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Capítulo 2. Perspectivas nacionales y regionales

Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
May 2012
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La economía mundial ha experimentado un cambio radical desde septiembre de 2011. El crecimiento europeo se ha desacelerado drásticamente, y la recesión es una realidad o una amenaza para muchas economías de la región. En Oriente Medio y Norte de África (OMNA), los disturbios se han extendido, deprimiendo más las perspectivas de la región incluso en un momento en que algunas economías se encuentran dedicadas a la reconstrucción tras los conflictos sufridos. Sin embargo, la evolución de otras regiones ha sido más positiva. Las novedades económicas alentadoras abundan en Estados Unidos: el crecimiento se encuentra en alza, y el desempleo, en baja. Asia ha superado bien la desaceleración mundial y parece estar encaminada hacia un aterrizaje suave. América Latina ha demostrado capacidad de resistencia frente a las fluctuaciones de la aversión al riesgo derivadas de la evolución de la situación europea en los últimos meses. Por último, África subsahariana ha sorprendido por su capacidad de resistencia a la desaceleración europea, gracias a la reorientación en curso de sus vínculos económicos hacia Asia.

Si bien las perspectivas de crecimiento de gran parte del mundo se han corregido a la baja desde la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial, se prevé que mejorarán en el segundo semestre de 2012 gracias a las medidas de política combinadas que adoptaron las economías desarrolladas y de mercados emergentes. Así lo refleja el gráfico 2.1, que muestra las revisiones a las proyecciones de crecimiento de 2012 de la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial. Las revisiones han sido, en general, negativas, pero no siempre en igual medida. Y en parte reflejan efectos de contagio del deterioro de las perspectivas europeas; el diagrama de dispersión muestra que las economías con vínculos comerciales más estrechos con Europa generalmente han sido objeto de las correcciones a la baja más marcadas. Retomaremos el tema de los efectos de contagio a lo largo de este capítulo. Como telón de fondo, el gráfico 2.2 muestra los efectos medios del escenario de la crisis de la zona del euro analizado en el capítulo 1 en cada una de las regiones analizadas en este capítulo. Este escenario modela los efectos probables de una intensificación de esa crisis: una fuerte disminución del apetito de riesgo, los precios de los activos y las materias primas, y la demanda mundial. Aunque Europa es obviamente la región más afectada, la distribución de los efectos de contagio es variada; influyen en ella la fuerza de los lazos comerciales, las vinculaciones entre los mercados financieros y las exposiciones bancarias de la zona del euro. Estos canales individuales, y su expresión regional, se analizan con más detalle en las secciones siguientes.

Gráfico 2.1.Revisiones de las proyecciones de crecimiento de 2012 de Perspectivas de la economía mundial y vinculaciones comerciales con Europa1

Las revisiones de las perspectivas por lo general han sido a la baja, pero en distinta medida, y en parte reflejan los efectos de contagio originados en el empeoramiento de las perspectivas de Europa: las economías que mantienen los vínculos comerciales más estrechos con Europa son, en general, las que han sufrido revisiones a la baja más marcadas.

Fuentes: FMI, Direction of Trade Statistics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 ALC: América Latina y el Caribe; AS: África subsahariana; Asia av.: economías avanzadas de Asia; Asia des.: economías en desarrollo de Asia; CEI: Comunidad de Estados Independientes; Europa em.: economías emergentes de Europa; GIP: Grecia, Irlanda y Portugal; OMNA: Oriente Medio y Norte de África; Otras economías avanzadas de Europa: Dinamarca, Islandia, Noruega, el Reino Unido, la República Checa, Suecia y Suiza; Otras economías de la zona del euro: Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Italia, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y la República Eslovaca.

2 Se excluyen datos sobre Libia y la República Árabe Siria. Los datos a partir del 9 de julio de 2011 excluyen a Sudán del Sur.

Gráfico 2.2.Efectos de una intensificación de la crisis de la zona del euro en distintas regiones

(Desviación máxima del producto respecto de las proyecciones de base de Perspectivas de la economía mundial)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Desviación máxima del producto respecto de las proyecciones de base de Perspectivas de la economía mundial, de acuerdo con el primer escenario a la baja descrito en el capítulo 1 (aumento de la tensión en torno al sector bancario y la deuda soberana en la zona del euro). Las simulaciones se realizaron con el Modelo Económico Mundial del FMI, que es un modelo de seis regiones (complementado con modelos satélite) que no modela explícitamente países individuales (con la excepción de Estados Unidos y Japón).

El capítulo comienza con un análisis minucioso de las perspectivas de Europa, y de los efectos de contagio intrarregionales desde la periferia hacia el núcleo de la zona del euro, y desde allí hacia el resto de Europa. Las secciones restantes evalúan las perspectivas de Estados Unidos y Canadá, Asia, América Latina y el Caribe (ALC), la Comunidad de Estados Independientes (CEI), Oriente Medio y Norte de África, y África subsahariana.

Europa: Crisis, recesión y contagio

En el último trimestre de 2011, los renovados temores a que la crisis de la zona del euro recrudeciera y se propagara reavivaron la incertidumbre y ensancharon los diferenciales de riesgo, lo cual contribuyó a una desaceleración inesperadamente drástica en la zona del euro, con efectos de contagio en el resto de Europa y más allá del continente. El Banco Central Europeo (BCE) alivió la presión de financiamiento en el sector bancario a través de operaciones de financiación a plazo más largo. Estas medidas, sumadas a otras encaminadas a afianzar el pacto fiscal, las reformas estructurales y la consolidación fiscal, lograron estabilizar la confianza de los mercados y aliviar la incertidumbre. La reciente decisión de mejorar el cortafuegos europeo respalda estos esfuerzos de política. Las perspectivas de la proyección de base apuntan a un regreso paulatino a la senda de recuperación a lo largo de 2012–13. La posibilidad de que la crisis vuelva a recrudecer continúa siendo un importante riesgo a la baja para la estabilidad del sector financiero y el crecimiento hasta que se resuelvan las cuestiones fundamentales.

Gráfico 2.3.Europa: Revisiones de los pronósticos de crecimiento del PIB de 2012

(Variación en puntos porcentuales con respecto a las proyecciones de la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

La actividad real de Europa se enfrió más de lo esperado durante el cuarto trimestre de 2011, y el producto se contrajo en numerosas economías. En consecuencia, las revisiones a la baja del crecimiento de 2012 proyectado en la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial son, en general, más pronunciadas en el caso de Europa que en el de otras regiones (gráficos 2.1 y 2.3).

Uno de los factores que más impulsó esta desaceleración inesperadamente pronunciada fue un aumento abrupto y marcado de los riesgos aparentes en torno a las perspectivas de crecimiento, la competitividad y la solvencia soberana de los países periféricos golpeados por la crisis e Italia. El sector bancario ha desempeñado un papel clave en la transmisión de este shock en toda la región. Como consecuencia de las tenencias bancarias de bonos públicos, el aumento de los riesgos soberanos aparentes reavivó las presiones de financiamiento e hizo subir los rendimientos y las primas por riesgo. Eso provocó una aceleración del desapalancamiento de los balances durante el segundo semestre de 2011, tal como se detalla más adelante en la sección especial de este capítulo dedicada a los efectos de contagio transfronterizos. Este proceso fue, en efecto, equivalente a un shock de la oferta de crédito bancario que contribuyó a enfriar el crecimiento o, directamente, a comprimir el crédito al sector privado. El vínculo entre el desapalancamiento bancario y la expansión crediticia en la zona del euro tuvo una dimensión transfronteriza importante, sobre todo en Europa oriental (recuadro 2.1).

El grado de enfriamiento del crecimiento causado por estas tendencias generales en distintas economías europeas refleja tanto la exposición a las condiciones de crisis como shocks subyacentes y sus condiciones iniciales, especialmente con respecto a la situación fiscal y la fragilidad del sector financiero. Entre los miembros de la zona del euro, las divergencias del crecimiento son más amplias que durante la expansión de 2003–08 (gráfico 2.4). La crisis continúa girando en torno a Grecia, Irlanda y Portugal. Su intensificación durante el otoño afectó principalmente a Italia y, en menor medida, a España, cuya actividad económica sufrió una marcada contracción en el cuarto trimestre. En otras economías europeas, tanto dentro como fuera de la zona del euro, la actividad se debilitó, rozando o superando el umbral de una recesión ligera.

Gráfico 2.4.Europa: Nuevamente en recesión1

Europa volvió a caer en recesión, como consecuencia del recrudecimiento de los riesgos aparentes de la crisis de la zona del euro a fines de 2011. Los datos agregados ocultan las divergencias de crecimiento dentro de la región: se proyectan profundas recesiones para las economías golpeadas por la crisis de la zona del euro. Los fuertes vínculos comerciales y financieros de la región implican un debilitamiento de las perspectivas también para el resto de Europa. Las condiciones crediticias son débiles y podrían empeorar. Se prevé que la inflación retroceda en toda la región, ya que la demanda interna sigue siendo frágil.

Fuentes: FMI, Direction of Trade Statistics; FMI, International Financial Statistics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 GIP: Grecia, Irlanda, Portugal. Otras economías avanzadas de Europa: Dinamarca, Islandia, Noruega, el Reino Unido, la República Checa, Suecia, Suiza. Economías emergentes de Europa: Albania, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Hungría, Kosovo, Letonia, Lituania, Montenegro, Polonia, la ex República Yugoslava de Macedonia, Rumania, Serbia, Turquía.

2 La divergencia de crecimiento es el crecimiento del percentil 85 menos el crecimiento del percentil 15.

3 Los valores nominales del comercio internacional se deflactan utilizando deflactores de los precios de las exportaciones mundiales tomados de la base de datos de IFS. La composición por países del grupo “otras economías de Europa” difiere según el grupo de exportación y consiste en todas las economías de Europa que no pertenecen al grupo de exportación en cuestión. El crecimiento de las exportaciones de 2011 se calcula como el crecimiento interanual entre noviembre de 2010 y noviembre de 2011.

La situación se estabilizó desde principios de enero: la confianza de los mercados financieros mejora y los indicios de actividad son alentadores. En los mercados de bonos, los diferenciales de rendimiento soberano respecto de los bonos alemanes han retrocedido tras los altos niveles que tocaron recientemente, excepto en el caso de las economías en crisis. Esta mejora es fruto del éxito de las operaciones de financiación a plazo más largo (tres años) que el BCE puso en marcha a mediados de diciembre para reducir los riesgos de solvencia por problemas de liquidez que pesaban sobre los bancos de la zona del euro, las reformas y las nuevas medidas de consolidación, y las mejoras sorpresivas de la actividad de otras regiones, principalmente Estados Unidos.

Las perspectivas y los riesgos a corto plazo en Europa dependen en gran medida del curso que sigan los acontecimientos en la zona del euro. Las proyecciones de base de Perspectivas de la economía mundial suponen que las autoridades logran contener la crisis soberana a través de una gestión continua y nuevas medidas que permiten avanzar hacia su resolución. Se prevé que la volatilidad y los rendimientos soberanos se normalizarán más tras las mejoras recientes, pero en algunos casos la intensificación de la consolidación fiscal lastrará el crecimiento.

En esta proyección de base, el crecimiento económico de Europa se afianzaría en el curso de 2012. El crecimiento anual será ¼% en 2012; es decir, muy por debajo de la cifra de 2011 (2%), en gran medida debido a la persistencia de los efectos negativos del segundo semestre de 2011. La proyección de base contempla una disminución de la divergencia del crecimiento de las economías europeas, pero las perspectivas aún varían considerablemente para 2012–13 (cuadro 2.1).

  • En la zona del euro, el PIB real se contraería a una tasa anual de ½% en el primer semestre de 2012 y luego comenzaría a recuperarse. Se prevé que la recesión sea poco profunda y poco duradera en muchas economías; la confianza y las condiciones financieras ya se han afianzado y es probable que la demanda externa de otras regiones cobre ímpetu. Por el contrario, en Grecia y Portugal, donde continúa el ajuste en el marco de programas conjuntos de la UE y el FMI; y en Italia y España, donde los diferenciales de rendimiento permanecen en niveles elevados pese a que se han redoblado las medidas fiscales, las recesiones serán más profundas y la recuperación comenzaría recién en 2013.
  • Según las proyecciones, el crecimiento de otras economías avanzadas europeas repuntará durante 2012, en gran medida gracias a la mejora de la demanda mundial y al fortalecimiento de las perspectivas de las economías que integran el núcleo de la zona del euro. Muchas evitaron fuertes desequilibrios antes de la crisis, y los balances de los hogares y los gobiernos no se encuentran tan presionados. Esto ha contribuido a amortiguar los efectos de contagio de la crisis de la zona del euro. Por el contrario, el crecimiento del Reino Unido, cuyo sector financiero se vio duramente golpeado por la crisis mundial, será débil a comienzos de 2012, y luego se recuperará.
  • Las perspectivas de crecimiento a corto plazo de las economías emergentes de Europa estarán estrechamente ligadas a la evolución de las economías que forman el núcleo de la zona del euro. Según la proyección de base, los efectos de contagio generados por la desaceleración de la zona del euro a fines de 2011 ya habrán sido absorbidos en gran medida, y el crecimiento del comercio internacional y la actividad manufacturera repuntarán, tanto en la zona del euro como a escala mundial, en el curso de 2012. Sin embargo, es probable que la contracción del financiamiento causada por el desapalancamiento de las matrices bancarias de la zona del euro enfríe la expansión del crédito.
Cuadro 2.1.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de Europa(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones
20122013201220132012201320122013
Europa2,00,21,43,22,72,20,50,60,8
Economías avanzadas1,4‒0,11,12,82,11,71,11,31,59,410,09,9
Zona del euro4,51,4‒0,30,92,72,01,6‒0,30,71,010,110,910,8
Alemania3,10,61,52,51,91,85,75,24,96,05,65,5
Francia1,70,51,02,32,01,6‒2,2‒1,9‒1,59,79,910,1
Italia0,4‒1,9‒0,32,92,51,8‒3,2‒2,2‒1,58,49,59,7
España0,7‒1,80,13,11,91,6‒3,7‒2,1‒1,721,624,223,9
Países Bajos1,3‒0,50,82,51,81,87,58,27,84,55,55,5
Bélgica1,90,00,83,52,41,9‒0,1‒0,30,47,28,08,3
Austria3,10,91,83,62,21,91,21,41,44,24,44,3
Grecia‒6,9‒4,70,03,1‒0,5‒0,3‒9,7‒7,4‒6,617,319,419,4
Portugal‒1,5‒3,30,33,63,21,4‒6,4‒4,2‒3,512,714,414,0
Finlandia2,90,61,83,32,92,1‒0,7‒1,0‒0,37,87,77,8
Irlanda0,70,52,01,11,71,20,11,01,714,414,513,8
República Eslovaca3,32,43,14,13,82,30,1‒0,4‒0,413,413,813,6
Eslovenia‒0,2‒1,01,41,82,21,8‒1,10,0‒0,38,18,78,9
Luxemburgo1,0‒0,21,93,42,31,66,95,75,66,06,06,0
Estonia7,62,03,65,13,92,63,20,9‒0,312,511,310,0
Chipre0,5‒1,20,83,52,82,2‒8,5‒6,2‒6,37,89,59,6
Malta2,11,22,02,42,01,9‒3,2‒3,0‒2,96,46,66,5
Reino Unido50,70,82,04,52,42,0‒1,9‒1,7‒1,18,08,38,2
Suecia4,00,92,31,42,52,06,73,02,97,57,57,7
Suiza1,90,81,70,2‒0,50,514,012,111,63,13,43,6
República Checa1,70,12,11,93,51,9‒2,9‒2,1‒1,96,77,07,4
Noruega1,71,82,01,31,52,014,614,813,73,33,63,5
Dinamarca1,00,51,22,82,62,26,24,84,56,15,85,5
Islandia3,12,42,64,04,83,5‒6,5‒2,8‒1,57,46,36,0
Economías emergentes65,31,92,95,36,24,5‒6,0‒5,6‒5,5
Turquía8,52,33,26,510,67,1‒9,9‒8,8‒8,29,910,310,5
Polonia4,32,63,24,33,82,7‒4,3‒4,5‒4,39,69,49,1
Rumania2,51,53,05,82,93,1‒4,2‒4,2‒4,77,27,27,1
Hungría1,70,01,83,95,23,51,63,31,211,011,511,0
Bulgaria1,70,81,53,42,12,31,92,11,612,512,512,0
Serbia1,80,53,011,24,14,3‒9,1‒8,6‒7,923,723,923,6
Croacia0,0‒0,51,02,32,22,40,90,4‒0,213,213,512,7
Lituania5,92,02,74,13,12,5‒1,7‒2,0‒2,315,514,513,0
Letonia5,52,02,54,22,62,2‒1,2‒1,9‒2,515,615,514,6

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Saldo en cuenta corriente con corrección de discrepancias en las declaraciones sobre transacciones dentro de la zona.

Basado en el índice armonizado de precios al consumidor de Eurostat.

Incluye Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Montenegro y la ex República Yugoslava de Macedonia.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Saldo en cuenta corriente con corrección de discrepancias en las declaraciones sobre transacciones dentro de la zona.

Basado en el índice armonizado de precios al consumidor de Eurostat.

Incluye Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Montenegro y la ex República Yugoslava de Macedonia.

En muchas economías, la inflación se moderó durante el segundo semestre de 2011 y se mantendría bien contenida, en vista de la desaceleración de la actividad y del retroceso de los precios de las materias primas. En los casos en que la inflación subió o se mantuvo por encima de la meta, las causas fueron principalmente factores aislados, tales como aumentos de los precios de la energía e impuestos indirectos.

Los riesgos para las perspectivas de crecimiento a corto plazo de Europa continúan inclinándose a la baja. Pese a avances en el fortalecimiento de la gestión de la crisis en los últimos meses, un recrudecimiento de la crisis de la zona del euro sigue siendo una posibilidad mientras no se resuelvan los factores subyacentes. Como la mayoría de las economías de la región ocupan órbitas cercanas, la atracción que ejercen los estrechos lazos comerciales y financieros significa que el riesgo a la baja más grave sigue siendo la posible agudización de la crisis de la zona del euro.

