proyecta que la inflación de precios al consumidor aumentará a alrededor de 10% en 2011, un proceso encabezado por la República Islámica del Irán, que está recortando sustancialmente los subsidios a los combustibles.

Gráfico 2.16.Oriente Medio y Norte de África: Continúa la recuperación en un contexto incierto1

Tras haber soportado la crisis mundial relativamente bien, la región está ahora en un proceso de recuperación. La actividad económica se encuentra todavía por debajo de su potencial, pero se está aproximando a ese nivel. El alto desempleo, el creciente malestar social y el alza de los precios de los alimentos están deprimiendo las perspectivas de crecimiento, especialmente en las economías importadoras de petróleo. Se prevé que el superávit en cuenta corriente de las economías exportadoras de petróleo aumente nuevamente al continuar la recuperación.

Fuentes: Haver Analytics; Organización Internacional del Trabajo; Sistema de Precios de Productos Primarios del FMI; fuentes nacionales, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Exportadores de petróleo: Arabia Saudita, Argelia, Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Iraq, Kuwait, Libia, Omán, Qatar, Sudán, la República del Yemen y la República Islámica del Irán. Importadores de petróleo: Djibouti, Egipto, Jordania, Líbano, Marruecos, Mauritania, la República Árabe Siria y Túnez. Los agregados correspondientes a la economía externa son sumatorias de los datos individuales de los países. Los demás agregados se calculan tomando como base ponderaciones en función de la paridad del poder adquisitivo.

2 Los datos correspondientes a Argelia, los Emiratos Árabes Unidos y Túnez se refieren a 2009. Los datos correspondientes a Arabia Saudita se refieren a 2008. Los datos correspondientes a Líbano se refieren a 2007. IPC: índice de precios al consumidor.

3 Desempleo juvenil: de 15 a 24 años de edad. No hay datos disponibles sobre el desempleo juvenil de Jordania.

Los principales riesgos para estas perspectivas son a la baja. Según la duración e intensidad de la turbulencia política y social, sus efectos internos podrían ser mayores de lo actualmente esperado, particularmente si una inestabilidad sostenida se propaga a otros países de la región. Los mercados financieros no han quedado inmunes, y los diferenciales de los bonos y swaps de riesgo de incumplimiento del deudor (credit default swaps) ya se han ampliado en toda la región. De persistir, esta evolución de los mercados financieros podría traducirse en costos más altos de financiamiento para los gobiernos y las empresas. Asimismo, una recuperación más lenta de lo esperado de las economías avanzadas afectaría negativamente a los ingresos por exportaciones, los saldos fiscal y externo, y el crecimiento de la región.

En cuanto al sector externo, se prevé que los superávits en cuenta corriente de la región de OMNA aumentarán nuevamente al avanzar la recuperación, impulsados en parte por los elevados precios de las exportaciones de energía. Se proyecta ahora que el superávit global en cuenta corriente regional, que disminuyó de 15% del PIB en 2008 a 2¼% en 2009, se elevará a más de 12% del PIB en 2011.

Los principales desafíos que enfrenta la región en materia de políticas son sobrecogedores. Para los importadores de petróleo, la prioridad principal es elevar el crecimiento y solucionar un desempleo crónicamente alto, especialmente entre la población joven. Para los exportadores de petróleo, el objetivo central debería ser fortalecer o desarrollar los sistemas financieros y promover la diversificación económica. Los recientes aumentos del gasto público en los sectores no relacionados con la energía deberían contribuir a diversificar la actividad hacia esos sectores y a reequilibrar el crecimiento regional.

La política fiscal ha cumplido un papel fundamental en amortiguar el impacto de la crisis mundial en la región y sustentar su recuperación. Los programas de inversión pública, especialmente en infraestructura, seguirán fomentando la demanda interna a corto plazo en muchas de las economías exportadoras de petróleo. Los altos niveles de deuda, sin embargo, restringen el margen de maniobra fiscal en las economías importadoras de petróleo. No obstante, para proteger a su población de la escalada de los precios de las materias primas, recientemente muchas economías han incrementado los subsidios a los alimentos y los combustibles (Jordania, Kuwait y Túnez), han aumentado las transferencias sociales (Sudán, la República Árabe Siria, la República del Yemen y Túnez), han ampliado el empleo o los sueldos en la administración pública (Arabia Saudita, Egipto, Jordania, la República del Yemen y Sudán) y han introducido un régimen de transferencias directas en efectivo (Bahrein, Kuwait).

En la mayoría de las economías de OMNA, el desempleo crónicamente elevado, especialmente entre los jóvenes y la población con estudios, es un reto de larga data que ahora debe encararse con urgencia. El hecho de que el desempleo se haya mantenido alto durante tanto tiempo indica que el problema es en gran medida estructural, originado en la disparidad de destrezas y competencias, la rigidez del mercado laboral y los altos salarios de reserva. Para lograr una solución duradera al problema del desempleo de la región se requerirá una combinación de crecimiento económico permanentemente más alto e inclusivo, así como reformas para mejorar la capacidad de respuesta de los mercados de trabajo8.