Efectos de contagio a otras regiones originados en la zona del euro

Si la crisis de la zona del euro se intensifica, podrían entrar en acción nuevamente las cadenas de interacción adversas entre la creciente presión de financiamiento del sistema bancario, la creciente vulnerabilidad fiscal y el enfriamiento de la demanda. Las simulaciones del modelo en el que se basa el escenario a la baja de la zona del euro descrito en el capítulo 1 y presentado en el gráfico 2.2 ilustran cómo podría recrudecerse la crisis. Primero, el comovimiento de los mercados financieros podrían alcanzar niveles mucho más altos, como los observados en 2008–09, con rendimientos y primas por riesgo cada vez más altos. Segundo, el aumento abrupto y pronunciado de la incertidumbre y la aversión mundial al riesgo podría hacer tambalear la confianza, deprimiendo de inmediato la demanda interna. Además, el comercio internacional (particularmente de bienes duraderos) disminuiría más que el producto global, lo cual podría perjudicar a las economías orientadas a la exportación. Tercero, los precios del petróleo y de otras materias primas probablemente retrocederían, afectando a las regiones exportadoras de materias primas.

El impacto de los efectos de contagio depende también de la exposición. En muchos países, los vínculos más estrechos con Europa son a través del comercio. El panel 1 del gráfico 2.5 muestra la importancia relativa de las exportaciones de cada región a la zona del euro. Las vinculaciones comerciales más fuertes son las que existen dentro de Europa (tanto el comercio dentro de la zona del euro como el comercio con economías europeas avanzadas y emergentes fuera de la zona del euro). Fuera del continente, las vinculaciones comerciales más fuertes son las que existen con la CEI, seguida de las regiones de OMNA y África subsahariana; los lazos con Asia, América Latina y Estados Unidos son relativamente pequeños.

Gráfico 2.5.Vinculaciones comerciales y financieras con la zona del euro1

Fuentes: Banco de Pagos Internacionales; FMI, Direction of Trade Statistics, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 ALC: América Latina y el Caribe; AS: África subsahariana; Asia av.: economías avanzadas de Asia; Asia des.: economías en desarrollo de Asia; CEI: Comunidad de Estados Independientes; Europa em.: economías emergentes de Europa; OMNA: Oriente Medio y Norte de África; Otras economías avanzadas de Europa: Dinamarca, Islandia, Noruega, el Reino Unido, Suecia, Suiza, la República Checa.

2 Los índices de los efectos de contagio utilizan la metodología de Diebold y Yilmaz (2012), aplicada a las variaciones diarias de los rendimientos soberanos a largo plazo de distintas regiones.

Las exposiciones a través de vínculos financieros son más limitadas, excepto las que canalizan los bancos de la zona del euro y sus subsidiarias en Europa central y oriental (gráfico 2.5, panel 2; sección especial sobre los efectos de contagio transfronterizo; capítulo 1 de la edición de abril de 2012 del Informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report, GFSR). El panel 3 del gráfico 2.5 muestra que los efectos de contagio de los mercados financieros originados en Europa han sido relativamente pequeños —producen menos de una quinta parte de la variación de los movimientos de los mercados financieros de otras regiones— y que en general son más pequeños que los originados en los mercados financieros estadounidenses. Sin embargo, durante períodos de tensión financiera intensa, como tras la quiebra de Lehman Brothers en 2008, los efectos de contagio financiero podrían agudizarse.

Retos de política económica

En Europa, la principal prioridad de la política económica consiste en evitar que se recrudezca la crisis del crecimiento y de la deuda soberana en la zona del euro y, al mismo tiempo, trabajar en solucionar sus causas. Esto requiere ajustar las políticas en una serie de ámbitos a nivel tanto de los países como de la zona del euro. La mayoría de las economías de la región necesitan una combinación de políticas que respalden la recuperación, abordando a la vez los retos para la sostenibilidad fiscal y las vulnerabilidades del sector financiero.

Una prioridad obvia es una consolidación fiscal adecuada. Las economías de la zona del euro en crisis y los países cuya situación fiscal es más débil (Italia, Eslovenia) deben poner en práctica los planes acordados recientemente para que la orientación de la política fiscal sea más restrictiva. En España, la nueva meta del déficit apunta a una fuerte consolidación —lo cual es adecuado en términos generales—, pero podría haber tenido mejor en cuenta el impacto de las débiles perspectivas de crecimiento. Sin embargo, muchas otras economías de la zona del euro deberían permitir que los estabilizadores automáticos operaran libremente para impedir que la continua debilidad de la actividad y los riesgos a la baja socaven la confianza de los mercados en las perspectivas de crecimiento. Las economías que disponen de margen de maniobra para la aplicación de políticas fiscales, en lo que se refiere a la solidez de sus cuentas fiscales y su credibilidad ante los mercados, deberían plantearse la posibilidad de desacelerar la consolidación fiscal y centrarse en medidas destinadas a reforzar la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo (Alemania). En las economías avanzadas que no pertenecen a la zona del euro, la presión del mercado en general se ha mantenido moderada y los costos del financiamiento soberano son bajos; por ende, los estabilizadores automáticos no deberían estar restringidos. Además, algunas economías avanzadas de Europa permitieron, correctamente, que se desacelerara el ritmo del ajuste fiscal estructural. Podría considerarse una mayor desaceleración si las condiciones económicas se deterioraran. En las economías emergentes de Europa, la necesidad de consolidación fiscal varía ampliamente; las economías que se han visto enfrentadas a más presión de los mercados y rendimientos crecientes en los últimos meses deben seguir adelante con una consolidación continua (Hungría).

En vista de la amplia necesidad de ajuste fiscal, la carga de respaldar el crecimiento recae en gran medida en la política monetaria. La orientación de esta política debería, en términos generales, seguir siendo acomodaticia, teniendo en cuenta los riesgos a la baja para el crecimiento y el escaso peligro de presión inflacionaria a corto plazo. El BCE debería recortar la tasa de política monetaria y seguir recurriendo simultáneamente a políticas poco convencionales para hacer frente a los problemas de financiamiento y liquidez de los bancos. Los bancos centrales de muchas otras economías avanzadas de Europa tienen un margen pequeño o nulo para distender la política monetaria por medios tradicionales, y deben respaldar la recuperación mediante políticas menos ortodoxas. En el Reino Unido —donde se prevé que la inflación se ubique por debajo de la meta de 2%, en un contexto de repliegue del crecimiento y de los precios de las materias primas—, el Banco de Inglaterra puede relajar más la orientación de la política monetaria. Se prevé que en muchas economías emergentes de Europa la presión inflacionaria se atenuará rápidamente, ofreciéndoles a los bancos centrales un nuevo margen de distensión.

Asimismo, urge realizar reformas estructurales para estimular el crecimiento, dado que los riesgos soberanos en torno a los cuales gira la crisis actual están relacionados en parte con las perspectivas de crecimiento, o bien con la falta de perspectivas de crecimiento. Las reformas de los mercados de productos y del trabajo pueden fomentar la productividad, y son fundamentales en economías con problemas de competitividad y desequilibrios internos o externos. Una vez en marcha, pueden apuntalar la confianza de los mercados y la sostenibilidad de la situación fiscal.

Para evitar que la crisis vuelva a intensificarse será necesario intervenir en dos dimensiones a nivel de la zona del euro. Primero, los instrumentos creados para controlar la crisis deben ser sólidos. En tal sentido, la reciente decisión de combinar el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) es positiva y, junto con otras iniciativas europeas recientes, reforzará el mecanismo europeo de control de crisis y respaldará los esfuerzos del FMI para afianzar el cortafuegos de Europa. A fin de limitar un desapalancamiento perjudicial, los bancos necesitan elevar los niveles de capital, en algunos casos a través del respaldo gubernamental directo. Se necesita una facilidad paneuropea con capacidad para asumir una participación directa en los bancos, incluso en los países que tienen poco margen fiscal para hacerlo por sí mismos.

Segundo, como lo recalca el capítulo 1, a mediano plazo las autoridades deben corregir con urgencia las fallas de diseño de la Unión Económica y Monetaria que contribuyeron a la crisis. Esto es algo esencial para restablecer la confianza de los mercados de manera permanente. Se necesitan mecanismos sólidos para velar por la ejecución de políticas fiscales responsables. Para lograr que se acepte la pérdida inevitable de discrecionalidad en la política nacional, debe haber una distribución mayor del riesgo fiscal entre los países, por ejemplo a través de una ampliación del MEDE. También es prioritario avanzar más en la integración de los sectores financieros de la zona del euro; entre otras cosas mediante la supervisión transfronteriza y mecanismos de resolución y garantías de depósitos con un apoyo técnico común.

Estados Unidos y Canadá: La economía cobra cierto ímpetu

La economía estadounidense ha cobrado cierto ímpetu (gráfico 2.6): el crecimiento mejoró a lo largo de 2011 y se observan indicios de expansión en el mercado del trabajo. Los riesgos para las perspectivas están más equilibrados, pero aún se inclinan a la baja debido a la incertidumbre fiscal, la debilidad del mercado de la vivienda y la posibilidad de efectos de contagio con origen en Europa. La recuperación podría acelerarse con más facilidad si se adoptaran medidas de política decisivas en el mercado de la vivienda. Y las modificaciones recientes de la estrategia de comunicación de la Reserva Federal pueden potenciar el efecto expansivo de la actual orientación de la política monetaria. Sin embargo, la dificultad de llegar a un acuerdo sobre la prórroga de medidas de política temporales —como el recorte de impuestos adoptado durante el gobierno del Presidente Bush— y la actual incapacidad para concertar una estrategia de consolidación fiscal a mediano plazo podrían socavar la confianza de los mercados y provocar resultados menos favorables. En Canadá, la recuperación se encuentra bien avanzada, y la economía está en buenas condiciones; hay margen para que las autoridades puedan responder con flexibilidad a las vicisitudes de las perspectivas económicas, permitiendo por ejemplo que los estabilizadores fiscales automáticos operen a pleno y recurriendo a medidas de estímulo en caso de que la recuperación corra peligro de estancarse.

Gráfico 2.6.Estados Unidos y Canadá: Revisiones de los pronósticos de crecimiento del PIB de 2012

(Variación en puntos porcentuales con respecto a las proyecciones de la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

En Estados Unidos, el crecimiento estuvo determinado principalmente por factores internos en 2011, y la economía —nuevamente— se reactivó gracias a su propio ímpetu. Dejando atrás la fragilidad inicial, la actividad económica cobró fuerzas durante el transcurso del año, y la tasa de crecimiento trimestral subió en cada trimestre (gráfico 2.7, panel 1). En los últimos tiempos, la inflación ha sido moderada, pero el alza de los precios del petróleo podría hacerla subir a corto plazo. Y aunque es evidente que el empleo crece en cierta medida, el avance de los salarios ha sido negativo en términos reales durante los últimos dos años y sigue siendo débil (gráfico 2.7, panel 3).

Gráfico 2.7.Estados Unidos: Salir adelante con impulso propio

El crecimiento de Estados Unidos dio una sorpresa al aumentar de ritmo cada trimestre a lo largo del año. Gracias a esto, el mercado laboral evolucionó de manera más favorable, aunque el aumento de los salarios aún es flojo. Estados Unidos enfrenta importantes desafíos de política relacionadas con la atonía del mercado inmobiliario, el límite inferior cero de las tasas de interés al que está sometida la política monetaria y la creciente deuda pública. Las innovaciones recientes de la estrategia de comunicación de la Reserva Federal pueden ayudar en lo que se refiere al límite cero, pero se necesitan muchas más medidas en múltiples frentes.

Fuentes: Junta de Gobernadores de la Reserva Federal; Oficina de Presupuesto del Congreso de Estados Unidos (CBO); Haver Analytics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Cada punto denota el valor de la opinión de un integrante del Comité de Operaciones de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC) sobre el nivel adecuado de la tasa de interés de los fondos federales al final del período especificado, según las actas de la reunión del FOMC del 24 al 25 de enero de 2012.

De acuerdo con las proyecciones, el crecimiento de la economía estadounidense será de 2% en 2012 y de 2½% en 2013 (cuadro 2.2), como consecuencia de la debilidad de los precios de la vivienda, las presiones de desapalancamiento y la fragilidad del mercado laboral. Aunque la situación observada recientemente en el mercado de trabajo es alentadora —el desempleo retrocedió a 8¼% en marzo—, las perspectivas apuntan a un aumento apenas modesto del empleo en 2012 y 2013. La persistente brecha del producto mantendrá controlada la inflación, y el nivel general de inflación disminuiría de 3% en 2011 a alrededor de 2% en 2012 y 2013. Los factores externos tienen un efecto relativamente limitado en las proyecciones de base de las perspectivas.

Cuadro 2.2.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías avanzadas(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones
20122013201220132012201320122013
Economías avanzadas1,61,42,02,71,91,7‒0,2‒0,4‒0,27,97,97,8
Estados Unidos1,72,12,43,12,11,9‒3,1‒3,3‒3,19,08,27,9
Zona del euro4,51,4‒0,30,92,72,01,6‒0,30,71,010,110,910,8
Japón‒0,72,01,7‒0,30,00,02,02,22,74,54,54,4
Reino Unido40,70,82,04,52,42,0‒1,9‒1,7‒1,18,08,38,2
Canadá2,52,12,22,92,22,0‒2,8‒2,7‒2,77,57,47,3
Otras economías avanzadas63,22,63,53,02,52,54,93,43,14,54,54,5
Partida informativa
Economías asiáticas recientemente industrializadas4,03,44,23,62,92,76,55,95,73,63,53,5

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A6 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Basado en el índice armonizado de precios al consumidor de Eurostat.

Saldo en cuenta corriente con corrección de discrepancias en las declaraciones sobre transacciones dentro de la zona.

Excluye las economías del G-7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido) y los países de la zona del euro.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A6 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Basado en el índice armonizado de precios al consumidor de Eurostat.

Saldo en cuenta corriente con corrección de discrepancias en las declaraciones sobre transacciones dentro de la zona.

Excluye las economías del G-7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido) y los países de la zona del euro.

En Canadá, por el contrario, los determinantes del crecimiento son tanto externos como internos. En el plano externo, los precios mundiales de las materias primas y la demanda de Estados Unidos influirán en el crecimiento; en el interno, el endurecimiento fiscal programado y la elevada deuda de los hogares actúan como factores limitantes. Se proyecta que el crecimiento se moderará de 2½% en 2011 a 2% en 2012, como consecuencia de la caída de los precios de las materias primas, el retiro del estímulo fiscal que ya se ha iniciado, y la lenta recuperación de Estados Unidos. Por ende, para 2013 la inflación disminuiría al punto medio de la banda fijada como meta.

Los riesgos a la baja para las perspectivas son significativos. Los efectos de contagio originados en la zona del euro y canalizados a través de los mercados financieros en dirección a Estados Unidos y Canadá son relativamente fuertes, y reflejan la importancia de Estados Unidos como refugio seguro y centro financiero (véase el gráfico 2.5, panel 3). Si bien la inquietud que despertaron recientemente las entidades soberanas europeas provocó un éxodo de inversionistas hacia activos considerados seguros, el efecto positivo de este fenómeno en los rendimientos de los bonos públicos quedó neutralizado por el recrudecimiento de la volatilidad y otros efectos negativos en los costos del financiamiento bancario, los bonos empresariales y las acciones. Un brote en la zona del euro causado por la intensificación de las tensiones soberanas y bancarias podría fácilmente hacer tambalear la confianza en el sector empresarial estadounidense y comprimir la inversión y la demanda, deprimiendo el crecimiento. Los modelos (véase el gráfico 2.2) sugieren que en ese escenario el producto estadounidense podría disminuir 1½% en relación con el escenario base, es decir, aproximadamente 40% del tamaño de la disminución en Europa. Un factor que contribuiría particularmente a la magnitud de este efecto de contagio es que las tasas de interés de política monetaria ya se encuentran en el límite cero.

Pese a la importancia de Europa para las perspectivas externas, existen otras fuentes internas de riesgo más apremiantes. Según la legislación hoy vigente en Estados Unidos, muchas disposiciones tributarias —entre ellas, los recortes de impuestos del gobierno de George W. Bush— comienzan a vencer en 2013, justo en el momento en que se producen profundos recortes automáticos del gasto. Un ajuste tan enorme podría socavar considerablemente la recuperación económica. Dado que su prórroga temporal se ha topado con repetidas dificultades, es posible que estas medidas terminen caducando. Además, teniendo en cuenta la prolongada temporada electoral y el impasse imperante en el Congreso estadounidense, hay escasas posibilidades de lograr una reducción significativa de la deuda a mediano plazo antes de 2013. Si el crecimiento no alcanzara los niveles esperados, la falta de una estrategia de consolidación fiscal puede hacer subir la prima estadounidense por riesgo, con efectos de contagio en otras grandes economías. Otro riesgo a la baja, dadas las actuales dificultades para resolver la carga de la deuda de los hogares y despejar el número de viviendas con hipotecas embargadas, es que la recuperación de los precios de la vivienda tarde más de lo que suponen las proyecciones de base. Por otra parte, si el mercado de trabajo continúa sorprendiendo positivamente, y de esa manera brinda un respaldo más generalizado al consumo, el crecimiento podría resistir mejor y terminar afianzándose.

En Canadá, el mercado de la vivienda es un factor de vulnerabilidad potencial, en vista de los elevados precios inmobiliarios y el creciente endeudamiento de los hogares. Los fuertes efectos de contagio desde Estados Unidos hacia Canadá significan que el país se encuentra expuesto también a los riesgos arriba mencionados.

Dados las perspectivas y los continuos problemas de Europa, la primera prioridad para las autoridades de Estados Unidos consiste en acordar un programa fiscal creíble que imprima a la deuda pública una trayectoria sostenible a mediano plazo, y comprometerse a cumplirlo. Pero basándose en las lecciones que está aprendiendo Europa, las autoridades de Estados Unidos deben esforzarse por respaldar la recuperación a corto plazo. El acuerdo reciente para prorrogar la desgravación de las nóminas y las prestaciones por desempleo representa un buen paso, pero se deben tomar medidas adicionales para alcanzar una consolidación a mediano plazo. La Oficina de Presupuesto del Congreso estima que las políticas actuales harán subir la deuda federal en manos del público a alrededor de 90% del PIB para 2020, una carga inquietantemente elevada (gráfico 2.7, panel 6). A la inversa, si se permitiera que caducaran todos los recortes impositivos y las medidas de estímulo de aplicación provisional —algo que atentaría considerablemente en contra de la recuperación y del crecimiento económico—, la deuda disminuiría para ubicarse justo por debajo de 65% del PIB.

Otra prioridad importante para la política económica es respaldar el mercado inmobiliario. Un documento reciente de la Junta de la Reserva Federal (BGFRS, 2012) y el capítulo 3 de esta edición de Perspectivas de la economía mundial ponen de relieve de cuántas maneras el crecimiento se encuentra limitado por la cantidad de viviendas con hipotecas embargadas y la prevalencia de hogares descapitalizados. Las recientes mejoras del Programa de modificación de hipotecas de hogares son alentadoras, pero es poco probable que tengan eficacia sin la participación decisiva de las entidades semipúblicas Fannie Mae y Freddie Mac. La adopción de las propuestas del gobierno nacional sobre el refinanciamiento hipotecario también sería un paso acertado, y tanto el capítulo 3 como el documento de la Junta de la Reserva Federal analizan otras posibilidades. Sin embargo, más allá del enfoque que se elija, un respaldo decidido al mercado de la vivienda generaría un estímulo significativo del consumo y del crecimiento global, y se lo recomienda firmemente.

La modificación reciente de la manera en que la Reserva Federal comunica sus decisiones y los supuestos de políticas podría afianzar el respaldo a la economía. Concretamente, ha anunciado una meta de inflación de 2% a mediano plazo, dentro de su mandato doble, y ha comenzado a publicar las proyecciones de la tasa de política monetaria con miras a influir en las tasas de interés a largo plazo y anclar mejor las expectativas inflacionarias (véase el gráfico 2.7)1. También debe estar preparada para brindar un respaldo poco convencional si la actividad amenaza con decepcionar, mientras las expectativas inflacionarias se mantengan contenidas.

Canadá se encuentra en una situación fiscal y financiera más sólida que Estados Unidos, y por lo tanto debería continuar el endurecimiento de la política fiscal, aunque hay margen para desacelerar el ritmo si se materializan los riesgos a la baja para el crecimiento.

Asia: El crecimiento se está moderando

El fuerte repliegue de la demanda externa ha empañado las perspectivas de Asia (gráfico 2.8). Pero la capacidad de resistencia de la demanda interna de China, la limitada intensidad de los efectos de contagio financieros, el margen disponible para la distensión de las políticas y la capacidad de los bancos asiáticos para llenar el vacío que crea el desapalancamiento de los bancos europeos llevan a pensar que el aterrizaje suave probablemente continúe.

Gráfico 2.8.Asia: Revisiones de los pronósticos de crecimiento del PIB de 2012

(Variación en puntos porcentuales con respecto a las proyecciones de la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

En toda Asia la actividad se desaceleró durante el último trimestre de 2011, como consecuencia de factores tanto externos como internos. Las repercusiones de los efectos de contagio originados en Europa pueden observarse en la debilidad de las exportaciones de Asia a esa región (gráfico 2.9, panel 1). En algunas economías, como India, los factores internos también contribuyeron a la desaceleración, ya que el deterioro de la confianza empresarial debilitó la inversión y el endurecimiento de la política monetaria encareció la captación de crédito. Las inundaciones históricas que golpearon a Tailandia limitaron significativamente el crecimiento del país en el último trimestre del año, restándole 2 puntos porcentuales al crecimiento anual en 2011, y generaron efectos de contagio negativos en otras economías (como Japón). Sin embargo, en algunas economías asiáticas, el vigor de la demanda interna contribuyó a compensar el efecto de lastre que produjo el enfriamiento de las exportaciones en el crecimiento. La inversión y el consumo privado mantuvieron la pujanza en China, alimentados por sólidas utilidades empresariales y el creciente ingreso de los hogares (gráfico 2.9, panel 2). Además, el repunte tras los trastornos de la cadena de oferta causados por el terremoto y tsunami de marzo de 2011 en Japón fue más fuerte de lo previsto.

Gráfico 2.9.Asia: El crecimiento se está moderando1

El enfriamiento de la exportación, sobre todo a Europa, está empañando las perspectivas de crecimiento de Asia. Pero la demanda china representa un amortiguador para los exportadores de materias primas de la región, y la demanda interna conserva la pujanza en algunas economías en desarrollo de Asia. Los trastornos que sufrieron los mercados a fines de 2011 afectaron en mayor medida a los países más estrechamente vinculados a los bancos de la zona del euro. La inflación se ha moderado en muchas economías, pero en la actualidad hay menos margen de maniobra fiscal que en 2007.

Fuentes: Banco de Pagos Internacionales; CEIC; Consensus Economics; FMI, Direction of Trade Statistics, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 ASEAN-5: Filipinas (PHL), Indonesia (IDN), Malasia (MYS), Tailandia (THA), Vietnam (VNM); CHN: China; Economías asiáticas recientemente industrializadas (ERI): Corea (KOR), provincia china de Taiwan (TWN), RAE de Hong Kong (HKG), Singapur (SGP); Economías avanzadas de Asia (Asia av.): Australia (AUS), Japón (JPN), Nueva Zelandia (NZL); IND: India.

2 TAD: tasa anual desestacionalizada.

3 En el caso de India, la variación de las expectativas se refiere a la inflación media anual de precios al por mayor correspondiente al ejercicio fiscal que concluye en marzo de 2013.

4 Otras economías en desarrollo de Asia (Otra Asia des.): Afganistán, Bangladesh, Bhután, Brunei Darussalam, Camboya, Fiji, Islas Salomón, Kiribati, Maldivas, Myanmar, Nepal, Pakistán, Papua Nueva Guinea, la República Democrática Popular Lao, Samoa, Sri Lanka, Timor-Leste y Vanuatu.

Aunque la turbulencia financiera de la zona del euro se contagió a otros mercados asiáticos a fines del año pasado, los efectos fueron limitados. Los flujos de inversión de cartera adquirieron un signo drásticamente negativo a fines de 2011, los precios de las acciones sufrieron una caída pronunciada, los diferenciales de los swaps de riesgo de incumplimiento de deudores soberanos y bancarios aumentaron, y las monedas regionales se depreciaron. Sin embargo, globalmente, los movimientos de los mercados a fines de 2011 fueron más suaves que los vaivenes observados en 2008–09. Los movimientos tuvieron un impacto económico limitado, y en parte se revirtieron a comienzos de 2012.

En las economías emergentes de Asia, la evolución adversa de los mercados estuvo correlacionada con la dependencia de los bancos de la zona del euro (gráfico 2.9, panel 4). Como se detalla en la sección especial de este capítulo sobre los efectos de contagio transfronterizo, los bancos de la zona del euro ya han comenzado a reducir el crédito transfronterizo. Los bancos asiáticos se encuentran en general en buenas condiciones financieras, y muchos bancos asiáticos grandes tienen suficiente capacidad para incrementar el crédito2. Pero los bancos de la zona del euro canalizan un porcentaje sustancial del crédito para comercio internacional de la región y a menudo se especializan en el financiamiento de proyectos complejos, función para la cual podría ser difícil encontrar sustitutos inmediatos.

Aunque el ambiente externo es problemático, las proyecciones de base apuntan a un aterrizaje suave, en vista del vigor de la demanda interna, las condiciones financieras favorables y el margen disponible para la distensión de la política monetaria. Se prevé que el crecimiento de la región se ubicará en 6% en 2012, para recuperarse luego poco a poco y llegar a 6½% en 2013 (cuadro 2.3).

  • En China, aun con el lastre que representa la demanda externa, el crecimiento superaría 8% en 2012 y 2013 porque el consumo y la inversión conservarían la pujanza.
  • En India, si bien la desaceleración prevista a 7% en 2012 es en parte una respuesta cíclica al alza de las tasas de interés y la disminución de la demanda externa, la incertidumbre que rodea a las políticas y los estrangulamientos de la oferta están haciendo sentir sus efectos, y habrá que abordarlos a corto plazo para que el crecimiento potencial no se reduzca.
  • Gracias al estímulo oportuno que está brindando el gasto en reconstrucción, se proyecta que Japón crecerá 2% en 2012. La crisis de Europa y los problemas relacionados con la oferta de energía probablemente debiliten la actividad económica y las exportaciones japonesas. El crecimiento se mantendría moderado, en 1½% en 2013, como reflejo del débil entorno mundial y de la disminución del gasto en reconstrucción.
  • En Corea, el repunte de la construcción compensaría las perspectivas poco dinámicas de la inversión y el consumo privado debido a la agudización de la incertidumbre mundial.
  • Las exportaciones de la ASEAN-53 se vieron golpeadas con especial dureza, pero la pujanza de la demanda interna contribuyó a compensar la desaceleración externa, especialmente en Indonesia. En Tailandia, para el primer semestre de 2012 se espera un repunte tras las inundaciones del año pasado, respaldado por la distensión monetaria y por el amplio programa fiscal que se puso en marcha para hacer frente a las inundaciones.
Cuadro 2.3.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de Asia(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones
20122013201220132012201320122013
Asia5,96,06,55,03,93,62,01,41,7
Economías avanzadas1,32,62,81,61,41,42,21,82,04,34,34,2
Japón‒0,72,01,7‒0,30,00,02,02,22,74,54,54,4
Australia2,03,03,53,42,73,0‒2,2‒4,6‒5,15,15,25,2
Nueva Zelandia1,42,33,24,02,12,4‒4,1‒5,4‒6,36,56,05,4
Economías asiáticas recientemente industrializadas4,03,44,23,62,92,76,55,95,73,63,53,5
Corea3,63,54,04,03,43,22,41,91,53,43,33,3
Taiwan, provincia china de4,03,64,71,41,31,88,88,08,44,44,44,3
Hong Kong, RAE de5,02,64,25,33,83,04,13,23,53,43,53,5
Singapur4,92,73,95,23,52,321,921,821,32,02,12,1
Economías en desarrollo7,87,37,96,55,04,61,81,21,4
China9,28,28,85,43,33,02,82,32,64,04,04,0
India7,26,97,38,68,27,3‒2,8‒3,2‒2,9
ASEAN-54,55,46,25,95,44,72,81,71,4
Indonesia6,56,16,65,46,26,00,2‒0,4‒0,96,66,46,3
Tailandia0,15,57,53,83,93,33,41,01,40,70,70,7
Malasia5,14,44,73,22,72,511,510,810,43,23,13,0
Filipinas3,74,24,74,83,44,12,70,91,07,07,07,0
Vietnam5,95,66,318,712,66,8‒0,5‒1,6‒1,44,54,54,5
Otras economías en desarrollo44,65,05,010,69,79,2‒0,7‒2,0‒2,0
Partida informativa
Economías emergentes de Asia57,36,87,46,14,74,32,51,92,0

Los movimientos de los precios al consumidor se indican como promedios anuales. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Las otras economías en desarrollo de Asia comprenden Bangladesh, Bhután, Brunei Darussalam, Camboya, la República de Fiji, Islas Salomón, Kiribati, Maldivas, Myanmar, Nepal, Pakistán, Papua Nueva Guinea, la República Democrática Popular Lao, la República Islámica del Afganistán, Samoa, Sri Lanka, Timor-Leste, Tonga, Tuvalu y Vanuatu.

Las economías emergentes de Asia comprenden todas las economías en desarrollo de Asia y las economías asiáticas recientemente industrializadas.

Los movimientos de los precios al consumidor se indican como promedios anuales. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Las otras economías en desarrollo de Asia comprenden Bangladesh, Bhután, Brunei Darussalam, Camboya, la República de Fiji, Islas Salomón, Kiribati, Maldivas, Myanmar, Nepal, Pakistán, Papua Nueva Guinea, la República Democrática Popular Lao, la República Islámica del Afganistán, Samoa, Sri Lanka, Timor-Leste, Tonga, Tuvalu y Vanuatu.

Las economías emergentes de Asia comprenden todas las economías en desarrollo de Asia y las economías asiáticas recientemente industrializadas.

A medida que se enfrió la actividad económica de la región y disminuyeron los flujos de capital, la presión inflacionaria se atenuó y la expansión del crédito perdió ímpetu. Se proyecta que, a nivel de la región, la inflación retrocederá de 5% el año pasado a un poco por debajo de 4% en 2012 y a 3½% en 2013.

Los riesgos a la baja para las perspectivas son significativos. En particular, el recrudecimiento de la crisis de la zona del euro —el escenario a la baja descrito en el capítulo 1 e ilustrado en el gráfico 2.2— podría reducir el producto de las economías emergentes de Asia en 1¼% en relación con la proyección de base, y el de Japón, en 1¼%. Para las economías abiertas de Asia, el comercio sería el canal de transmisión más importante. En el caso de Japón, los resultados de la simulación llevan a pensar que los efectos de contagio de la contracción de la demanda externa se ven magnificados por la limitación que representa para la política monetaria una tasa de interés nominal cero.

Un fuerte aumento de la incertidumbre y la aversión al riesgo a escala mundial también produciría efectos de contagio significativos, no solamente a través de las repercusiones en las condiciones de los mercados financieros (gráfico 2.5, panel 3), sino también al deprimir el comercio internacional de bienes duraderos. Como muestra el panel 2 del gráfico 2.5, la exposición de la región a los bancos de la zona del euro es más pequeña que la de otras regiones. Con todo, los sistemas bancarios de la región que más dependen del financiamiento mayorista del exterior (las economías asiáticas recientemente industrializadas (ERI), Australia, Nueva Zelandia) siguen siendo vulnerables al desapalancamiento del sistema financiero mundial.

Otro riesgo externo es que las tensiones de Oriente Medio produzcan otra escalada de los precios del petróleo. Entre los riesgos internos corresponde mencionar la vulnerabilidad de los balances causada por el enfriamiento de los sectores inmobiliario y de las exportaciones en China. Aisladamente, parecen manejables, pero un shock externo fuerte podría poner estos riesgos en primer plano, precipitando una disminución de la inversión y de la actividad de China con implicaciones para sus socios comerciales.

La conducción de la política económica de la región debe tener en cuenta estos riesgos. Las economías con niveles relativamente bajos de deuda pública (ASEAN-5, China, ERI) podrían reducir el ritmo de la consolidación fiscal si se materializan los riesgos a la baja. Muchas economías asiáticas también podrían hacer avanzar los planes para afianzar las redes de protección social e incrementar la inversión en infraestructura si se justifica otra ronda de estímulo fiscal; estas políticas tienen efectos positivos a largo plazo en el reequilibramiento económico y la desigualdad del ingreso que son beneficiosos incluso en las épocas de prosperidad. Sin embargo, la consolidación fiscal sigue siendo prioritaria en India y Japón, para anclar la confianza y recomponer el margen necesario para hacer frente a retos futuros.

Aunque muchas economías asiáticas han decidido acertadamente hacer una pausa en la aplicación de una política monetaria restrictiva, y otras han aplicado con cautela una política monetaria más expansiva, el margen de distensión es ahora limitado en las economías donde persisten las presiones inflacionarias subyacentes (Corea, India, Indonesia) y en las que aún se encuentran bajos los efectos de la expansión crediticia previa (China). Por el contrario, en Japón, una mayor distensión monetaria puede ayudar a afianzar las perspectivas de crecimiento, y posiblemente haya que ampliar las compras de activos en el marco de los programas en vigencia para acelerar la salida de la deflación.

Si el desapalancamiento de los bancos de la zona del euro se intensifica, las autoridades tendrán que cerciorarse de que se mantenga la oferta de crédito para aquellos que son vulnerables al racionamiento del crédito, como las empresas pequeñas y medianas. Los programas creados precisamente con esta finalidad durante la crisis de 2008–09 podrían reactivarse a medida que sea necesario. Las presiones que pesan sobre el financiamiento en dólares, que se pusieron de manifiesto durante la crisis anterior (sobre todo en Corea, Malasia y la provincia china de Taiwan), siguen siendo un factor de vulnerabilidad. Si la liquidez mundial se agota como consecuencia de una intensificación de la crisis de la zona del euro, las autoridades deberían estar preparadas para apuntalar la liquidez en la región.

La fragilidad de las perspectivas externas pone de relieve la necesidad de que la región reequilibre el crecimiento afianzando las fuentes internas de demanda en los años venideros. En China, la continuación de la apreciación reciente de la moneda y el avance de la implementación de las políticas que integran el duodécimo plan quinquenal lograrían que continuara la reciente disminución del superávit externo (véase el recuadro 1.3). En las demás economías emergentes de Asia, incluidas muchas economías de la ASEAN e India, el fortalecimiento de la demanda interna exigirá mejores condiciones para la inversión privada, entre ellas, la solución de los estrangulamientos de la infraestructura y el afianzamiento de la gobernabilidad y la prestación de servicios públicos.

América Latina y el Caribe: Una ruta de avance hacia un crecimiento continuo

Los vaivenes de la aversión al riesgo en los mercados mundiales en los últimos seis meses han tenido importantes efectos en la región. Al comienzo, un aumento de la aversión al riesgo disipó un poco la presión en varias economías de la región que estaban en peligro de sobrecalentarse. Pero tras esta pausa, los flujos de capitales están retornando y los tipos de cambio una vez más están bajo presión. Sin embargo, las políticas más restrictivas aplicadas previamente están empezando a rendir fruto. Esta combinación de avances en materia de política y de la capacidad de resistencia demostrada recientemente frente a los altibajos de la actitud mundial arroja perspectivas prometedoras (gráfico 2.10). No obstante, la inflación se mantiene por encima del punto medio fijado como meta en muchas economías y el crecimiento del crédito aún es elevado. Al mismo tiempo, las tendencias a la baja provenientes de Europa siguen siendo una posibilidad. Si bien los riesgos están en general equilibrados, estas tensiones complican la tarea que tienen ante sí las autoridades encargadas de formular políticas.

Gráfico 2.10.América Latina y el Caribe: Revisiones de los pronósticos de crecimiento del PIB de 2012

(Variación en puntos porcentuales con respecto a las proyecciones de la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

La región de América Latina y el Caribe creció vigorosamente en 2011. Esta evolución estuvo muy influenciada por factores externos. El alto nivel de los precios de las materias primas apoyó la actividad en muchos de los países de la región que las exportan, a pesar de una desaceleración general del crecimiento mundial y los flujos de capitales, que ayudó a contener las presiones de sobrecalentamiento. Internamente, el endurecimiento de las políticas fiscales, monetarias y prudenciales también ayudó a moderar el ritmo de expansión (gráfico 2.11). En América Central y el Caribe, si bien la actividad económica sigue siendo moderada, las sólidas vinculaciones reales con Estados Unidos ofrecen ciertas perspectivas al alza a medida que ese país se recupera.