Con respecto al sector financiero, las prioridades varían según las distintas economías. Para aquellas con mayor desarrollo financiero que integran el Consejo de Cooperación del Golfo, la tarea clave es restablecer las reservas de capital y de liquidez agotadas durante la crisis y mejorar los regímenes de regulación y supervisión en consonancia con los esfuerzos acometidos a nivel mundial. Con ello se reactivará el crédito, deprimido en parte porque los balances de los bancos y las empresas siguen aún debilitados después de destacados fracasos empresariales (en Arabia Saudita, Dubai y Kuwait, por ejemplo). Para otras economías de la región, el desafío principal es impedir que aumenten los préstamos en mora en los países donde hay malestar, estimular el desarrollo financiero eliminando las barreras de entrada y salida y, en algunos casos, reducir el grado de propiedad estatal de entidades del sistema bancario. Otra prioridad es resolver el gran número de préstamos en mora en diversas economías.

Recuadro 2.1.Corrección de los desequilibrios externos en la periferia de la unión Europea

La Gran Recesión obligó a hacer un doloroso ajuste de los desequilibrios externos en la periferia de la Unión Europea. Los déficits en cuenta corriente aumentaron drásticamente en los años previos a la crisis, con un rápido crecimiento del crédito y la demanda interna y fuertes aumentos de los costos unitarios de la mano de obra en comparación con la zona del euro. Para 2007, el déficit en cuenta corriente alcanzó como promedio 10,0% del PIB en España, Grecia, Irlanda y Portugal y 17,7% del PIB en las economías bálticas de Estonia, Letonia y Lituania. Como el tipo de cambio nominal es fijo, estas economías han tenido que corregir los grandes desequilibrios mediante una contracción de la demanda y un menor crecimiento de la inflación y los salarios en relación con los niveles registrados por sus socios comerciales, proceso al que se designa como una devaluación interna. Para ilustrar cómo se está produciendo ese proceso, en este recuadro se compara la experiencia de los países bálticos con la de las restantes economías y se analizan algunos de los retos que tienen por delante.

Estonia, Letonia y Lituania

Estas economías bálticas han eliminado su déficit en cuenta corriente, pero la contracción de la actividad económica ha sido inusualmente grande. El PIB se contrajo en promedio un 15,5% en 2009, y la tasa de desempleo creció 12,8 puntos porcentuales durante 2007–10. En términos de ajuste externo, la cuenta corriente de estas economías pasó de tener un déficit promedio igual al 17,7% del PIB en 2007 a un superávit que en promedio alcanzó el 5,8% del PIB en 2009, cifra que puede ser superior al nivel a largo plazo. De hecho, el superávit en cuenta corriente sufrió cierta disminución en 2010, y ahora el desafío es sustentar las mejoras recientes de la competitividad para respaldar el crecimiento de los sectores productivos. Los costos unitarios de la mano de obra también cayeron con fuerza en relación con los niveles de la zona del euro, alrededor de 18,1% respecto de su nivel máximo. Las marcadas alzas del desempleo, así como la flexibilidad del mercado laboral de estas economías y los importantes recortes de los salarios tanto en el sector público como en el privado aceleraron la devaluación interna y la recuperación de la competitividad.

La profunda recesión significó que el ajuste se produjera inicialmente a través de una contracción de las importaciones, pero posteriormente las exportaciones contribuyeron al reequilibramiento. En 2009, el coeficiente importaciones/PIB cayó en promedio 14,6 puntos porcentuales. En 2010, las importaciones repuntaron, y las exportaciones crecieron por encima de su nivel de 2007, posiblemente como reflejo de la reducción de los costos unitarios de la mano de obra y la reactivación del comercio mundial. En términos de ahorro e inversión, hasta ahora el ajuste se ha debido principalmente a una contracción de la inversión. Una caída del ahorro público, cuya causa principal ha sido una disminución de los ingresos públicos durante la recesión, ha quedado compensada en parte por un incremento del ahorro privado a niveles más sostenibles.

Gráfico 2.1.1Actividad económica y ajuste externo en la periferia de la UE

Fuentes: Haver Analytics y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Países bálticos: Estonia, Letonia y Lituania. Los agregados correspondientes a los países bálticos son promedios simples, excepto el saldo en cuenta corriente, que se calcula como la sumatoria de los saldos.

España, Grecia, Irlanda y Portugal

Estas economías están atravesando un proceso doloroso pero más gradual de ajuste externo. El PIB se contrajo en promedio 4,0% en 2009, y la tasa de desempleo aumentó en promedio 7,0 puntos porcentuales durante 2007–10. El proceso de ajuste externo comenzó más tarde que en las economías bálticas; el coeficiente déficit en cuenta corriente/PIB cayó 4,3 puntos porcentuales, para pasar de 10,7% del PIB en 2008 a 6,4% del PIB en 2010. El déficit en cuenta corriente de Irlanda, y en menor medida de España, ha alcanzado niveles más sostenibles, pero sigue siendo excesivamente grande en Grecia y Portugal, ubicándose en 2010 en niveles de 10,4% y 9,9% del PIB, respectivamente. La disminución de los costos unitarios de la mano de obra en relación con la zona del euro fue, en promedio, del 5,1% para estas economías, pero esa cifra está sesgada por la caída de 10,2% registrada en Irlanda; la disminución fue más moderada en los otros tres países.

La situación parece estar dando un giro en las cuatro economías. Inicialmente, se efectuó el ajuste mediante una retracción de las importaciones, pero las exportaciones comenzaron a contribuir al ajuste en 2010. Como reflejo de la menor contracción del ingreso, la caída del coeficiente importaciones/ PIB en 2009 fue menor que en los países bálticos, un promedio de 4,8 puntos porcentuales, comparado con 14,6 puntos porcentuales. En 2010, hubo un repunte tanto de las importaciones como de las exportaciones, pero las exportaciones aumentaron más en general, impulsando de ese modo el proceso de ajuste externo. Las exportaciones como porcentaje del PIB crecieron mucho más en Irlanda, posiblemente como consecuencia de una disminución mayor de los costos unitarios de la mano de obra. En términos reales, las exportaciones crecieron con fuerza en Irlanda, Portugal y especialmente en

Gráfico 2.1.2Ajuste externo en la periferia de la UE

Fuentes: Haver Analytics y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Países bálticos: Estonia, Letonia y Lituania. Los agregados correspondientes a los países bálticos se calculan como las sumatorias de los datos individuales de los países.

España, en gran parte debido a un repunte tras la caída. En términos del ahorro y la inversión, hasta ahora el ajuste ha consistido principalmente en una contracción de la inversión, como en el caso de las economías bálticas, y la importante disminución del ahorro público ha sido compensada en parte por un aumento del ahorro privado. La moderación salarial ha cumplido un papel relativamente modesto en España, Grecia y Portugal, cuyos mercados laborales son menos flexibles que los de las economías bálticas.

Pueden contribuir a completar el ajuste todavía pendiente diversas políticas, muchas de las cuales ya están siendo implementadas. En Grecia e Irlanda estas medidas forman parte integral de los programas de ajuste adoptados por las autoridades y respaldados por la comunidad internacional. Esas políticas comprenden medidas económicas tanto por el lado de la oferta como de la demanda:

  • El ajuste de los costos laborales puede facilitarse promoviendo un esquema descentralizado de negociación salarial, eliminando los mecanismos de indexación y reduciendo los costos de despido. Además, si se forja un consenso nacional para compartir la carga del ajuste de manera amplia mediante la moderación salarial se puede evitar un período prolongado de alto desempleo.
  • Las reformas orientadas a fomentar el aumento de la productividad también pueden contribuir a mejorar la competitividad.
  • La consolidación fiscal actualmente en curso para resolver los elevados niveles de deuda pública de estas economías también contribuirá al ajuste externo. A corto plazo, con un aumento de los impuestos o un recorte del gasto público se puede mejorar el saldo en cuenta corriente al restringirse la demanda interna, por ejemplo en el ámbito de las importaciones. A mediano plazo, sería conveniente tener margen para recortar los impuestos y dar así respaldo a la inversión privada y a la economía del lado de la oferta.
Los autores de este recuadro son Florence Jaumotte y Daniel Leigh.
References

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    BornhorstFabianNinaBudinaGiovanniCallegariAsmaa ElGanainyRaquel Gomez SireraAndrea Lem-gruberAndrea Schaechter y JoongBeom Shin2010A Status Update on Fiscal Exit StrategiesIMF Working Paper 10/272 (Washington: Fondo Monetario

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    DowlingomasMarcello M.Esteváo y EvridikiTsounta2010 e Great Recession and Structural UnemploymentUnited States: Selected Issues Paper IMF Country Report No. 10/248 (Washington: Fondo Monetario Internacional).

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    EsteváoMarcello M. y EvridikiTsounta2011Has the Great Recession Raised U.S. Structural Unemployment?IMF Working Paper (Washington: Fondo Monetario Internacional).

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2Las proyecciones fiscales reflejan las opiniones del personal técnico del FMI sobre las perspectivas económicas (que generalmente son más pesimistas que las de las autoridades) y su evaluación de las políticas probables. Dado el debate actualmente en curso en el Congreso, el personal técnico supone que habrá recortes iniciales del gasto discrecional más importantes (y más profundos) que los propuestos en el proyecto presupuestario del Presidente y que se demorarán las medidas dirigidas a recaudar más ingresos.
3La edición de abril de 2011 del informe Fiscal Monitor profundiza en la orientación de la política fiscal estadounidense.
4Véanse más detalles en Bornhorst et al. (2010).
5La Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN, por sus siglas en inglés) está integrada por Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam.
6En la edición de abril de 2011 del informe GFSR se analizan las implicaciones de los acontecimientos recientes ocurridos en Japón para la estabilidad financiera.
7Véase, por ejemplo, Baldacci et al. (2010).
8Véanse las ediciones de octubre de 2010 y de mayo de 2011 de Regional Economic Outlook, del FMI, dedicadas a Oriente Medio y Asia central.

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