Gráfico 2.11.América Latina: Posibles tendencias a la baja1

Los vaivenes de la aversión al riesgo en los últimos seis meses provocaron, al comienzo, una moderación de los flujos de capitales y los tipos de cambio; pero, más recientemente, provocaron una reactivación de esos flujos y de la presión sobre los tipos de cambio. El endurecimiento de las políticas empezó a rendir frutos, reflejados en una estabilización del crecimiento del crédito real, aunque en niveles altos. No obstante, la inflación se mantiene por encima del punto medio fijado como meta en muchos países. Las autoridades tienen que mantenerse alerta ante las posibles tendencias a la baja provenientes de Europa y las tendencias al alza de los flujos de capitales.

Fuentes: Haver Analytics; FMI, International Financial Statistics, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 BRA: Brasil; CHL: Chile; COL: Colombia; MÉX: México; PER: Perú; URY: Uruguay.

2 Las variables nominales correspondientes a Argentina se deflactan utilizando estimaciones del personal técnico del FMI sobre el promedio de la inflación provincial.

3. AL6: Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay.

Los efectos de contagio que llegan a la región a través de los canales comerciales, financieros y bancarios se sintieron en los meses recientes, pero con una incidencia limitada en la actividad. Como se da a entender anteriormente, los efectos de contagio por vía del comercio guardan relación sobre todo con las materias primas y, por lo tanto, están vinculados al crecimiento de Asia. Los efectos de contagio por vías financieras están más estrechamente ligados a la evolución en Europa: un aumento de la aversión al riesgo debido a inquietudes derivadas de los acontecimientos en Europa redujo temporalmente los flujos de capitales a la región. Dichos flujos, sin embargo, no cambiaron de sentido, lo cual ha supuesto un efecto neto positivo para la región. De todos modos, en el pasado la región ha experimentado dificultades a la hora de absorber “capital caliente” (especulativo), y esta circunstancia sigue siendo una fuente constante de vulnerabilidad. Los efectos de contagio provenientes de Europa, no obstante, se trasmiten de manera más directa a través de la exposición de la región a las operaciones de bancos europeos. Estos bancos, y en particular los españoles, tienen una presencia relativamente importante en la región (véase el gráfico 2.5, panel 2). La venta por parte de Santander de acciones de sus filiales locales a finales de 2011 provocó una caída temporal de los índices de acciones de los bancos regionales, lo cual es un indicio de que las deficiencias en las casas matrices de los bancos europeos podrían ocasionar problemas en los mercados financieros regionales y en la oferta de crédito. No obstante, las operaciones regionales de estos bancos las realizan predominantemente las filiales y están financiadas con depósitos locales, por lo que es probable que los efectos de contagio por vía financiera en el futuro sean reducidos.

Se proyecta que el crecimiento en la región de América Latina y el Caribe se moderará a 3¾% en 2012, para después repuntar a aproximadamente 4% en 2013 (cuadro 2.4). En los países exportadores de materias primas, el fuerte crecimiento de la demanda interna se moderó a medida que empezaron a surtir efecto las políticas macroeconómicas más restrictivas y que se debilitaron las condiciones externas. Esto se nota más en Brasil, donde el crecimiento en 2011 se situó en 2¾% y donde ya se ha aplicado una política monetaria más expansiva. La combinación de estas fuerzas significa que los riesgos de sobrecalentamiento han cedido (véase el gráfico 1.18). Sin embargo, el elevado crecimiento del crédito y de las importaciones hace pensar que dichos riesgos no están completamente bajo control y que podrían reaparecer si los flujos de capitales retornan a los niveles previos. En México el crecimiento fue vigoroso en 2011 y, al igual que en Estados Unidos, presentó una inesperada variación al alza. Según los pronósticos, el crecimiento será de entre 3½% y 3¾% en 2012 y 2013, cifras que representan una leve desaceleración pero que aún están por encima del potencial. Para América Central se prevé un crecimiento de aproximadamente 4%; y para el Caribe, de alrededor de 3½%. Los altos niveles de deuda pública y los débiles flujos de turismo y remesas siguen empañando las perspectivas del Caribe. Las perspectivas de América Central, al igual que las de México, están estrechamente vinculadas a la evolución de Estados Unidos.

Cuadro 2.4.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de América(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones
20122013201220132012201320122013
América del Norte2,02,22,53,12,32,0‒3,0‒3,1‒2,9
Estados Unidos1,72,12,43,12,11,9‒3,1‒3,3‒3,19,08,27,9
Canadá2,52,12,22,92,22,0‒2,8‒2,7‒2,77,57,47,3
México4,03,63,73,43,93,0‒0,8‒0,8‒0,95,24,84,6
América del Sur44,83,84,37,87,47,0‒1,0‒1,9‒2,0
Brasil2,73,04,16,65,25,0‒2,1‒3,2‒3,26,06,06,5
Argentina58,94,24,09,89,99,9‒0,5‒0,7‒1,17,26,76,3
Colombia5,94,74,43,43,53,1‒2,8‒2,7‒2,410,811,010,5
Venezuela4,24,73,226,131,628,88,67,45,68,18,08,1
Perú6,95,56,03,43,32,6‒1,3‒2,0‒1,97,57,57,5
Chile5,94,34,53,33,83,0‒1,3‒2,4‒2,47,16,66,9
Ecuador7,84,53,94,55,74,8‒0,30,50,66,05,86,2
Uruguay5,73,54,08,17,46,6‒2,2‒3,6‒3,26,16,06,0
Bolivia5,15,05,09,94,94,52,21,61,1
Paraguay3,8‒1,58,56,65,05,0‒1,2‒3,5‒1,45,65,85,5
América Central64,74,04,05,65,35,2‒6,9‒6,9‒6,7
El Caribe72,83,53,67,25,55,2‒3,5‒3,6‒3,7
Partidas informativas
América Latina y el Caribe84,53,74,16,66,45,9‒1,2‒1,8‒2,0
Unión Monetaria del Caribe Oriental9‒0,21,52,23,43,52,4‒19,9‒21,4‒20,5

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

También incluye Guyana y Suriname.

Las cifras se basan en los datos oficiales del PBI de Argentina y del índice de precios al consumidor en el Gran Buenos Aires (IPC-GBA). El FMI ha pedido a Argentina que adopte medidas correctivas para mejorar la calidad de los datos oficiales del PBI y del IPC-GBA. El personal técnico del FMI también está utilizando otros indicadores del crecimiento del PBI y de la inflación a los efectos de la supervisión macroeconómica, entre los cuales se incluyen estimaciones de analistas privados, que han mostrado desde 2008 un crecimiento del PBI real significativamente más bajo que el que indican los datos oficiales; y datos elaborados por oficinas estadísticas provinciales y analistas privados que han mostrado desde 2007 una tasa de inflación considerablemente más alta que la que indican los datos oficiales.

América Central comprende Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

El Caribe comprende Antigua y Barbuda, Las Bahamas, Barbados, Dominica, Granada, Haití, Jamaica, la República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tabago.

América Latina y el Caribe incluye México y las economías del Caribe, América Central y América del Sur.

La Unión Monetaria del Caribe Oriental comprende Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, y San Vicente y las Granadinas, así como Anguila y Montserrat, que no son miembros del FMI.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

También incluye Guyana y Suriname.

Las cifras se basan en los datos oficiales del PBI de Argentina y del índice de precios al consumidor en el Gran Buenos Aires (IPC-GBA). El FMI ha pedido a Argentina que adopte medidas correctivas para mejorar la calidad de los datos oficiales del PBI y del IPC-GBA. El personal técnico del FMI también está utilizando otros indicadores del crecimiento del PBI y de la inflación a los efectos de la supervisión macroeconómica, entre los cuales se incluyen estimaciones de analistas privados, que han mostrado desde 2008 un crecimiento del PBI real significativamente más bajo que el que indican los datos oficiales; y datos elaborados por oficinas estadísticas provinciales y analistas privados que han mostrado desde 2007 una tasa de inflación considerablemente más alta que la que indican los datos oficiales.

América Central comprende Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

El Caribe comprende Antigua y Barbuda, Las Bahamas, Barbados, Dominica, Granada, Haití, Jamaica, la República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tabago.

América Latina y el Caribe incluye México y las economías del Caribe, América Central y América del Sur.

La Unión Monetaria del Caribe Oriental comprende Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, y San Vicente y las Granadinas, así como Anguila y Montserrat, que no son miembros del FMI.

Los efectos de contagio, reales y financieros, que llegan a la región debido a la reanudación de la crisis en Europa probablemente serán limitados. Se estima que el recrudecimiento de la crisis en Europa, uno de los escenarios a la baja descritos en el capítulo 1 e ilustrados en el gráfico 2.2, podría reducir el producto regional en aproximadamente ¾% en relación con el escenario base. Esta reducción se situaría en el extremo inferior de los efectos estimados, en vista del comercio relativamente escaso con Europa (que representa tan solo alrededor del 10% de las exportaciones de bienes de la región) y del carácter limitado de los efectos de contagio financieros (véase el gráfico 2.5). Como ya se señaló, pese a la presencia relativamente importante de los bancos europeos en la región, se prevé que los efectos de contagio que se transmiten a través de las operaciones de los bancos europeos serán moderados. En cambio, la región, y en especial el Cono Sur, depende mucho de los precios de las materias primas, y en tal sentido podría verse afectada si la crisis europea da lugar a una desaceleración más general, particularmente si afecta a China y a las economías emergentes de Asia. Esta vulnerabilidad externa se ve contrarrestada por el peso de la economía brasileña, que está impulsada predominantemente por factores internos.

En este contexto, las políticas han de vigilar la posibilidad de sobrecalentamiento interno y han de apoyarse sobre una base sólida de medidas prudenciales formuladas durante los períodos más recientes de afluencia de capitales. Pese a haber remitido brevemente, las presiones externas están retornando; y sería prematuro relajar las condiciones de las políticas mientras la inflación aún se sitúa por encima del punto medio de las bandas fijadas como meta y mientras los riesgos tienden al alza. Estas preocupaciones son particularmente graves en Venezuela, donde las políticas no se han endurecido de forma perceptible y la inflación permanece en niveles elevados. De igual modo, en Argentina el fuerte crecimiento del crédito y el alto nivel de inflación son motivo de preocupación, a pesar de que el país no se ve afectado de la misma manera por los flujos de crédito internacionales. Los vaivenes recientes de los flujos de capitales constituyen un sólido argumento a favor de que los gobiernos de la región sigan reforzando sus marcos prudenciales para garantizar que están en condiciones de hacer frente a futuros auges o caídas de estos flujos. En México, dadas las expectativas de inflación firmemente ancladas y la continua debilidad en Estados Unidos, la política monetaria puede mantener una orientación acomodaticia siempre que la presión y las expectativas inflacionarias se mantengan bajo control.

La consolidación fiscal debería proseguir (en especial cuando sea necesaria para mantener la sostenibilidad de la deuda), pero también se debería proteger el gasto social y en infraestructura. La política fiscal en los países exportadores de materias primas debería centrarse en ahorrar los mayores ingresos extraordinarios mientras los precios de las materias primas sigan siendo sólidos, a fin de crear un margen de maniobra para la toma de medidas de apoyo en el caso de que los riesgos a la baja que pesan sobre las perspectivas empiecen a materializarse (véase el capítulo 4). En América Central, las políticas deberán orientarse a reconstituir los márgenes de política económica utilizados durante la crisis y a adoptar reformas estructurales para impulsar el crecimiento a mediano plazo. En la región del Caribe, deberán redoblarse los esfuerzos para reducir el sobreendeudamiento, abordando al mismo tiempo la baja competitividad.

Comunidad de Estados Independientes: Los precios de las materias primas son el principal canal de contagio

El debilitamiento de las exportaciones a Europa y el endurecimiento de las políticas en algunas economías moderarán el crecimiento en la CEI este año (gráfico 2.12), aunque se prevé que los precios de las materias primas permanecerán en niveles altos. Si la crisis en la zona del euro se intensifica, la caída de la demanda mundial, sumada al consiguiente descenso de precios de las materias primas, limitará significativamente el crecimiento de la región.

Gráfico 2.12.Comunidad de Estados Independientes: Revisiones de los pronósticos de crecimiento del PIB de 2012

(Variación en puntos porcentuales con respecto a las proyecciones de la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Incluye Georgia y Mongolia.

El crecimiento en la CEI siguió siendo dinámico en el segundo semestre de 2011, gracias a la continua solidez de los precios del petróleo y las materias primas, a un repunte de la producción agrícola en varias economías (Armenia, Belarús, Kazajstán, Rusia) tras la sequía de 2010 y a una fuerte demanda interna (gráfico 2.13).

Gráfico 2.13.Comunidad de Estados Independientes (CEI): Impulsada por los precios de las materias primas, frenada por vientos en contra provenientes de la zona del euro1

El debilitamiento de la demanda externa, sobre todo de Europa, ha frenado el crecimiento en la CEI. La región se ha beneficiado de los precios persistentemente altos de las materias primas, pero un agravamiento de la crisis en la zona del euro provocaría un fuerte shock de los términos de intercambio para la región. La inflación ha cedido, pero el margen de maniobra fiscal todavía no ha retornado a los niveles previos a la crisis.

Fuentes: Haver Analytics; FMI, Direction of Trade Statistics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Exportadores netos de energía: Azerbaiyán, Kazajstán, Rusia, Turkmenistán y Uzbekistán. Importadores netos de energía: Armenia, Belarús, Georgia, Moldova, Mongolia, la República Kirguisa, Tayikistán y Ucrania.

2 Se excluyen Azerbaiyán, Georgia, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán debido a limitaciones de los datos.

3 Debido a las limitaciones en los datos, Turkmenistán y Uzbekistán no se incluyen en el grupo de exportadores netos de energía, excluido Rusia; Mongolia, la República Kirguisa y Tayikistán no se incluyen en el grupo de importadores netos de energía, excluido Belarús.

No obstante, la región se vio afectada por los efectos de contagio provenientes de la zona del euro. La intensificación de las turbulencias financieras a finales de 2011 y la consiguiente búsqueda de alternativas más seguras contribuyeron a una importante salida de capitales de Rusia, un aumento de los diferenciales de los swaps de riesgo de incumplimiento del deudor (particularmente en el caso de Ucrania) y la depreciación de varias monedas regionales, entre ellas el rublo ruso. El inicio de la recesión en la zona del euro se ve reflejado en el debilitamiento de las exportaciones y en una desaceleración de la producción industrial en las economías más grandes de la región.

Ante el marcado empeoramiento de las perspectivas externas, se prevé que el crecimiento en la CEI se desacelerará de 5% en 2011 a 4¼% en 2012 (cuadro 2.5), y que la desaceleración ocurrirá aun si los precios del petróleo permanecen en niveles relativamente altos.

  • El crecimiento en Rusia se verá beneficiado por el alto nivel de los precios del petróleo. Las proyecciones actuales de un crecimiento de 4% para este año se sitúan tan solo un poco por debajo de los pronósticos de la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial. La proyección de crecimiento para 2013 también ha sido rebajada a apenas por debajo de 4% porque se prevé que los precios del petróleo bajarán un poco.
  • En las demás economías exportadoras de energía también se proyecta una leve moderación del crecimiento, a 5¾% en 2012 y 5½% en 2013. Pese al empeoramiento de las condiciones externas, el crecimiento en estas economías estará respaldado por los términos de intercambio favorables, así como por inversiones en petróleo y minería (Kazajstán) e infraestructura (Kazajstán, Uzbekistán). Tras una drástica caída de la producción petrolera en 2011, se prevé que la producción de hidrocarburos de Azerbaiyán permanecerá estable en términos generales este año, y que el continuo crecimiento vigoroso del sector no petrolero ayudará a la economía a expandirse 3% en 2012.
  • En las economías importadoras de energía de la CEI, factores externos e internos están contribuyendo a la desaceleración del crecimiento este año. La decreciente demanda de exportaciones y el endurecimiento de las condiciones monetarias y financieras contribuirán a una desaceleración del crecimiento en Ucrania de 5¼% el año pasado a 3% este año. Se prevé asimismo que el crecimiento en Belarús se reducirá de 5¼% en 2011 a 3% este año, como consecuencia de la crisis cambiaria y el endurecimiento de las políticas monetarias y fiscales que fue necesario para lograr que la inflación descendiera de los niveles de tres dígitos.
Cuadro 2.5.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en la Comunidad de Estados Independientes(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones
20122013201220132012201320122013
Comunidad de Estados Independientes (CEI)44,94,24,110,17,17,74,64,01,7
Exportadores netos de energía4,74,34,28,55,16,66,25,42,6
Rusia4,34,03,98,44,86,45,54,81,96,56,06,0
Kazajstán7,55,96,08,35,57,07,66,65,65,45,45,3
Uzbekistán8,37,06,512,812,710,95,82,83,00,20,20,2
Azerbaiyán0,13,11,97,95,66,126,321,816,46,06,06,0
Turkmenistán14,77,06,75,86,27,01,82,11,3
Importadores netos de energía5,73,73,918,217,413,3‒8,0‒7,1‒5,8
Ucrania5,23,03,58,04,56,7‒5,6‒5,9‒5,28,28,27,9
Belarús5,33,03,353,266,035,8‒10,4‒6,2‒6,50,60,60,6
Georgia7,06,05,58,51,75,5‒12,7‒10,3‒9,314,914,113,5
Armenia4,43,84,07,74,04,2‒12,3‒11,0‒9,519,019,018,5
Tayikistán7,46,06,012,47,98,4‒2,3‒3,6‒5,0
Mongolia17,317,211,89,513,612,5‒30,4‒24,4‒1,83,03,03,0
República Kirguisa5,75,05,516,64,18,1‒3,1‒4,8‒4,27,97,77,6
Moldova6,43,54,57,65,55,0‒10,6‒9,7‒9,96,76,66,4
Partidas informativas
Países de bajo ingreso de la CEI57,36,15,911,78,78,7‒1,7‒2,6‒2,2
Exportadores netos de energía, excluido
Rusia6,85,75,48,97,17,710,68,87,1

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales del desempleo pueden variar.

Georgia y Mongolia, que no pertenecen a la Comunidad de Estados Independientes, se incluyen en este grupo por razones geográficas y por similitud de estructura económica.

Las economías de bajo ingreso de la CEI comprenden Armenia, Georgia, Moldova, la República Kirguisa, Tayikistán y Uzbekistán.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales del desempleo pueden variar.

Georgia y Mongolia, que no pertenecen a la Comunidad de Estados Independientes, se incluyen en este grupo por razones geográficas y por similitud de estructura económica.

Las economías de bajo ingreso de la CEI comprenden Armenia, Georgia, Moldova, la República Kirguisa, Tayikistán y Uzbekistán.

El nivel general de inflación, que a mediados de 2011 subió debido al alto nivel de precios de los alimentos y los combustibles (así como a las presiones excesivas de la demanda en varias economías), empezó a moderarse en muchas economías de la CEI en el segundo semestre del año pasado y a comienzos de este año. Los factores que contribuyeron a este hecho fueron las buenas cosechas que redujeron la inflación de precios de los alimentos, una moderación de la actividad económica y la aplicación de políticas monetarias restrictivas en varias economías. Se proyecta, por lo tanto, que este año la inflación se moderará en casi todas las economías de la región, con la notable excepción de la inflación por depreciación monetaria en el caso de Belarús.

El riesgo más importante que se cierne sobre la región es el posible agravamiento de la crisis en la zona del euro. Los efectos de contagio directos se transmitirán a través de las vinculaciones comerciales: la zona del euro absorbe alrededor de un tercio de las exportaciones de la región, la mayor proporción de cualquier región que no pertenezca a Europa (gráfico 2.5, panel 1). Incluso las economías de la CEI con una exposición menos directa a la zona del euro se verán afectadas por intermedio de Rusia, que es el mayor socio comercial (y una fuente de remesas e inversión extranjera directa) de muchas economías de la región. Un canal indirecto, pero potencialmente más importante, es el efecto que una crisis de la zona del euro y una desaceleración mundial tendrían en los precios de las materias primas.

En el escenario de crisis de la zona del euro descrito en el capítulo 1, los precios del petróleo y de las materias primas serían 17% y 10% más bajos, respectivamente, que en el escenario base, lo cual implicaría un fuerte shock de los términos de intercambio para la región (gráfico 2.13, panel 4). Y como se observó a finales del año pasado, el incremento de las salidas de capitales generaría presión sobre las monedas de la región y exacerbaría las presiones de financiamiento en las economías que necesitan muchos recursos del exterior, como Ucrania. Si bien las vinculaciones financieras de la región con los bancos de la zona del euro son relativamente limitadas (véase gráfico 2.5, panel 2), el surgimiento de problemas en un banco de la zona del euro de importancia sistémica podría dar lugar a un retiro abrupto del financiamiento e incrementaría la probabilidad de problemas en el sector bancario ruso4. Para los países exportadores de energía de la CEI, un riesgo al alza radica en un nuevo aumento de los precios del petróleo como resultado del recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio.

Para reforzar a la región frente a estos riesgos es necesario recomponer los márgenes de maniobra de las políticas en la mayoría de las economías de la CEI, particularmente mediante una consolidación fiscal. Los saldos fiscales están muy por debajo de su nivel previo a la crisis de 2008–09. En Rusia, el déficit no petrolero ha aumentado en más del triple desde la crisis, y se han retirado recursos del fondo de reserva petrolera; en Ucrania, las finanzas públicas siguen siendo vulnerables a las presiones derivadas del aumento del gasto en salarios, pensiones y capital; y en Belarús, una política salarial austera en el sector presupuestario será crucial para reducir las expectativas inflacionarias.

La moderación de la inflación en la región ofrece a las autoridades un cierto margen de maniobra monetaria. No obstante, la política monetaria debe seguir enfocada en reducir la inflación a un nivel inferior al del escenario base, ya que las tasas inflación siguen siendo altas en varias economías (Belarús, Rusia, Uzbekistán). De materializarse los riesgos a la baja, las autoridades monetarias y fiscales deben estar preparadas para ajustar sus políticas. La flexibilización del tipo de cambio, que fue un paso positivo en Rusia el año pasado pero que aún no se ha concretado en otras economías de la región, también ayudaría a estas economías a hacer frente a los shocks adversos.

Oriente Medio y Norte de África: Crecimiento estancado, perspectivas inciertas

Además de los considerables desafíos internos en varias economías de la región y riesgos geopolíticos relacionados con la República Islámica del Irán, la región está expuesta a importantes efectos de contagio procedentes de Europa. Los desafíos internos, reflejados en el actual malestar social, han dado lugar a un aumento de las transferencias sociales. Las prioridades básicas de las políticas han de ser preservar o restablecer la estabilidad macroeconómica frente al malestar reinante mientras se avanza hacia un modelo de crecimiento inclusivo que no dependa tanto de las transferencias del gobierno. Los desafíos externos tienen dos causas principales: los precios del petróleo y las vinculaciones de comercio con Europa. En el caso de los países exportadores de petróleo, un recrudecimiento de la crisis en Europa podría deprimir los precios del petróleo y socavar los recientes aumentos del gasto público en programas de apoyo social. En el Norte de África, las vinculaciones con Europa en materia de comercio, remesas y turismo son históricamente importantes y en la actualidad están deprimidas.

El crecimiento en la región de OMNA se situó por debajo de la tendencia en 2011, debido sobre todo a factores propios de cada país5. En los países exportadores de petróleo, el alto nivel de los precios del crudo contribuyó a un crecimiento de 4% en 2011, que se vio frenado por una evolución menos favorable de la República Islámica del Irán a causa de una mala cosecha y el efecto que tuvo la reforma de los subsidios. Entre los importadores de petróleo, el crecimiento fue de 2%, aun después de excluir los datos correspondientes a la República Árabe Siria. Este tenue crecimiento es consecuencia directa de la incidencia de la tensión social. Aparte de su impacto en los precios del petróleo, los factores mundiales y los sucesos en Europa han tenido hasta ahora un efecto relativamente limitado en la región; por lo tanto, las revisiones se deben principalmente a acontecimientos de orden regional (gráfico 2.14).

Gráfico 2.14.Oriente Medio y Norte de África: Revisiones de los pronósticos de crecimiento del PIB de 2012

(Variación en puntos porcentuales con respecto a las proyecciones de la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

La tensión social ha dado origen a considerables efectos de contagio regionales, particularmente en el turismo y en los flujos de capitales, que han disminuido en toda la región (gráfico 2.15). Dados la magnitud de los shocks particulares de cada economía y sus fuertes efectos de contagio a escala regional, resulta difícil aislar un efecto que provenga específicamente de Europa, salvo el debilitamiento de las remesas. Aun así, los potenciales efectos de contagio por un recrudecimiento de la crisis en Europa, modelizados en el primer escenario a la baja del capítulo 1 e ilustrados en el gráfico 2.2, podrían reducir el producto regional aproximadamente 3¼% con respecto al escenario base, lo cual constituiría el mayor efecto de contagio de cualquier región fuera de Europa. La reducción obedecería en su mayor parte al debilitamiento de los precios del petróleo. El resto se debería a los fuertes efectos de contagio derivados de la contracción de la demanda de los socios comerciales de la región, principalmente a través de las repercusiones en los flujos de financiamiento externo, el comercio, el turismo y las remesas. Estas vinculaciones se observan más claramente en las tendencias de comercio de la región (véase gráfico 2.5, panel 1). Las exportaciones de bienes a Europa representan aproximadamente 20% de las exportaciones, o 7% del PIB; es decir, una proporción más alta que la de Asia, Canadá, América Latina, la región de África subsahariana o Estados Unidos. El gráfico 2.5 también muestra que, si bien las actuales vinculaciones financieras parecen ser tenues en la actualidad, los efectos de contagio a la región de OMNA fueron de los más intensos registrados en el año inmediatamente posterior al colapso de Lehman Brothers en 2008.

Gráfico 2.15.Oriente Medio y Norte de África: Un mar de problemas1

El incierto entorno político en muchas economías de la región está empañando las perspectivas de crecimiento. Las consecuencias de la tensión social y de la debilidad en Europa se ven reflejadas en la atonía de las cifras de turismo y remesas y en las salidas de capital. Un aumento del gasto en transferencias sociales significa que los presupuestos públicos de los países exportadores de petróleo dependen cada vez más de que los precios del crudo se mantengan en niveles altos.

Fuentes: Haver Analytics; autoridades nacionales, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Exportadores de petróleo: Arabia Saudita (SAU), Argelia (ALG), Bahrein (BHR), los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Iraq (IRQ), Kuwait (KWT), Libia, Omán (OMN), Qatar (QAT), Sudán, la República del Yemen y la República Islámica del Irán (IRN). Importadores de petróleo: Djibouti, Egipto, Jordania, Líbano, Marruecos, Mauritania, la República Árabe Siria y Túnez. Los datos excluyen la República árabe Siria desde 2011 en adelante y Sudán del Sur desde el 9 de julio de 2011.

2 OMNA: Oriente Medio y Norte de África.

3 Los datos excluyen Libia.

Estas fuertes repercusiones provenientes de Europa determinan los riesgos que pesan sobre las perspectivas, pero el escenario base depende predominantemente de factores regionales. Según el pronóstico de base, el crecimiento será de 4¼% en 2012 y 3¾% en 2013 (cuadro 2.6). Entre los países importadores de petróleo, la carestía del crudo, el turismo anémico debido a la tensión social en la región, y los menores flujos de comercio y remesas son producto de los problemas persistentes en Europa y constituyen limitaciones importantes. Entre los exportadores de petróleo, se proyecta que los acontecimientos negativos en la República Islámica del Irán se verán compensados por aumentos de la producción de petróleo en Arabia Saudita e Iraq y un repunte en Libia. En vista de las perspectivas de crecimiento relativamente moderadas y el retroceso de los precios de las materias primas no petroleras, se proyecta que la inflación en la región bajará ligeramente a lo largo del horizonte del pronóstico de 9½% en 2011 a 8¾% 2013.

Cuadro 2.6.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de Oriente Medio y Norte de África(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones
20122013201220132012201320122013
Oriente Medio y Norte de África3,54,23,79,69,58,713,214,512,7
Exportadores de petróleo44,04,83,710,310,38,816,918,216,0
Irán, República Islámica del2,00,41,321,321,818,210,76,65,115,116,718,1
Arabia Saudita6,86,04,15,04,84,424,427,922,7
Argelia2,53,13,44,55,54,510,310,07,910,09,79,3
Emiratos Árabes Unidos4,92,32,80,91,51,79,210,310,4
Qatar18,86,04,62,04,04,028,431,529,0
Kuwait8,26,61,84,73,54,041,846,241,92,12,12,1
Iraq9,911,113,56,07,06,07,99,110,8
Sudán5‒3,9‒7,3‒1,518,123,226,02,1‒4,6‒4,012,010,89,6
Importadores de petróleo62,02,23,67,56,98,4−5,3−5,3−4,9
Egipto1,81,53,311,19,512,1‒2,0‒2,6‒2,110,411,511,3
Marruecos4,33,74,30,92,02,5‒7,4‒5,9‒6,09,08,98,8
Túnez‒0,82,23,53,55,04,0‒7,4‒7,1‒7,118,917,016,0
Líbano1,53,04,05,04,03,3‒14,4‒14,2‒13,4
Jordania2,52,83,04,44,95,6‒9,5‒8,3‒6,812,912,912,9
Partidas informativas
Israel4,72,73,83,42,02,00,1‒0,90,05,66,05,8
Magreb7‒1,711,05,93,94,03,02,75,36,2
Mashreq81,81,83,410,08,610,8‒4,3‒4,7‒4,1

La variación de precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye también Bahrein, Libia, Omán y la República de Yemen.

Los datos correspondientes a 2011 excluyen Sudán del Sur a partir del 9 de julio. Los datos de 2012 en adelante se refieren al Estado actual de Sudán.

Incluye también Djibouti y Mauritania. Excluye la República Árabe Siria desde 2011 en adelante.

El Magreb comprende Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez.

El Mashreq comprende Egipto, Jordania, Líbano y la República Árabe Siria. Excluye la República Árabe Siria desde 2011 en adelante.

La variación de precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye también Bahrein, Libia, Omán y la República de Yemen.

Los datos correspondientes a 2011 excluyen Sudán del Sur a partir del 9 de julio. Los datos de 2012 en adelante se refieren al Estado actual de Sudán.

Incluye también Djibouti y Mauritania. Excluye la República Árabe Siria desde 2011 en adelante.

El Magreb comprende Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez.

El Mashreq comprende Egipto, Jordania, Líbano y la República Árabe Siria. Excluye la República Árabe Siria desde 2011 en adelante.

Como se señaló, los riesgos externos giran en torno a la evolución de Europa. Los riesgos internos están dominados por los acontecimientos políticos. La inestabilidad interna causó una baja significativa del turismo en la región que aún no ha alcanzado los niveles previos (gráfico 2.15, panel 2). Una recesión más intensa en Europa podría sacudir aún más el ya poco firme sector del turismo, con repercusiones que se extenderían al resto de la economía. En el caso de los exportadores de petróleo, los riesgos giran en torno al precio del petróleo, que, en un escenario a la baja, está vinculado principalmente a la posibilidad de un recrudecimiento de la crisis en Europa que provocaría una desaceleración del crecimiento en el resto del mundo. El gasto público ha aumentado a tal grado que una caída moderada del precio del petróleo puede dar lugar a déficits presupuestarios. En cambio, si bien ya están en niveles elevados debido a la incertidumbre política regional, los precios del petróleo podrían subir aún más debido a una agudización de las preocupaciones por un shock de la oferta de crudo debido a la situación en Irán, malestar en la región o una interrupción efectiva del suministro de petróleo. Los efectos podrían ser drásticos, habida cuenta de los niveles limitados de existencias y de capacidad excedentaria, así como de las condiciones del mercado físico que se prevé seguirán siendo restrictivas a lo largo de 2012.

En vista de estos riesgos y perspectivas, la región se enfrenta a graves desafíos de política económica. El desafío primario consiste en asegurar la estabilidad económica y social, pero también está la necesidad a corto plazo de encauzar las finanzas públicas en una trayectoria sostenible. En el caso de los países exportadores de petróleo, es necesario que los gobiernos aprovechen la oportunidad que presentan los elevados precios del petróleo para avanzar hacia la creación de economías más sostenibles y diversificadas. Además, el malestar social pone de manifiesto la necesidad de adoptar un plan de crecimiento inclusivo a mediano plazo para establecer instituciones sólidas que estimulen la actividad del sector privado, brindar mayor acceso a oportunidades económicas y luchar contra el desempleo que se mantiene elevado desde hace mucho tiempo, en particular entre los jóvenes.

Un objetivo clave en el ámbito fiscal a mediano plazo es la reorientación de las políticas fiscales hacia la reducción de la pobreza y la promoción de la inversión productiva. Sin embargo, el aumento del gasto en subsidios a los combustibles y alimentos (con la importante excepción de la República Islámica del Irán), junto con las presiones para aumentar los salarios y pensiones de los funcionarios, están generando tensiones sobre las finanzas públicas (en particular, en las economías importadoras de petróleo), que no serán sostenibles a mediano plazo. Una mayor focalización de los subsidios, y en particular la reforma de los subsidios a los combustibles, ayudará a aliviar estas tensiones6.

África subsahariana: La capacidad de resistencia no debe dar lugar a la autocomplacencia

África subsahariana registró otro año de crecimiento pujante y fue una de las regiones que se vio menos afectadas por la reciente turbulencia financiera y el deterioro de las perspectivas mundiales (gráfico 2.16). El restablecimiento de los márgenes de maniobra de las políticas sigue siendo una prioridad en la mayoría de las economías, pero es posible que el lento crecimiento en Sudáfrica exija cierto respaldo mediante políticas. En África oriental, la prioridad de las políticas es contener el repunte de la inflación.

Gráfico 2.16.África subsahariana: Revisiones de los pronósticos de crecimiento del PIB de 2012

(Variación en puntos porcentuales con respecto a las proyecciones de la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

La región de África subsahariana una vez más arrojó resultados sólidos en 2011, con una expansión de alrededor de 5%. Este resultado se obtuvo pese a la desaceleración en Sudáfrica (provocada en parte por la recesión en la zona del euro) y los shocks adversos de la oferta relacionados con la sequía en África oriental y occidental y el conflicto civil en Côte d’Ivoire.

La capacidad de resistencia de la región obedece a varios factores, entre ellos un relativo aislamiento de los efectos de contagio financiero que emanan de la zona del euro. Las escasas vinculaciones financieras con Europa (véase el gráfico 2.5, paneles 2 y 3) ayudaron a proteger a la región de la turbulencia registrada a finales de 2011, con la notable excepción de Sudáfrica, donde sí se observó una depreciación del rand y volatilidad en los precios de las acciones. Por otro lado, la diversificación de las exportaciones hacia mercados emergentes de rápido crecimiento ha reducido la exposición comercial de la región ante Europa7. Las exportaciones a la zona del euro ahora representan solo una quinta parte de la exportaciones de la región, mientras que a comienzos de los años noventa la proporción era dos quintos (gráfico 2.5, panel 1; gráfico 2.17, panel 4). El alto nivel de los precios de las materias primas también benefició a quienes exportan esos productos en la región e incentivó la inversión en la extracción de recursos naturales. Y en muchas economías de la región las políticas siguen siendo relativamente acomodaticias.

Gráfico 2.17.África subsahariana: Una continua capacidad de resistencia1

Las proyecciones de crecimiento de África subsahariana solo han experimentado pequeñas revisiones a la baja. Las exportaciones a Europa se han desacelerado, sobre todo en el caso de las economías de ingreso mediano, pero los términos de intercambio favorables y la mayor diversificación hacia los mercados emergentes de rápido crecimiento han facilitado el apoyo a la región. Las presiones inflacionarias y el menor espacio fiscal reducen la capacidad de maniobra de las autoridades en el caso de que se materialicen los riesgos a la baja.

Fuentes: Haver Analytics; FMI, Direction of Trade Statistics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 ALC: América Latina y el Caribe; AS: África subsahariana; CEI: Comunidad de Estados Independientes; Exp. de petróleo: Exportadores de petróleo; OMNA: Oriente Medio y Norte de África; PBI: Países de bajo ingreso (AS); PIM: Países de ingreso mediano (AS).

2 Excluye Libia y la República Árabe Siria. Excluye Sudán del Sur a partir del 9 de julio de 2011.

3 Excluye Liberia y Zimbabwe debido a limitaciones de los datos.

4 El valor correspondiente a 2011 se basa en datos de enero a noviembre.

5 Debido a limitaciones de datos, se excluyen los siguientes países: Chad, la República del Congo y Guinea Ecuatorial de los exportadores de petróleo; Zambia de los PIM; Benin, Comoras, Eritrea, Etiopía, Guinea, Liberia, Malawi, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona y Zimbabwe de los países de bajo ingreso.

En vista de esta capacidad de resistencia, la revisión a la baja de las perspectivas de la región de África subsahariana fue pequeña (gráfico 2.1, panel 1; gráfico 2.17, panel 1). Se prevé que el crecimiento de la región de África subsahariana repuntará un tanto, de 5% en 2011 a 5½% en 2012 (cuadro 2.7), gracias a la entrada en operación de nuevas fuentes de minerales y petróleo y al retroceso de los shocks adversos de la oferta registrados en 2011. De todos modos, varias economías experimentarán una desaceleración importante:

  • Las economías de ingreso mediano de la región, que son las que están creciendo más lentamente, registraron importantes revisiones a la baja de su crecimiento debido a sus vinculaciones comerciales y financieras más estrechas con Europa y la desaceleración en ese continente. Se proyecta que Sudáfrica se expandirá solo 2¾% este año, es decir, 1 punto porcentual menos que lo proyectado en la edición de septiembre de 2011 de Perspectivas de la economía mundial. Los motivos son el deterioro de las condiciones externas, los términos de intercambio menos favorables y una pérdida general de confianza de las empresas. Se prevé asimismo que el crecimiento en Botswana se desacelerará a 3¼% este año debido en gran medida a la menor demanda mundial de diamantes. Tras el impulso excepcional derivado del arranque de la producción petrolera al año pasado, el crecimiento de Ghana tenderá a moderarse a un ritmo aún robusto de 8¾% este año.
  • Se prevé que el crecimiento en las economías exportadoras de petróleo se acelerará de 6¼% el año pasado a 7¼% en 2012, en gran medida porque se espera que la entrada en producción de yacimientos petrolíferos en Angola impulsará el crecimiento del PIB de ese país a 9¾% este año. Se prevé que en Nigeria el crecimiento del PIB no petrolero disminuirá un poco este año, debido a la aplicación de políticas fiscales y monetarias más restrictivas, aunque gracias a un cierto repunte de la producción petrolera, el crecimiento del PIB permanecerá en alrededor de 7%.
  • Entre las economías de bajo ingreso, se prevé que la recuperación de la producción agrícola y de la generación de energía hidroeléctrica tras la sequía del año pasado apoyará el crecimiento en Kenya, en donde se proyectan crecimientos de 5¼% en 2012 y 5¾% en 2013. Pero se prevé asimismo que la escasez de electricidad y el endurecimiento de las políticas macroeconómicas para contener las presiones inflacionarias atenuarán el crecimiento en Uganda y, en menor medida, en Tanzanía.
Cuadro 2.7.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de África subsahariana(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones2011Proyecciones
20122013201220132012201320122013
África subsahariana5,15,45,38,29,67,5‒1,8‒2,0‒2,6
Exportadores de petróleo6,27,36,210,210,28,75,66,94,9
Nigeria7,27,16,610,811,29,76,27,35,323,9
Angola3,49,76,813,511,18,38,19,76,2
Guinea Ecuatorial7,14,06,87,37,07,0‒9,7‒9,0‒6,6
Gabón5,85,62,31,32,32,612,011,77,5
Chad1,66,90,11,95,53,0‒17,7‒10,03,3
Congo, República del4,53,15,41,92,72,96,24,33,8
Economías de ingreso mediano43,93,84,25,45,85,4‒3,8‒4,9‒5,2
Sudáfrica3,12,73,45,05,75,3‒3,3‒4,8‒5,524,523,823,6
Ghana13,68,87,48,79,68,9‒10,0‒6,9‒6,0
Camerún4,14,14,52,93,03,0‒3,5‒4,8‒3,3
Côte d’Ivoire‒4,78,16,24,92,02,56,7‒2,8‒3,0
Botswana4,63,34,68,57,86,7‒6,8‒4,1‒1,4
Senegal2,63,84,53,43,02,2‒8,3‒10,0‒10,7
Economías de bajo ingreso55,85,95,910,615,59,6‒9,7‒11,1‒9,9
Etiopía7,55,05,518,133,923,1‒0,2‒8,4‒7,6
Kenya5,05,25,714,010,65,2‒11,8‒9,6‒8,4
Tanzanía6,76,46,77,017,49,5‒9,7‒12,3‒11,2
Uganda6,74,25,46,523,47,6‒11,1‒12,5‒10,7
Congo, República Democrática del6,96,56,715,512,79,4‒8,7‒7,8‒6,5
Mozambique7,16,77,210,47,25,6‒13,0‒12,7‒12,4

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye también Cabo Verde, Lesotho, Mauricio, Namibia, Seychelles, Swazilandia y Zambia.

Incluye también Benin, Burkina Faso, Burundi, Comoras, Eritrea, Gambia, Guinea, Guinea-Bissau, Liberia, Madagascar, Malawi, Malí, Níger, la República Centroafricana, Rwanda, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona, Togo y Zimbabwe.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye también Cabo Verde, Lesotho, Mauricio, Namibia, Seychelles, Swazilandia y Zambia.

Incluye también Benin, Burkina Faso, Burundi, Comoras, Eritrea, Gambia, Guinea, Guinea-Bissau, Liberia, Madagascar, Malawi, Malí, Níger, la República Centroafricana, Rwanda, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona, Togo y Zimbabwe.

La región de África subsahariana está relativamente menos expuesta a la desaceleración mundial, pero no es inmune a los efectos de contagio. En el escenario de crisis de la zona del euro descrito en el capítulo 1 e ilustrado en el gráfico 2.2, el producto de África subsahariana se reduciría 1% con respecto al escenario base. La crisis de la zona del euro incidiría negativamente en la región dado su efecto en las exportaciones, las remesas, la ayuda oficial y los flujos de capitales privados. Asimismo, provocaría caídas drásticas de los precios del petróleo y las materias primas no petroleras de 17% y 10% respectivamente, en relación con los pronósticos de base. Como resultado, las economías exportadoras de materias primas y las economías de ingreso mediano que están más integradas en los mercados mundiales serían las más afectadas por el agravamiento de la crisis de la zona del euro.

Sudáfrica también puede transmitir los shocks mundiales al resto de la región. El país está más expuesto a las debilidades de la economía mundial, particularmente las de Europa, que sigue siendo un importante destino de las exportaciones sudafricanas de alto valor agregado. Los shocks adversos que enfrenta Sudáfrica pueden propagarse rápidamente a las economías vecinas a través de su efecto en los ingresos de los emigrantes, el comercio, la inversión regional y las finanzas.

Por ahora, las autoridades deben concentrarse en reconstruir los márgenes de maniobra de las políticas. Muchas economías de la región ya han empezado a reducir sus déficits fiscales y a endurecer la política monetaria, particularmente en los casos en que la inflación registró alzas el año pasado. De hecho, las presiones inflacionarias ya han empezado a disiparse en buena parte de la región, principalmente gracias a la reducción de los precios de los alimentos. La disciplina presupuestaria también ayudará a generar el margen de maniobra necesario para volver a focalizar el gasto en rubros prioritarios como infraestructura, salud y educación. De materializarse los riesgos a la baja, las economías que no enfrenten mayores restricciones de financiamiento deberían estar preparadas para facilitar la activación de los mecanismos de política. El desafío es diferente en el caso de Sudáfrica, que enfrenta un crecimiento deficiente y un desempleo muy alto. El apoyo a la actividad sigue siendo un importante objetivo de política, y si se produjera una desaceleración prolongada, una mayor distensión monetaria podría ser una fuente de estímulo siempre que las expectativas de inflación y la tasa de inflación básica se mantengan bien contenidas.

Sección especial: Efectos transfronterizos del desapalancamiento de los bancos de la zona del euro

Los bancos de la zona del euro han reducido sus activos, lo que plantea la preocupación acerca de la posible contracción del crédito y sus efectos sobre el crecimiento del PIB real y la estabilidad financiera, no solo en la zona del euro sino también en otras regiones del mundo. En esta sección se analizan los posibles efectos de contagio del desapalancamiento de los bancos de la zona del euro en otras economías.

La preocupación por los efectos de contagio del desapalancamiento de los bancos de la zona del euro a nivel mundial se deriva del importante papel que desempeñan estos bancos en todos los sectores de la actividad crediticia internacional. Estas actividades comprenden el financiamiento interbancario, el crédito privado no bancario (incluido el financiamiento del comercio internacional), y, en forma más moderada, los préstamos del sector público. Las recientes operaciones de financiación a plazo más largo a tres años del Banco Central Europeo (BCE) probablemente han sido un elemento clave para suavizar la presión al desapalancamiento sobre los bancos de la zona del euro, pero, como se explica en la edición de abril de 2012 del informe GFSR, es probable que se mantenga esta dinámica fundamental de desapalancamiento. Las regiones más expuestas son las economías emergentes de Europa y la región denominada “otras economías avanzadas de Europa”8. Hasta el momento la reducción de los activos externos totales en el tercer trimestre de 2011 ha sido relativamente modesta en comparación con el período posterior al colapso de Lehman Brothers en 2008. Sin embargo, los efectos en varios mercados emergentes y en la región denominada “otras economías avanzadas de Asia” (Australia, Corea, Nueva Zelandia, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur) fueron notables, y no se prevé que la aversión al riesgo —que se ha reducido con respecto a los recientes niveles máximos registrados a principios de 2012— vuelva pronto a los niveles previos a la crisis, en vista de los continuos riesgos a la baja para el crecimiento mundial. Las simulaciones del desapalancamiento de los bancos de la zona del euro parecen indicar que este podría tener un impacto moderado sobre el crecimiento en algunas regiones. Aunque las proyecciones del escenario base de Perspectivas de la economía mundial ya incluyen cierto desapalancamiento, incluso los efectos moderados adicionales de un desapalancamiento mayor de lo previsto sobre el crecimiento serían motivo de inquietud en el contexto de la frágil recuperación mundial actual y de la consolidación fiscal en curso9. Si bien algunos de estos efectos se verán compensados por otras fuentes de financiamiento, persiste el riesgo de tensiones financieras y efectos más pronunciados sobre la actividad económica, especialmente si el desapalancamiento de los bancos europeos provoca un fuerte aumento general de la aversión al riesgo.

Presiones al desapalancamiento sobre los bancos de la zona del euro y canales de contagio

Varios factores han ejercido presión sobre los bancos de la zona del euro para que reduzcan sus activos. En primer lugar, el financiamiento de mercado se ha vuelto costoso y escaso, debido a las interacciones negativas entre la crisis de la deuda soberana y los balances de los bancos y a una falta general de confianza entre las contrapartes en el sistema financiero. Aunque las operaciones del BCE ayudan a mitigar las presiones de financiamiento, parece que nos encontramos en una dinámica fundamental de desapalancamiento. Los mercados están cuestionando el modelo de negocio bancario basado ampliamente en el financiamiento mayorista para aumentar el apalancamiento. En segundo lugar, algunos bancos aún tienen un nivel insuficiente de capital, y la caída de los precios de las acciones de los bancos ha hecho más difícil y costoso obtener capital de fuentes privadas. Por último, en respuesta a esta situación, en otoño de 2011 las autoridades europeas solicitaron a los bancos elevar el coeficiente de capital básico de nivel 1 al 9% y crear una reserva de capital excepcional para cubrir las exposiciones a deuda soberana antes del 30 de junio de 2012, con el objetivo de restablecer la estabilidad y la confianza, y mantener la concesión de préstamos a la economía real. Sin embargo, los planes de desapalancamiento presentados por los bancos a la Autoridad Bancaria Europea parecen indicar que en conjunto, se prevé que las deficiencias se verán respaldadas por medidas relativas al capital, que limitarán el impacto negativo sobre la concesión de crédito a la economía real.

El desapalancamiento bancario puede tener consecuencias desfavorables para la actividad económica y la estabilidad financiera. La reducción del crédito bancario da lugar a un endurecimiento de las condiciones de financiamiento y un menor crecimiento económico. Con respecto a la actividad real, esto se debe a que los bancos desempeñan un papel especial en la intermediación entre ahorristas y prestatarios (Adrian, Colla y Shin, 2012). Cuando un banco reduce sus activos y pasivos, los inversionistas que previamente prestaron fondos a los bancos pueden canalizar estos fondos a la economía real a través de otros medios (por ejemplo, a través de compras de bonos corporativos). Sin embargo, los inversionistas suelen exigir mayores rendimientos porque tienen menor capacidad para resolver los problemas de información asimétrica, tienen más aversión al riesgo, y no utilizan el apalancamiento como los bancos para proporcionar crédito más barato10. Con respecto a la estabilidad financiera, la reducción del financiamiento bancario a otras instituciones financieras puede generar dificultades de financiamiento. La venta forzosa de activos se puede propagar de un banco a otro, dando lugar posiblemente a un círculo vicioso de ventas y reducciones de precios. La cesión de activos a gran escala por parte de filiales en el exterior puede debilitar los precios de las acciones de las instituciones financieras, como ocurrió recientemente en América Latina. Por último, las ventas de bonos soberanos podrían intensificar las dificultades de financiamiento de las entidades soberanas, lo que tendría efectos negativos para los bancos y la economía real.

El desapalancamiento de los bancos de la zona del euro podría afectar a otras regiones del mundo, en particular si los bancos concentran inicialmente su desapalancamiento en el exterior, como sugiere la información proveniente de los mercados (véase la edición de abril de 2012 del informe GFSR)11. El primer canal directo de contagio transfronterizo es la reducción de los activos de los bancos de la zona del euro en países extranjeros. Sin embargo, podrían producirse efectos de segunda ronda si la contracción del financiamiento proveniente de la zona del euro también obliga a los bancos extranjeros —sobre todo, los bancos de Estados Unidos y del Reino Unido que operan a escala internacional— a desapalancarse. Dependiendo de la contracción del financiamiento, el desapalancamiento podría minar la confianza a nivel mundial, lo que tendría efectos aún más amplios. Al aumentar la aversión mundial al riesgo, los mercados emergentes probablemente se verían afectados por salidas de capital a nivel general, mientras que las economías con una moneda internacional de reserva o con mercados financieros profundos (Japón, Estados Unidos) podrían recibir entradas de capitales debidas a los efectos de refugio seguro, que estarían acompañadas de apreciaciones de la moneda. En este caso, el indicador relevante de la exposición no solo son los activos de la zona del euro frente a una economía, sino los activos externos totales. Por último, las exportaciones de los países extranjeros podrían verse afectadas si el desapalancamiento interno de los bancos de la zona del euro reduce el crecimiento en esta zona12.

Tipo de exposición y vulnerabilidad

El papel principal desempeñado por los bancos de la zona del euro en la concesión de préstamos a escala mundial es una buena razón por la que preocuparse por el desapalancamiento que lleven a cabo estas entidades y sus efectos en otras regiones. Según los datos del Banco de Pagos Internacionales (BPI), los bancos de la zona del euro desempeñan un importante papel en el mercado bancario de activos externos en general y en cada sector de préstamo, y representan entre el 25% y el 40% de los activos totales (aun excluyendo la concesión de préstamos a otros países de la zona del euro, gráfico 2.SE.1). Además, una proporción sustancial de los activos externos de los bancos de la zona del euro tiene vencimientos de menos de un año, por lo que son fáciles de liquidar. El crédito comercial podría ser particularmente vulnerable: los vencimientos de este tipo de crédito suelen ser cortos, y los bancos de la zona del euro desempeñan un papel primordial en este mercado en todas las regiones13.

Gráfico 2.SE.1.Participación de los bancos de la zona del euro en la actividad crediticia a escala mundial, septiembre de 2011

El importante papel que desempeñan los bancos de la zona del euro en la actividad crediticia a escala mundial y la naturaleza de corto plazo de una proporción sustancial de sus activos externos son buenas razones por las que preocuparse por su desapalancamiento.

Fuentes: Banco de Pagos Internacionales (BPI) y cálculos del personal técnico del FMI.

1 ALC: América Latina y el Caribe; CEI: Comunidad de Estados Independientes; Economías avanzadas de Asia: Australia, Corea, Japón, Nueva Zelandia, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur; OMNA: Oriente Medio y Norte de África; Otras economías avanzadas de Europa: Dinamarca, Islandia, Israel, Noruega, la República Checa, el Reino Unido, Suecia y Suiza.

Las regiones más expuestas a los activos externos de los bancos de la zona del euro son la región denominada “otras economías avanzadas de Europa” y las economías emergentes de Europa (gráfico 2.SE.2)14,15. La exposición de los centros financieros en todo el mundo también es muy importante. Las regiones menos expuestas a estos activos son Japón y las economías en desarrollo de Asia. Las economías emergentes de Europa y la región denominada “otras economías avanzadas de Europa” siguen siendo las regiones con un mayor nivel de exposición, aun considerando que una parte de los activos externos se financia con depósitos locales en filiales y, por lo tanto, es menos probable que sea liquidada (Cerutti, Claessens y McGuire, 2011) o si se tienen en cuenta las diferencias en materia de profundización financiera entre las distintas regiones16. Las regiones que están expuestas directamente a los bancos con sede en los países de la zona del euro que han soportado la presión del mercado, como Grecia, Irlanda, Italia, Portugal, España y Bélgica, a diferencia del resto de la zona del euro, podrían ser más vulnerables. En la mayoría de las regiones, las exposiciones se concentran en los bancos con sede en el núcleo de la zona del euro. Sin embargo, los bancos en las economías que soportan la presión de mercado tienen un monto significativo de activos en otros países de la región de economías avanzadas de Europa (Irlanda), economías emergentes de Europa y América Latina (España).

Gráfico 2.SE.2.Exposición regional a los activos externos de los bancos1

Las regiones con mayor exposición a los activos externos de los bancos de la zona del euro son las otras economías avanzadas de Europa y las economías emergentes de Europa, incluso si no se tienen en cuenta los activos de las filiales financiados con depósitos locales (que tienen menos probabilidades de ser liquidados) y si se incluyen las diferencias en la profundización financiera entre regiones. Las exposiciones externas totales muestran un potencial mucho mayor de que la vulnerabilidad sea más amplia, especialmente en otras economías avanzadas de Europa, en las economías avanzadas de Asia y en América del Norte.

Fuentes: Banco de Pagos Internacionales (BPI); Cerutti, Claessens y McGuire (2011), y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 ALC: América Latina y el Caribe; CEI: Comunidad de Estados Independientes; Economías avanzadas de Asia: Australia, Corea, Japón, Nueva Zelandia, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur; OMNA: Oriente Medio y Norte de África; Otras economías avanzadas de Europa: Dinamarca, Islandia, Israel, Noruega, la República Checa, el Reino Unido, Suecia y Suiza.

2 La exposición ajustada de los prestatarios frente a los bancos declarantes al BPI se define como la suma de los activos transfronterizos, los compromisos de crédito fuera del balance y los activos de filiales no financiados mediante depósitos locales. Véase Cerutti, Claessens y McGuire (2011). Los países bajo presión del mercado son: Bélgica, España, Grecia, Irlanda, Italia y Portugal.

Si la aversión mundial al riesgo aumentara significativamente, la vulnerabilidad más generalizada sería un factor que determinaría de manera crucial el grado en que los países se ven afectados. Si se tiene en cuenta la exposición externa total frente a los bancos, no solo frente a los de la zona del euro, la posibilidad de que las vulnerabilidades sean más amplias es mucho mayor, especialmente en otras economías avanzadas de Europa, pero también en las economías avanzadas de Asia y de América del Norte. Si se consideran los indicadores más amplios, las economías emergentes de Europa y la CEI parecen especialmente vulnerables (gráfico 2.SE.3). A pesar de la fuerte disminución de los déficits en cuenta corriente, estas economías tienen importantes necesidades de financiamiento externo y bajos niveles de cobertura de reservas de la deuda a corto plazo y del déficit en cuenta corriente. Una proporción importante de la deuda pública depende del financiamiento externo, y las necesidades de financiamiento fiscal son notables en varias de estas economías. Por último, la proporción de préstamos denominados en moneda extranjera es alta en estos países, lo que podría tener importantes efectos negativos en los balances del sector privado si aumenta la presión sobre el tipo de cambio y podría exponer a los bancos al riesgo cambiario indirecto. La región de OMNA también muestra cierto grado de vulnerabilidad, debido a las voluminosas necesidades de refinanciación interna del sector público en algunas economías, lo que podría ser problemático si las fuentes internas de financiamiento público, como los bancos, se ven afectadas por la crisis de la zona del euro. Aunque las necesidades de refinanciación externa también son muy importantes, la mayoría de las economías de la región mantienen abundantes reservas internacionales.

Gráfico 2.SE.3.Vulnerabilidades regionales

Las economías emergentes de Europa y la Comunidad de Estados Independientes (CEI) también muestran vulnerabilidades externas más amplias, que podrían hacerlas más vulnerables si la aversión al riesgo aumentara considerablemente.

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

1 ALC: América Latina y el Caribe. CEI: Comunidad de Estados Independientes. OMNA: Oriente Medio y Norte de África.

2 OMNA: escala de la izquierda; otras regiones: escala de la derecha.

En términos más generales, el riesgo es mayor porque el margen de maniobra para adoptar políticas es mucho más limitado que durante el desapalancamiento posterior a la quiebra de Lehman, cuando se recurrió a inyecciones masivas de liquidez y a programas de recapitalización que proporcionaron amplio margen de maniobra fiscal y ampliaron el campo para la intervención de los bancos centrales.

¿Hasta dónde ha llegado el desapalancamiento?

Según los datos consolidados del BPI, que muestran el desapalancamiento transfronterizo de los bancos, los bancos de la zona del euro redujeron sus activos externos (ajustados) un 3% durante el tercer trimestre de 2011 (el último período de datos disponible). En términos generales, los activos externos de los bancos a nivel mundial disminuyeron solamente un ½%, gracias a que esta reducción se vio compensada en parte por los bancos de América del Norte y Japón (gráfico 2.SE.4)17. La reducción global hasta la fecha es pequeña en comparación con la crisis de 2008, cuando los activos externos a nivel mundial cayeron alrededor de 20% (aunque esa contracción se produjo a lo largo de varios trimestres). Pero desde junio de 2011 la reducción de activos externos ha afectado a otras regiones que no forman parte de la zona del euro, especialmente a las economías emergentes de Europa, ALC, AS y las economías avanzadas de Asia18. Además de la reducción de los activos de los bancos de la zona del euro, varios mercados emergentes se han visto afectados por las salidas de fondos de bancos que no forman parte de la zona del euro, mientras que las economías avanzadas han experimentado entradas de este tipo de financiamiento, lo que podría indicar un aumento de la aversión mundial al riesgo19. Los activos externos totales de los bancos se redujeron 2 puntos porcentuales del PIB en las economías emergentes de Europa y 0,6 puntos porcentuales de PIB en América Latina y el Caribe y las economías avanzadas de Asia20. Además, los bancos de la zona del euro endurecieron los criterios para la concesión de préstamos durante el tercer y cuarto trimestres de 2011, lo que refleja el difícil acceso al financiamiento de mercado así como el debilitamiento de la actividad económica. Además, se prevé un mayor endurecimiento de estos criterios a principios de 2012.

Gráfico 2.SE.4.Evolución de los activos externos de los bancos ajustados en el tiempo1

Desde junio de 2011, se ha producido una contracción de los activos externos a escala mundial que afecta a varias regiones emergentes pero también a las economías avanzadas de Asia. Además de las reducciones de los activos de los bancos de la zona del euro, varias economías emergentes se han visto afectadas por salidas de fondos de los bancos no pertenecientes a la zona del euro, mientras que las economías avanzadas han recibido entradas de fondos de estos bancos.

Fuentes: Banco de Pagos Internacionales y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Basado en los activos externos consolidados del BPI en términos de riesgo último, ajustados por el tipo de cambio e interrupciones en las series (Cerutti, 2012). ALC: América Latina y el Caribe; CEI: Comunidad de Estados Independientes; Economías avanzadas de Asia: Australia, Corea, Japón, Nueva Zelandia, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur; Eu. em.: economías emergentes de Europa; OMNA: Oriente Medio y Norte de África; Otras economías avanzadas de Europa (Otras ec. avan. Europa): Dinamarca, Islandia, Israel, Noruega, la República Checa, el Reino Unido, Suecia y Suiza.

Las condiciones crediticias generales en las diversas regiones (incluido el desapalancamiento de los bancos nacionales) se deterioraron considerablemente en los mercados emergentes durante el tercer y cuarto trimestres de 2011. Las mayores reducciones correspondieron a las economías emergentes de Europa, África y Oriente Medio. Los datos sobre el crecimiento del crédito real al sector privado no muestran aún una variación significativa de la tendencia, pero existe un rezago en el registro de estos datos21. El deterioro de las condiciones de financiamiento de los mercados internacionales es una de las principales razones del endurecimiento, y la mayoría de los países declarantes en todas las regiones lo atribuyeron al menos en parte a las tensiones financieras en la zona del euro22. También se observó cierto endurecimiento en las principales economías avanzadas (Japón, Reino Unido, Estados Unidos). Las tensiones de financiamiento en dólares de EE.UU. fueron aumentando desde el verano, pero cuando los seis principales bancos centrales decidieron en noviembre reducir la tasa de interés de las líneas de swap en dólares y ampliar estos servicios de swap hasta el 1 de febrero de 2013, las tensiones se aliviaron en cierta medida. Después de las perturbaciones en la zona del euro, los diferenciales de los swaps de riesgo de incumplimiento del deudor de bancos en todo el mundo también aumentaron en otoño de 2011, aunque se han reducido en cierta medida recientemente.

También se observaron indicios de presión sobre el financiamiento del comercio, aunque esta parece manejable hasta el momento. Las encuestas de financiamiento del comercio internacional indican un deterioro de las condiciones de la oferta debido a las restricciones financieras (menos crédito o liquidez disponible en los bancos de contraparte y menos crédito de instituciones financieras internacionales), lo que refleja al menos en parte el desapalancamiento de los bancos de la zona del euro23. Pero hasta el momento el impacto ha sido mayor sobre el precio que sobre el volumen porque otros bancos han llenado este vacío24.

Por último, las emisiones en los mercados de bonos y acciones —una alternativa al crédito bancario— se han debilitado en general, pero los datos más recientes sobre los flujos de fondos hacia los mercados emergentes muestran un fuerte aumento de las entradas de flujos en los últimos meses, lo que indica que la aversión mundial al riesgo posiblemente se haya reducido (véase el capítulo 1).

¿Cuál es el impacto sobre el crecimiento?

El impacto de la reducción del crédito bancario sobre el crecimiento depende de varios factores: 1) el grado en que el crédito bancario puede sustituirse por otras fuentes de financiamiento, 2) la evolución de la demanda de crédito, y 3) el margen de maniobra de las distintas regiones para adoptar políticas para hacer frente al endurecimiento de las condiciones financieras. Con respecto a la sustitución del crédito bancario por otras fuentes de financiamiento, aunque probablemente es difícil compensar totalmente este tipo de crédito (véase más arriba), pueden utilizarse otras fuentes de financiamiento para cerrar gran parte de la brecha. En muchos países, los sistemas financieros internos parecen, en promedio, bien capitalizados y podrían cubrir las deficiencias25. En general, los países con un sólido crecimiento interno probablemente estén en mejores condiciones para sustituir un tipo de financiamiento por otro gracias a la solidez de sus sectores bancario y empresarial. Los mercados de bonos y acciones podrían sustituir a los préstamos bancarios en las economías avanzadas, pero en los mercados emergentes, estos mercados son aún pequeños en comparación con el tamaño de la economía. La posibilidad de sustituir una fuente por otra dependerá en gran medida de la aversión mundial al riesgo. Si el desapalancamiento de los bancos de la zona del euro causa un aumento sustancial de la aversión mundial al riesgo, probablemente se producirá una contracción más amplia de todas las fuentes de financiamiento.

El impacto del desapalancamiento de los bancos sobre el crecimiento también depende de la demanda de crédito. Por ejemplo, si los hogares o empresas excesivamente endeudados tratan de sanear sus balances, el desapalancamiento de los bancos no será tan restrictivo y posiblemente no agravará el deterioro del crecimiento más allá de lo que refleja la caída de la demanda de crédito. Por lo tanto, el debilitamiento de la demanda de crédito en algunas de las regiones más expuestas, como las economías emergentes de Europa y algunas economías avanzadas (zona del euro, Japón, el Reino Unido, Estados Unidos) podría mitigar el daño de una reducción de crédito en el crecimiento. En otros mercados emergentes, especialmente en Asia y América Latina, la demanda de crédito se mantiene en un nivel sólido, pero un crecimiento económico vigoroso podría generar fuentes adicionales de financiamiento que podrían ser una alternativa a los préstamos bancarios.

Por último, en aquellos países con suficiente margen de maniobra para adoptar políticas, las autoridades podrían contrarrestar parte del impacto de desapalancamiento flexibilizando la política fiscal o monetaria. En comparación con 2007, la posición fiscal de la mayoría de las regiones, medida por el saldo fiscal y la deuda pública, se ha deteriorado considerablemente, sobre todo en las economías avanzadas. En promedio, los niveles de déficit y de deuda siguen siendo moderados en los mercados emergentes, pero algunas economías (por ejemplo, las economías emergentes de Europa y la CEI) no disponen de margen de maniobra fiscal y probablemente tendrán que endurecer la política fiscal si entran en un nuevo período contractivo debido a las presiones de financiamiento fiscal. Las economías avanzadas (zona del euro, Japón, el Reino Unido, Estados Unidos) ya mantienen tasas de interés muy bajas y están cerca o han llegado al límite de cero para suavizar las condiciones monetarias. El margen de maniobra para la aplicación de una política monetaria más laxa también podría verse limitado en algunas economías de mercados emergentes que sufren presión inflacionaria (India, Indonesia, Corea) o donde la anterior expansión del crédito aún sigue su curso (China). Sin embargo, en estas economías la reducción del crédito ayudaría a mitigar las presiones de sobrecalentamiento.

Simulaciones de los efectos de desapalancamiento

Para ilustrar el impacto potencial del desapalancamiento de los bancos en el crecimiento en las distintas regiones del mundo, utilizamos el escenario base sobre el desapalancamiento de los bancos europeos explicado en GFSR. Este escenario incluye 1) las presiones de financiamiento contrarrestadas en parte mediante las dos operaciones de financiación a plazo más largo del BCE; 2) un coeficiente de capital básico de nivel 1 del 9% para junio de 2012; 3) los planes de desapalancamiento anunciados; 4) los avances para alcanzar el coeficiente de financiación estable impuesto por Basilea III; y 5) un sesgo nacional: es decir, el desapalancamiento de los bancos ocurre primero fuera de la Unión Europea, luego en la Unión Europea pero no en el país de origen, y por último en el país de origen. En este escenario, más del 50% de la reducción del crédito de los bancos de la zona del euro tiene lugar fuera de la zona del euro, y fuera de la zona del euro las mayores caídas como porcentaje del PIB se observan en el grupo que incluye a las economías emergentes de Europa, la CEI y otras economías en desarrollo (específicamente, las regiones de OMNA y AS) (gráfico 2.SE.5). Estos niveles de desapalancamiento se presentan en relación con un escenario sin desapalancamiento. Es muy probable que los bancos ya hubieran programado cierto desapalancamiento antes de septiembre de 2011, lo que coincide las proyecciones de bajo crecimiento presentadas por el personal técnico del FMI; parte de este desapalancamiento probablemente fue impulsado por los acontecimientos registrados desde septiembre.

Gráfico 2.SE.5.Impacto potencial del desapalancamiento de los bancos de la zona del euro en el crecimiento1

Si no se produce un aumento considerable de la aversión al riesgo, el impacto del desapalancamiento en el crecimiento es muy moderado, salvo en los países de la zona del euro que soportan presión del mercado y en el grupo de otras economías (que incluye la CEI, las economías emergentes de Europa, OMNA y África subsahariana). Parte de este desapalancamiento ya estaba programado y en curso antes del otoño de 2011. Se trata de estimaciones máximas. De hecho, el modelo no tiene en cuenta el hecho de que otras fuentes de financiamiento, incluidos los bancos nacionales de algunos países que no pertenecen a la zona del euro, están compensando algunos de estos efectos; no diferencia entre oferta de crédito y demanda de crédito; y que las economías avanzadas podrían aplicar nuevas medidas no convencionales de expansión monetaria si se debilita el crecimiento.

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Basado en el escenario de base del informe GFSR sobre el desapalancamiento de los bancos de la zona del euro.

2 La reducción proyectada de la oferta de préstamos bancarios corresponde a los 58 bancos de la UE incluidos en el ejercicio de desapalancamiento bancario del informe GFSR (escenario base). En el caso de la zona del euro, y de cuatro de las economías del grupo de otras economías avanzadas (Dinamarca, el Reino Unido, la República Checa, Suecia), también incluye la reducción proyectada de la oferta de préstamos bancarios de otros bancos nacionales dentro de la economía. ALC: América Latina y el Caribe; CEI: Comunidad de Estados Independientes; Eur. em.: economías emergentes de Europa; Otras economías avanzadas: Australia, Canadá, Corea, Dinamarca, Islandia, Israel, Noruega, Nueva Zelandia, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong, la República Checa, el Reino Unido, Suecia, Suiza y Singapur; Otras economías en desarrollo (Otras des.): Oriente Medio y Norte de África, y África subsahariana; Otras economías en la zona del euro: Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y la República Eslovaca; Países bajo presión del mercado: España Grecia, Irlanda, Italia y Portugal

3 Economías emergentes de Asia: Economías en desarrollo de Asia y Corea, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur.

El impacto del desapalancamiento se simula utilizando el Modelo Económico Mundial del FMI, un modelo trimestral de equilibro general dinámico y estocástico. En esta simulación, la reducción del crédito bancario regional calculado en el escenario de GFSR se calibra a través de un aumento del diferencial corporativo de la región26. Cabe señalar que las simulaciones del modelo tienen algunas limitaciones, lo que sugiere que las estimaciones probablemente representan los límites superiores de los posibles efectos de la variación de la oferta de crédito en el crecimiento económico: 1) El modelo no incluye la sustitución por otras fuentes de financiamiento, incluidos los bancos internos. 2) Las simulaciones no pueden distinguir entre la oferta y la demanda de crédito; por lo tanto, tal vez sobrestimen el impacto de la variación de la oferta de crédito en ciertas regiones. 3) La respuesta de política monetaria en la zona del euro, Japón y Estados Unidos se ve restringida por el límite de cero en las tasas de interés nominales y no tiene en cuenta la posibilidad de una nueva expansión cuantitativa en el contexto de un escenario a la baja. El mayor efecto del desapalancamiento corresponde a la zona del euro, con reducciones del crecimiento de 0,9 y 0,6 puntos porcentuales, respectivamente, en 2012 y 2013. Fuera de la zona del euro, Estados Unidos, Japón, las economías emergentes de Asia y América Latina solo se ven ligeramente afectadas, sobre todo a través de la disminución de las exportaciones debido a la reducción del crecimiento en la zona del euro. El crecimiento en otras economías (que incluye las economías emergentes de Europa, la CEI y las regiones de OMNA y AS) se ve más afectado, especialmente en 2012 (en alrededor de 0,8 puntos porcentuales). El modelo no proporciona estimaciones para las economías emergentes de Europa, pero las estimaciones de regresión sugieren que el efecto del desapalancamiento en el crecimiento también sería de 0,7 puntos porcentuales27. Por lo tanto, en general, el impacto del desapalancamiento de los bancos de la zona del euro sería relativamente moderado, salvo en Europa.

Implicaciones para la formulación de políticas

Las autoridades han tomado medidas para mitigar el impacto previsto del desapalancamiento de los bancos de la zona del euro y deberían estar dispuestas a redoblar sus esfuerzos si es necesario, tanto en la zona del euro como en el resto del mundo. En el caso de la zona del euro, el suministro continuo de abundante liquidez a corto y a más largo plazo por el BCE es esencial para un proceso de desapalancamiento fluido. Dadas las actuales condiciones muy desfavorables del mercado para obtener capital privado, el aumento del financiamiento público para inyectar capital en los bancos reduciría el riesgo de contracción del crédito. Lograr que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera sea más atractivo y eficaz para la recapitalización de los bancos y garantizar que cuente con un financiamiento adecuado sería especialmente útil para las economías sujetas a presiones del mercado, pero también podría ser ventajoso para otras economías (dada la estrecha vinculación de los sistemas financieros y las economías reales en la zona del euro). Si el coeficiente de capital básico de nivel 1 del 9% impulsa un rápido proceso de desapalancamiento, tal vez será necesario dar a los bancos mayor flexibilidad para reconstituir sus reservas de capital.

Las autoridades económicas del resto del mundo deberían estar preparadas para mitigar el impacto del desapalancamiento de los bancos de la zona del euro en el crecimiento implementando políticas fiscales y monetarias más laxas, siempre que exista margen de maniobra para adoptar políticas. Las autoridades también deberían estar dispuestas a suministrar liquidez de apoyo al sistema bancario en caso de necesidad. Estas opciones comprenden desde las líneas de swap con la Reserva Federal para aliviar la escasez de dólares en los países que actualmente no disponen de esta moneda, hasta acuerdos regionales de mancomunación de recursos, la utilización del elevado saldo de reservas externas (en algunas economías) y garantías de depósito reforzadas. Es preciso alentar a los bancos insuficientemente capitalizados a aumentar sus reservas de capital. Por último, las autoridades deberían asegurarse de que la oferta de crédito se mantenga para los agentes afectados por el racionamiento del crédito (pequeñas y medianas empresas, hogares) y para el financiamiento del comercio, posiblemente interviniendo en los programas públicos cuando sea necesario, sin crear distorsiones en la asignación del crédito.

Recuadro 2.1.Vinculaciones Este-Oeste y efectos de contagio en Europa

La integración económica y financiera regional entre Europa oriental y occidental ha avanzado rápidamente desde la caída del Telón de Acero1. Como resultado, los efectos de contagio regionales también han aumentado. Fueron prominentes durante la crisis de 2008–09 y en otoño de 2011, cuando la crisis de la zona del euro se intensificó. En este recuadro se examina la evolución reciente de la integración y se analizan los efectos de contagio entre Europa oriental y Europa occidental.

La integración económica y financiera regional entre Europa oriental y occidental se ha intensificado en muchos ámbitos. Dos características principales son la integración del sector bancario y la creación de cadenas de producción en el contexto de una mayor integración general del comercio.

  • El sector financiero de Europa oriental está cada vez más integrado con el sector bancario de Europa occidental a través de la propiedad y el financiamiento. Gran parte del sistema bancario de la región es ahora propiedad de los bancos de Europa occidental, particularmente por las casas matrices de los bancos con sede en Austria, Francia e Italia. Durante los años de auge antes de la crisis, las casas matrices de los bancos aumentaron el financiamiento a sus filiales y la concesión directa de crédito transfronterizo a entidades no bancarias. Como resultado, los bancos declarantes al Banco de Pagos Internacionales (BPI), cuya sede se encuentra en la mayoría de los casos en Europa occidental, tienen ahora una cuota de mercado considerable en Europa oriental. Sus activos representan más de la mitad del total de activos del sistema bancario en varias economías (gráfico 2.1.1).
  • La integración del comercio exterior ha crecido rápidamente. Para Europa occidental, Europa oriental es el mercado de exportación más dinámico. Las exportaciones a este mercado aumentaron de poco menos del 1% del PIB en 1995 a alrededor del 3¼% en 2010. Estas superan ahora a las de Asia o América. Por otro lado, Europa occidental es el principal mercado de exportación de Europa oriental, y las exportaciones a ese destino representan alrededor del 15% del PIB de la región.
  • Las cadenas de producción transfronterizas se han multiplicado, especialmente en el sector automotriz. Las empresas alemanas en particular han relocalizado parte de su producción en esta región. Dentro de estas cadenas de producción, las economías de Europa oriental se han especializado en el montaje final, mientras que los componentes básicos se fabrican en Europa occidental. El saldo de la inversión extranjera directa en la región representa alrededor del 42% del PIB en promedio, procedente en su mayor parte de empresas de Europa occidental.

Gráfico 2.1.1.Europa oriental: Vinculaciones financieras con Europa occidental1

Fuentes: Banco de Pagos Internacionales (BPI), estadísticas bancarias por localidades y consolidadas (cuadros 6A, 6B, 9B), y cálculos del personal técnico del FMI.

1 ALB: Albania; BGR: Bulgaria; BLR: Belarús; BIH: Bosnia y Herzegovina; CZE; la República Checa; ECOS: Europa central, oriental y sudoriental; EST: Estonia; HRV; Croacia; HUN: Hungría; LTU: Lituania; LVA: Letonia; MDA: Moldova; MKD: la ex República Yugoslava de Macedonia; MNE; Montenegro; POL: Polonia; ROM: Rumania; RUS: Rusia; SRB: Serbia; SVK: la República Eslovaca; SVN: Eslovenia; TUR: Turquía; UKR: Ucrania.

2 El gráfico inferior se elabora utilizando las estadísticas bancarias consolidadas del BPI, que muestran el saldo de activos brutos de propiedad de bancos que declaran datos al BPI en cada uno de los países de ECOS. Estos activos pueden financiarse internamente (por ejemplo, con depósitos internos), a través de casas matrices de los bancos o en el mercado mayorista internacional. Si bien en muchos países de ECOS la integración financiera con Europa occidental se nota también en el alto volumen de financiamiento proveniente de casas matrices, en algunos otros países (por ejemplo, la República Checa, la República Eslovaca) los sistemas bancarios internos se financian mayoritariamente a partir de fuentes internas, a pesar de que la mayoría de los propietarios son grupos bancarios de Europa occidental.

Dentro de estas tendencias generales, el grado de integración varía entre los distintos países. Europa central y los países bálticos son las regiones más interconectadas con Europa occidental. Europa sudoriental está menos integrada dado que tiene menos cadenas de producción transfronterizas y menos comercio exterior con Europa occidental.

Efectos de contagio por vía del crecimiento, el comercio y las finanzas

Dadas las estrechas vinculaciones, se reconoce desde hace tiempo que los shocks originados en Europa occidental pueden afectar a las economías de Europa oriental. Sin embargo, los efectos de contagio inversos también pueden ser importantes. El crecimiento de las exportaciones de Alemania durante los años previos a la crisis se vio impulsado por la fuerte demanda de Europa oriental, mientras que la profunda contracción en Europa oriental en 2009 exacerbó el período contractivo en Alemania2. En los mercados financieros, los aumentos de los diferenciales de los swaps de riesgo de incumplimiento del deudor de las casas matrices de los bancos austríacos a principios de 2009 reflejaban en parte su exposición a la crisis en algunos países europeos orientales.

Varios modelos empíricos confirman que los efectos de contagio sobre el crecimiento y el comercio exterior son importantes desde el punto de vista cuantitativo, y que un shock en Europa occidental afecta a Europa oriental en una proporción de uno a uno3. En particular, el modelo de autorregresión vectorial, que conlleva, de manera implícita, efectos de contagio a través de muchos canales de transmisión, sugiere efectos secundarios aún mayores. Un shock sobre el crecimiento en Europa occidental tiene un efecto de uno a uno sobre el crecimiento en Europa oriental. En cambio, un shock sobre el crecimiento en Europa oriental no tiene ningún efecto significativo sobre el crecimiento en Europa occidental. Sin embargo, los efectos de un shock proveniente de Europa central sobre el crecimiento en Europa occidental son estadísticamente significativos, y la magnitud de los efectos de contagio es de aproximadamente una tercera parte.

Los modelos también confirman que los efectos de contagio financiero son importantes, y que el financiamiento proveniente de las casas matrices de los bancos afecta considerablemente al crédito y al crecimiento de la demanda interna en Europa oriental. El financiamiento proporcionado por los bancos europeos occidentales contribuyó 1½ puntos porcentuales al crecimiento anual del PIB de Europa oriental en 2003–08, cuando el crecimiento anual promedio ascendió a 6½%. El sector financiero y el del comercio también interactúan, dado que los shocks de los flujos financieros de Europa occidental a Europa oriental se sienten en los flujos comerciales. Según las estimaciones, 57 centavos de cada euro de financiamiento bancario de Europa occidental se gastó en importaciones provenientes de esa región.

Efectos de contagio de la crisis de la zona del euro

Hasta principios de septiembre de 2011, el impacto de la crisis de la zona del euro en Europa oriental fue poco significativo. Si bien los diferenciales de los swaps de riesgo de incumplimiento del deudor de los países de la periferia de la zona del euro aumentaron gradualmente, los de Europa oriental se mantuvieron en el mismo nivel o se redujeron, a medida que la región se recuperó de la profunda recesión de 2008–09.

El panorama cambió cuando la crisis de la zona del euro se intensificó a finales del año pasado. Las vinculaciones bancarias Este-Oeste se convirtieron en un importante canal de transmisión. Los diferenciales de los swaps de riesgo de incumplimiento del deudor se ampliaron para los grandes bancos europeos occidentales, lo que reflejó su notable presión sobre el financiamiento. Estos, a su vez, provocaron un considerable desapalancamiento de los balances, incluidos los activos en Europa oriental. Las estadísticas internacionales del BPI muestran que la exposición de los bancos europeos a la región se redujo casi 5% en el tercer trimestre de 2011, la mayor reducción trimestral desde la crisis de 2008–09. Los efectos de contagio del mercado financiero también fueron importantes. Los diferenciales de los swaps de riesgo de incumplimiento del deudor de las entidades soberanas en la región aumentaron —la magnitud del incremento varió en función de la vulnerabilidad subyacente, y los de los bonos de Hungría fueron especialmente grandes— y las monedas se vieron sometidas a presión.

Debido a estos efectos de contagio, y a pesar del clima más favorable en la zona del euro, se prevé que el crecimiento en Europa oriental se desacelerará drásticamente este año, y los riesgos a la baja son notables. Estas perspectivas destacan cómo la mayor integración económica y financiera y la posibilidad de que los efectos de contagio transfronterizos sean mayores plantean nuevos desafíos de política económica para las economías de Europa oriental. Una preocupación clave es que el financiamiento proveniente de las casas matrices de los bancos extranjeros podría verse limitado durante algún tiempo. Las medidas para respaldar el financiamiento bancario proveniente de fuentes internas, incluida la base de depósitos internos, podrían ayudar a facilitar una expansión adecuada del crédito empresarial y al consumo. La liquidez adecuada y la solvencia del sector bancario interno desempeñarán un importante papel para respaldar la confianza de los depositantes, así como las políticas orientadas a reducir los desequilibrios macroeconómicos y la vulnerabilidad. En comparación con 2008, algunos ámbitos de vulnerabilidad son menos importantes. Los elevados déficits en cuenta corriente ya no son un problema en la mayoría de las economías. Pero en otros ámbitos la vulnerabilidad aún es alta: los niveles de deuda externa en muchas economías siguen siendo elevados, y persiste el problema de la exposición en moneda extranjera de los balances. Además, han aparecido una serie de nuevas deficiencias —como el elevado nivel de morosidad de la cartera de préstamos y los abultados déficits fiscales— que solo se han resuelto de manera parcial.

Los autores de este recuadro son Bas B. Bakker, Phakawa Jeasakul y Yuko Kinoshita.1 En este recuadro “Europa oriental” corresponde a los países de Europa central, oriental y sudoriental; “Europa occidental” corresponde a la zona del euro, Dinamarca, Islandia, Noruega, el Reino Unido, Suecia y Suiza.2 En 2003–08, las exportaciones alemanas a Europa central, oriental y sudoriental crecieron un 16% anual en términos reales, elevando las exportaciones totales del 6½% al 8¼%; en 2009, se redujeron un 26%, lo que agravó la contracción de las exportaciones alemanas del 12¼% al 16¼%.3 Los modelos se describen en el capítulo 4 de la edición de octubre de 2011 de las perspectivas económicas regionales de Europa (Regional Economic Outlook: Europe).
Referencias

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1Las proyecciones explícitas son más transparentes, dado que en el pasado los analistas debían interpretar cuidadosamente las diferencias de significado de frases como “durante algún tiempo”, “durante un período prolongado” y “por lo menos hasta mediados de 2013”.
2Véase el capítulo 3 de la edición de abril de 2012 de Regional Economic Outlook: Asia and Pacific.
3La Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN) tiene 10 miembros; la ASEAN-5 comprende Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam.
4Véase FMI (2011).
5La República Árabe Siria fue excluida de los datos y las proyecciones debido a su incierta situación política. El crecimiento de Libia, que está incluido, está muy afectado por la guerra civil y se proyecta que repuntará en 2012.
6Véanse análisis de estos temas en el anexo 3.2 de la edición de abril de 2011 de Regional Economic Outlook: Middle East and Central Asia, y en Coady et al. (2010).
7Véase el capítulo 3 de la edición de octubre de 2011 de Regional Economic Outlook: Sub-Saharan Africa.
La autora principal de esta sección es Florence Jaumotte, con la colaboración de Min Kyu Song y David Reichsfeld. Las simulaciones de modelo utilizadas en esta sección especial han sido preparadas por Keiko Honjo y Stephen Snudden.
8Para fines de este análisis, Israel se incluye en esta región, junto con Dinamarca, Islandia, Noruega, el Reino Unido, la República Checa, Suecia y Suiza.
9Los efectos del desapalancamiento sobre el crecimiento mencionados en esta sección especial (y en la edición de abril de 2012 del informe GFSR) no se presentan en relación con el escenario base de Perspectivas de la economía mundial, que desde septiembre de 2011 ya incluye cierto grado de desapalancamiento.
10Además, las pequeñas y medianas empresas dependen en gran medida del crédito bancario y tienen acceso limitado al financiamiento mediante la emisión de bonos o acciones.
11Esto podría obedecer a varias razones. En primer lugar, es posible que estos activos no formen parte de sus actividades principales. En segundo lugar, el riesgo de interacciones negativas que afecten al desempeño de los bancos debido a una reducción de sus beneficios y un aumento de los préstamos en mora debido al deterioro de las condiciones económicas en el exterior es menor. Por último, las directrices emitidas recientemente por la Autoridad Bancaria Europea alientan el mantenimiento del flujo de crédito hacia las economías de la UE. Sin embargo, algunos grupos bancarios tal vez prefieran no iniciar un proceso de desapalancamiento en aquellos mercados emergentes estratégicos que son muy rentables.
12Las dificultades de los bancos de la zona del euro también afectarán a otras regiones a través de los activos de estas regiones frente a la zona del euro. Sin embargo, este canal transciende el ámbito del tema del desapalancamiento.
13El financiamiento comercial con intermediación bancaria representa alrededor del 35%–40% del total del financiamiento comercial. Otro segmento de mercado que podría verse afectado es el de financiamiento de proyectos.
14Las regiones consideradas en el análisis son las siguientes: América del Norte comprende Canadá y Estados Unido; otras economías avanzadas de Europa incluye Dinamarca, Islandia, Israel, Noruega, el Reino Unido, la República Checa, Suecia y Suiza; otras economías avanzadas de Asia comprende Australia, Corea, Nueva Zelandia, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur. América Latina y el Caribe (ALC), economías emergentes de Europa, la Comunidad de Estados Independientes (CEI), economías en desarrollo de Asia, Oriente Medio y Norte de África (OMNA) y África subsahariana (AS) se definen según la clasificación incluida en el apéndice estadístico. Los centros financieros se incluyen en los agregados de sus respectivas regiones, dado que a menudo son centros de financiamiento regional y, por lo tanto, pueden tener efectos de contagio en el resto de la región.
15Este es el caso en todos los sectores (privado, público y bancos). La exposición de América del Norte y otras economías avanzadas de Asia también es relativamente importante en el sector bancario, como la de ALC en el sector público.
16El indicador ajustado propuesto por Cerutti, Claessens y McGuire (2011) incluye dos correcciones que se compensan parcialmente. Por una parte, al restar los activos externos financiados con depósitos locales se reduce el nivel de la exposición. Por otro lado, el indicador incluye las obligaciones fuera del balance (como las líneas de crédito no utilizadas y las garantías de crédito comercial) a fin de detectar la exposición máxima.
17Basado en los activos externos consolidados del BPI en términos de riesgo último, ajustados por el tipo de cambio e interrupciones en las series (Cerutti, 2012).
18Si bien el análisis se centra en regiones amplias, el impacto del desapalancamiento ha sido heterogéneo en algunas regiones. Los efectos específicos de cada país han sido y seguirán siendo cruciales.
19Sin embargo, los datos más recientes sobre los flujos de fondos hacia los mercados emergentes indican que la aversión mundial al riesgo ha vuelto a disminuir.
20La mayor reducción de los activos corresponde al sector privado no bancario. Sin embargo, dado que los datos están consolidados por grupo bancario, pueden reflejar una caída de los préstamos a las filiales que se utilizaron para la concesión de préstamos al sector no bancario. Los activos de los bancos (no afiliados) se han reducido hasta el momento principalmente en Europa, pero no mucho en otras regiones. Los activos frente al sector público se han reducido considerablemente en las economías emergentes de América Latina y Europa.
21El crecimiento del crédito sigue siendo elevado en la mayoría de los mercados emergentes (excepto en las regiones de OMNA y África subsahariana) y débil o negativo en la mayoría de las economías avanzadas (excepto en otras economías avanzadas de Asia).
22Encuesta sobre las condiciones del crédito bancario en los mercados emergentes (Survey of Emerging Markets Bank Lending Conditions) del Instituto de Finanzas Internacionales.
23Encuesta sobre las condiciones del crédito bancario en los mercados emergentes (Survey of Emerging Markets Bank Lending Conditions) del Instituto de Finanzas Internacionales y el estudio ICC-IMF Snapshot de enero de 2012.
24También existe más inquietud por el financiamiento del comercio y de proyectos a largo plazo, al que ya no puede accederse a través del mercado de crédito de consorcios. Es difícil para los nuevos agentes entrar en este mercado debido a la complejidad de los contratos.
25Los bancos parecen estar bien capitalizados en promedio en la mayoría de las regiones, con una relación de capital regulatorio de nivel 1/activos ponderados en función del riesgo muy superior al 9%, un alto rendimiento del capital (salvo en Estados Unidos y el Reino Unido), y niveles bajos de morosidad de la cartera de préstamos (salvo en las economías emergentes de Europa y algunas economías de la CEI). Sin embargo, esto no descarta los riesgos de inestabilidad financiera. Como hemos aprendido de la crisis, un puñado de instituciones financieras puede derribar todo el sistema financiero, aunque, en promedio, este sea sólido y saludable.
26El modelo se calibra para reflejar las estimaciones existentes, lo que sugiere que una contracción del 1% del crédito reduce el crecimiento en alrededor de 0,35 puntos porcentuales. Las estimaciones corresponden a la zona del euro, las economías emergentes de Europa y Estados Unidos, pero se utiliza un coeficiente similar para todas las regiones. Un supuesto importante en el que se basan las simulaciones es que la respuesta de política monetaria a la desaceleración en la zona del euro, Japón y Estados Unidos se ve restringida por el límite de cero de las tasas de interés nominales. Este límite es especialmente perjudicial para el crecimiento en Estados Unidos (en comparación con Japón y la zona del euro) debido a la gran flexibilidad de los precios: la caída de precios debido a la desaceleración de la actividad empuja al alza las tasas de interés reales, lo que reduce aún más la actividad.
27Las regresiones estimadas corresponden a las del capítulo 4 de la edición de octubre de 2011 de las perspectivas económicas regionales de Europa (Regional Economic Outlook: Europe).

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